• No results found

A Conceptual Framework for Identifying Capabilities 74

3   CHAPTER 3: A RESOURCE-­BASED APPROACH TO STUDYING ASSET MANAGEMENT

3.6   A Conceptual Framework for Identifying Capabilities 74

El Desafío/El Problema: “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas;

porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: "A la verdad la mies es mucha, mas los obreros

pocos.Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies". (Mateo 9:36-38)

El Desafío/La Solución: "Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores

de hombres". (Mateo 4:19)

Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. (2 Timoteo 2:2)

La Necesidad—Más y Mejor Liderazgo

En este capítulo deseo sugerir tres desafíos que se aplican a los líderes. Estos desafíos se derivan de la necesidad de liderazgo en la obra cristiana. Por todas partes que voy oigo, "No tenemos suficiente liderazgo entrenado". Esto puede significar, "No tenemos líderes a tiempo completo que han ido al seminario". En una forma, estoy en desacuerdo con esta manera de pensar. No necesitamos líderes a tiempo completo solamente. Tampoco el entrenamiento formal resolverá el problema. Sin embargo, la esencia de estas declaraciones es cierta: Se necesitan los líderes que están equipados.

Ahora la necesidad crece de manera crucial por dos razones. Primero, en varias organizaciones paraeclesiásticas de occidente, particularmente en aquellas con ministerios internacionales, hay un número de líderes principales que han sido de influencia en el pensamiento y actividad cristiana por algo de tiempo.

173

Ellos dejarán la escena en los próximos diez años. Hay muchos líderes jóvenes levantándose, pero aparentemente hay pocos líderes de edad intermedia para llenar el vacío hasta que los líderes jóvenes maduren. Segundo, en muchos lugares del Tercer Mundo la iglesia está creciendo tan rápido que sobrepasa al número de líderes. ¿Cómo puede el liderazgo ser entrenado para llenar esta necesidad creciente? Para dar eco a las palabras de Jesús (Mateo 9:37): La cantidad de trabajo es mucha. Hay necesidad de liderazgo equipado que enfrente la multitud de tareas en la obra cristiana. Las perspectivas dadas en este libro pueden ayudarnos a formar líderes para llenar el vacío de manera más efectiva y sensible y en el menor tiempo.

Quiero sugerir tres desafíos finales. Aquellos que han estudiado las ideas del liderazgo de este libro y han visto alguna verdad en estas ideas tienen la responsabilidad de usar esta verdad. Formularé estos desafíos y luego explicaré cada uno en detalle:

Desafío 1: Cuando Cristo llama a líderes al ministerio cristiano Él intenta desarrollarlos hasta alcanzar su máximo potencial. (1) Cada uno de nosotros en el liderazgo es responsable de continuar desarrollándose de acuerdo a la formación de Dios para toda nuestra vida.

Desafío 2: Una función principal de todo liderazgo es la selección del liderazgo emergente. Los líderes deben continuamente estar alertas a la formación de Dios en los líderes jóvenes y trabajar con esa formación.

Desafío 3 Los líderes deben desarrollar una filosofía ministerial que simultáneamente honre los valores bíblicos del liderazgo, acepte los desafíos de los tiempos que viven y encaje con sus dones y desarrollo personal particular, si es que esperan ser productivos a lo largo de la vida.

174

El Liderazgo Personal

La lección del liderazgo que se comparte en este libro se ha basado en la presuposición de que Dios está en el trabajo de cultivar líderes e interviene en sus vidas para desarrollarlos hacia sus propósitos. Jesús aún llama a personas para que le sigan e influencien a muchas otras. Mis estudios de aquellos en las Escrituras a quienes Dios ha usado como líderes para cumplir sus propósitos, me ha llevado a trabajar en definir lo que es un líder.

Un líder, como se define de un estudio del liderazgo bíblico, y por quienes estamos interesados en trazar el desarrollo del liderazgo, es una persona (1) con capacidades otorgadas por Dios y (2) con responsabilidades dadas por Dios para influenciar (3) a un grupo específico del pueblo de Dios (4) hacia los propósitos de Dios para ese grupo.

