Para los enfoques biológicos, somos agresivos por naturaleza. Para quienes ponen incapiè en el factor social (enfoque sociológico), la agresividad se aprende. Es la sociedad la que frustra y origina agresividad. Es posible una sociedad menos violenta, gracias a la educaciòn y la distribuciòn justa de los medios de existencias.
Aùn aceptando que poseemos impulsos agresivos, no podemos aceptar la posiciòn biologista que sostiene un instinto de agresiòn fatal e ineludible. Tampoco el enfoque social, donde lo social determina la agresividad sin considerar los factores psicològicos en juego. Por esto, desde el enfoque psicológico, se sostiene la existencia de una pulsiòn agresiva que no posee un objeto predeterminado genèticamente y no detona automàticamente ante los estìmulos como el instinto. La pulsiòn se desarrolla en el curso de la evoluciòn de la personalidad, gracias al cuàl, podemos ser màs o menos agresivos. Es indudable que la pulsiòn agresiva no se puede eludir, pero todo cambia si sabemos que la podemos encaminar hacia actividades socialmente productivas.
La pulsiòn agresiva deriva de la “pulsiòn de muerte” denominada tanatos que lucha en el individuo con la “pulsiòn de vida” o Eros. Las diversas formas de agresividad y violencia serìan exteriorizaciones de éste impulso, que insiste màs allà del principio del placer (tendencia de la psìquis a buscar el placer y evitar el displacer). Es una tensiòn constante que coarta la “expansiòn vital”o vida gratificante.
Frustración y agresión: se ha llegado a comprobar que la frustraciòn y la agresión se retroalimentan. Es el círculo vicioso en que la frustración provoca agresión y ésta frustración. Por consecuencia, un individuo frustrado se torna agresivo, lo que lleva a nuevas frustraciones.A èsto se suma el factor social y cultural con sus exigencias, doblando la frustraciòn y la consiguiente agresividad. La agresividad es proporcional al grado de frustraciòn y disminuye en forma proporcional a la expansiòn de las potencialidades individuales. Las condiciones sociales, como la pobreza, privaciones afectivas y materiales, educaciòn punitivas, etc., operan como detonantes de la agresividad.
El mecanismo de proyección: el mecanismo bàsico de la agresividad humana es la proyecciòn, donde se desplaza sobre otro los propios impulsos agresivos ignorados. En el fondo, la agresividad humana surge de la propia tendencia autodestructiva que es proyectada sobre el pròjimo. La lucha entre Eros y tanatos es desplazado afuera, en la lucha contra el pròjimo. Por éste mecanismo, el “Lo amo” inconsciente se trasforma por proyecciòn en “Lo odio” consciente porque “él me odia, me persigue”. En el fondo, el odio no es sino un “amor encubierto” o expresada en forma regresiva(“Del amor al odio no hay sino un paso”, o “Quién bien te quiere, te hará llorar”)
La agresividad, ¿va en aumento?
En otras épocas, los ideales sociales(como las utopías), las normas religiosas y morales, los límites familiares y escolares, solían operar como diques para inhibir la agresividad. La falta de legitimidad de las instituciones previamente citadas, el narcisismo exagerado de los individuos, las condiciones económicas inciertas, la desaparición de las grandes utopías, y la falta de valores humanitarios claros desembocan en la desinhibición de los impulsos agresivos y su irrupción en la vida cotidiana a través de la violencia social de toda clase: robos, maltrato infantil, violencia familiar, social y cultural. La ausencia de límites que contengan los impulsos agresivos ya se da en la propia familia, que constituye la célula básica donde se gestan los modelos violentos. A ello se suman los aportes de los medios y sus modelos agresivos, que contribuyen para estimular la “cultura de la violencia”. La dificultad más grande es que en el siglo XXI la patología principal consiste en la intolerancia hacia el prójimo y al diferente, lo cuál realimenta la violencia en mundo donde el periodismo sensacionalista justifica la agresividad como innata, ahistórica e inevitable. En toda época existen factores sociales(crisis de valores, inseguridad), económicos(crisis económicas), psicológicas(frustración de los deseos y necesidades) y políticos(falta de estrategias verdaderas para paliar el problema), que facilitan la agresividad. La agresividad ha aumentado y se ha diversificado en toda la población, y comienza a darse en las escuelas, para luego proliferar hacia lo social, llevando a la urgente necesidad de programas y estrategias varias para disminuir un flagelo negativo para todos.
