Éste es un curso dedicado a la ayuda. ¿Cómo se ayuda de forma efectiva? Además en la ocasión indicada ¿cómo se abstiene uno de ayudar? Darse cuenta cuándo es posible e indicada la ayuda, y cuándo debe uno retirarse de este trabajo, es un arte. Ayudar por compasión es algo que muchos saben hacer; en el fondo, todos lo saben. Pero ayudar desde la sintonía con el otro, con su destino, con su alma, de forma que el otro pueda y deba crecer en ello, eso es un arte.
Aquí indagaremos juntos, para ver cuál es la esencia de este arte. Es decir, trabajaré con casos de supervisión, explicando los diferentes pasos hacia una solución. También realizaré ejercicios de percepción con vosotros, para que podáis comprobar hasta dónde un paso es factible o no. De esta manera, juntos aprenderemos el arte de la ayuda que ayuda.
Hace un tiempo, escribí un aforismo acerca de la ayuda: "quien pretende ayudar, ya no puede hacerlo". En ese mismo momento ya interfiere en el alma del otro. El otro admite la ayuda; únicamente así es segura e indicada para el ayudador. Cuando la ayuda se exige, por regla general ya no se puede ayudar, excepto en caso de un accidente grave u otra situación similar. La persona que exige ayuda se comporta como un niño, y en ese momento el ayudador tiene que actuar como si fuera la madre o el padre. Así inician una llamada relación terapéutica de transferencia y contratransferencia. Ésta siempre está expuesta al fracaso.
Otro detalle más, antes de empezar: también cuando alguien diferencia entre lo bueno y lo malo, ya no puede ayudar. En cuanto establecemos estas diferencias, excluimos a alguien. Nos posicionamos en contra de la persona que recibimos como mala. Sin embargo, la auténtica ayuda para todos únicamente es posible cuando todos, de igual manera, tienen un lugar en el propio corazón, cuando reconocemos que todos ellos tienen el mismo derecho a existir y que cada uno, a su manera, aunque quisiéramos calificarlo de malo, está implicado sistémicamente. Lo mismo ocurre cuando nosotros nos hallamos quizá implicados en lo bueno y pensamos que es bueno. Por regla general y visto desde sus resultados, sin embargo, aquello que consideramos bueno no suele ser tan bueno.
Así, por ejemplo, aquellos que hicieron algo con buenas intenciones, siempre han errado. De lo contrario, no
necesitarían alegar susbuenas intenciones. La gran ayuda y la ayuda como arte requieren fuerza. Y tambiénrequieren este amor más amplio.
La tristeza
UNA PARTICIPANTE La cliente vive separada, sola con sus hijos,desde hace dos años. Económica y
profesionalmente le va muybien, pero sigue sintiendo la necesidad de llorar, sigue sintiendouna presión en el pecho... HELLINGER interrumpe De acuerdo.
Al grupo Es una típica ayudadora que siente compasión. A la participante Sientes compasión por la cliente. PARTICIPANTE En el fondo no lo puedes saber. HELLINGER Pero si todos lo notamos.
Al grupo Un ejercicio de percepción para vosotros: ¿Puede ayudarle? PARTICIPANTE Si siento compasión, no.
HELLINGER No le puedes ayudar. Por tu compasión has excluido a.la persona más importante. PARTICIPANTE A mí misma.
HELLINGER Al marido. La participante se ríe.
HELLINGER Él tiene mi empatía. Por lo que contaste, pienso que ya era hora de que el marido la dejara. PARTICIPANTE Eso ha hecho.
HELLINGER Exacto. Ahora, ponte tú en el papel de la cliente por un momento y yo me pongo en tu papel. La participante se gira un poco para mirar a Hellinger más de frente.
PARTICIPANTE No sé qué me pasa. Todo me va bien. Mis hijos y yo tenemos una casa maravillosa, un jardín precioso, me encanta trabajar, pero con voz llorona siempre tengo que llorar, siempre tengo que llorar.
HELLINGER Es bueno que llores. ¿Sabes por qué?- Delo contrario se notaría que eres peligrosa. Silencio prolongado.
Al grupo ¿Y qué ocurre ahora con la relación terapéutica? Yano es posible. Ahora se le exige. PARTICIPANTE Si tú lo crees así.
