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5.3 Graphical User Interface

5.3.1 Approach

2001 2002 a 2003 a

I II III IV I II III IV I II

Producto interno bruto total (variación respecto

del mismo trimestre del año anterior) b 0,7 0,1 1,9 1,8 2,7 5,7 1,6 2,3 8,2 ...

Exportaciones de bienes fob (millones de dólares) 1 295 1 293 1 235 1 198 1 219 1 365 1 343 1 325 1 529 1 645 Importaciones de bienes cif (millones de dólares) 1 617 1 704 1 583 1 665 1 701 1 920 1 777 1 791 1 939 1 893 Reservas internacionales (millones de dólares) 1 401 1 359 1 370 1 330 1 490 1 452 1 402 1 497 1 750 1 688 Tipo de cambio real efectivo (Índice 2000=100) c 98,2 96,6 97,0 97,3 96,7 99,1 99,5 100,3 102,3 104,4 Precios al consumidor (variación porcentual

en 12 meses, %) 10,6 12,1 11,7 11,0 8,9 8,1 9,2 9,7 9,4 10,2

Tipo de cambio nominal promedio (colones por dólar) 321 326 331 338 346 355 364 374 383 393

Tasas de interés nominal (porcentajes anualizados)

Tasa de interés pasiva d 12,2 11,7 11,6 11,6 11,6 11,8 11,0 11,5 11,1 10,9

Tasa de interés activa e 24,2 24,0 23,8 23,3 24,6 26,2 27,6 27,3 27,2 27,3

Tasa de interés interbancaria f 15,0 14,6 14,8 15,8 17,3 18,0 18,0 18,0 17,7 16,5

Crédito interno g (variación respecto del mismo

trimestre del año anterior) 31,6 27,8 19,7 26,9 26,8 27,2 33,9 26,5 25,0 ...

Crédito bancario vencido sobre crédito total (%) h 3,4 2,7 2,7 2,4 2,5 2,6 2,7 3,0 2,2 2,5

Fuente: CEPAL, sobre la base de cifras oficiales.

a Cifras preliminares. b Sobre la base de cifras en moneda nacional a precios constantes de 1991. c Promedio trimestral, ponderado por el valor de las exportaciones e importaciones de bienes. d Depósitos a 30 días de los cuatro bancos comerciales estatales. e Promedio de los préstamos de la banca estatal y privada. f Tasa de referencia para operaciones de mercado abierto, a 6 meses. g Se refiere al crédito neto al sector público y privado otorgado por los bancos comerciales y otras instituciones financieras y bancarias. h/ Se refiere al crédito otorgado por el sistema financiero.

c) La política cambiaria

La política cambiaria siguió orientándose a mantener la rentabilidad relativa de los sectores exportadores. El Banco Central incrementó gradualmente la pauta de ajuste diario del tipo de cambio, con lo que durante 2002 su incremento nominal anual se elevó a 10,8%, y corrigió la apreciación real registrada el año anterior. En el primer trimestre de 2003 se mantuvo el ritmo de deslizamiento diario del tipo de cambio nominal y el colón acusó una nueva depreciación real.

d) Política comercial

En 2002 entraron en vigencia tres tratados de libre comercio (con Chile, Canadá y República Dominicana) y dos acuerdos de promoción y protección recíproca de inversiones (con la República de Corea y Suiza). Asimismo, continuaron las tratativas para el establecimiento de un tratado de libre comercio con Panamá y los países miembros de la Comunidad de Estados del Caribe (CARICOM). Por otra parte, se iniciaron las tareas preparatorias para la negociación de un tratado de libre comercio entre Centroamérica y los Estados Unidos.

3.

Evolución de las principales variables

a) La actividad económica

En 2002 el PIB aumentó 2,6%, apoyado tanto en la expansión de la demanda interna como en la recuperación de las exportaciones de bienes y servicios. La elevada tasa de crecimiento de la demanda interna se asocia a la expansión de la formación bruta de capital fijo y a la del consumo total.

El aumento de la inversión bruta fija (7,9%) fue determinado principalmente por el alto nivel de la inversión pública en las áreas de telecomunicaciones y generación y distribución de energía eléctrica. A ello se sumó el ascenso de la inversión privada, que se concentró en las actividades de las zonas francas, la producción de materiales de construcción, el turismo y las edificaciones comerciales y empresariales. Por su parte, el gasto de consumo se expandió gracias al aumento de los ingresos reales en el sector privado y a la mayor disponibilidad de crédito.

Por el lado de la oferta, los sectores productores de bienes se recuperaron levemente (0,9%), tras dos años consecutivos de retracción. Su repunte se relaciona en gran parte con el desempeño del sector manufacturero (2,2%), impulsado por el mayor dinamismo de las empresas ubicadas en zonas francas, incluidas las pertenecientes a la industria de alta tecnología.

