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APPENDIX 6: CASE STUDY 3 – COST EQUIVALENT ANALYSIS (CEA) OF WATER

“Pensar con imágenes y palabras”

En ésta etapa se diferencian dos subetapa compuesto por el Pensamiento preconceptual y simbólico (2 a 4 años aproximadamente) y el pensamiento intuitivo de los 4 a 7 años aproximadamente.

El pensamiento preconceptual y simbólico

Ahora, gracias a la aparición del lenguaje, el juego simbólico y la imagen mental, el niño puede reconstruir acciones pasadas (recuerdos). Puede prever acontecimientos cotidianos: que papá viene a la noche y va a traer caramelos por ejemplo.

donde el niño utiliza imágenes y palabras como símbolos de sus pensamientos, pero su representación del mundo es egocéntrica, es decir, según sus propios deseos. Es el comienzo de la representación o simbolización: un objeto cualquiera puede representar a otro o evocar una situación, como en los “juegos de ficción”. Una caja simula un coche; una piedra un avión, etc. Sus juegos se acompañan de interminables monólogos. Monólogos que no conllevan argumento alguno ni dependen del punto del vista de los otros. Son simplemente verbalizaciones sin destinatarios, aunque sean emitidas en grupos. El niño permanece adherido aún, a un mundo subjetivo y egocéntrico, que gradualmente se irá descentrando hacia mayor objetividad con el progreso de la inteligencia. En éstos juegos que posibilitan significaciones o sentidos a las cosas, los chicos juegan “como si” fueran adultos, imitan, representan hechos, etc,. Sin embargo, tales juegos fantaseados, contribuyen a formar él yo del niño y son la realidad del niño.

Los símbolos que utiliza el niño son preconceptos, porque se encuentra a medio camino entre la imaginación y el concepto como significado. Recordemos que el “concepto” constituye una definición o significado de lo que una cosa es. Una mesa es un mueble, etc. En el caso de los niños, debido a la insuficiente formación, todavía no logran conceptos diferenciados y definidos como los adultos. Perciben la realidad como un todo poco diferenciado. No pueden hilar las diferentes partes que perciben en un todo conceptual.

Ej. : Niño de 3 años y 5 meses: A : ¿ Qué es un papá?

N : Es un hombre. Tiene muchos Carlitos. A : ¿ Qué es un Carlito?

N : Es un niño como Juan.

A éste tipo de pensamiento Piaget la denomina transductivo porque que va de parte a parte y no de la parte al todo. El chico oscila entre los diversos cuadros que percibe y sin poder diferenciar cada objeto en forma cabal. La realidad es definida a través de “semiconceptos” difusos, como el de que los padres hacen llover(niña de 2 años), o de que la noche y el día la determinan los padres(niño de 3 años). En otras palabras, la transducción consiste en un razonamiento por analogía(de lo particular a lo particular, de un objeto otro según percibe libremente). Todavía no puede generalizar, es decir, ir de la parte al todo. Los cuadros perceptivos son yuxtapuestos(yuxtaposición) o superpuestos a través de imágenes sin conexiones coherentes(un todo global y difuso), como cuando describen las partes de una bicicleta aunque sin conexión lógica(pedal, asiento, cadena, etc.). No hay un concepto que totaliza clases e individuos de una clase como para generalizar e individualizar animales entre sí, sino que cada animal es “un” animal, etc. No hay “Todos los perros son cuadrúpedos como mi perro”, sino “Mi perro es el perro”. No hay conexiones lógicas entre las ideas o imágenes mentales. Por eso se denomina pensamiento prelógico. Ejemplos:

Niño de 4:0:

Experimentador : -¿ Porqué anda el coche?. Niño :- “ Por el ruido”.

A los 6:0: E: -¿ Porqué no se cae el sol? N:- Porque calienta

E: -¿ Y cómo?

N:-Porque es amarillo.

Junto a esto aparecen las famosas preguntas exploratorias: “¿Y porqué?” , “¿Porqué se va papá?”, “¿ Porqué sale la luna?”. Preguntas vinculadas a los motivos y las causas de las cosas.(no existe el azar para el niño). En éstos momentos, todavía reviste de intenciones propias a las cosas (animismo infantil) con la consecuente confusión entre sì-mismo y realidad objetiva(sincretismo).Hacia el término de éste periodo va desapareciendo el preconcepto, la transducción y la yuxtaposición. La centración exclusiva en los casos particulares y la representación estática, así como el egocentrismo y el sincretismo indiferenciado entre el niño y el mundo ceden pasos hacia una mayor objetividad.

