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RESEARCH DESIGN AND METHODOLOGY

6.3.2. Choice of the study research strategy

a incrementar el gasto en consumo final (11,4%) y la mayor formación de capital, aunque para ello debió recurrirse a un préstamo neto del resto del mundo, ya que las necesi- dades de financiamiento de la inver- sión bruta interna fueron superiores al ahorro bruto nacional. Ello se de- bió al déficit del sector público, ya que el sector privado fue superavitario (Cuadro 44).

4. Los sectores productivos en 2004

La actividad de todos los sectores productivos creció durante 2004 respecto al año anterior, aunque los desempeños fueron relativamente diferentes (Cuadro VI.2). En pro- medio, los sectores que más crecie- ron fueron la industria manufactu- rera (21,6%) y el comercio (21%), mientras que el sector agropecuario

7. Se llama «cultivos de verano» a aquellos que se siembran en la primavera y principios del vera- no, llevan a cabo su crecimiento durante el pe- ríodo estival y se cosechan en otoño (girasol, soja, arroz, sorgo, etc.), mientras que, por el contrario, los «cultivos de invierno» se siem- bran en marzo-abril, crecen durante el invierno y se recogen hacia fin de año (trigo, cebada, etc.). Desde 1960 –con sólo dos excepciones– el área ocupada por los «cultivos de invierno» fue persistentemente superior al área sembrada con «cultivos de verano». Ello cambió drásticamente en 2003 y 2004, cuando se consolidó el predo- minio de los cultivos de soja y girasol. 8. Dado que los productos en proceso integran la variación de existencias (en particular las cosechas agrícolas sin recoger) y debido al re- ciente auge de los «cultivos de verano» (espe- cialmente de la soja y el girasol), la variación de existencias fue significativamente elevada en el primer trimestre de 2004 –justo antes de co- menzar la zafra de dichos cultivos. En el trans- curso del año, luego de levantadas esas cose- chas y cuando se sembraron los «cultivos de invierno», se habrían retomado niveles de exis- tencias comparables con los años anteriores (aunque algo mayores), lo que se tradujo en las estimaciones como reducciones «desestaciona- lizadas» de la inversión en existencias. De modo que la producción agrícola estaría ahora mucho más concentrada en «cultivos de verano», lo que representa una situación novedosa en tér- minos históricos y hace más difícil desestacionalizar la serie de datos.

9. La Ley 16.906 faculta al Poder Ejecutivo a otorgar beneficios fiscales a proyectos de inver- sión que se declaren promovidos, según los criterios de la propia Ley y de la Comisión de Aplicación que asesora al Poder Ejecutivo en estos aspectos. Los principales estímulos a la inversión previstos por la Ley y que, en gene- ral, otorga el Poder Ejecutivo a los proyectos promovidos son: exoneración parcial de los impuestos a la renta (IRIC, IRA) y al patrimo- nio, exoneración de los tributos y demás recar- gos de importación de los bienes de activo fijo no competitivos con la industria nacional y crédito por el IVA plaza de los materiales de las obras civiles comprendidas en la inversión.

aceleró su ya notable dinamismo (13%) y el de transporte y comuni- caciones incrementó sustantiva- mente su actividad (11,7%). Las actividades de construcción y la de los sectores agrupados en «otros» (fundamentalmente servicios) cre- cieron 7,2% y 7,4%, respectiva- mente, mientras que el único sec- tor con un pobre desempeño fue el de electricidad, gas y agua (1,2%), que estuvo negativamente afectado por la crisis energética.

El sector agropecuario, que ha- bía sido el «motor» de la economía durante 2002 y 2003, cedió el lugar a la industria manufacturera, aun- que mantuvo un dinamismo excep- cional (13%). El crecimiento del sector se debió al fuerte aumento del PBI agrícola (18,8%) y al más moderado del subsector pecuario (6,8%). Los elementos clave del con- texto positivo anterior se mantuvie- ron vigentes en 2004 a pesar de la reducción de la competitividad que se verificó en el transcurso del año: el tipo de cambio real se mantuvo en promedio en niveles elevados en comparación con el de los años pre- cedentes, se incrementó la desvalo- rización del dólar frente al euro, los precios internacionales de los pro- ductos agropecuarios (en especial los de los oleaginosos, el arroz, las la- nas y la carne) se mantuvieron ele- vados, todo ello en un marco de mínima presión tributaria para la actividad agropecuaria, debido a que no se modificó la importante reduc- ción de impuestos aprobada en los últimos años.

