• No results found

A Catalog Trading Company Case Study

7. METHOD EVALUATION

7.2. A Catalog Trading Company Case Study

Una vez que el jugador ha llegado a la categoría cadete y ha pasado pre- viamente por las anteriores etapas de iniciación, debe comenzar su entrena- miento especializado en las diferentes parcelas del juego. Para desarrollar eficazmente este proceso proponemos, entre otras, las siguientes considera- ciones:

1. La adaptación del gesto técnico a las exigencias defensivas del puesto espe- cífico.

2. La consideración de que un gesto técnico eficaz en un contexto variable tie- ne varias manifestaciones posibles.

Figura 37.Consideraciones en la aplicación especializada de los patrones técnicos de base.

La iniciación en la aplicación especializada de los patrones

técnicos de base

Adaptación del gesto técnico a las exigencias defensivas

del puesto específico

Consideración de que un gesto técnico eficaz en un contexto variable tiene varias

manifestaciones posibles

La adaptación del gesto técnico a las exigencias defensivas del

puesto específico

Los aprendizajes y las adquisiciones técnico-tácticas conseguidas en las etapas de iniciación deben ahora manifestarse en los distintos puestos especí- ficos y, a la vez, hacerlo diferenciando el modo de intervención en unos pues- tos y en otros. Esto supone que, respecto a los distintos contenidos técnicos (marcaje, blocaje, desplazamientos, etc.), los jugadores deberán entender que un puesto específico exige una forma de realizar esos elementos técnicos, y que otro puesto diferente presentará necesidades complementarias. Como ejemplo, podríamos seleccionar los desplazamientos defensivos que deben re- alizar los jugadores en un sistema defensivo 5 + 1. En cada puesto, el conteni-

ENTRENAMIENTO EN BALONMANO

do técnico de base se va a adaptar a las demandas específicas de ese sistema defensivo (técnicas, tácticas, físicas, etc.), por lo que será inevitable el inicio de un proceso de especialización de los jugadores en las tareas defensivas. Con esto no se está defendiendo la especialización de un jugador en un único puesto; muy al contrario, nos estamos refiriendo a que un mismo jugador debe trabajar en varios puestos (Torrescusa, 1991), pero ese trabajo debe orientar- se hacia las exigencias específicas que el balonmano requiere.

Al finalizar las etapas de iniciación se espera que los jugadores hayan ad- quirido las pautas generales de comportamiento defensivo en los distintos es- pacios defensivos. Se trataría ahora de particularizar esas pautas de compor- tamiento general para hacerlas más específicas, de forma que los defensores empiecen a conocer los matices que exige cada puesto específico defensivo, no sólo respecto al empleo de las habilidades técnicas, sino también de las in- tenciones tácticas asociadas a éstas.

No es cuestión de empezar a realizar en las etapas de perfeccionamiento un tratamiento completamente diferente al de la última etapa de iniciación (ca- tegoría infantil); más bien se establecería un continuo en el trabajo defensivo

para avanzar desde aspectos ya conocidos hasta adquisiciones complementa- rias de las que ya se dominan (figura 38).

Si en las etapas de iniciación el jugador tuvo la ocasión de practicar la di- suasión en diferentes espacios defensivos, ahora deberá empezar a trabajar esa misma intención táctica pero en los distintos puestos específicos defensi- vos. Así, se trataría de facilitar situaciones en las que los defensores pudieran diferenciar entre la exigencia que presenta esta intención táctica en dos o más puestos defensivos. Como se aprecia, esto va a tener mucho que ver con la elección del sistema defensivo a emplear en estas etapas, ya que no será lo mismo defender en un exterior de una defensa 3:2:1 que hacerlo en un exte- rior en una defensa 6:0. De esta forma, el entrenador deberá ir diferenciando y explicando a los defensores el sistema defensivo a emplear y las exigencias específicas de ese sistema en cada uno de los puestos.

Figura 38.Adaptación de las habilidades técnicas y de las intenciones tácticas defensivas al puesto específico. ETAPAS DE INICIACIÓN Habilidades técnicas defensivas ETAPAS DE PERFECCIONAMIENTO PUESTO ESPECÍFICO DEFENSIVO

Intenciones tácticas asociadas. Exigencias específicas en función

del puesto

Exigencias específicas respecto a las habilidades técnicas

Intenciones tácticas asociadas

La consideración de que un gesto técnico eficaz en un contexto

variable tiene varias manifestaciones posibles

Éste ha sido uno de los puntos más controvertidos en el entrenamiento de la técnica y la táctica individual en los últimos años en distintos deportes colecti- vos. Bajo la influencia de los deportes individuales (básicamente del atletismo), el balonmano (y otros muchos deportes colectivos) hizo una transferencia del modelo de entrenamiento técnico que proponía el atletismo. Así, se estableció que existían una serie de patrones técnicos que se consideraron como la forma más eficaz de ejecutar distintas acciones dentro del propio juego. Autores co- mo Bárcenas (1976), Bárcenas y Román (1991) y Falkowski y Enríquez (1982) han realizado una extraordinaria descripción de cómo deben desarro- llarse técnicamente los diferentes patrones técnicos en balonmano. Ahora bien, si inicialmente los patrones técnicos de base sirvieron para conocer y di- ferenciar las ejecuciones propias de nuestro deporte, posteriormente se inten- taron entrenar de forma inflexible, asumiéndose que el patrón técnico, más que una referencia para lograr una ejecución eficaz, era un axioma invariable por el que todos los jugadores debían pasar y sobre el que no cabía posibili- dad alguna de modificación.

