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4. From the Secretary of State to the National Assembly

4.1 The 1960s – A new era for devolution and housing

4.1.2 Welsh Office

Aprender la decisión, la forma, la contención, la nutrición, la protección. Surge el tema de la familia y de los hijos. Situaciones de mucha sensibilidad afectiva. Temas de embarazos.

Sensación de estar cerrado en una situación o cosa, de crear

una totalidad dentro de una forma: la nueva casa, el coche nuevo u otra situación laboral. Situaciones en que se quiere cambiar formas. La figura “madre” es importante ese año, la energía maternal que tenemos se manifiesta.

Psicológicamente puede surgir la sensación de encierro, de que uno está ahogado, de no poder enfrentar la propia afectividad. Se tiene la sensación de que los demás nos piden mucho y no perciben la sensibilidad o la necesidad de protección de uno mismo. Todavía no se sabe qué se tiene adentro o no se sabe cómo manejarse.

Físicamente surgen malestares con el útero, con las glándulas mamarias, con el estómago. También con los líquidos del cuerpo o con los sistemas de circulación de líquidos. Esto puede estar asociado con el sistema de “tubería” de la casa, por ejemplo, se rompe un caño de la casa de uno, o pasar un período con obreros en casa porque están cambiando los caños principales de agua del edificio, etcétera.

La palabra “decisión” significa elegir determinados elementos que determinarán “una forma”. Una casa es una forma y para cada uno esta forma está basada en determinados valores. Ejemplo: todas las casas tienen por lo menos el espacio para: un baño, una cocina y un dormitorio. Para algunas personas el baño puede ser chico pero es imprescindible que la casa sea luminosa; para otras es el tamaño de la cocina lo que decide la forma, etc.

Los elementos básicos son siempre los mismos: dormitorio, cocina, baño, luminosidad, ubicación, etc., más la manera de combinación para establecer la forma es distinta. La gran dificultad en asumir una decisión está en aceptar que determinados elementos se quedan fuera de la forma elegida.

Muchas veces tenemos dificultad en la decisión por querer incluir todos los elementos y no renunciar a ninguno. Psicológicamente existe la sensación de que aquello que se queda afuera nunca más formará parte de la experiencia de vida de uno. Esto no es verdadero.

Si retornamos al ejemplo de la elección de una casa y analizamos las diferentes casas que ya habitamos -desde la infancia con los padres a las nuestras- percibimos que recorrimos casi todas las posibilidades de combinaciones.

En determinado momento prevaleció la ubicación en detrimento del tamaño del baño; en otra la luminosidad y cocina grande, o una habitación más en “suite”. Como balance final, diversas combinaciones de la estructura de la casa pasaron por la vida

de uno. La sensación de pérdida de determinados valores es momentánea y no significa que ese valor no va a estar en las próximas decisiones.

Lo mismo pasa con la elección de un automóvil o de una ropa que vamos a comprar. Siempre va a existir algo que debemos ceder a favor de otro, para decidir.

Este es un Ascendente que puede traer como experiencia psicológica la dificultad con los sentimientos o situaciones del pasado. Uno pasará el año en un proceso de cuestionamiento de la contención que no tuvo, de la relación familiar que quería tener, de otro tipo de casa, la cual nunca terminó de atender a las necesidades básicas para la familia que formó.

Como normalmente las personas del signo del Cáncer son de dar mucha protección, puede ser que tengamos dificultad en recibir protección o contención de los demás. Las situaciones o cosas del pasado pasan por una revisión. Debemos cambiar de forma de “ver” la relación con nuestros padres. No sirve pasar la vida lamentando que “mi mamá no me enseñó...” o “mi papá nunca tuvo tiempo para llevarme al cine porque siempre estaba trabajando...”.

Los sentimientos de la infancia o adolescencia con relación a los padres ya no son los mismos. En realidad, aquello a lo que hacíamos referencia con respecto a los cambios de sentimientos tiene que ver con el crecimiento de los mismos. Ya tenemos otras experiencias vividas y éstas deben dar otro contexto a nuestros sentimientos. Vivir el presente.

Es posible que este año uno pase por la experiencia de tener que dar contención a la madre, dar atención o cuidarla porque está enferma. En esta forma de relación surgirá la oportunidad de rever el pasado y establecer un vínculo dentro de condiciones reales y no de demanda o manifestación de carencia.

O, por la vía inversa, uno vuelve a recibir ayuda de la madre porque tuvo un bebé y es con ella con quien está aprendiendo a cuidarlo. Todos estos contactos son espléndidas oportunidades de revisión de los sentimientos no sólo con relación a los padres, sino también para procesar cambios en ellos que repercutirán con todos los demás.