La capacidad dada por Dios denota la dotación—dones espirituales,

habilidades naturales y destrezas adquiridas. (2) Esta dotación es inherente al líder. La responsabilidad dada por Dios incluye no sólo una carga por la obra, sino también un sentido de rendición de cuentas ante Dios por tal obra. Mis estudios en cuanto a la dotación, particularmente la permanencia de dones (Romanos 12, Efesios 4) y las parábolas sobre la mayordomía (particularmente Lucas 19, las minas y Mateo 25, los talentos) me han llevado a la conclusión de que los líderes tienen capacidades que deben desarrollarse y usarse.

Romanos 12:3-7 es particularmente instructivo. Su fuerza está en la evaluación y uso cualitativo de los dones. Somos llamados a evaluar nuestros dones. El sacrificio diario, que es el resultado de aquel compromiso (12:1-2), involucrará un entendimiento sobre la dotación.

En el versículo 3, "gracia me es dada" contiene una metonimia (una figura en la cual una palabra es sustituida por otra a la cual está conectada por alguna relación, como de causa y efecto). La "gracia" es sustituida por "dones", refiriéndose a los dones dados por gracia. Los dones espirituales de Pablo son

175

dones de gracia. Pablo está diciendo que por los dones que le han sido dados es que él puede afirmar con autoridad las verdades sobre los dones espirituales.

"Conforme a la medida de la fe" contiene la otra metonimia. Esta frase figurativa califica cómo deberíamos usar nuestros dones espirituales. La medida

se está refiriendo a la capacidad; fe es la metonimia que permite "el don que ejercitamos por fe". Cada persona debería ejercitar su don conforme a la capacidad de fe que Dios le ha dado con el don. El pasaje va a señalar que cada uno tendrá diferente capacidad. Cada uno debería evaluar y usar sus dones según la capacidad que Dios ha planeado para él/ella.

Por lo tanto, se espera de cada uno de nosotros como líderes que evaluemos nuestros propios dones espirituales y nuestras habilidades y que las usemos a capacidad. Cada una es única. El éxito de otros no es nuestro estándar. Lo más grande no es necesariamente lo mejor, ni tampoco lo es una gran esfera de influencia. Si Dios me ha dotado para ser un líder laico, es tremendo; ciertamente no desearé ser un líder a tiempo completo, si ese es el caso. Si Dios me ha dotado con el potencial de ser un líder nacional, entonces no quiero estancarme siendo un líder laico. Deberíamos ser lo que Dios ha planeado que seamos.

Podemos desarrollarnos como personas que usan los dones espirituales y las habilidades naturales hasta el nivel de potencial que Dios ha planeado. Deberían aprenderse y usarse las destrezas que fortalecen nuestros dones y habilidades. Deberíamos buscar el conocimiento que nos hará más efectivos en nuestro uso de los dones. Si no lo hacemos así, rendiremos cuentas a Dios. Y tendremos que rendir cuentas por lo que realmente hicimos, sea o no que nos desarrollamos al potencial que Dios planeó. Hebreos 13:17, Santiago 3:1 y los pasajes del juicio ciertamente aclaran que los líderes son llamados a rendir cuentas por su influencia.

Para poder revisar nuestras vidas y evaluar la formación de Dios, necesitamos evaluar donde estamos y así animarnos a nosotros mismos para continuar en el desarrollo. Permítame repetir el desafío:

176

Cuando Cristo llama a líderes al ministerio cristiano, Él intenta desarrollarlos hasta alcanzar su máximo potencial. Cada uno de nosotros en el liderazgo es responsable de continuar desarrollándose de acuerdo a la formación de Dios para toda nuestra vida.

Las perspectivas que he compartido pueden ayudarle a percibir dónde está usted en su propio desarrollo, para evaluarlo más claramente y ver la mano de Dios en ello. Como consecuencia, esto hará que usted opere ordenando los propósitos del desarrollo de Dios. Este es el desafío más importante. A menos que experimentemos el desarrollo constante de Dios, no seremos capaces de ayudar a otros a desarrollar sus capacidades de liderazgo. ¿Cómo le va usted en su desarrollo como líder? ¡Sea todo lo que Dios ha planeado que usted sea como líder!

El Liderazgo Emergente

Una función principal de todo liderazgo es la selección del liderazgo emergente. No me refiero a escoger jóvenes para enviarlos a un instituto o seminario, sino más bien a hallar formas de mejorar sus desarrollos. Estar conscientes de los primeros síntomas y conceptos de formación puede significar que usted pueda aconsejar eficientemente y servir de mentor a los líderes emergentes. Puede señalarlos para un entrenamiento formal e informal que usted sabe que les puede ayudar en varios patrones de desarrollo. Dios está desarrollando líderes y seguidores en cada ministerio. Como líderes debemos trabajar con Dios para reconocer los huecos en el liderazgo y llenarlos con líderes emergentes.

