vía en trámite?
Supongo que el expediente seguirá con el trámite, pero la mamá, en una actitud absolutamente sabia, se mudó de provincia, está vivien- do en una provincia del sur con la nena; no luchó más por los ali- mentos, con lo cual se mantiene y mantiene a su hija; así está la co- sa. Lo cual es terrible, porque lo paradójico es que para poder pro- teger a su hija tiene que privarla de uno de los derechos fundamen- tales que tiene un niño o una niña, que es el recibir la cuota alimen- taria de parte de uno de sus progenitores.
6. ¿No cree que merece una redefinición el modelo de intervención ju- dicial no sólo desde la trabajadora social sino fundamentalmente desde el juez responsable del futuro del niño y de la familia origi- nal o sustituta?
Sí, creo que merece una redefinición, pero me parece que la redefi- nición de estos modelos de intervención tiene que ver con la deroga- ción de la Ley de Patronato. La Ley de Patronato lo que hace es con- firmar el patriarcado. Con respecto a nuestros jueces y nuestras jue- zas, acá no hay distinción de género, no es que las juezas sean más sensibles que los jueces, a veces las juezas por emular la actitud de los jueces son en algunos momentos mucho más rígidas y menos permeables a estas situaciones que aquéllos.
Me parece que ellos tienen una mirada muy rígida con respecto a las situaciones familiares, que no pueden correrse de esa verticalidad y ese poder omnímodo que a veces sienten que tienen los que ejercen en la Justicia. No sé si quedó realmente contestada la pregunta; yo
creo que hay que redefinir las intervenciones de los trabajadores so- ciales y de los otros operadores del servicio de justicia, porque los jueces son también operadores del servicio de justicia, pero me pa- rece que la gran redefinición es poder derogar la ley de patronato, que es un resabio de nuestra cultura patriarcal. Poder discutir en un mano a mano y con fundamentación teórica artículos como los que se publicaron en el diario La Ley y plantear investigaciones teórica- mente fundamentadas desde nuestros lugares para que se pueda re- conceptualizar acerca de todo esto.
7. ¿Qué opinión tiene acerca del modelo de abordaje sistémico con enfoque transdisciplinario para los casos de abuso?
Personalmente no estoy de acuerdo con el modelo de abordaje sistémi- co, tengo una postura tomada frente a los abordajes sistémicos: mi opi- nión profesional es que en realidad en líneas generales se produce un cambio de sintomatología pero no se indaga con profundidad en las causas reales de las situaciones dolorosas que suceden en la vida del niño o la niña, un adulto o una familia; yo creo en otro tipo de aborda- jes, por supuesto, siempre de manera interdisciplinaria.
8. ¿Qué estrategia se dan frente al poder de grupos como APADESHI? No sé si todos acá en la sala saben lo que es APADESHI. APADES- HI es una asociación de padres separados de sus hijos, esas son las siglas que conforman el nombre APADESHI. Yo he tenido que traba- jar, cuando aún trabajaba en la Justicia, supervisando tres regíme- nes de visita cuyos papás por supuesto no pasaban alimento; en uno de ellos se había producido una situación abusiva respecto a una de sus hijas, y esos tres papás a los cuales tuve que supervisar en el ré- gimen de visitas, por orden del juzgado interviniente, pertenecían a APADESHI.
Respecto de las estrategias que se dan frente al poder de estos gru- pos, yo diría que no hay que darles cámara, no hay que darles es- pacio televisivo, hay que discutir con ellos con fundamentos teóri- cos; ellos no tienen fundamentos teóricos, ellos tienen un poder me- diático del que por ahí que carecemos otros trabajadores de este te- ma; pero me parece que no hay que darles cabida en los medios, y fundamentalmente creo que a estos grupos se los combate funda- mentando teóricamente, con mucho sostén teórico, lo que nosotros
estamos planteando. Lo que pasa es que, claro, en el mientras tan- to siguen avanzando, con lo cual me declaro ignorante... Tienen mu- cho poder, realmente tienen mucho poder.
Creo que esto no es ingenuo, pensar que la gente de APADESHI tiene mucha mejor llegada a los estrados judiciales que por ahí otras asociaciones que tienen una postura mucho más flexible frente a los diferentes modelos familiares, bueno... se cae de ma- duro: la gente de APADESHI defiende estructuras patriarcales donde los papás son los dueños, como si los chicos y las chicas no fueran sujetos de derechos sino moneda de intercambio y pro- piedad privada de ellos.
Me parece que ese es el hilo conductor que hace que tengan un acceso mucho más directo que otros profesionales que están plan- teando abordajes diferentes y fundamentalmente un respeto pro- fundo por lo que les está pasando a los chicos y a las chicas; eso es lo que no puede sostener APADESHI, porque cuando yo, un po- co en la exposición anterior planteaba el tema de la pregunta: ¿a quién beneficia la revinculación?; cuando se coacciona a una ma- má y se revincula de prepo a un chiquito o una chiquita, ¿a quién beneficia?... Bueno, yo diría que muchas de las revinculaciones a las que se da curso en los tribunales nuestros benefician a los se- ñores que acompañan a APADESHI.
9. Con referencia al primer caso que usted relató, ¿la mamá de la