Narcisismo, culpa y autocastigo
De acuerdo a lo visto sobre nuestro Aparato psìquico, el superyo es la instancia que obliga reprimir los impulsos agresivos, retornando la agresividad sobre el propio individuo, lo que se observa como aumento de la conciencia moral (escrúpulos de conciencia, hipermoralidad, rectitud, etc.) y sentimientos de culpa(critica severa del superyo al yo, tal cuál lo fuera el padre hacia el hijo) lo que genera una “necesidad de autocastigo” inconsciente, lo cuàl deriva en autoagresiones conscientes o inconscientes, como los sufrimientos cotidianos, accidentes “casuales”, automutilaciones, suicidios, adicciones, peleas de parejas, conductas de riesgos, entre otros. Es decir, la represión de la agresividad lleva al aumento de la conciencia
moral(escrúpulos, hipermoralidad), a la culpa, lo que a su vez genera necesidad de autocastigo inconsciente.
Otra fuente de agresividad es el narcisismo o amor propio exagerado, que lleva a la “manìa de grandeza”(delirio de grandeza) y al sentimiento de omnipotencia. Esto conduce al deseo de poder ilimitado y a la agresividad cuando la realidad desmiente el delirio de grandeza. Cualquier crìtica o contradicciòn es tomada como herida al egocentrismo narcisista, lo que provoca frustraciòn y agresiòn.
Por último, algunos investigadores ubican al miedo como la fuente de la agresividad en sus diversas formas. En éste sentido, es claro que quién desconoce sus impulsos inconscientes pueda llegar a sentir miedo, temor o inseguridad, reaccionando en forma agresiva. En éste sentido, la agresividad constituiría una defensa contra el miedo y sus probables consecuencias.
Sugestión y agresión en los medios
Desde el campo de la psicología de la comunicación, se sabe a ciencia cierta que los medios operan sobre la psiquis del sujeto a través del mecanismo psicológico de la sugestión o influencia subliminal, inoculando modelos agresivos en niños y adultos incautos. Los niños son más influenciables por la falta de un pensamiento crítico y de valores morales sólidamente internalizados. Como conclusión clara, las películas violentas y los dibujos animados de contenidos violentos contribuyen al aumento de la agresividad en la sociedad, al estimular la pulsión agresiva en forma antiética e irresponsable. Por ello, el rol preventivo de la escuela y la necesaria búsqueda de programas e interversiones barriales, familiares y escolares a través de equipos preventivos de salud, salta a la vista como necesarias para evitar una adolescencia marcada por la falta de límites, el descontrol agresivo y las consecuencias sociales inherentes.
¿Còmo surgen los chivos expiatorios?
Quienes utilizan a menudo la proyecciòn como defensa ante los impulsos agresivos, suelen ser desconfiados, “perseguidos”, con ideas fijas, prejuiciosos. Esto es tìpico en los grupos fanàticos, en lìderez mesiànicos, en las personalidades paranoides y esquizofrènicos. Es comùn en los sistemas totalitarios, sectas, religiones e instituciones opresivas. La proyecciòn es la base del mecanismo de segregaciòn grupal y social que es la formaciòn del “chivo emisario”, localizado como el culpable de la situaciòn de frustraciòn, proyectandose la culpa y todo lo malo sobre tales individuos y grupos con la consiguiente búsqueda de expulsión. El “cabeza de turco” o “chivo expiatorio” es quièn carga con los resentimientos y frustraciones de todos,
permitiendo la “catàrsis” o descarga grupal. Esto lleva a la “ilusiòn grupal” de que el conflicto està resuelto. Este mecanismo se torna repetitivo en los individuos, grupos y sociedades enfermas. Son cabezas de turcos y chivos emisarios típicos los locos, homosexuales, prostitutas, alcohòlicos, etc., por el hecho de que se hacen cargo de cualidades comunes a todos, aunque proyectados sobre tales individuos y grupos. A su vez, quienes se ven obligados a proyectar su frustraciòn son incapaces de hacerse cargo de la misma o darle un fin socialmente valorado.
La agresividad es proporcional al grado de frustraciòn y disminuye en forma proporcional a la expansiòn de las potencialidades individuales. Las condiciones sociales, como la pobreza, privaciones afectivas y materiales, educaciòn punitivas, etc., operan como detonantes de la agresividad.
