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Según los estudiantes participes, siguen a los YouTuber por:

-“… sus pensamientos, por sus talentos, por su forma de ver el mundo y por su forma de hacer sonreír a la gente, es como una persona distinta a todos…” (Fabián)

-“… yo sigo a YouTuber si también por su forma de pensar, más que todo de no tener una mente tan cerrada sino una mente muy abierta y que no solo piense en él, sino también en las personas que lo siguen…” (Jeanpool, Grupo focal, 29 de septiembre de 2017)

En los relatos de los niños los YouTuber están asociados a la felicidad, ese concepto tan efímero y escurridizo, que ha intentado ser captado por filósofos y poetas por largo tiempo. La felicidad, según lo que nos cuentan los niños está asociada con lo que Freud (1990) denomina la evasión del displacer que viene del contexto, del propio cuerpo o de la relación con los otros seres humanos. Encontramos que los YouTuber se convierten en esos lenitivos que, en ocasiones, les permiten a los niños hacer parecer pequeñas sus tragedias, por lo que pueden ser fácilmente superadas, o brindan satisfacciones momentáneas que les permiten continuar con sus rutinas de estudio y hogar.

Así, los YouTuber se convierten en una vía de escape a esas tensiones que se presentan en el hogar y en la escuela debido a que en muchas familias (atendiendo sobre todo al contexto socioeconómico de los sujetos de estudio) perviven ciertos esquemas de desarrollo y crianza tradicionales, en los que la comunicación entre el adulto y el adolescente se restringe en la verticalidad de la interacción, pues desde la forma de enunciar se exige obediencia a la autoridad

enmascarada de respeto y esto poco tiene que ver con las actividades de acompañamiento, apoyo y escucha que los jóvenes de hoy en día esperan recibir:

-“… frecuento, digamos El RubiusOMG a él lo sigo o estoy suscrito a él porque bueno aparte de que es uno de los YouTuber más famosos de todo el mundo, es una persona que siempre trata de sacar una sonrisa, de una forma pues a veces lo hace con doble sentido pero básicamente lo hace con una forma ¿cómo decirlo? de una forma buena que le parezca la gente agradable y que no vayan a hacer comentarios como que a esta persona qué le pasa o qué son esos comentarios, él siempre lo trata de hacer de una manera chistosa y pues que a la gente no le parezca comentarios absurdos …” (Kevin, grupo focal, 29 de septiembre de 2017)

Asimismo, el asociar a los YouTuber con la felicidad permite a los niños sentirse identificados con sus contenidos precisamente porque los consideran humanos, incluso más, que las personas que los acompañan a diario, aquellos que les son tangibles, pero con quienes no se identifican del todo, pues no comparten sus gustos, intereses, formas de ver y estar en el mundo, además de relacionarse en él. También, porque los YouTuber significan ese encanto de ver realizado, dicho y legitimado eso que en las palabras de los adultos es difícil de comprender o que tradicionalmente se ha rechazado por pertenecer a “la etapa de tránsito” hacia la madurez social.

La naturalidad y la cercanía son un aspecto clave del éxito de los YouTuber, además de la bidimensionalidad entre usuario y YouTuber que permite la plataforma y que se ve potenciada mediante el resto de redes sociales (…) algunos de los video-blogueros llegan a mostrar cómo se levantan de la cama, sin casi haber abierto del todo los ojos, y ya están enchufando la cámara. No hay trampa ni cartón. No hay veto. No hay filtros. No hay

ideales ni cánones de belleza inalcanzables impuestos por esa sociedad que tan irreal nos parece por momentos. Gracias a ello es como consiguen conectar de esa manera tan autentica con los usuarios. Esto hace humanos y accesibles a los YouTuber y los convierte en un reflejo de lo que son las nuevas generaciones. No son millonarios ni llevan vidas de lujo, por lo que el usuario se identifica totalmente con ellos y los siente como de los suyos. Son unos “héroes de pueblo”. (Bonaga, 2016:125)

Ahora bien, teniendo en cuenta a Santamaría (2010: 62) cuando señala que “narrar no solo por escrito sino fundamental y permanentemente de manera oral es la única manera de inscribirnos en la cultura, es decir, en un escenario provisto de significado para nosotros”; podemos afirmar que otro de los motivos por los cuales este fenómeno ha tenido gran aceptación, es por su carácter narrativo, en el que se enlazan diversas herramientas audiovisuales con el lenguaje, la kinesis, la proxemia y la prosodia, esto hace que el discurso se sitúe en un entorno cotidiano y familiar que invita y acoge a quien lo ve.

Luego, el usuario habita en un mundo de enunciación sencillo, accesible y acogedor en el que se siente identificado con las experiencias de vida narradas y puede reconocerse, no solo en la forma en la que quisieran comunicarse, sino con las temáticas que poco hacen mención en sus círculos sociales cercanos.

Estos sujetos aprenden, como siempre lo han hecho los humanos, a través de la creación y la imitación. Esta última en la actualidad, no se da únicamente a través de la identificación con el contexto cultural en el que un sujeto está inmerso (recordemos que a partir de la implementación

de las nuevas tecnologías, las fronteras se convierten en trasnacionales y virtuales y aquello que denominamos cultura tiende a la cibercultura como lo mencionó Pierre Levy), sino a través del entramado de significación que el adolescente teje en su relación con las pantallas a las que tenga acceso y afinidad, condensadas en el canal de YouTuber. De este modo, un YouTuber se convierte en un narrador que está produciendo y reproduciendo entramados de significación, atendiendo a lo que Santamaría (2010:55) propone, pues “la transmisión de la cultura se hace masivamente por el acto narrativo oral en diferentes situaciones que éste organiza; así mismo, es por la capacidad de relatar que se producen, se verifican y se reconducen los diferentes vínculos de identidad”.

De esta forma, se modela un sujeto polifónico (Bajtín 1982: 327), en el que su voz, sus creencias, sus expresiones y pensamientos están enriquecidos por los otros (Bruner, 1991); su familia, compañeros, profesores, por el ciudadano español que juega y cuelga el video, por el cantante de rap de la comuna, por los integrantes de la comunidad LGBTI que abanderan su identidad divergente, etc.