High Availability Architectures and Solutions
RAC Database
7.1.5 Oracle Database with Oracle Data Guard
mano al abdomen.]
DR MINUCHIN
[a Konrad]:
Me parece que vas a tener dolor de estó-mago hoy.
KONRAD: Tal vez mañana por la mañana.
DR. MINUCHIN: Lo fascinante es cómo funciona tu cerebro... cómo
transforma la vida en dolor de estómago... muy interesante. Madre, ¿te gusta el nuevo hombre en tu vida? ¿Es protector? ¿Es cálido y afectuoso?
MADRE: Miicho más que mi esposo. También se interesa en mis
hijos.
DR. MINUCHIN: ¿Puedes descartar a Konrad como tu protector'? Te
lo suplico. Si ya tienes un hombre, ¿puedes descartar al otro?
MADRE: Nunca descartaré a Konrad. DR. MINUCHIN
[a Konrad):
Estás atrapado.MADRE: Pero son niños, Crecen y vuelan como pájaros.
DR. MINUCHIN: No, no si la jaula es de oro.
[A Konrad]:
Cuando co-nozco a jóvenes que transforman los conflictos en dolor físico, como tú, siempre me pregunto qué estarán tragando.
[A Heidi]:
Me impresiona que hayas escapado, pero dime, ¿crees que él pueda ser dueño de su propio cuerpo? ¿O siempre formará parte de este cuerpo comunal?HEIDI: Como no tiene amigos, es parte muy importante de la fa-
milia.
MADRE: Actúa en teatro, toca la trompeta, pero no es una vida propia.
DR. MINUCHIN: A veces tiene treinta años y a veces, ocho. A veces, porque es muy inteligente y tiene muchos intereses, tiene treinta. Y a veces, sigue pegado al seno de su madre y tiene ocho años.
[Konrad sonríe, muestra indicios de molestia, tiene la mano en el ab-
domen; indica que le duele.]
DR. MINUCHIN: Te advertí que esto pasaría. Bebes la leche de tu ma-
dre a esta edad y se cuaja.
[A la madre]:
Ahora que tienes un hombre adulto, ¿todavía necesitas la protección de tus hijos? ¿O te sientes tan cómoda y fuerte en tu relación para que ellos pueden remontar 'el vuelo, no para volar lejos, sino para salir de su jaula?MADRE: Me agrada que vuelen...
[ Mira preocupada a Konrad.]
Tengo plena conciencia de la molestia fisica de Konrad, pero continúo
mi diálogo con sú madre, para modelar una respuesta que no forma
parte del léxico de la familia. Antes ligué los síntomas de Konrad al
dolor de su madre, y ahora quiero ayudar a la madre a no recurrir a
Konrad en busca de una protección que no necesita.
DR. MINUCHIN: Intelectualmente te agrada, pero tu corazón sufre.
¿Te das cuenta de por qué hablo de una jaula?
MADRE: Mmm... Ya entiendo.
DR. MINUCHIN: Esa jaula tiene una rendija pequeña por la que Heidi escapó.
MADRE: No necesito a mis hijos para seguir viviendo. DR. MINUCHIN: ¡Excelente! ¿Puedes convencerlos?
MADRE: Es difícil. Le diré la verdad, mi cabeza me dice que los deje
volar, que los deje libres, pero mi estómago me dice que son muy pequeños...
HEIDI: Solo quiero poner un ejemplo. Antes de que me casara, mi madre no quería que me casara con él. Le llamó por teléfono, le contó todos mis defectos y le explicó por qué no era buena idea que se casara conmigo.
226 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EDIPO CON CÓLICOS ESTOMACALES 227 DR MINUCHIN: ¿Le contó chismes de ti a tu novio?
HEIDI: Sí... sí...
DR. MINUCHIN: Eso no está bien.
HEIDI: No, no estuvo bien, y me enojé mucho. Pero entiendo que
todo lo que quería era protegerme. Cuando éramos pequeños y
nos portábamos mal, primero nos pegaba, pero en seguida nos pedía perdón. Nos abrazaba y nos decía que no quería golpear- nos, pero que la hacíamos enojar y nos preguntaba que si no queríamos a mami.