La agresividad se aprende
¿Còmo se construyen las tendencias agresivas?. Digamos que, sobre la constituciòn hereditaria, se construyen desde el nacimiento. Lo hereditario es parcial, brinda solo posibilidades, pero se completa con el desarrollo de la pulsiòn y las marcas provenientes de la sociedad. En la infancia, las privaciones afectivas, las relaciones posesivas y dominantes entre padres e hijos, y toda situaciòn violenta y frustrante, originan impulsos agresivos.
¿Còmo se aprende la agresividad?. Los modelos de conductas familiares y sociales son internalizados a travès del mecanismo de “identificaciòn con el agresor”. En èsta, el sujeto se identifica con el agresor, haciendo activo lo que sufriò en forma pasiva durante la socializaciòn (en la familia, la escuela, modelos negativos de la TV, etc.).
Tambièn se aprende con la observaciòn e idealización de modelos violentos(imitación) lo que lleva a la internalizaciòn de dichas pautas porque se considera que llevarà al poder y al éxito como los “hèroes” de la TV.
Si los hijos asisten a situaciones de violencia entre los padres, tenderàn a definir la familia en tèrminos de conflicto, y lo masculino y femenino en tèrminos de que, ser hombre consiste en dominar y maltratar a una mujer y el ser mujer como sufrimiento masoquista de un hombre sádico(goce inconsciente). Los ejemplos paternos son la primera escuela y la base para incorporar los ejemplos nocivos de la TV. Si la familia no es violenta, el chico tenderà a identificarse con personajes menos violentos, aunque igualmente debemos prevenir respecto de los medios y sus escenas de golpes, tiros y explosiones. Esto porque los medios tienden a influir en el plano subliminal o en forma inconsciente. En un experimento con 3 grupos de chicos, a quienes se presentaron pelìculas violentas y no violentas, sé comprobò que quienes habìan asistido a escenas violentas eran màs propensos a la agresividad. Es decir, lo que se observa se aprende. Sobre todo, quienes poseían propensiòn a impulsos agresivos, provenìan de familias violentas, y eran presa fácil de las escenas violentas de los medios.
En suma, el aprendizaje de la agresividad se da gracias a la imitación consciente de modelos violentos (familiares y sociales), y a travès de la identificaciòn inconsciente que llamamos “identificaciòn con el agresor”.
Desde una mirada ámplia, cada sociedad produce sus modelos o ídolos positivos y negativos como materia prima de las pautas agresivas, de donde
surgen los hèroes y villanos, incorporados en la personalidad en el curso de la socializaciòn.
¿Còmo encaminar la agresividad?
Es imposible dudar de la existencia de la pulsiòn agresiva, pero la naturaleza de èsta agresividad puede ser moldeada por la sociedad e incluso, puede ser encaminada hacia fines socialmente productivas y satisfactorias para el individuo. Esto se da a través del mecanismo de sublimaciòn: un impulso agresivo no satisfecho en forma directa es sustituido por actividades socialmente valorados y que satisfacen en forma narcisista al individuo. Este, canaliza sus impulsos y se siente útil desde el punto de vista social. Como en las producciones cientìficas, estudios, trabajo productivo, deportes, arte, etc., que implican aceptaciòn y valoraciòn social junto a satisfacciòn para el individuo. Consiste en un uso productivo e inteligente de los impulsos agresivos.
¿Podemos crear un mundo no violento?.
Lo primero es que, para crear un mundo “no violento” debemos aceptar que somos violentos, que no somos el “alma bella” del que hablaba Hegel y que consiste en creerse exento de agresividad y vivir ubicando la agresividad del lado del prójimo o el diferente, gracias al mecanismo de proyección. La toma de consciencia de nuestra faceta negativa, puede, por fin, operar el cambio hacia la utilización productiva y socialmente valorada de los impulsos agresivos que en el fondo consiste en la búsqueda de reconocimiento y aceptación por el Otro. La raíz de la agresividad es menos un impulso que el deseo de ser reconocido, aún a costa de los enfrentamientos y conflictos cotidianos de todo tipo. La sublimación o utilización productiva de los deseos negativos(en la ciencia, el deporte, el arte, el trabajo, la familia, etc.) puede ser instrumentado junto a otras estrategias como la de incentivar la cultura de la no-violencia, el castigo no represivo, la tolerancia al diferente, el pensamiento múltiples, y la lucha por una sociedad mas equitativa desde los socioeconómico. Y sobre todo, debemos conocer que las diversas formas de agresión, comienzan por casa.
