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Esta familia austriaca estaba compuesta por tres miembros: una madre soltera con una hija y un hijo. La madre, de cuarenta y tan- tos años, vestida elegantemente, peinada con esmero, menuda, de sonrisa fácil. Heidi es la hija casada, una morena atractiva que es una versión más joven de su madre. Konrad es el paciente iden- tificado; tiene 16 años. Konrad llegó a la sesión directamente del hospital donde ha estado internado durante las últimas ocho se- manas. El problema de Konrad inició hace tres años, cuando empe- zó a tener dolor abdominal persistente. Aunque parecía un simple caso de indigestión, el médico general que valoró el problema de Konrad no logró encontrar ninguna razón orgánica que explicara el dolor. Konrad visitó después a un gastroenterólogo para recibir otra opinión, y luego se internó en un hospital donde le hicieron múltiples evaluaciones y exámenes. De nueva cuenta, las pruebas no ofrecieron ninguna razón fisiológica del dolor de Konrad y los síntomas persistieron. Con un nuevo diagnóstico de dolor psicoso-
mático, Konrad buscó la ayuda de varios especialistas y el último recomendó que se hospitalizara en un pabellón para pacientes psi- cosomáticos. Konrad ha pasado en este pabellón las últimas ocho semanas sin mejoría de los síntomas.
La sesión comenzó con Konrad.
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DR. MINUCHIN: ¿Qué te interesó de mi descripción?
KONRAD: Bueno, primero que nada su fotografía, su sonrisa, es agradable. Y cuando leí que había trabajado con familias pobres en los barrios bajos, me impresionó. Pensé que estaba haciendo grandes cosas. Me da mucho gusto conocerlo.
DR. MINUCHIN: ¿Te interesó que he trabajado con gente pobre? ¿Eres
de centro izquierda en política?
KONRAD: Sí, sí.
DR. MINUCHIN: Estupendo.
Es un inicio poco habitual de una sesión terapéutica. Konrad invierte las reglas del juego y empieza a entrevistarme. Con una simple ex- presión rompe los límites que separan al doctor del paciente, y crea un campo de iguales en proximidad. Aunque no estaba consciente de ello en aquel momento, con esta introducción Konrad estaba pre- sentando el modelo preferido de interacción de los miembros de la familia,
DR. MINUCHIN [a la madre]: ¿Puede decirme qué piensa de los pro-
blemas de Konrad?
MADRE: Al principio, su problema no era un problema de la mente; era un problema estomacal. Primero pensé que la causa de su problema era algún tipo de germen o bacteria latente que des- . pertaba periódicamente. Vivimos en la India diez años y pensé
que había contraído alguna forma de enfermedad. Fue a varias clínicas y uno de los doctores dijo que era un problema en su cabeza. Entonces pensé que sí, que era una posibilidad.
DR. MINUCHIN: ¿En qué sentido el problema del estómago o el ab-
domen era un problema de la cabeza?
MADRE: No lo creí en un principio, pero como el problema persis-
tió, pensé que quizá el problema estaba tanto en la cabeza de Konrad como en su estómago.
DR. MINUCHIN: Konrad, cuando tenias este dolor, ¿con quién habla-
bas? ¿Con tu hermana Heidi? ¿Con tu, madre? ¿Tus padres ya se habían separado?
KONRAD: Bueno, mi madre dijo que al principio comenzó como un
dolor de estómagó y luego se_convirtió en un dolor de la ca- beza, pero creo que fue al revés. No sé cómo decirlo. Siempre he tenido problemas... Nunca me he sentido satisfecho de mí mismo. Cuando tenía seis años y fui a la escuela por primera vez, no tenía amigos. Era diferente. Mis compañeros les hacían jugarretas a OiTOS niños y no tomaban la escuela tan en serio
como yo. Como no tenía amigos, decidí adaptarme al entorno. Hice de lado todos mis principios y valores, y traté de ser como todos los demás. Pero en lugar de hacer amigos, me exduyeron todavía más, porque no era predecible como los demás. No sé si mis dolores de estómago tengan algo que ver con mi mente, pero supongo que debe de haber alguna conexión, porque des- de hace más de un año y medio me están haciendo todos estos exámenes físicos .y todavía no hay ninguna explicación de mis síntomas.
DR. MINUCHIN: Ahora sé que tu cerebro funciona' muy bien...
[A la hermana Heidi): ¿Cómo ves a Konrad?
PASO UNO: abrir el motivo de consulta
El primer paso se orienta a cuestionar la definición del síntoma presentado. Konrad empieza a revaluar la localización del sín- toma: no radica en el estómago, tampoco en la cabeza; sino en que es un extraño en el mundo de sus iguales. Su hermana Heidi atribuirá el dolor de Konrad a que vive el dolor de otras perso- nas, a que por naturaleza resuelve problemas, a que protege a sus padres del sufrimiento. En seguida, yo localizaré el dolor en el corazón de Konrad y sugeriré que su cuerpo se fusionó con el de su madre; y el dolor se localiza en este extraño animal que tiene un cuerpo y dos cabezas. En este proceso de cambiar el origen y la localización del dolor de Konrad, no negué el dolor. más bien cambié el foco de la exploración del cuerpo de Konrad al contexto de sus relaciones.
218 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EDIPO CON CÓLICOS ESTOMACALES 219
HEIDI: No sabía que tuviera algún problema con su mente, porque hablo mucho con él. Desde que éramos niños, le cuento todos mis problemas, incluso los que no le cuento a mi madre. Él siem- pre entiende y ve mis problemas con toda claridad. De verdad creo que tiene una visión y percepción mucho más claras que otras personas y creo que es por eso que a veces no encaja en el entorno en el que se encuentra.
DR MINUCHIN: ¿Hablas de su capacidad de experimentar tu dolor? HEIDI: Sí, tiene talento para ayudar a los demás.
DR. MINUCHIN: Antes de que tus padres se separaran, ¿había con- flictos en casa?
HEIDI: Sí, muchos.
DR. MINUCHIN: ¿Y él era el que resolvía los problemas?
HEIDI: Sí, quiere ayudar.
Tiene
que tener paz; siempre trata de ha- cer las paces entre nuestros padres y habla con ellos para enten- der sus posturas.DR. MINUCHIN [a
la madre]:
¿Puedes decirme cómo intervenía Kon- rad en los conflictos entre tu esposo y tú?MADRE: Reñíamos cuando los niños dormían... Tratábamos de no pelear enfrente de ellos o, cuando menos, no queríamos que nos oyeran...
DR. MINUCHIN: Eso es una fantasía...
[Risas.]
¿Los niños se ponían de su lado?MADRE: Sí, creo que sí. DR MINUCHIN: ¿Los dos?
HEIDI: Sí, pero no queremos causarle dolor a papá. Tuve problemas con la separación, pero entiendo que fue algo bueno porque vi cómo sufrían mi madre y mi padre. Después de la separación, mi madre se ha vuelto una mujer fuerte. Ha progresado mucho profesionalmente. Pasó de ser empleada en un consultorio mé- dico a ser dueña de un salón de belleza.
[La