DR. MINUCHIN: Bueno, todo esto ha sido muy interesante. Si es posi- ble, me gustaría verlos el domingo. Por supuesto, eso depende de si Konrad puede tener su dolor de estómago hoy y mañana y no el domingo.
KONRAD: Haré todo lo posible.
[Heidi, respondiendo a su expresión de dolor, se acerca a él y lo abraza,
mientras su madre los mira con aprensión.]
KONRAD: Estoy bien.
DR. MINUCHIN: ¿Está bien? Heidi, ¿puedes apartarte un poco? Su
dolor es parte de él y es capaz de sufrirlo solo. Son una familia de curadores, cada uno de ustedes. Necesitan ayudarle a crecer. [A la madre]: El domingo me concentraré en cómo viviste tu ni-, ñez, porque quiero averiguar cómo desarrollaste la capacidad de pedir tanta ayuda y protección.
Segunda sesión
La primera sesión exploró el vínculo cercano, a veces sofocante, entre los miembros de la familia, pero también conectó los sínto- mas de Konrad a los de la madre, que lo ha hecho responsable de protegerla. En efecto, pasamos de ver a Konrad como el pacien- te identificado a centrarnos en la madre como su carcelera. Este cambio es difícil, y si no se maneja con cuidado puede suscitar resistencia. El tercer paso se orienta a transferir la responsabili- dad de la madre a su generación anterior: a la manera en que la re-
clutaron para esta tendencia de necesitar protección. A diferencia de otras familias, en las que la petición de abandonar el presente sería difícil debido a las experiencias pasadas, insisto durante me- dia hora en que la madre "abandone" a sus hijos y ahonde en su propia infancia.
PASO TRES: exploración del pasado centrada en la estructura
DR. MINUCHIN: ¿Pensaste en lo que hablamos hace dos días?
MADRE: Sí, pensé en ello. Imaginé cómo estaban conectados los ni- ños a mí por medio de una serie de acontecimientos comple- jos... y me pregUnté cómo era posible que hubiera ocurrido así. Vivimos diez años en la India y mi esposo fue al que mandaron al extranjero; yo fui la que empaqué todo e hizo posible la mu- danza. Me había ocupadó de mis hijos yo sola; era mi obliga- ción y, debido a todo lo que tenía que hacer, me vi obligada a dejarlos solos mucho tiempo. También tuvimos que mudarnos mucho y trasladarnos de un lugar a otro. Aunque hubo muchos cambios, seguí estando cerca de mis hijos. Esta es la razón prin- cipal por la que nos sentimos tan conectados.
DR. MINUCHIN: Son muy sensibles a ti, están sincronizados emocio-
nalmente contigo. ¿Cómo sucedió? ¿Los niños nacieron aquí o en la India?
MADRE: Nacieron aquí.
DR. MINUCHIN: ¿Los niños también estaban conectados a tu esposo? MADRE: Cuando eran pequeños, su padre jugaba con ellos y en oca-
siones los mimaba, pero cuando crecieron, me tocó a mí. Fue como una división del trabajo: él traía el dinero a casa y yo me ocupaba del resto.
DR. MINUCHIN: Me pregunto si esta conexión con tus hijos se rela- ciona de algún modo con tu desconexión de tu esposo.
MADRE: Me hice la misma pregunta, pero la desconexión de mi es- poso empezó en los últimos diez años y fue un proceso de se- paración muy lento.
DR. MINUCHIN [a los hijos]: Saben, esta sesión es sóbre todo para su madre. Hablaré con ella y les haré preguntas para ayudarle a aclarar las cosas. ¿Coinciden con su madre en que el conflicto con su padre se produjo después?
HEIDI: No, nunca tuvieron una relación muy estrecha.
KONRAD: Es muy difícil... Siempre he admirado y respetado a papá. Me habría gustado pasar más tiempo con él. A veces, cuando me acercaba a él y quería abrazarlo o darle un beso en la mejilla, él como que... no le gustaba, y lo mismo ocurría con mi madre.
[La madre empieza a llorar. Kon rad y Heidi la miran.]