El pensamiento intuitivo

Entre los 4 y 7 años aparece la siguiente subetapa: el Pensamiento intuitivo, es decir, los comienzos del pensamiento articulado. El chico puede, por fin, anticipar las consecuencias gracias a su imaginación. Supone así, que un auto funciona porque larga humo, o que el sol se oculta porque es de noche. Es decir, gracias al pensamiento intuitivo, logra las primeras

articulaciones entre las imágenes estáticas que percibe. Puede de ésta manera, llegar a rápidas conclusiones sin necesidad de analizar las partes que percibe.

El niño descubre que su pensamiento no se iguala a la de los demás. Desaparece el preconcepto y aparecen conceptos primitivos como cuando define que un juguete sirve para jugar, etc. Desaparece la mera yuxtaposición de las imágenes y sostiene por ejemplo que una bicicleta anda porque tiene ruedas. La transduxión se debilita al existir mayor comprensión de causa y efecto lo que le permite relacionar varias ideas o imágenes: las cadenas y pedales hacen andar la bicicleta, etc. Ya no está tan centrado en su mundo interno y sus representaciones dejan de ser estáticas: cuando gira sobre sí jugando, y toma conciencia de que tan solo “parece” que las cosas giran. El egocentrismo anterior cede paso a un pensamiento más comunitario, que observamos en los juegos donde el niño se ve obligado a compartir puntos de vistas diferentes. En suma, su pensamiento se reorganiza y articula en conclusiones rápidas, aparecen los primeros conceptos y una mejor utilización del lenguaje, lo que posibilita una visión más pluralista, observa varios puntos de vistas y progresa hacia el pensamiento operatorio siguiente.

Etapa de las operaciones concretas “Ver escuchar y explorar para pensar”

Se desarrolla entre los 7 y 12 años aproximadamente. Es un pensamiento operatorio y concreto: se la denomina así porque el chico debe observar o percibir para poder pensar. Así, para poder sumar, restar o dividir, necesita percibir los números. El niño es capaz de operaciones concretas, es decir, de acciones interiorizadas y reversibles, pero no puede operar sin prescindir de las percepciones concretas de los números, cantidad de objetos, etc. En éste momento, las actividades externas sé internalizan y se transforman en pensamiento operatorio(es decir, capacidad para manejar ideas en forma abstracta, aunque con la limitación típica de ésta etapa: debe percibir los objetos para poder pensar.). En forma panorámica, el chico no puede cerrar los ojos y reflexionar libremente, lo que podrá lograr más adelante. Por otra parte, ya es capaz de comprender conceptos y nociones de peso, distancia, cantidad, volumen, números enteros y fracciones, clase y subclase entre otros. Se produce un progreso en la objetivación del pensamiento que se hace más sociable, menos egocéntrico, descentrado y diferenciado del medio. Se torna sociable y cooperativo y puede discutir y comprender el punto de vista ajeno. Acepta reglas grupales y esto se ve en sus juegos reglados (fútbol, canicas, etc. ). Comienza a pensar antes de actuar, como inicio precario de la reflexión.

En un experimento sobre conservación de la cantidad, Piaget presentó a niños de 6 y 7 años, 2 vasos idénticos con el mismo volumen de agua. Ante la pregunta: ¿Dónde había más agua?. Los niños de 7 como los de 6 años comprendían que había la misma cantidad. La cosa cambió cuando el contenido de un vaso se traspasó a otro vaso más ancho. Los niños de 7

años comprendían que la cantidad se había conservado. Los menores de 7 años no pudieron comprender la operación, creyendo que había más en el vasos ancho. Ejemplo:

Otro ejemplo es sobre conservación de la materia. Los chicos de 6 años no lograron comprender si la materia se conservaba cuando la bolita de plastilina era trasnformado en salchichas. Los niños de 7 años podían comprendía que la cantidad era igual. Ejemplo:

Los experimentos prueban que los chicos de 7 años han logrado la “operación”, es decir, la relación mental de los diferentes aspectos del problema: lo que cambia aca aparece allá, lo que resta de unlado sube en la otra, aunque cambió la forma se conserva la cantidad de materia, etc. Al adquirir un pensamiento reversible (es decir, lo que aumenta acá puede disminuir allá, o la conservación de la cantidad de agua de un vaso a otro en la experiencia citada, cada operación implica su opuesto como en la división y multiplicación, etc.) puede centrarse sobre varias opciones y comprender situaciones experimentales y concretas. Los de 6 años, chicos “preoperatorios”, dominados por la percepción, fueron incapaces de resolver el problema en forma adecuada. En ésta etapa, el chico es realista en extremo, al depender de lo que percibe. Todavía no utiliza un sistema abstracto de ideas.