HELLINGER Telo demostraré.
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HELLINGER a esta representante Ahora te centras y, pase lo quepase, tú lo expresas, exactamente cómo es, ni más ni menos.
REPRESENTANTE DE LA CUENTE ¿Sin palabras? HELLINGER Sin palabras.
La cliente mira al suelo. Hellinger pide a una mujer que se estireespaldas en el suelo, delante de ella. La cliente se acerca a la mujer y se sienta a su lado. Después se echó a su lado.
HELLINGER Exacto
A la cliente Ahora mira a la muerta una vez más y dile: "Te maté" CLIENTE Te maté.
La cliente se levanta, da unos cuantos pasos hacia atrás y se gira. HELLINGER a la participante ¿Por qué está depresiva la cliente?
Porque no lo mira. En el fondo quiere morir. Por eso se puso al ladode la muerta inmediatamente. -¿Sabes quién es la persona muerta?
PARTICIPANTE ¿La cliente? HELLINGER No, la confundes.
PARTICIPANTE Sí, es la hermana de... Estoy confusa. HELLINGER Es un niño abortado.
Silencio prolongado.
HELLINGER alas representantes De acuerdo, esto ya basta. Gracias a las dos. A la representante de la cliente ¿Cómo fue cuando dijiste "te maté"?
CLIENTE Era cierto... Fue un alivio. HELLINGER Exacto.
A la participante Depresión significa: hay algo que no miro. Detrásde la depresión se esconde la agresión. Una vez que sale a la luz,la mujer tiene que actuar.
La participante sonríe y asiente con la cabeza.
Algrupo Incluso si mantenemos una conversación muy larga con una cliente así, esto no sale a la luz. Cuando se configura la Constelación, incluso si colocamos sólo a una persona, se ve inmediatamente qué ocurre. Aquí, la persona miraba al suelo. Eso significa que en él suelo se encuentra una persona muerta. En cuanto introdujimos a la muerta, la cliente inmediatamente se quiso poner a su lado. Eso significa que sentía que merecía morir; de lo
contrario, no se habría puesto a su lado. Así dejé que lo pronunciara en voz alta: "Te maté". En ese momento, todo sale a la luz
A la participante La pregunta sería ahora: ¿Qué haces cuando vuelvacontigo? ¿Volverá contigo? PARTICIPANTE SÍ.-Se lo contaré.
HELLINGER ¡No, así no! Lo hacemos con gracia. Haré un ejerciciocontigo. Tú serías la cliente. Al grupo Y vosotros podéis participar en el ejercicio.
Ala participante Lo hacemos con elegancia. Laparticipante ríe.
HELLINGER Cierra los ojos. Te iré hablando como le hablaría a la cliente, Hace unos días visité el cementerio. Iba caminando, pasando de tumba en tumba y mirando todos los nombres. Entre dos lápidashabía un hueco. Al verlo, pienso: 'quizá haya alguien, pero sin nombre, en lapida. Después pienso: 'Llevo a esta persona muerta a mi corazón Me arrodillo y me inclino. Después surgen los recuerdos, muchos recuerdos y empiezo a sentirme triste. Me
pregunto: '¿De dónde me viene esta tristeza? Y empiezo a llorar. Silencio prolongado
HELLINGER al cabo de unos instantes, a laparticipante ¿Está bien así? PARTICIPANTE Muy bien,
HELLINGER al grupo Es.te es un taller didáctico, por tanto explique loque acabo de hacer.ESTe ha sido un ejercicio hipnótico de alguna manera. Cuento una historia de mí mismo; la cliente en sí ni siquiera se menciona. Por tanto, tampoco necesita sentirse aludida. Es decir, interpongo algo entre ella y yo. Sin embargo, ella no puede hacer otra cosa más que acompañarme en mí visita al cementerio. De esta manera, se le acerca a algo que falta, pero no se dice de quién o de qué se trata. Después me voy al sentimiento que para ella sería necesario. Lo describo: me acuerdo, empiezo a sentir tristeza y comienzo a llorar. Su alma sigue el movimiento sin que ella sepa el por qué. A la participante Eso es todo. Cuando hayas terminado, le dices quequieres cerrar la sesión de ese día ahí. ¿De acuerdo?