DR. MINUCHIN: Saben, una de las cosas que tiene su familia es que no pueden sufrir solos.
[A Konrad]: Tu madre está llorando, pero tú no la hiciste llorar, ¿no puedes dejarla que llore?
Estos comentarios se relacionan con el establecimiento de límites, la incapacidad de la madre para hacerse responsable de sus sentimientos y el problema de contagio emocional; pero se tomaron como una exi- gencia de sufrimiento estoico y, por tanto, la rechazaron.
KONRAD: ¿Qué tiene de malo ayudarla?
HEIDI: Ayer me hice esa misma pregunta una y otra vez y no encon- tré la respuesta.
KONRAD: ¿Quiere decir que tal vez está bien hacer hasta cierto pun- to, pero qúe después la gente necesita autonomía?
HEIDI: A veces me siento muy sola. Extraño a mi familia cuando me siento sola. Soy una persona que siempre ha sido muy indepen- diente, pero me gustaría tener a mi familia detrás para que me dé apoyo.
[Konrad se levanta y le da un pañuelo desechable a su madre, que sigue llorando.]
DR. MINUCHIN: Eres una madre amorosa, pero no se te puede dejar sola. Konrad necesita mirarte y no sabe cómo apartar la vista. ¿Necesitas que te dé un pañuelo o puedes ir por él tú sola?
MADRE: Desde luego que no necesito que me den nada. Puedo ima-
ginar la vida sin la familia.
DR. MINUCHIN: No te creen. Konrad no te cree.
KONRAD: No del todo.
MADRE: Dije que tenía un nuevo novio y una nueva pareja, y mi plan es que cuando Konrad termine el bachillerato, me iré a vivir a España.
DR. MINUCHIN: ¿Te dejaría?
MADRE: Les daré la posibilidad de que vayan a visitarme.
DR. MINUCHIN: Mira, esta es la respuesta a la pregunta de Konrad.
¿Pueden estar juntos, pero también separados al mismo tiem- po? ¿Puedes estar cerca y, no obstante, ser autónoma? ¿Puedes
llorar sola? ¿Puedes estar triste sin que Konrad se vuelva a mi-
rarte?
HEIDI: No, no creo que pueda.
DR. MINUCHIN: Vaya problema. ¿De dónde sacaste esta necesidad de proximidad? Tu forma de ser necesita la cercanía. Tienes un modelo de ver la vida que es casi como si fueras parte de una pareja de gemelos siameses. ¿Cómo pasó eso cuando eras niña?
MADRE: Era muy unida con mi madre. DR. MINUCHIN: ¿Y tu padre?
MADRE: Era alcohólico_ era una persona buena, amable, pero es- taba muy enfermo.
DR. MINUCHIN: Cuéntame más.
Es frecuente en las familias de un padre alcohólico que el hijo y la ma- dre creen un vínculo protector muy intenso.
MADRE: Mi madre se divorció cuando yo tenía 14 años. Había in- tentado hacerlo otras veces, pero no se había atrevido a dar el paso final.
DR. MINUCHIN: ¿Estás diciendo que eras el escudo de tu madre?
MADRE: Madre a menudo me decía que sin mí su vida no habría tenido ningún sentido ni propósito.
EDIPO CON CÓLICOS ESTOMACALES 231
DR. MINUCHIN [a la madre]: Entonces podrás separarte de Konrad. ¿Qué longitud tiene tu cordón umbilical?
MADRE: Alcanza para dar la vuelta al mundo. Creo que seguiría- mos conectados con la mente. En la mente, seguiríamos sintien- do esta conexión.
DR. MINUCHIN: Konrad necesita que le des permiso de crecer.
MADRE: Quiero que crezca ya, porque la adolescencia es muy difícil.
KONRAD: No creo lo que acaba de decir. Cuando éramos pequeños, siempre estaba a nuestro lado para apoyarnos, mucho más que cualquier otra madre. Cuando empecé el bachillerato, me decía que hiciera la tarea solo, que hiciera esto o lo otro solo, que hie-
ra independiente.
DR. MINUCHIN: Dudo que puedas dejar a tu madre. KONRAD: La amo. La amo, y eso no tiene nada de malo.