La actividad agropecuaria tuvo un comportamiento contractivo. Su valor agregado se redujo 1% por efecto de las disminuciones de la producción de café (6,6%), banano (5,1%), maíz (11,9%) y ganado vacuno (9%), que no pudieron ser compensadas por el dinámico desempeño de la producción de piña, flores y follajes, raíces, tubérculos y frutas frescas.

En el caso del café, la caída obedece a los bajos precios internacionales del grano, que han provocado la desatención de algunos cafetales y el abandono de las áreas de baja productividad. Por su parte, el descenso de la producción de banano se debió a factores climáticos y a la sobreoferta en el mercado mundial, que desincentivó el cultivo en las zonas de menor rendimiento. Asimismo, los bajos precios de importación de granos básicos desestimularon a los productores nacionales. En cuanto al ganado vacuno para la matanza, la baja de la producción estuvo vinculada principalmente a la disminución del hato ganadero.

A pesar del dinamismo que exhibieron las obras públicas en los sectores de la energía y las telecomunicaciones, así como las emprendidas para el mejoramiento de la infraestructura vial, el valor agregado de la construcción retrocedió 1%. Este resultado debe asociarse mayormente al descenso experimentado por la construcción privada de viviendas a causa del incremento de las tasas de interés activas reales.

Por su parte, el conjunto de las actividades de servicios, que generó 57,4% del PIB, creció a una tasa similar a la registrada el año anterior (4,3%). Los servicios básicos se contaron nuevamente entre las actividades más dinámicas, al ascender 9,7%. En particular, sobresale la expansión de las telecomunicaciones, sobre todo en servicios de alto valor agregado, como telefonía celular, acceso a Internet, llamadas internacionales y transmisión de datos. Los servicios de transporte crecieron también, gracias al mayor dinamismo del comercio exterior.

b) Los precios, las remuneraciones y el empleo La tasa de inflación, medida según el índice de precios al consumidor (IPC), registró un aumento de 9,7%, inferior no sólo al observado el año anterior (11%), sino también a la meta establecida en el Programa Monetario (10%). En 2003 la inflación se ha mantenido en la trayectoria observada en 2002, registrando una tasa de 10,2% para el período de 12 meses concluido en junio. En este comportamiento incidieron la política monetaria restrictiva y el parcial financiamiento externo del déficit fiscal, así como la reducción de los precios de los productos agrícolas y el más moderado incremento de los precios de los servicios y de ciertas importaciones, en especial de bienes de capital. Estos factores contrarrestaron en cierta medida las presiones inflacionarias generadas por los ajustes cada vez mayores del tipo de cambio nominal y el encarecimiento de los combustibles.

Aunque el empleo aumentó en forma significativa (2,2%), el elevado nivel de la tasa de participación originó un nuevo incremento de la tasa de desempleo abierto a nivel nacional, que ascendió a 6,4%. Al mismo tiempo, los salarios reales medios aumentaron 4% debido, sobre todo, a los incrementos otorgados en las instituciones autónomas.

c) La evolución del sector externo

El déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos alcanzó a 937 millones de dólares en 2002, lo que representa un incremento de 27,1%. En consecuencia, la relación con respecto al PIB pasó de 4,5% a 5,5%. Aun así, el flujo de capitales privados y oficiales fue suficiente para financiar la crecida brecha en la cuenta corriente y permitir un aumento de las reservas internacionales netas, que a fines del año totalizaban 1.495 millones de dólares, el equivalente de 2,6 meses de importaciones de bienes.

El aumento del déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos obedeció a la ampliación del déficit comercial, ya que el balance negativo por pago de servicios factoriales disminuyó y las transferencias corrientes se acrecentaron nuevamente.

El saldo negativo de la balanza comercial de bienes se amplió a 9,2% del PIB, muy por encima del observado el año anterior (5%). La causa fue el fuerte aumento de las importaciones, que superó el repunte de las exportaciones.

El valor fob de las exportaciones de bienes totalizó 5.277 millones de dólares en 2002 (31,4% del PIB), lo que representa un crecimiento de 7,2% con respecto a 2001. Este comportamiento refleja un cambio importante

tras la caída de 25% experimentada en el bienio 2000- 2001 debido al adverso entorno económico mundial y a los problemas específicos que afectaron a las ventas externas de productos agrícolas tradicionales.