Escuela para padres
En el curso de la socialización, existen recursos como el castigo no represivo de la agresiòn en la socializaciòn de los chicos. Esto habla de la reparación consciente del hecho negativo y de un diálogo reflexivo con los chicos. Se deben evitar ejemplos y verbalizaciones agresivas.
En el caso de niñas y niños, se deben evitar el prejuicio de que los varones son màs violentos “por naturaleza”, porque llevaría a confundir “rol activo”(por oposición a la mayor pasividad de las niñas) con impulsos agresivos. Sér “activo” no es sinònimo de “ser agresivo”. Otro proceso muy común es que las niñas deleguen a los niños el rol agresivo.
Ante una situaciòn de frustraciòn o violencia se debe enseñar diversas alternativas de soluciòn, como la reflexiòn, el diàlogo, la retirada inteligente,
la bùsqueda de acuerdos, la reparación del daño, la restitución de la dignidad ajena, etc.
Se debe incentivar las actitudes no violentas buscando la “cultura de la no-violencia”, la creatividad en todos los campos, el pensamiento mùltiple, el humor sano, etc.
Se debe desarticular la cultura del “heroe” donde todos juegan a ser grande y poderoso, y la cultura competitiva negativa resultante. Los ideales sociales generan agresividad al incentivar metas para las cuáles no existen los recursos humanos y materiales necesarios o existen en pocas manos.
Se debe trabajar los valores como la solidaridad, la cooperaciòn, amor a la paz, la justicia, la tolerancia, amor a la verdad, el diàlogo, etc., porque los valores operan como diques de contensión contra la irrupciòn de impulsos agresivos. No se debe olvidar los contravalores (deseo de no cooperaciòn, no-solidaridad, intolerancia, etc.) que son facetas negativas de nuestro comportamiento y se alimentan de los propios impulsos agresivos.
Se debe jerarquizar la verbalizaciòn de la agresividad, lo cuàl impide el “pasaje al acto” irracional. No se debe caer en el moralismo que intenta obviar nuestra faceta agresiva, sino en una visiòn que implique un uso productivo y humanista de los impulsos agresivos, que en el fondo, son energìas de la conducta (pulsiòn agresiva)
Se debe desacreditar los programas y pelìculas violentos y promocionar las de contenido humanitario e inteligente.
Por ùltimo, se debe recordar que los seres humanos poseemos motivaciones biològicas y psicològicas que requieren satisfacciòn, que necesitamos oportunidades y medios para el desarrollo personal y familiar, y èsto es imposible sin un sistema social justa y equitativa.
Actividades
1- Construya una definición de agresividad y violencia.
2- Compare los enfoques biológicos, psicológicos y sociológicos 3- Dé un ejemplo del mecanismo de proyección en la vida cotidiana 4- Cuál es el papel del narcisismo y la culpa en la génesis de la
agresividad
5- Dé un ejemplo de chivo expiatorio y cabeza de turco en la vida cotidiana
6- Explique el rol de la imitación y la “identificación con el agresor” en el aprendizaje de la agresividad
7- ¿Cómo encaminár la agresividad?
8- Diseñe un “Programa de Educación Infantil” considerando la consigna de la “no violéncia” en la familia.
• Diccionario de psicología: violencia-agresividad-proyección- racionalización-identificación-culpa-frustración-sublimación. Otros. • Psicología & Televisión: realice un estudio de los diversos canales de
televisión respecto de los programas y películas con contenidos violentos.
• El diario en la clase: busque información en diarios y revistas científicas sobre los efectos de la violencia en los medios sobre la familia y la subjetividad. Traiga un resúmen para debatir.
• Poesía y tema musical: busque una poesía y una canción que aluda al tema.
• Psicología en Internet: Busque un texto interesante vinculado al tema y elabore un informe breve para debatir en clase.
• Lecturas complementarias: Konrad Lorenz: “Sobre la agresión, el pretendido mal”. “El malestar en la cultura”(Freud). “El corazón del hombre”(Fromm).
Interdisciplina
• ¿Qué piensan los etólogos sobre las causas de la agresividad?.
• Caractericeel comportamiento agresivo de diversas especies de animales. • Indaga en textos de antropología y sociología sobre la posible existencia
de culturas no violentas.
• ¿Qué piensan los sociólogos sobre las causas sociales de la agresividad?. • Investiga en textos de sociología sobre la violencia de género, contra los
niños, violencia familiar, entre otros. • ¿Cuál es la posición de los filósofos?.
• ¿Qué piensan los religiosos sobre la agresividad humana?.