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Action of distortion on the engine

2.1 Flow Distortion

2.1.4 Action of distortion on the engine

En España se han localizado algunas publicaciones en las que se repasa el papel y estado de la cartografía turística y se recoge la inquietud mencionada respecto a la calidad y características de los mapas. Se comentan dos de ellas, la primera expone la cuestión desde una

perspectiva más turística y la segunda tiene un carácter más cartográfico, por lo que de forma conjunta consiguen reflejar la tarea abordada en el presente trabajo.

El estudio realizado por Domínguez (2007) repasa la cartografía en la promoción turística de Canarias a lo largo de casi un siglo, hasta 1970, comentando la evolución que ha experimentado, siendo muchos de los aspectos generales extrapolables a la Cartografía Turística en general.

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La cartografía turística de Canarias comienza en la época victoriana (hacia finales del siglo XIX), con libros de viajes que incorporaban representaciones cartográficas junto con estadísticas, anuncios, dibujos, etc., siendo de vocación enciclopédica, pues los visitantes llegaban movidos por la aventura, la ciencia o la búsqueda de la salud. A medida que avanza el siglo XX, se incrementa la publicación de guías turísticas, siendo el mapa acompañante en todas, destacando más el valor

geográfico y la calidad cartográfica de los documentos de la década de los años ‘30 del siglo XX, durante los que se fue incrementando la actividad de los primeros cruceros. Ya en la década de los años ’40 y ‘50 del siglo XX aparecen las primeras ediciones cartográficas como folletos turísticos, quedando relegadas las funciones científicas del mapa y quedando éste “…subordinado a las necesidades del reclamo turístico…”; “…perdía rigor, se vulgarizaba el servicio de la imagen turística que deseaba transmitir…”. Ya en la década de los años ‘70, con la llegada de los vuelos chárter y del turismo de masas a Canarias, los mensajes del mapa corresponden a los atractivos que quieren ofrecerse al nuevo turista de “sol y playa”, los relacionados con el litoral, con las arenas de la costa, con la fauna marina y con los paseos en barco, lo que demuestra una incorporación no solo de reclamos (como en la década de los años ‘40 y ‘50), sino un paso más allá, de recursos para la visita como son los atractivos y servicios turísticos.

El otro estudio destacable es el realizado por Balsa y Lois (2010), dedicado a las particularidades y estado actual de la cartografía turística oficial en Galicia (Secretaría Xeral de Turismo de la Xunta de Galicia) que constituye un documento crítico en el que se presenta la cartografía turística como el “máximo exponente del tratamiento inadecuado que se daba a la cartografía hasta hace pocos años”, y cuyas conclusiones son “perfectamente extrapolables a otros entes y niveles administrativos”. En su trabajo, estos autores explican que la Cartografía es una disciplina científica y como tal debe acatar requerimientos técnicos, pero que además ha tenido y sigue teniendo un claro matiz artístico que contribuye a hacer un mapa de calidad, pero hoy en día este segundo aspecto ha perdido vigencia debido a la estandarización propiciada por los nuevos programas de creación y edición de cartografía, y por las normas ISO europeas. Pese a todo, la Cartografía no ha recibido el trato más adecuado en administraciones, instituciones y organizaciones, cuyas

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consecuencias se han plasmado en ofrecer una información poco veraz, con percepción e interpretación de los mapas poco adecuadas y

representaciones de la realidad poco fidedignas.

Los autores afirman que la cartografía turística tiene un tratamiento especial debido a que el público al que se dirige es muy heterogéneo, a que el establecimieto de puntos y/o zonas de interés turístico hace que dependiendo de la coyuntura haya que elaborar distintos mapas, y a que los mapas turísticos suelen ser presentados dentro de folletos

desplegables y monográficos entre otros, en los que la estética prevalece llegando a ser los mapas meros bloques gráficos sin valor informativo. En general, la falta de patrones y normas sobre cómo elaborar

cartografía turística hace que los distintos entes impongan su criterio, lo que lleva a comenter los mismos errores y se elabore cartografía idéntica o muy similar de forma redundante.