Este planteamiento ha originado que con frecuencia aparezcan situaciones de entrenamiento técnico donde más que perseguir la flexibilización de un pa- trón técnico (aspecto de notable importancia en un deporte en el que el juga- dor debe adaptarse constantemente a las circunstancias cambiantes), parece que se ha pretendido automatizar una única secuencia de ejecución.

Para Laguna (2001), el entrenamiento técnico debe ser adaptativo más que imitativo. De esta forma, un patrón técnico tendrá varias manifestacio- nes posibles dentro del juego, cuestión de capital importancia a la hora de diseñar el entrenamiento, ya que lejos de intentar repetir un mismo gesto in- variablemente, cuanto más pueda flexibilizarse en el entrenamiento ese pa- trón, más opciones de adaptación al juego presentará posteriormente. La flexibilización del patrón técnico no debe perder de vista el criterio de efica- cia, ya que un gesto muy flexible pero poco eficaz no podrá emplearse en el transcurso del juego.

Con el objetivo de aclarar la propuesta se plantea el siguiente ejemplo. Tradicionalmente el blocaje de balón se ha entrenado bajo situaciones en las que el defensor partía desde una posición frontal al lanzador y donde se en- contraba perfectamente equilibrado para la impulsión. Igualmente, se estable- cía que el único objetivo al intentar un blocaje era “cortar la trayectoria del ba-

lón una vez lanzado a portería” (Falkowski y Enríquez, 1982, pág. 281). Si

bien todas estas cuestiones tienen mucho que ver con el blocaje, no es menos cierto que en el desarrollo del juego aparecen numerosas situaciones en las que

el defensor ni está en una posición frontal respecto al lanzador ni se encuentra equilibrado cuando tiene que realizar la impulsión para el blocaje (como con- secuencia de sus acciones defensivas anteriores). Según esto, no podría espe- rarse que el defensor blocara la trayectoria del balón, ya que parte desde una posición que nada tiene que ver con la descrita a la hora de realizar el patrón técnico, y aun así, el buen defensor es capaz de realizar el blocaje desde una situación de desequilibrio y sin estar totalmente orientado respecto al lanzador. Si el defensor es capaz de tener éxito, sin duda es debido a que puede flexibili- zar su patrón técnico y adaptarlo a la situación de juego que en ese momento se le presenta. Siguiendo este planteamiento, no parece razonable mantener constantes en los entrenamientos tanto las situaciones contextuales en las que se desarrolla la acción técnica como la posición inicial desde la que se inicia el gesto, ya que la repetición idéntica de la misma acción en una situación igual no facilitará la flexibilización de ese patrón técnico.

Fotografías 30 y 31.Distintas posiciones desde las que se puede realizar el blocaje defensivo.

Del mismo modo, el blocaje defensivo puede intentar realizarse aun consi- derando que no va a llegarse a contactar con el balón, pero asumiendo que mediante el intento de blocaje se disminuye el ángulo de lanzamiento del ata- cante, y consecuentemente el portero podrá discriminar mejor las opciones de localización del lanzamiento. Es decir, se trataría no ya de realizar una acción con la intención exclusiva de blocar el balón, sino de colaborar con el portero para reducir el ángulo de lanzamiento del atacante, situación ésta que condu- ciría a un aumento en la exigencia de la ejecución de la acción técnica y, por tanto, a una mayor flexibilización de la misma.

Por otro lado, las habilidades técnicas siempre se ejecutan para alcanzar algún objetivo táctico, de ahí que el aprendizaje de las mismas debería ir uni- do a la intencionalidad táctica con la que se realizan (Müller y cols., 1996). Esta cuestión resulta de capital importancia a la hora de formar a los jugado- res en defensa, ya que habitualmente se enfatiza más en el dominio de las téc- nicas que en las intenciones tácticas asociadas a ellas.

Atendiendo a todo lo anterior, las variaciones que pueden aparecer en el juego real en cada habilidad técnico-táctica (en este caso el blocaje) son las modificaciones que deben plantearse en el entrenamiento de esas habilidades. Si se habla del blocaje, será necesario alternar situaciones de partida equili- bradas y frontales al lanzador con situaciones iniciales desequilibradas y late- rales o diagonales al lanzador. Esto supondrá plantear distintos blocajes de- fensivos: con impulsión lateral, con impulsión hacia atrás, de cierre de trayectorias, etc. (Antón, 1996). Del mismo modo, sería aconsejable diseñar tareas en las que el defensor, tras realizar una primera acción defensiva (mar- caje al pivote, desplazamiento para una ayuda, etc.), tuviera que intentar rea- lizar un blocaje inmediatamente después de esa primera acción.

En síntesis, es necesario resaltar la importancia de los patrones técnicos de base entendidos más como orientaciones para la ejecución que como acciones sin posibilidad de cambio alguno. El entrenador, mediante el estudio del jue- go, deberá estructurar en sus entrenamientos las variaciones que los patrones técnico-tácticos defensivos pueden presentar para conseguir de sus jugadores respuestas flexibles y adaptadas a la realidad del juego.

2.1.2. El entrenamiento de las capacidades motrices