El buen desempeño de la pro- ducción agrícola se debió en buena medida al aumento del área sembra-

da de los principales oleaginosos y cereales –soja, girasol, trigo y ceba- da– en las zafras 2003/04 y 2004/ 05. Como ya se expresó, alentados por el sostenido aumento de los pre- cios internacionales de sus produc- tos, los productores agrícolas expan- dieron el cultivo de soja a niveles sin precedentes durante la zafra 2003/04 y –aunque el rendimiento se redujo debido al déficit hídrico– la producción cosechada en el pri- mer semestre de 2004 alcanzó un nuevo récord y más que duplicó la producción de la campaña anterior, que constituía el máximo histórico (Cuadro 47). En la campaña en cur- so se habría verificado un nuevo aumento del área sembrada con soja (que se consolidaría como cultivo principal, superando la superficie sembrada con arroz), por lo que cabe esperar un nuevo aumento de la cosecha de ese grano en 2005, a pesar de que los rendimientos no serán tan elevados debido al déficit hídrico (de todos modos serían su- periores a los de 2004). Por su par- te, el área sembrada con girasol, que había disminuido considerablemen- te en la zafra 2003/04 –con la con- siguiente retracción del volumen de producción– se recuperó en la cam- paña 2004/05 (todavía en curso), de modo que las plantaciones realiza- das en el cuarto trimestre habrían sido 17,6% mayores a las de un año atrás. La producción de arroz tam- bién se incrementó debido a un au- mento del área sembrada así como a una recuperación de los rendimien- tos en la zafra 2003/04. En lo que hace a la zafra de arroz en curso, las siembras realizadas a comienzos del verano habrían sido aproximada-

mente iguales a las del año anterior. También la producción de cereales se incrementó durante 2004 debido a una recuperación del área planta- da con trigo (52,3%) y con cebada cervecera (16,1%) y a los mayores rendimientos obtenidos.

El BCU estima que la produc- ción pecuaria se incrementó duran- te 2004 debido a una mayor pro- ducción de ganado vacuno y de le- che. La primera fue resultado de la reactivación de la faena (23,6%), debido a la consolidación de los nuevos mercados cárnicos así como al incremento de las existencias (Cuadro 48). Por su parte, la pro- ducción de leche se vio estimulada por el alza de los precios recibidos por los productores y por las bue- nas condiciones climáticas de la pri- mavera de 2003, que estimuló el crecimiento de las pasturas que hi- cieron posible la mejora de la pro- ductividad en 2004. La remisión de leche a las principales plantas indus- triales se incrementó 10,9% respec- to a 2003. Asimismo, crecieron otras actividades pecuarias (produc- ción de lana, aves y huevos), aun- que en menor medida.

La recuperación industrial que comenzó en el primer trimestre de 2003 se consolidó a lo largo de 2004, de modo que fue el sector más dinámico de la economía (cre- ció 21,7% según el BCU y 21,9% según las estimaciones del INE) (Cuadro 50).10 Los factores más re-

10. El INE revisó en diciembre de 2003 la metodología de cálculo del Índice de Volumen Físico de la Industria Manufacturera, estable- ciendo una nueva base de cálculo, una nueva estructura de ponderaciones y una nueva mues- tra de empresas informantes. Las principales diferencias consisten en que el nuevo índice utiliza la Clasificación Internacional Industrial

levantes que permitieron el creci- miento de la actividad industrial en 2004 fueron la ya mencionada re- cuperación de la demanda interna y el incremento de la externa (las ventas de productos industriales al exterior aumentaron 21,5% en vo- lumen físico). El crecimiento indus- trial fue generalizado (aumentó la producción de todas las divisiones, excepto la industria de la madera y productos de la madera y la pro- ducción de papel) y muy significa- tivo (la producción de todas las di- visiones creció entre 20% y 60% aproximadamente) (Gráfico VI.2). Las ramas más dinámicas fueron la de maquinarias y equipamiento (creció 60,8% según el INE) y la de material de transporte (40,4%), mientras que, por su mayor pon- deración en el conjunto industrial, la mayor incidencia la tuvieron el sector productor de alimentos, be- bidas y tabaco,la industria quími- ca y la industria de productos me- tálicos, maquinaria y equipos.

El nivel de actividad de las in- dustrias de alimentos, bebidas y ta- baco se incrementó debido a la ma- yor producción de productos

frigoríficos, alimentos diversos, ta- baco, cerveza y lácteos, impulsada por la mayor demanda externa, tan- go regional como extrarregional, los buenos precios relativos de los pro- ductos de las ramas exportadoras y el aumento de la oferta agropecuaria. Según estimaciones del INE la pro- ducción de alimentos y bebidas se incrementó 19,5% en 2004, mien- tras que la de tabaco creció 20,6%, recuperándose parcialmente de la fuerte contracción sufrida en 2002 y 2003, debido a problemas de comercialización regional.