Pablo señala que la fidelidad es uno de los ingredientes clave en la selección de líderes emergentes. Este ingrediente se halla en el corazón de los patrones de prueba iniciales y el patrón de los fundamentos del ministerio. Es por esta razón que es ventajoso para usted el reconocer estos patrones clave de selección y desarrollo iniciales: la solución de prueba negativa, la expansión de prueba positiva, el patrón de los fundamentos del ministerio, el patrón de dones de similar atrae a similar, la fluidez de la dotación. Las actividades / factores de formación como los asuntos del destino, la tarea ministerial, el desafío al

177

ministerio, el progreso del adiestramiento y el descubrimiento de la dotación ya le deberían ser muy familiares a usted. Todos los asuntos de la guía, pero particularmente el contacto divino y la tarea del mentor, deberían ser una caja de herramientas al estar en la búsqueda de ayuda para los líderes emergentes en su desarrollo.

Mire a las personas en su ministerio con los ojos de la selección del liderazgo. Esté continuamente haciéndose preguntas tales como, “¿Dónde está esta persona en su desarrollo? ¿Cómo puedo ayudarlo/la a ver cómo Dios lo está formando hacia el liderazgo?” “¿Me está usando Dios como contacto divino en esta situación?” “¿Podría ser posible que yo sea un mentor o un entrenador para esta persona?” Recuerde el principio de la expectativa de Goodwin: Un líder en potencia tiende a levantarse al nivel de la expectativa genuina de un líder a

quien él o ella respeta. Asegúrese que usted sea un líder respetable. Asegúrese

que conozca lo suficiente a los seguidores para que pueda identificar líderes emergentes de entre ellos. También asegúrese de dar desafíos que sean exigentes pero realizables.

El vacío en el liderazgo nunca será llenado a menos que todos los líderes comiencen a tomar en serio la amonestación de Pablo a Timoteo (2 Timoteo 2:2). Esto significa que cada uno debería tomar un interés activo en el desarrollo de líderes. ¿Cómo le va a usted entrenando líderes para su ministerio? ¿Sus esfuerzos están ayudando a llenar el vacío en el liderazgo? o ¿Acaso está usted ayudando a que este vacío se haga más grande? Como el Señor amonestó: Orad por líderes emergentes en su ministerio. Entonces haga lo que se necesita con ellos cuando Él responda.

Una función importante de todo liderazgo es la selección de líderes emergentes. Los líderes deben estar continuamente alerta a la formación de Dios en los líderes jóvenes y trabajar con esa formación.

178

La Filosofía Ministerial

Usualmente los líderes con una buena filosofía ministerial terminan bien. La función del discernimiento, la cuarta etapa principal del desarrollo de la fase del Ministerio Maduro es crucial para un liderazgo efectivo. Los líderes deben ser capaces de ver a Dios trabajando en los eventos, las personas y en las situaciones alrededor de ellos. Deben reconocer la obra de Dios en sus propias vidas. Un líder que discierne es un líder con una filosofía ministerial sólida. El patrón de la filosofía ministerial es esencial para un liderazgo efectivo que se llevará a cabo hasta el fin.

No todos los líderes terminan bien. He observado cuatro patrones concernientes a la respuesta de los líderes a la formación en la fase del desarrollo ministerial. Estos patrones incluyen:

¾ 1. Salidas del ministerio—unos cuantos.

¾ 2. Líderes estancados—la mayoría de los líderes. ¾ 3. Disciplinados—unos pocos.

¾ 4. Aquellos que continúan creciendo y terminan bien—algunos.

El desafío es terminar bien, como el apóstol Pablo lo hizo. Necesitamos darle vuelta al número de líderes en los patrones 2 y 4. Sin una clara filosofía ministerial, pocos líderes estarán en el patrón número 4.

La filosofía ministerial será tan diversa como la cantidad de líderes que haya. No podemos copiar una filosofía ministerial exitosa de otro líder y simplemente ponerla en nuestra situación. La filosofía ministerial de un líder debe surgir del desarrollo del liderazgo del líder. Debe encajar con las lecciones aprendidas por ese líder, que procede de una formación única que Dios tiene para él/ella. Debe encajar en el patrón del desarrollo de la dotación del líder. Debe encajar con la situación en la cual Dios ha puesto a aquel líder. Esto seguirá la formación del destino de ese líder.