En otros casos, surge una cierta dificultad para estar en el ámbito hogareño y disfrutar de la familia. Aprender este año a cambiar de lugar de contención, que puede estar en un curso o en un simple café con una amiga en una confitería una vez por semana. No es necesario que la contención venga de la casa y la comida.

Como ejemplo de actitudes prácticas, estar en contacto con el agua -tomar mucha agua, tomar baños de inmersión con miel o cascaras de frutas dentro del agua-; vivir cerca del agua, en una ciudad cercana a un río o una laguna o ir de vacaciones o fines de semana a lugares con agua dulce o salada.

Pasar el día preparando una linda torta de postre para la cena, revisar la ropa de los chicos y del marido o de una misma; coser aquello que sea necesario. Separar

las camisas del marido que necesitan un cambio de cuello o de puños u otras ropas que necesitan ser reformadas y llevarlas a una costurera, etc.

Entrar en contacto con la historia familiar, yendo a visitar a los abuelos para que cuenten sus historias de vida, y de esa manera conocer las raíces de uno. Saber de la profesión de los abuelos, cómo vivían las abuelas, qué tipo de comida cocinaban, qué tipo de ropa usaban, cómo eran las costumbres de los lugares donde vivieron, etc. Año favorable para hacer un viaje a la ciudad o país de nacimiento de nuestros ancestros.

Entrar en contacto -trabajando o haciendo beneficencia- con las maternidades o las guarderías. Como ejemplo, para este año reunir un grupo de amigas y una vez por semana, cocer -sabanas, ropas- o tejer para chicos de una determinada institución.

Estar en contacto con las profesoras de los hijos proponiéndose ser parte del grupo de madres que ayudan a organizar fiestas para ganar dinero para la compra de computadores de la escuela.

Comer lácteos (quesos, mantecas, cremas) o frutas y verduras que contengan mucho líquido (tomate, sandía, melón, etc.).

Usar o tener en casa objetos de plata o plateados y usar ropas blancas, sandalias plateadas. Pasar una noche de luna llena observando al cielo, “tomando baño de luna”.

Es posible que sea un año de cambio de formas -cambio o reforma de casa, de oficina o de coche. Para una persona nacida bajo el signo de Cáncer los cambios de formas son muy incómodos a nivel psicológico y para los Ascendente de Revolución Solar la experiencia está en probar los cambios de forma y el proceso de adaptación a las nuevas formas.

A nivel emocional, estar en contacto con la familia de uno, del marido, del novio, con ambientes familiares y tomar conciencia de todas las fricciones que existen en todas las familias. Comprender que dentro de cada forma existe algo que no es “perfecto” y que es con esta forma- y no otra- que deberemos encontrar la realización.

Alimentar, proteger, contener a “las familias”: de uno mismo, la del marido, o la del jefe del marido, etc. Ayudar a la amiga o vecina a cuidar de sus hijos o viceversa. Puede ser que el cambio de forma venga por el nacimiento de un nieto, de tener que ayudar a la hija o hijo a atender, cuidar a este nuevo miembro familiar. Volver a situaciones del pasado bajo nuevas formas, como volver a ser madre del nieto.

Participar de sistemas o reuniones “familiares” o ciánicas, como es el Lyons o el Rotary Club, o los sistemas de venta de objetos, de casa en casa, que se hacen en reuniones de mujeres. Lo mismo con las asociaciones barriales o participar de un trabajo de voluntaria dentro de la municipalidad.

Desarrollar el patriotismo, estudiando o conociendo toda la historia del país de nacimiento de uno. Defender con cariño a la cuidad donde uno vive y cuidarla, utilizando los servicios públicos con más cuidado que los de uno mismo, como los teléfonos públicos o los medios de transporte colectivo, etcétera.

A nivel mental, leer historias de familia o el desarrollo de una empresa familiar. Leer libros sobre la maternidad o sobre los cuidados con los hijos. Ir a participar de conferencias o charlas sobre estos temas. Leer cómo hacer un queso o sobre las diferencias que hay en los distintos tipos de queso de cada región de Europa.

Aplicando aquello que fue comentado como observación antes que comenzáramos con los Ascendentes por los signos, podemos decir que si una persona sabe que va a tener dentro de unos dos o tres meses la entrada del Ascendente de Revolución Solar en Cáncer, sabrá, también, que será una época propicia, por ejemplo, para llevar a la madre y los hijos de uno al médico para hacer una revisión; llevar a los hijos a visitar a la abuela con una/ torta para el té, etc.