En su mayor parte, ese resultado positivo se generó gracias a la evolución de las exportaciones de productos no tradicionales, cuyo valor aumentó 6,5% en 2002. Entre éstas resaltan las ventas de empresas amparadas por regímenes especiales de exportación que, con un crecimiento de más de 11%, constituyeron 56,5% de las exportaciones totales. Este incremento se asocia principalmente a la expansión de las ventas externas de microprocesadores producidos por la empresa de telecomunicaciones Intel (4,3%). A ello se sumaron los envíos de equipamiento médico y productos farmacéuticos, incrementados por la entrada en operación de nuevas empresas y el traslado de algunas productoras de bienes alimenticios del régimen regular al de zonas francas. En cambio, la pérdida de competitividad determinó que las exportaciones de la industria maquiladora registraran un descenso de 4,9%. Las exportaciones de productos agrícolas no tradicionales mostraron una recuperación, sobre todo las de plantas, flores, follajes, piñas y tubérculos. Por su parte, las ventas externas de productos tradicionales (13,2% de las exportaciones totales) sufrieron una caída de 6,3% ocasionada por la retracción de los volúmenes colocados. Salvo en el caso del café, este descenso no fue compensado por mejores precios internacionales.

En 2002, las importaciones de mercancías (valor cif) tuvieron un aumento de 9,2% con respecto a 2001, que las llevó a 7.175 millones de dólares (42,6% del PIB). Con la excepción de las compras externas de petróleo, combustibles y lubricantes, las de todas las categorías de bienes mostraron incrementos considerables. Sin embargo, cabe destacar el aumento de las importaciones de bienes de capital (21,7%), determinado sobre todo por las compras destinadas a la industria (20,7%). En ello influyó principalmente el mayor gasto de inversión pública en los sectores de telecomunicaciones, generación de energía eléctrica y refinación de petróleo, así como las inversiones de las empresas ubicadas en las zonas francas. De esta manera se volcó la tendencia descendente de las compras externas de bienes de capital observada en los últimos tres años.

Las importaciones de materias primas y bienes de consumo crecieron a tasas menores, de 6,3% y 9%, respectivamente. En el caso de las primeras, el aumento se concentró en las compras realizadas por el sector industrial y en las de materiales de construcción, impulsadas por la expansión de la inversión pública y la recomposición de inventarios, así como por la

edificación de nuevas obras comerciales y empresariales. Cabe destacar que la reducción del valor importado de combustibles y lubricantes fue determinada por el reinicio de las operaciones de la planta de refinación de petróleo de la empresa estatal Refinadora Costarricense de Petróleo (RECOPE).

En el caso de los bienes de consumo, las importaciones de bienes duraderos, sobre todo de vehículos y artículos para el hogar, continuaron mostrando una alta tasa de crecimiento (12,7%), gracias al aumento de los salarios reales y a la mayor disponibilidad de crédito.

En 2002, el balance del intercambio de servicios con el resto del mundo registró un superávit (4,2% del PIB) ligeramente inferior al observado en 2001 (4,5%). Las exportaciones de servicios crecieron 2,2%, tras un repliegue de 2% el año anterior. La mayor parte de esta recuperación estuvo relacionada con el sector turístico, cuyos ingresos netos alcanzaron a 836 millones de dólares, 3,3% más que los del año anterior. También mejoraron los ingresos generados por otras actividades, como la producción de programas informáticos y los servicios médicos.

El saldo negativo de la cuenta de renta pasó de 793 millones de dólares en 2001 a 253 millones en 2002, lo que en términos del producto significa una caída de más de tres puntos porcentuales (de 4,8% a 1,5%). En este resultado incidió considerablemente el descenso de las repatriaciones de utilidades y dividendos vinculadas a la inversión extranjera directa.

Los ingresos de capital externo ascendieron a 1.110 millones de dólares en 2002, lo que representa un avance de 48,2% con respecto a 2001. Se debe recalcar que la inversión extranjera directa alcanzó a 642 millones de dólares, su nivel histórico más alto. En esta evolución

influyó principalmente la compra de 25% de Florida Bebidas S.A., una subsidiaria de la empresa nacional Florida Ice and Farm, por parte de Heineken Internacional, de los Países Bajos, en 218 millones de dólares. Al mismo tiempo, las compañías extranjeras reinvirtieron una mayor proporción de sus utilidades. A lo anterior se agregó un aumento de los flujos de capital privado gracias al financiamiento directo de las empresas y a la repatriación de depósitos costarricenses incentivada por las atractivas tasas de interés internas. El resto de las entradas de capital se relaciona con las operaciones del sector público, principalmente la colocación en los mercados internacionales de bonos soberanos por 250 millones de dólares, a un plazo de 10 años y con una tasa de interés de 8,11%.

En el primer cuatrimestre de 2003 el déficit de la balanza comercial mostró un significativo descenso (-20,4%) que, sumado al fuerte ingreso de capitales, contribuyó a la consolidación de las reservas internacionales. Esto es imputable a la fuerte expansión de las exportaciones (24,5%), ocasionada principalmente por el incremento de las ventas de las zonas francas, en especial de microprocesadores. Luego de una leve disminución en el último trimestre de 2002, las importaciones repuntaron, impulsadas por el mayor dinamismo de la economía, que alentó las compras externas de bienes de capital y de petróleo, combustibles y lubricantes. Esta recuperación, unida al hecho de que el saldo de la renta de factores mostró un marcado crecimiento en el primer trimestre (en relación con los niveles anormalmente bajos de 2002), podría dificultar la disminución del saldo en la cuenta corriente de la balanza de pagos a menos de 5,5% del PIB, nivel que alcanzó en 2002.