El crecimiento de la industria química se debió en parte al mejor desempeño de la refinería de ANCAP, aunque también crecieron las actividades fabricantes de pro- ductos químicos básicos y de abo- nos y plaguicidas, debido a la ma- yor demanda interna y externa (tan- to la refinería como el resto de la industria química crecieron 22,1%, según estimaciones del INE).

Por su parte, la recuperación de la producción de productos metáli- cos, maquinaria y equipos se debió a la mayor demanda interna y exter- na que en 2003.

Luego de la crítica reducción que sufrió la actividad del sector comercio, restaurantes y hoteles en los últimos cuatro años, la recupe- ración de la demanda interna y la mayor afluencia de turistas deter- minaron un continuo crecimiento desde el primer trimestre de 2003 en términos desestacionalizados, que se consolidó a lo largo de 2004. Estas actividades se vieron favore- cidas por el aumento del comercio de bienes importados, así como por la mayor actividad comercial deri-

vada de la creciente producción industrial y agropecuaria. Por su parte, los restaurantes y hoteles incrementaron su actividad debido al sustancial aumento del número de turistas y del gasto medio de los mismos, así como por una mejora de la demanda doméstica, que con- tribuyó al crecimiento de la activi- dad de los bares y restaurantes, que todavía no se habían comenzado a recuperar luego de la recesión. Desde el punto de vista de la de- manda, la expansión del comercio minorista se habría financiado par- cialmente con un aumento del cré- dito al consumo, a través del ma- yor uso de tarjetas de crédito.11

Las ventas de todos los giros comerciales se habrían recupera- do en términos reales respecto a 2003, según la encuesta de la Cá- mara Nacional de Comercio y Ser- vicios del Uruguay. El comercio de bienes de consumo durable (elec- trodomésticos, automóviles) y de bienes de inversión (tractores, materiales de construcción) habría sido el que más creció. Las ventas de electrodomésticos crecieron 45,4%, mientras que las de auto- móviles, camiones y tractores se incrementaron 115%, 428% y 164%, respectivamente. Por su parte, las ventas de materiales de construcción en las barracas au- mentaron 30,6% en términos rea- les y las de ferreterías mayoristas lo hicieron 46,5%, siempre con respecto al promedio de 2003. Por su parte, el INE informó que las ventas reales del comercio mino- rista se habrían incrementado

Uniforme (CIIU) revisión 3, mientras que el anterior utilizaba la revisión 2; el nuevo índice actualizó el sistema de ponderadores, de modo que utiliza la estructura fija del valor agregado industrial de la Encuesta de Actividad Econó- mica de 2001, que es el período más próximo sobre el que se cuenta con información sufi- ciente; por último, en el nuevo índice la pro- ducción está valorada a precios de productor – sin incluir IVA, COFIS ni IMESI–, mientras que el índice anterior valoraba la producción a precios de mercado incluyendo dichos impues- tos. Por su parte, las estimaciones de actividad industrial que realiza el BCU se basan en la estructura sectorial de 1983. Aunque las esti- maciones del INE y el BCU se realizan con los datos de la encuesta industrial del INE, los ponderadores usados por ambas instituciones para agregar los datos son distintos, y por eso los resultados pueden diferir.

11. Según informó la Cámara de Comercio: Encuesta de Comercio y Servicios, Montevideo.

9,1% en 2004.12 Asimismo, las ventas de servicios (que además de las de restaurantes y hoteles inclu- yen las de otros sectores que co- rresponden al agregado «otros»)13 habrían aumentado 8,4% en dicho período (Cuadro 49).

La actividad de las empresas de transporte y comunicaciones fue 11,7% superior a la de 2003. Ello fue el resultado del crecimiento del subsector transportes y del de las co- municaciones. La mayor incidencia en dicho crecimiento correspondió al transporte terrestre de cargas, al trans- porte por agua y a los servicios conexos y de almacenamiento. Tam- bién se incrementó la actividad del subsector de transporte automotor de carga, debido a los mayores volúme- nes de bienes agrícolas y pecuarios, productos de origen importado y bie- nes industriales de origen nacional. La

mayor actividad de las empresas por- tuarias se debió al aumento de los volúmenes movilizados de graneles embarcados y desembarcados deriva- do de la mayor actividad exportadora del país y de la captación de una parte del mayor movimiento de cargas pro- veniente de la Hidrovía Paraguay- Paraná. Asimismo, los servicios conexos y de almacenamiento se incrementaron de acuerdo con el des- empeño positivo de las actividades de comercio exterior. Luego de una fuerte retracción, comenzó a recuperarse la actividad de transporte terrestre de pasajeros; las ventas de boletos urba- nos, que disminuyeron persistente- mente durante nueve años, crecieron 4,1% en 2004. Por su parte, la activi- dad del subsector de comunicaciones se incrementó debido a los aumentos en telefonía fija y móvil.

