Una de las grandes preocupaciones de los adultos respecto de lo que hacen los niños en la red tiene que ver con la concepción de que son sujetos pasivos, quienes son fácilmente influenciados por la desmedida cantidad de información que se encuentra disponible, subyace en esta situación la creencia de que el niño es un ser carente de juicio de valoración respecto de lo que consume. No obstante, la actividad que nos muestran los nativos digitales, en tanto navegantes de la red, es la de usuarios activos (Scolari, 2008) que interactúan con los contenidos que ofrece el medio digital,
Ahora el nuevo escenario lo protagonizan los jóvenes y la posibilidad que tienen de vincularse y apropiarse de las nuevas prácticas culturales (…), ahora se puede afirmar que son los jóvenes quienes tienen el entero control sobre los productos mediáticos: cuestionando, reinterpretando y transformando los significados para crear sus propios contenidos como herramientas de exhibición de sus formas de ser. (Fernández, 2014: 18)
Lo anterior no significa que desconozcamos el peligro potencial que está inserto en la navegación sin supervisión en la red (recordemos la existencia de la red profunda o Deep Web16, donde se puede encontrar todo tipo de material bélico y pornográfico), sin embargo, reconocemos que en su margen de autonomía los niños realizan un proceso de selección y filtración de la información. Este proceso emerge en las conversaciones con los niños pues en reiteradas ocasiones manifestaron su posición frente a lo que sería bueno ver, imitar, tener, etc. y lo que no, veamos:
-“… Pues... con lo de las frases. A mí no me gusta y como les decía para mí una persona que imita a otra persona de otro país, pues ¡qué pena! pero me parece como absurdo. ( a propósito de la palabra “pringao” que por un lado se concibe como “esterilizado” y por otro es “aquello que quema”) Eso. Y pues está el otro que es una grosería en España. Pues yo conozco pero a mí no me gusta imitar frases de YouTuber a mí me parece tonto, pues cada quien tiene su propia personalidad y pues a mí me gusta como decir palabras mías, no copiarme de las palabras de ellos…” (Kevin, entrevista. 28 de octubre de 2017)
Entonces, los niños como sujetos de deseo, eligen aquello que quieren ver e imitar, al menos en la mayoría de las ocasiones. Dicha situación evidencia varias cosas, en primer lugar, que no todos los niños son capaces de hacer dicha selección de la información en la misma medida o de la misma forma y, por otro lado, la relevancia de la educación y el rol de un maestro o el acompañamiento adecuado de la familia, pues la selección de la información conforma uno de los
16Para Wikipedia, la Deep Web se refiere a “páginas de texto, archivos, o en ocasiones información a la cual se puede acceder por medio de la World Wide Web que los buscadores de uso general no pueden, debido a limitaciones o deliberadamente, agregar a sus índices de páginas web. La Web profunda se refiere a la colección de sitios o bases de datos que un buscador común, como Google, no puede o no quiere indexar. Es un lugar específico del internet que se distingue por el anonimato. Nada que se haga en esta zona puede ser asociado con la identidad de uno, a menos que uno lo desee.” A partir de los relatos de los niños se evidencia que algunos de ellos reconocen la gran cantidad de contenido no apto para todo público incluyendo videos que muestran material explícito de sexo (abusos, filias, etc.) y violencia (torturas, asesinatos, etc.). sostienen que, aunque tuvieron acceso a dicha información no es conveniente entrar a la Web profunda.
peldaños en el proceso de lectura, tanto de textos como del entorno, e involucra una de las etapas en la formación del juicio crítico del sujeto.
