La Teoría de Bowen es una teoría que ve a la familia como un sistema emocional. ¿Qué implicaciones tiene describir a la familia como un sistema emocional? Bowen veía el funcionamiento emocional como el resultado de fuerzas automáticas en y entre las personas, que están presentes también en otras formas de vida. Bowen escribió, «el funcionamiento emocional incluye fuerzas automáticas que dirigen la vida protoplasmática, como son el instinto, la reproducción y las conductas involunta-
52 La Teoría en la Práctica de la Psicoterapia. (N. de los T.).
53 Devana Weiss, una estudiante de último año del programa de formación de Living Systems, colaboró con el autor en los primeros esfuerzos para desarrollar la Guía de Evaluación Familiar. La Sra. Weiss y Heather Main, otro estudiante de último año, realizaron ensayos con las primeras versiones de la Guía utilizándola para evaluar familias en contextos clínicos.
rias apoyadas por el sistema nervioso autónomo, estados emocionales y sentimen- tales subjetivos, y fuerzas que gobiernan las relaciones en los sistemas» (Bowen, 1978; pp. 304-305). Bowen creía que la vida de las personas está mucho más dirigi- da por estas fuerzas emocionales de lo que están dispuestas a reconocer. Más aún, él veía la patología emocional como un desorden del sistema emocional de la familia.
Bowen definió un «sistema» de la siguiente manera: cualquier relación o conjunto de relaciones en las que se dan fuerzas contrarias (pesos y contrapesos) en cons- tante actividad. La relación entre los miembros de una familia constituye un sistema. Decir que la familia es un sistema emocional es decir que hay fuerzas emocionales involuntarias en cada familia que dirigen la conducta y el desarrollo de los indivi- duos que forman esa familia. La Teoría de Bowen es un esfuerzo por describir estas fuerzas que actúan en la familia. El sistema emocional es lo que hace predecible el funcionamiento de una familia.
Dado que es un sistema emocional, la familia debe ser evaluada como una uni- dad. Cualquier evaluación individual que se realiza se integra plenamente en la eva- luación global de la unidad familiar. La evaluación familiar no encierra a la persona dentro de categorías diagnósticas o tipos de personalidad. Las fuerzas emocionales en la familia influyen en el modo en que las personas se relacionan unas con otras. Si cambian variables importantes que influyen en el modo en que operan las relacio- nes del sistema familiar, el funcionamiento de sus miembros también comenzará a cambiar. Una familia que se encuentra sometida a niveles altos de estrés crónico es un organismo distinto a esa misma familia en condiciones de calma. Hay relaciones interpersonales que son problemáticas cuando se está bajo la presión del estrés y normales cuando la familia está en situación de calma.
Bowen afirmó que él había desarrollado la Teoría fundamentándola únicamente en hechos (Kerr y Bowen, 1988; p. 346). Por hechos quería decir observaciones que pueden ser documentadas y corroboradas por personas independientes. Cada concepto de la Teoría se basó en patrones de relación que los investigadores pudie- ron observar una y otra vez en situaciones de control experimental (Bowen, 1978; p. 357). La Teoría Sistémica presta atención a quién hizo qué, dónde, cuándo y cómo lo hicieron, en la medida en que estas observaciones están basadas en hechos. Se evita cuidadosamente la preocupación humana sobre por qué ha sucedido algo. Bowen (1978) afirmó que la Teoría Sistémica presta atención a lo que hacemos y no hacemos y no a nuestro discurso verbal sobre por qué hacemos lo que hacemos.
Bowen, sin embargo, definió también algo a lo que llamó «hechos funcionales».54
Los hechos funcionales son un esfuerzo por encontrar hechos medibles dentro de la subjetividad humana. Las personas muy a menudo dicen cosas que no pueden ser corroboradas. Sin embargo, lo que sí se puede corroborar es que las dijeron. Más aún, lo que la gente dice en determinadas circunstancias puede tener consecuencias pre- decibles en sus relaciones importantes. Por ejemplo, Bowen caracterizaba el «amor»
como un «estado sentimental subjetivo que tiene lugar como respuesta a una variedad de estímulos experimentados en una amplia gama de formas e intensidades, y que también opera en el sistema de relaciones» (Bowen, 1978; p. 419). Bowen escribió:
«Después de mucha experiencia sobre cómo usan los miembros de la familia el término y cómo reaccionan a él, llegué a la siguiente definición de amor como un ‘hecho funcional’ relacional: No soy capaz de definir de forma precisa el amor, pero es un hecho que hacer declaraciones a una persona importante sobre la presencia o ausencia de amor en uno mismo o en los otros, predeciblemente genera una reacción emocional en la relación.» (1978; p. 419).
Otros ejemplos del esfuerzo de Bowen por convertir observaciones subjetivas en «hechos medibles y objetivos» es una fórmula que dice, «que aquel hombre que sueña es un hecho científico, pero lo que él sueña no es necesariamente un hecho. Que aquel hombre siente (o que piensa o habla) es un hecho científico, pero lo que él siente (o piensa o dice) no es necesariamente un hecho» (Bowen, 1978; p. 419).
Coherentemente con la relevancia dada a los hechos y los «hechos funcionales» en el desarrollo de la Teoría, la evaluación familiar comienza recopilando los hechos y los «hechos funcionales» sobre la familia. Los problemas que la familia expone son eva- luados como la mezcla de hechos, hechos funcionales, y subjetividad presentes en su descripción de lo que les trae a la terapia. La descripción de un miembro de la familia como un alcohólico, por ejemplo, puede corroborarse a través del grado en que la bebi- da interfiere en su funcionamiento laboral y familiar, y por las circunstancias en las que este problema tiende a aumentar o disminuir. Puede ser un hecho el que la gente diga que «José es un alcohólico»; pero la subjetividad que rodea a una etiqueta como la de alcohólico se debe traducir en hechos o hechos funcionales. ¿Qué dice o hace la gente cuando José empieza a beber? ¿Cómo reacciona habitualmente José a lo que ellos dicen o hacen y cómo reaccionan los miembros de su familia a las reacciones de José? La evaluación familiar intenta describir estos patrones de interacción entre los miem- bros de la familia que de hecho se repiten bajo condiciones similares. Estos patrones fueron denominados por Bowen como hechos en el funcionamiento relacional.