• No results found

A Naive Pruning Formulation

In document Learning to predict under a budget (Page 75-81)

4.3 Theoretical Analysis

4.3.1 A Naive Pruning Formulation

El principio de la mirada cosmopolita se sustenta en la definición del concepto de cosmópolis. Beck (2006) se mantiene cercano a las definiciones expresadas por STEPHEN

TOULMIN, hace casi tres décadas, al comprender al cosmopolitismo como una serie de

proyectos tendientes al establecimiento de una estructura social global de carácter plural, intercultural, incluyente y equitativo (Toulmin, 1992; Zolo, 2000). Desde esta definición, la cosmópolis es, en esencia, una ciudad intercultural global, puesto que, de otra forma distinta a la intercultural, no podría existir. Otra característica distintiva de la cosmópolis es que pretende integrar no sólo a la población urbana, sino a la población rural y a todos los grupos que se consideran marginados. La UNAOC reafirma esta idea, lo cual se evidencia durante el Foro Global de Río 2010, cuyo principal interés es la paz. Por ello, se comprende su enfoque en la interculturalidad (UNAOC, 2010).

La mirada cosmopolita es una revisión a la globalización desde el cosmopolitismo, que se diferencia de otros acercamientos porque observa en dicho fenómeno una dimensión humana referida a las emociones, como, por ejemplo, la empatía. Según Beck (2006) en dicho proceso también existe una globalización de las emociones que él denomina como empatía cosmopolita. Esta aparece como producto de la posibilidad de observar eventos globales en tiempo real por medio de las tecnologías de información y comunicación. Para Beck (2006) la globalización se refiere, además, a un cambio epistemológico que fundamenta la mirada cosmopolita. De acuerdo con el autor, nos encontramos ahora bajo una experiencia de crisis en la sociedad mundial, donde el reconocimiento de las diferencias cosmopolitas depende de la empatía (Beck, 2006). Es imposible instaurar una sociedad mundial sin fronteras, por lo cual la idea del crisol de culturas (melting pot) debe dar paso al principio de mélange (mezcla).

177 En otras palabras, dado que en la globalización existen procesos de transnacionalización, desnacionalización y re-nacionalización (Beck, 2006), resulta utópico pensar que el punto culmen de las relaciones interculturales desemboque en una cultura única global, en vez de una cosmópolis cuyo presupuesto inamovible es la pluralidad171. Más bien, el culmen de las relaciones interculturales propiciará una esfera meta-política de las relaciones humanas donde “el enfoque sea en redes que conectan las ciudades a través de las barreras y supere en gran medida a los estados-nación” (Sassen, 2007, pág. 100)172. Dicha estructura meta- política consta de tres requisitos: en primer lugar, habrá luchas globales por el poder; segundo, el estado ya no será el único actor en el ámbito global; y tercero, existirá una dialéctica entre cosmopolitización y anti-cosmopolitización (Beck, 2006, pág. 100)173.

…, la intervención de diversos y poderosos actores globales, en diferentes niveles, como los capitales globales y las ONGs (no sólo los estados hegemónicos activos en el ámbito global), apunta en parte a demoler los sistemas de soberanía nacional y en parte a transformarlos. En otras palabras, la mirada nacional construida sobre las categorías de lo político está siendo históricamente falsa… (Beck, 2006, pág. 99) 174

La cosmopolitización está definida como proceso mediante el cual se cumplen los requisitos para la conformación de un mundo meta-político, que se diferencia de la globalización porque favorece un mundo sin barreras (Beck, 2006). Según el autor, “podemos hablar de cosmopolitización con sentido sólo cuando está públicamente representada, comentada e institucionalizada”175 (Beck, 2006, pág. 94). Por ende, una sociedad que se caracteriza por su cosmopolitización es aquella que comprende que el mundo nunca estuvo desconectado, hasta la aparición del estado-nación. Sin embargo, no podemos medir el cosmopolitismo por su presencia en las instituciones nacionales, sino en

171 Beck (2006) indica que los fenómenos que cruzan las barreras nacionales también tienen dirección de avance, reversa e incluso, de re-introducción cuando han sido ya expulsados de un territorio específico.

172 Traducción por el autor; el texto original dice: “The focus here is on networks that connect cities across

borders and can increasingly bypass nation states”.

173 La ironía resulta en que los movimientos anti-cosmopolitización son, por antonomasia, cosmopolitas, ya

que han sido también efecto de procesos globales.

174 Traducción por el autor; el texto original dice: “…, the interventions of different and, in different degrees,

powerful global actors, such as global capital and NGOs (hence not just globally active hegemonic states), aim in part to demolish the systems of national sovereignty and in part to transform it. In other words, the national outlook built into the category of the political is becoming historically false,…”

175 Traducción por el autor; el texto original dice: “… we can meaningfully speak of cosmopolitanization only

178 las instituciones cosmopolitas per se, de suerte que influyan en los fenómenos globales o, como afirma Reder (2012), en los sistemas globales de convivencia.

Adicionalmente, la condición humana de labor-trabajo-acción, como miembro de una estructura política particular, debe complementarse (Arendt, 1974) hacia formas de ciudadanía del mundo (Cortina, 2005a). Para Cortina (2005a) la primera forma de ciudadanía está contemplada en la pertenencia a una comunidad política y debe evolucionar para considerar la interculturalidad. De otro lado, para Arendt (1974, pág. 244) “la esfera de los asuntos humanos, estrictamente hablando, está formada por la trama de las relaciones humanas que existe donde quiera que los hombres viven juntos”. Dicho de otra forma, los fenómenos relacionados con la humanidad siempre fueron globales, sólo la especie humana comprende divisiones del espacio en términos nacionales, gracias a su racionalización de la realidad. En la actualidad, es posible evidenciar el desafío a la compresión del espacio en términos nacionales en algunos fenómenos globales que diluyen las barreras. “El régimen de derechos humanos erradica las barreras entre lo interno y lo externo y discute la legitimidad de la acción del estado internamente y en las relaciones exteriores con otros estados” (Beck, 2006, pág. 142) 176.

La política debe desprenderse del estado-nación para evolucionar y renovar las categorías que le dan sentido. Esto no es tan fácil de interiorizar como lo es de expresar; en realidad, significa cambiar el cosmos del poder y del gobierno. “¿Hasta qué punto la desestabilización del cosmos nacional facilita la producción de nuevas conexiones tras- locales y tras-nacionales?”177 (Beck, 2006, pág. 90). La mirada cosmopolita es una perspectiva cosmológica del cosmopolitismo sobre la interculturalidad porque desafía y tiene potencial de transformar una arraigada forma de ver el cosmos basada en el estado- nación. “Aquí nos preocupa menos la ciencia como los positivistas modernos la entienden,

176 Traducción por el autor; el texto original dice: “The humans right regime eradicates the boundary between

the internal and the external and questions the legitimacy of the state action both internally and in external relations between states”.

177 Traducción por el autor; el texto original dice: “To what extent does the destabilization of the national

179 sino una cosmópolis que ofrezca una cuenta comprensiva del mundo, uniendo las cosas tanto en términos político-teológicos así como científicos y explicativos”178 (Toulmin, 1992, pág. 138). Es necesario entonces apelar a un autor de nuestro tiempo que ofrezca alternativas donde se reconcilie la política con otras formas de comprensión del mundo.

In document Learning to predict under a budget (Page 75-81)

Related documents