También apuntan estos autores a que hay errores frecuentes en la cartografía oficial publicada en Galicia por Turgalicia (Sociedades de Imaxe e Promoción de Galicia , en la que la Secretaría Xeral de Turismo delega sus tareas de promoción turística). Los errores más habituales son: ausencia de escalas, uso de elementos cartográficos inadecuados (paleta de colores, símbolos), consideración inadecuada del público a quien va dirigida la cartografía (se suelen sobrevalorar los conocimientos del lector, lo que se evitaría realizando un perfil previo del turista usuario), información que se ofrece está desactualizada y/o es errónea, y finalmente la elaboración de la cartografía turística en ocasiones está sustentada en divisiones administrativas de poca entidad (municipios, comarcas o bisbarras). Estos errores son muy semejantes a los que se puede encontrar en cualquier otra administración autonómica española, aunque hay diferencias notables en el tratamiento de la cartografía turística en las distintas regiones.

También a nivel nacional existen antecedentes de cartografía turística para la visita de espacios con patrimonio que representan iniciativas editoriales competentes en este campo. En el año 2001, el Instituto Geográfico Nacional (IGN), junto con el Servicio de Publicaciones de Parques Nacionales (antiguo Ministerio de Medio Ambiente, Secretaría General de Medio Ambiente), publicaron una serie de mapas en los que se reproduce el formato del Servicio Nacional de Parques Nacionales

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estadounidense (fig. 11), con una parte del documento dedicada al mapa pero también una parte en la que se interpreta o al menos se facilita información sobre los atractivos del Parque.

Figura 11. Mapa del Parque Nacional del Teide y Mapa del Everglades National Park. Fuente: izda. Ministerio de Medio Ambiente, Organismo Autónomo de Parques Nacionales (2001); Dcha. U.S. Department of the Interior, National Park Service (2000).

Esta serie cartográfica es la única localizada a nivel nacional que incluye información de tipo temático y refleja intención interpretativa en su composición. El resto de productos cartográficos se pueden clasificar más como mapas excursionistas que mapas para la visita de patrimonio, en los que el elemento principal es la actividad senderista o alpinista (en sus diversos rangos de especialización y dificultad), más que el

patrimonio que recorre.

Además de esta línea conjunta con Parques Nacionales, el IGN tiene un Plan de Cartografía Temática que pretende representar fenómenos de naturaleza muy diversa sobre la cartografía topográfica de las Bases y Series Cartográficas Nacionales. Esta cartografía topográfica se edita y generaliza, a distintos niveles según cada caso, para adecuarla al ámbito geográfico y escala (entre otras características) que correspondan, clasificando los elementos temáticos a representar dentro de unas líneas generales equivalentes al concepto de serie cartográfica. Las cuatro grandes líneas de actuación propuestas en el Plan son: Naturaleza, Cultura, Ocio e Institucional. Es destacable una línea cartográfica temática que se ha desarrollado especialmente para el Camino de Santiago, que consta de 10 mapas que detallan las etapas del Camino, comenzando por el Camino Francés, en la localidad de Saint Jean Pied de Por. Para cada etapa, además del recorrido principal y sus variantes, se aporta información de monumentos y de servicios (albergues,

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alojamientos, tiendas, restaurantes, etc.) de las localidades de paso. Para ayudar a planificar las jornadas se incorporan esquemas de cada etapa en los que se indican las distancias entre las localidades y perfiles verticales del terreno.

Además, el Estado Español, a través de su Centro Nacional de Información Geográfica (CNIG) en colaboración con el Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN), dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), edita y distribuye una serie cartográfica temática de mapas de los Parques Nacionales, que constan de un mapa a doble cara desplegable (fig. 12), acompañado de una guía en la que se incluye información de servicios y equipamientos, así como textos relativos a las características del parque.

Figura 12. Mapa y guía del Parque Nacional de Doñana, de la serie Parques Nacionales. Fuente: Parques Nacionales y Centro Nacional de Información Geográfica (2009). Además de los organismos nacionales, en España existen dos organismos autonómicos con funciones cartográficas, en Cataluña y Valencia. El Institut Cartogràfic de Catalunya (ICC) posee una reputada experiencia cartográfica y dispone de una colección temática dedicada a

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“turismo y excursionismo”, que consta de un bloque de mapas comarcales y otro de mapas excursionistas (fig. 13) de la zona del Pirineo.

Figura 13. Mapa excursionista de Ansó-Hecho, Pirineos. Fuente: Institut Cartogràfic de Catalunya (2003).