En ese sentido, la enseñanza debería apuntar tanto al perfeccionamiento de dicha habilidad cognitiva como al ejercicio consciente de la autonomía en la experiencia vital del sujeto. La idea no es juzgar a la ligera y condenar aquello que se ve en medios, sino permitir que el niño implemente las herramientas para ser consciente de lo que hace; así como su impacto en el mundo, revisemos el relato:
-“… Yo creo que tanto de YouTuber como de mi familia (ha aprendido), porque mi familia influía mucho en eso, porque pues a uno lo dejan salir pero a mi edad no me gusta salir, pero digamos mi papá me decía, algún día usted va a conocer el trago, las drogas y ahí es cuando es decisión mía si yo quiero o no quiero. Porque es verdad, allá no van a estar ni los papás, ni YouTuber, y es verdad hay un YouTuber que digamos cuenta sus experiencias de la vida pasada y porque uno no lo tiene que hacer…”
(Jeanpool, entrevista. 28 de octubre de 2017)
La selección de la información, también nos permitió contrastar nuestra percepción frente a lo ridículo y lo banal que resultan algunos contenidos y lo que piensan los niños. Encontramos que los estudiantes tienen un margen para diferenciar entre lo chistoso que puede llegar a ser un video (al referirse a lugares comunes propios de la perspectiva adolescente), lo ridículo (presente en el abuso de dichos tropos) y lo que puede aportar o no un YouTuber, como persona, a la formación del criterio en otra, a continuación presentamos el relato de los niños acerca del tema:
-“… Sebastián Villalobos me cae mal por otra cosa, porque es muy creído, para mí es él bloguero más tonto que puede haber. O sea yo conozco blogueros muy chéveres, hacen
parodias, hablan de cosas muy interesantes, pero es que ellos hacen blogs de su vida cotidiana y pues eso a mí no me interesa ¿a mí qué me interesa ver qué hace el por la mañana?…” (Kevin)
-“… Él es el que se le sube la plata a la cabeza, él es muy creído porque él es de familia adinerada…” (Jeanpool)
-“… sí. Porque cuando el comenzó en YouTube yo sí lo veía, él era una persona humilde, él pensaba en los demás. Fue empezar a que el tuviera 500.000 suscriptores y se le subió la fama a la cabeza y sólo hace videos que a él solo le importan…” (Kevin)
Investigadora: ¿y usted cuál no recomendarían?
-“… Fernanfloo. Yo creo que tiene unos 22 años, como 27 y el solo piensa en cosas pervertidas, sólo habla de cosas pervertidas…” (Jeanpool)
-“… a cada rato la frase “chorizo, carajo” a mí se me pegaron él año pasado…” (Juan Sebastián)
-“… y todo lo piensa con doble sentido…” (Jeanpool) (Grupo focal, 30 de septiembre de 2017)
Ahora, el que los estudiantes establezcan dicho límite y que ejerzan su facultad de autonomía, no significa que construyan una verdadera posición crítica frente a lo consumido. Como señalamos con anterioridad, la actividad real y consciente que hacen es la selección de la información y la formulación de una opinión en relación a lo que le gusta por afinidad a su personalidad y lo que es contrario a esta. No hablamos de un complejo pensamiento crítico frente a lo que se ve, pues en muchas ocasiones prima lo gracioso del video y no le dan una trascendencia real, aunque el tema llegue a ser controversial. Al respecto, los niños manifiestan:
-“… Muchos YouTuber toman una mujer de un anime y algunos dicen que es su esposa otros simplemente la toman por molestar. Digamos hay un YouTuber del salvador que se llama Fernanfloo él lo que hace es… bueno, todos han visto DragonBall…” (Kevin)
-“… Él toma a Goku como un dios…” (Juan Sebastián)
-“… la esposa de Vegeta, Bulma. Pues Fernanfloo Tiene un póster de ella en bikini y pues dice que ella es la esposa y todo eso…” (Kevin)
-“… Y hace Photoshop de que ellos están en la playa y todo eso…” (Jeanpool)
-“… o sea, no sé, para mí eso es chistoso. No sé para los demás…” (Kevin)
-“… Y según eso, el dios de él es Goku…” (Jeanpool)
-“… Y cada rato dice “mándame señales dios Goku…” (Juan Sebastián, Grupo focal, 30 de septiembre de 2017)”.
Otro de los temas en los que se evidenció el criterio de la selección de información, estuvo relacionado con la edad a partir de la que se considera prudente seguir a los YouTuber y los criterios de accesibilidad a la diversidad de contenidos disponibles. Veamos los relatos:
Investigadora: Luisa me hace surgir una pregunta, ¿habría alguna edad a partir de la cual sería bueno seguir YouTuber? Entonces los YouTuber, ustedes que son los que más lo siguen, ¿tienen una edad límite?
-“… Hay videos que tienen censura hay videos que están censurados porque tienen contenidos vulgares…” (Jeanpool)
-“… dice que debe tener más de 18 años para poder verlo…” (Luisa)
-“… Eso es una tontería porque uno no hace caso de eso…” (Kevin)
-“… un niño de 5 años ¿qué hace viendo un video de alguien que sólo dice vulgaridades? Un niño de 5 años lo que ve en YouTube digamos lo que uno veía cuando uno tenía 5 años eran Hi5, los Backyardigans que digamos encuentra Y eso es lo que uno ve ya que uno llega la pre adolescencia es cuando uno va asimilando qué es lo bueno y qué es lo malo…” (Jeanpool)
-“… y lo de censurar un video es una completa bobada, porque cuando se censura un video sólo hace falta tener una cuenta de Google y ya le dejan ver todos los videos…”
(Kevin)
-“… y ahí a uno le dan código, le dicen a uno ingrese a YouTubeActivate.com…”
(Jeanpool, Grupo focal, 30 de septiembre de 2017)
En el relato anterior, Luisa narra la experiencia que tuvo lugar al ver a un niño “chiquito” viendo los contenidos de FernanFloo e imitar lo que el YouTuber decía, sin percatarse de que se encontraba en un establecimiento del barrio y que otros visitantes del café internet podían escucharlo. Luisa reitera que el niño era demasiado pequeño, por lo que notamos una concepción de infancia como grupo etáreo en nuestros sujetos de investigación y quisimos profundizar en esta, aprovechando las entrevistas.