La deprimida actividad de la construcción comenzó a recuperarse en términos desestacionalizados des- de el segundo trimestre de 2003, aun- que recién al cabo de 2004 logró un incremento medio de 7,2% respec- to al bajo nivel del año precedente. Ello se debió a un aumento de la cons- trucción pública y, fundamentalmen- te, de la privada. La actividad de la construcción pública se expandió en la primera mitad del año y se redujo en la segunda, de modo que su inci- dencia en el crecimiento del sector fue moderada. Los mayores incre- mentos correspondieron a las obras de concesiones viales del ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) y a las obras de tendido de cables de energía eléctrica de baja tensión por la UTE. Por su parte, la construcción privada creció como resultado de la reactivación de las

obras en Maldonado y de un mayor dinamismo de las grandes obras en Montevideo.

El sector agregado en «otros»,14 que incluye al resto de la actividad productiva y al ajuste por la remu- neración imputada a las institucio- nes financieras y los derechos de importación, aumentó 7,4%. Lo que más incidió fueron las tasas positivas del ajuste por los derechos de importación –relacionadas con el aumento de las importaciones de bienes durante 2004–, aunque tam- bién se observaron variaciones po- sitivas de los demás rubros que con- forman este sector.

Por último, el sector electricidad, gas y agua tuvo un desempeño ape- nas positivo en 2004 (creció 1,2%), luego de haberse contraído en los dos años precedentes. La escasa ge- neración de energía hidráulica (-43%) debida a la insuficiencia de lluvias determinó que aumentaran las im- portaciones de energía eléctrica y la generación térmica para satisfa- cer la creciente demanda interna (se incrementó 5,2%), especialmente de los grandes consumidores industria- les y comerciales (12,9%). De igual modo, la mayor demanda industrial

12. La Encuesta de Comercio al por Menor del INE incluye las actividades de supermercados, cooperativas de consumo, almacenes, carnice- rías, pollerías, fiambrerías, pescaderías, verdulerías, panaderías, confiterías, comercios especializados en la venta de artículos farma- céuticos, medicinales y ortopédicos, de perfu- mería y tocador, productos textiles, prendas de vestir, calzado, artículos de cuero, aparatos de uso doméstico, ferreterías, pinturerías, venta de materiales de construcción, papelerías, li- brerías, jugueterías, relojerías, comercios espe- cializados en la venta de artículos de limpieza, especializados en la venta y recarga de garrafas de gas y comercios especializados en la reventa de programas de computación, entre otros. 13. La Encuesta de Venta de Servicios del INE incluye empresas cuya actividad princi- pal se puede incluir en alguno de los siguien- tes cuatro grupos: Grupo 1: comercio, man- tenimiento y reparación de vehículos auto- motores y motocicletas, comercio al por me- nor de combustibles y comercio al por mayor y a comisión; Grupo 2: hoteles y restauran- tes, agencias de viaje y asistencia al turista (como información y servicio de guías); Gru- po 3: transporte por vía terrestre y por tube- ría, transporte por vía acuática, transporte por vía aérea, actividades complementarias y auxi- liares de transporte y correo y telecomunica- ciones; Grupo 4: informática y actividades conexas, servicios prestados a empresas, ex- cepto el alquiler de maquinaria y equipos.

14. Los «otros» sectores de actividad compren- didos en este agregado son: los establecimien- tos financieros y de seguros; los servicios vin- culados a bienes inmuebles (servicios de vi- vienda, de arrendamiento de locales no resi- denciales y la actividad de los agentes inmobi- liarios); los servicios prestados a empresas (ser- vicios jurídicos, contables, de elaboración de datos, servicios técnicos y arquitectónicos, de publicidad, de selección de personal, etc.); los servicios comunales, sociales, de esparcimien- to y personales (servicios del gobierno general, salud, educación, emisoras de radio y televi- sión, cines, teatros y otros espectáculos, repara- ciones de calzado, de automóviles y otros servi- cios de reparación para el hogar, servicios de peluquerías, tintorerías, lavanderías, servicio doméstico, etc.); la actividad de las canteras y minas y la pesca.

y comercial de gas determinó un in- cremento de la producción, mien- tas que la mayor demanda de agua potable del interior del país y de la región metropolitana de Montevi- deo resultaron en una mayor pro- ducción de agua en 2004.

4. El nivel de actividad en el