179

Por supuesto que hay valores en la Biblia con respecto a la ética y los estilos del liderazgo, los fines, los medios y la actitud enfática del siervo en el liderazgo que se aplican en la vida de todo líder. Por supuesto, podemos aprovechar grandemente el estudio de las filosofías ministeriales de los líderes, a los cuales Dios ha usado grandemente. Sin embargo, la gran mayoría de los valores aprendidos serán particulares a un líder debido a las razones particulares en las cuales suceden. Es decir, cada situación forzará a un escrutinio más cercano de las Escrituras para que la verdad encuadre en aquella situación.

Una filosofía ministerial no tiene que estar explícitamente declarada en declaraciones de proposición, aunque es de mucha ayuda. Pero tiene que estar presente y tiene que dar integración al ministerio del líder. Note especialmente los conceptos 3 y 4 de mi definición de lo que es un líder:

Un líder, como se define en los estudios bíblicos del liderazgo, y por

quienes estamos interesados en identificar el desarrollo del liderazgo, es una persona

¾ 1. con una capacidad dada por Dios y

¾ 2. con una responsabilidad dada por Dios para influenciar ¾ 3. a un grupo específico del pueblo de Dios

¾ 4. hacia los propósitos de Dios para ese grupo.

Si el Señor tuviera que hacernos una declaración, mirando no sólo el vacío del liderazgo, sino también los líderes del presente, Él podría repetir Mateo 9:36- 38, como lo he hecho:

Cuando vio a los líderes, tuvo compasión de ellos, porque tantos renunciaron, tantos fueron puestos de lado y muchos otros estaban estancados y sin dirección. Habían perdido su celo por el liderazgo. No tenían una filosofía o dirección claras en su liderazgo. Ellos eran líderes sin líderes. Entonces él les dijo a sus discípulos, “En verdad la cosecha es mucha, pero los líderes con clara dirección son pocos. Pidan al Señor de la

180

cosecha que envíe líderes—obreros a su campo con el conocimiento, discernimiento y metas claras.”

La tarea central del liderazgo es influenciar al pueblo de Dios hacia los

propósitos de Dios. Este objetivo no se mantendrá a lo largo de la vida sin una

filosofía ministerial adecuada.

Los líderes deben desarrollar una filosofía ministerial que simultáneamente honre los valores bíblicos del liderazgo, acepte los desafíos de los tiempos que se viven y encaje con sus dones y desarrollo personal particular, si es que esperan ser productivos a lo largo de la vida.

¿No sería maravilloso si dentro de diez a quince años a partir de ahora el Señor Jesús pudiera cambiar la frase de Mateo 9:36-38 de la siguiente manera?

Cuando vio la inmensidad de la obra y las multitudes para ser alcanzadas, no se desalentó, sino que fue movido por el gozo de que muchos líderes fueron llenando esas necesidades y continuamente estaban levantándose nuevos líderes para responder al tremendo desafío del liderazgo. El dijo, "Agradecézcanle al Señor de la cosecha porque está enviando líderes obreros a la cosecha y son líderes con dirección y propósito."

¿Cómo está desarrollando Dios la función del discernimiento en usted como líder? Si usted y yo aceptamos el tercer desafío y les enseñamos su intención a líderes emergentes en nuestro ministerio, nosotros podremos oír bien de parte del Señor mi segunda revisión de Mateo 9:36-38.

Resumen

El vacío en el liderazgo es enorme. Hay una gran necesidad de liderazgo efectivo. En mi opinión, los tres desafíos que he dado llegan al corazón del problema. Cada líder personalmente debe ser lo que Dios desea que él/ella sean. Cada líder debe estar involucrado en levantar a otros líderes. Los líderes deben

181

estar a tono con los propósitos de Dios para ellos. La teoría del desarrollo del liderazgo puede ser una gran ayuda en los tres desafíos.

Cuando comencé mi propio peregrinaje en el estudio de la vida de los líderes, fui desafiado por las siguientes amonestaciones bíblicas. Empecé el libro con este desafío. Ahora se lo vuelvo a dar, pero como un desafío final.