El Institut Cartogràfic Valencià (ICV) tiene una serie de cartografía temática (fig. 14) que, según menciona en su web, contempla:

“la facilidad de lectura y comprensión de mapas de diferentes parques naturales o parajes emblemáticos de la Comunidad Valenciana, acercándolos a los usuarios con el fin satisfacer sus necesidades de información o de ocio. Para lograrlo, presenta escalas medias, con la temática e información complementaria, consistente en imágenes y textos, modelo digital de terreno, localización acceso, rutas propuestas, fotografías de zonas destacadas, etc., todo ello maquetado de manera atractiva y presentado en un formato manejable”.

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Figura 14. Mapa editado por el ICV del Parque Natural de la Serra Mariola, de la serie Cartografía Temática. Fuente: Instituto Cartográfico Valenciano (2002). En este producto, el ICV consigue poner énfasis en el patrimonio, y gracias la experiencia de trabajo conjunto con la Universitat Politècnica de València para el desarrollo de un par de mapas temáticos fuera de dicha serie (Viñals et al., 2005a, 2006), cabe destacar el esfuerzo que la institución realiza en incorporar información temática para la visita de los espacios (con patrimonio natural en todos los casos) al mapa.

Además de estos organismos oficiales, en España existen algunas editoriales con líneas de producto específico, pero al igual que el caso oficial, es de tipo excursionista. Tal es la Editorial Alpina, dedicada a la edición de mapas especialmente pensados para la escalada y el

senderismo deportivo y que ofrece productos de muy alta calidad. La Editorial Alpina fue fundada en 1946 y desde un primer momento, tanto el formato como la concepción de los mapas representó una novedad inédita en este país, que contribuyó a popularizar la marca, así como la divulgación de la cartografía excursionista. El producto más

comercializado es un mapa-guía excursionista (fig. 15), que se compone de dos documentos presentados en una funda plástica, uno es un mapa topográfico sombreado sobre el que se localizan los senderos y los recursos asociados a la actividad, y el otro es una guía en la que se describen desde las comunicaciones de la zona a los itinerarios y algunos elementos de interés hasta los alojamientos y teléfonos de información.

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Figura 15. Mapa-guía excursionista del Parque Natural Cabo de Gata – Níjar. Fuente: Editorial Alpina (2009).

La sociedad de Proyectos y Realizaciones Aragonesas de Montaña, Escalada y Senderismo S.A. (Prames), creada en 1989 en respuesta a la necesidad de realizar trabajos que no podían desarrollarse desde la Federación Aragonesa de Montañismo, tiene también una actividad editorial muy consolidada. Desde el inicio, la cartografía ha jugado un papel importante, pues los libros de recorridos y guías requieren de mapas para reflejar de forma clara, fiel y actualizada los senderos y su entorno, y han llegado a editar mapas turísticos (fig. 16). En la actualidad, junto con Alpina es una de las casas editoriales más importantes en el área excursionista en España. Algunos de sus mapas se analizan en capítulos posteriores del presente trabajo.

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Figura 16. Izda. Mapa excursionista del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, Pirineo aragonés; Dcha. Mapa turístico de Ordesa-Monte Perdido. Fuente: izda. Prames y Parque Nacional de Ordesa (2002); Dcha: Prames (2002a).

Entre los trabajos desarrollados en el ámbito nacional, dentro de la Universitat Politècnica de València (UPV) y, en particular, en el Departamento de Ingeniería Cartográfica, Geodesia y Fotogrametría, cabe mencionar la tesis doctoral elaborada por Palomar (2003), en la que aporta una sistemática para la generación automática de mapas

excursionistas, basándose en un proceso de análisis en el que tiene en cuenta no sólo la rigurosidad cartográfica, sino que aporta una visión proporcionada por expertos y, lo que es más interesante, usuarios de este tipo de mapas. También cabe destacar el trabajo de investigación

realizado por Caletrío (2003) sobre la cartografía temática enfocada al patrimonio.

La revisión de la cartografía temática existente ha hecho patente la carencia de líneas de producto establecidas para la visita de patrimonio en nuestro país, tanto en organismos públicos como en editoriales comerciales. Esto resulta llamativo, sobre todo si se tiene en cuenta el peso que tiene en España la industria turística. A este respecto cabe

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recordar que los organismos oficiales tienen como misión principal proporcionar cartografía básica de su territorio, más que obtener un beneficio comercial con la venta de mapas, por lo que sí suele ser la fuente de los mapas base empleados en muchos mapas temáticos que firman las editoriales y otras entidades. De forma que los mapas para la visita de espacios con patrimonio suelen ser productos bajo demanda que se diseñan y producen específicamente para cada sitio y que los actores que intervienen son distintos en cada caso.