1.

Rasgos generales de la evolución reciente

La economía cubana volvió a desacelerarse por segundo año consecutivo, a causa de adversidades externas y climáticas, con lo que el producto interno bruto se incrementó sólo 1,1% en 2002. El producto por habitante creció por cuarto año consecutivo (0,8%), pero el coeficiente de desempleo volvió a declinar (3,3%) y el salario en términos reales disminuyó 3% por el repunte de la inflación (7%). Para 2003 se pronostica un crecimiento del PIB de sólo 1,5%, en vista de que se mantiene un escenario internacional plagado de incertidumbre. En el modesto desempeño de estos dos años influyó especialmente el deterioro de los términos de la relación de precios de intercambio de bienes (-9,1%), la declinación del turismo internacional desde septiembre de 2001 y los daños originados por los huracanes Michelle en 2001 e Isidore y Lili en 2002.

Cuba

La capacidad de maniobra de la política económica se redujo como consecuencia de ese escenario internacional más restrictivo, lo cual se agregó a los graves problemas derivados de los desequilibrios acumulados en el pasado, como la aguda escasez de divisas y la obsolescencia y falta de repuestos de gran parte de los bienes de capital procedentes de los antiguos países socialistas. Estos desequilibrios obedecen en gran medida al prolongado embargo impuesto por los Estados Unidos, la brusca disolución de los singulares nexos de asociación con los países socialistas y la virtual ausencia de acceso al mercado internacional de capitales.

En materia de actividad productiva se privilegió el desarrollo del turismo internacional y las industrias de alta tecnología relacionadas con la producción de productos biotecnológicos, farmacéuticos y equipos médicos; la reducción de la dependencia energética y la reestructuración de la agroindustria azucarera. No obstante ese modesto desempeño económico, el gobierno mantuvo la orientación social de la política económica a fin de seguir mejorando el bienestar de la población.

Ante la caída de la demanda externa (10,7%), que acentuó la falta de divisas, el magro crecimiento del

producto se sustentó en la expansión del consumo gubernamental (4,9%) ocasionada por el aumento de los gastos fiscales corrientes. Como era de esperar, los servicios gubernamentales registraron el mayor dinamismo dentro del PIB y la brecha fiscal aumentó a 3,1% del producto, en comparación con 2,5% correspondiente al año anterior, levemente por encima de los márgenes establecidos en el programa de la política económica (3% del PIB).

La política fiscal que se aplicó en compensación fue expansiva, lo que originó una mayor brecha presupuestaria, que fue financiada mediante emisión monetaria. De este modo, la liquidez monetaria en manos de la población (M2) alcanzó 45,4% del PIB (42% en 2001). Sin embargo, a diferencia de lo que suele ocurrir en economías de mercado, el exceso de emisión monetaria no se tradujo en una inflación ga l o p a n t e, d eb i d o a l s i s t e m a d e c o n t ro l administrativo de los precios internos. La inyección de poder de compra tampoco revitalizó al mercado interno, cuya dinámica se vincula fundamentalmente a las posibilidades de oferta en las economías dirigidas.

En el ámbito sectorial destacó la expansión de la extracción nacional de petróleo y gas (20%; 4,1 millones de toneladas equivalentes), que ha permitido disminuir las importaciones. De esta manera el combustible nacional alcanzó a cubrir el 90% del consumo de las plantas eléctricas –en comparación con el 52% correspondiente al año anterior–, la totalidad del consumo para la producción de cemento y casi el 20% del necesario para el proceso de refinación de crudo. En consecuencia, la producción del crudo nacional casi se triplicó en los últimos cuatro años, con lo que ya satisface la mitad de las necesidades nacionales.

La inversión volvió a declinar (8,9%), a raíz de las medidas de ajuste establecidas por la aguda escasez de divisas que padece el país, lo que anticipa un menor potencial de crecimiento en el mediano plazo. La disminución de la inversión es contrapartida natural del ajuste de la brecha de la cuenta corriente de la balanza de pagos (ahorro externo), que en 2002 declinó a 0,9% del PIB, en comparación con 1,9% el año anterior.

Para 2003 se prevé que las actividades más dinámicas sean la extracción nacional de petróleo y gas (17%) y la producción de níquel (4,5%), en tanto que la agricultura no cañera crecería 3% y la industria no azucarera 4,6%.

Gráfico 1

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