En ellas, los estudiantes señalaron reiteradamente que se es un niño hasta los 12 o 14 años y que antes de los 7, no se debería consumir este tipo de contenidos porque “no los entienden”, “disfrutan” o pueden ser perjudiciales para el comportamiento de los niños, haciéndolos rebeldes y fácilmente influenciables. Además señalan, como se ve en el relato, que las políticas de privacidad no son eficientes al controlar el acceso a contenidos no aptos para menores de edad y que es responsabilidad de los padres, ser un poco más conscientes de lo que ven los niños, profundizando en los contenidos de los videos.
También, dan cuenta de una mirada frente a lo que esperan y se espera de ellos cuando sean adultos. Este relato nos confrontó, pues ¿los adultos realmente hacemos lo que se señala a continuación?:
-“… Fabián: es como que uno está consciente de lo que está haciendo; tengo que hacer tareas entonces no voy a ver videos que duren tres horas y ahí sí hago tareas. Por ejemplo, a mí no me parece que madurar sea dejar de ser infantil porque es que hay personas que son geniales porque tienen la mente de un niño, son unas personas únicas, sino que son personas que se tienen que centrar y ser consecuentes, estar en lo que están. Entonces personas maduras son las que dicen tengo clase, Voy a hacer la actividad y si me queda tiempo juego. No es llegar a clase juego, juego, juego, hago recocha y ahí sí me hacen observador, me hacen citación y miro a ver cómo hago para pasar la materia. Entonces yo creo que madurar es como estar en un sitio y moderar sus actitudes para mejor…” (Fabián, Entrevista, 28 de octubre de 2017)
No queremos decir que un niño sea maduro por enunciar dichas palabras o que un adulto sea uno por ser consecuente con sus palabras, actos y decisiones. Pero sí nos llama la atención la validación que se hace del adulto, no desde la autoridad o el poder, sino desde su actuación y ejemplo. Se observa que, como señala Cabanillas (2013), este tipo de redes representa un gran potencial, pues de alguna manera, le han devuelto algo de poder a la persona, para decidir y ampliar su perspectiva de mundo.
Cerramos este apartado señalando algunas de las características que configuran este sujeto mediado por los YouTuber, que si bien no es un “nuevo homo”, morfológicamente hablando, se constituye en un “homo web-digitalis” en tanto su estructura cultural y social presenta ciertas
particularidades propias de la red global y utiliza los aparatos digitales como extensión de su propio cuerpo. En primer lugar, es un sujeto guiado por el principio del placer, que encarna lo que señala Touraine, pues al estar en constante tensión con el medio y la sociedad que lo oprime, busca alternativas que le permitan ejercer su libertad, así dicha libertad se vea enfocada a la satisfacción de su ocio, acudiendo a satisfactores como lo son los contenidos de los YouTuber. Por otro lado, es un usuario autónomo, que interactúa con aquello que ve, elige y consume de acuerdo a un perfil de gustos particular; pero que olvida con facilidad la información que consume a menos que esté ligada, de manera directa con su experiencia vital.
De la suma de esos imaginarios virtuales que dan vida a múltiples versiones del mundo, simuladas o reales, falsas o verdaderas, reconocidas o rechazadas, coherentes o no, se desprende un discurso que desborda los análisis individuales relacionados con las certezas y da cuenta de un individuo mediado por los léxicos. De estos acontecimientos emerge una cotidianidad nueva, un posible encogimiento de hombros frente a las certezas, un hombre que existe en cuanto posee un cuerpo discursivo depositado en la web y es precisamente la suma de sus individuos desconocidos entre sí, pero interconectados, lo que genera un acontecimiento que supera las visiones individuales y a su vez desborda la sumatoria de sus discursos, complejizándolos y proveyéndolos de elementos múltiples de interacción (Castañeda, 2011: 48)
Sin duda o en palabras de la maestra Karina, “esto nos lleva a comprender la actitud y el comportamiento de la sociedad ante el niño y la niña. Niños y niñas crean o toman un lugar en relación a los sistemas cosmogónicos que organizan la totalidad del mundo en el que nacen, en el que crecen y se desarrollan” (Bothert, 2016:20).
4.3 LA INCIDENCIA DE LOS YOUTUBER EN LAS RELACIONES CON LOS