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DATA ANALYSIS AND STUDY FINDINGS

ACTIVITIES AND BEHAVIOURS

7.4.7. Implement fit-for-purpose human capital development

en el año 2003

2.1 Nivel de actividad

Las perspectivas de la economía mundial en 2003 estarán indudable- mente condicionadas por el desen- lace del conflicto bélico desatado en Irak el 19 de marzo. Los costos eco- nómicos de la guerra, su impacto sobre los precios del petróleo, los mercados financieros y la confianza de los agentes afectarán decisiva- mente la marcha de la economía mundial en el año en curso. El esce- nario futuro dependerá centralmen- te del desarrollo de las operaciones militares y de sus consecuencias po- líticas. Los pronósticos que se pre- sentan a continuación contemplan una guerra corta, que terminará en algunas semanas con la victoria de la coalición dirigida por Estados Unidos. 70 95 120 145 MP agrícolas Alimentos General Ene. 03 Ene. 01 Ene. 99 Ene. 97 Ene. 95

Gráfico II.3 PRECIOS INTERNACIONALES

(ene 1993-feb 2003; índice base enero 1993=100)

II. Economía internacional

Los meses previos al estallido del conflicto estuvieron signados por un enérgico incremento de los precios del petróleo, que aumentaron 37% en promedio entre noviembre de 2002 y mediados de marzo de 2003, y la inquietud en los mercados finan- cieros, que se tradujo en sensibles oscilaciones de los indicadores bur- sátiles. No obstante, en las primeras horas que siguieron al comienzo de las acciones bélicas, el precio del cru- do cayó de 36 a 26 dólares el ba- rril,16 en tanto que las principales bolsas del mundo respondieron po- sitivamente, reflejando el optimismo reinante con relación a un rápido des- enlace de la guerra.

Más allá de estos aspectos pun- tuales, se estima que los elementos que han pautado la evolución recien- te de los principales países industria- lizados y, en definitiva, de la activi- dad económica mundial, a saber, el lento crecimiento de la producción, niveles de empleo estancados, bajas tasas de interés y deterioros de los balances fiscales, se mantendrán en los primeros meses de 2003. Se pre- vé que recién a partir del segundo semestre, una vez disipadas las du- das y el nerviosismo imperante ac- tualmente, se asistirá a una acelera- ción del ritmo de crecimiento mun- dial, pronosticándose un crecimien- to de 3,3% para el año en curso.

Las previsiones para Estados Unidos señalan un crecimiento de 2,3%. Si bien los indicadores de con- fianza de los consumidores experi- mentaron últimamente un ligero declive, la inversión y el consumo de los hogares continuarán viéndo-

se estimulados por las bajísimas ta- sas de interés vigentes, al tiempo que el gasto será además apuntalado por la reducción del impuesto a las ga- nancias personales, que está instrumentando la administración Bush pese a la anunciada oposición demócrata. Adicionalmente, existen indicios de que se estaría procesan- do una gradual recuperación de las existencias, en tanto se espera que la paulatina mejora de los balances de las corporaciones y la mayor de- manda final se traduzcan en mayor empleo, todo lo cual debería redun- dar en un mayor gasto en capital. La mayor amenaza que podría en- frentar la economía estadounidense sería una eventual pérdida de con- fianza en el dólar por parte de los mercados financieros en virtud de los “déficits gemelos”, lo que podría provocar restricciones crediticias que obstaculizarían su crecimiento. Las economías europeas volve- rían a crecer modestamente este año

respecto a 2002. El Fondo Moneta- rio Internacional estima que el ci- clo de las existencias, el aumento pre- visto del consumo privado a medi- da que la inflación, actual y perci- bida, cese progresivamente y la con- fianza mejore, y una cierta flexibili- zación que habría de procesarse en los mercados laborales, fortalecerán el crecimiento a lo largo del año. Los hogares europeos conservan ciertas ventajas frente a los estado- unidenses, ya que su tasa de ahorro es mayor, su nivel de endeudamien- to menor y el “efecto riqueza” liga- do a las bolsas es menos pronuncia- do. Además, las ganancias corpora- tivas en Europa han resistido mejor que en Estados Unidos, lo que per- mite pensar en un repunte de la in- versión. Entre los factores que se opondrían a esa evolución hay que destacar, en primer lugar, el perjui- cio que una continuada apreciación del euro podría causar a las expor- taciones europeas. A esto se agrega 16.Promedio de los precios spot del WTI y

Brent. 15 20 25 30 35 40 Ene.03 Ene.02 Ene.01

Gráfico II.4 PRECIO INTERNACIONAL DEL PETRÓLEO WEST TEXAS

(U$S/barril)

40 Instituto de Economía • Facultad de Ciencias Económicas y de Administración

II. Economía internacional

la incierta tendencia que seguirán la producción industrial y la demanda interna en Alemania, principal eco- nomía del bloque regional y que en los últimos dos años ha tenido tasas de crecimiento muy modestas. Los déficit presupuestarios que sufrie- ron las economías europeas el año pasado y los límites impuestos por el Pacto de Estabilidad y Crecimien- to determinan además la imposibi- lidad de implementar políticas fis- cales expansivas. En suma, se augu- ra un crecimiento de 1,6% en la Unión Europea y de 1,5% en la Eurozona en el año 2003. El Fondo Monetario Internacional y la Comi- sión Europea hacen hincapié en la necesidad de que el Banco Central Europeo continúe aplicando una po- lítica monetaria laxa, y sostienen que incluso hay márgenes para nuevas rebajas de las tasas de interés. Se- gún el FMI, el pobre desempeño eu- ropeo en comparación con el de Es- tados Unidos estaría reflejando la mayor flexibilidad de la economía estadounidense, por lo que el orga- nismo aconseja profundizar las re- formas de los mercados laborales y de bienes.

Las proyecciones para Japón se- ñalan un crecimiento de alrededor de 1%, con lo que el producto cre- cería por primera vez desde el año 2000. Diversos analistas coinciden en que la recesión ha tocado fondo y en que la economía nipona emer- gerá de la misma, aunque se trata- ría de un proceso lento y sin mayor fuerza. Ciertos indicadores estarían revelando ya una incipiente recupe- ración de la actividad asociada al sector exportador y a un leve repunte de la inversión privada. Sin embar-

go, las restricciones financieras ya señaladas, la necesidad de emitir deu- da sin aumentar la tasa de interés que exacerbe las presiones recesivas y el peligro de que se agudicen las tendencias deflacionistas (que con- tinuarían a lo largo del año a raíz del débil crecimiento y de expecta- tivas de deflación arraigadas en los agentes) condicionan sensiblemen- te el alcance de la reactivación. La OCDE asevera que, a los efectos de consolidar una recuperación soste- nible, resulta imprescindible acele- rar las soluciones a los créditos en mora, acompañadas de reformas es- tructurales más amplias e inclusive de inyecciones de fondos públicos. Pese a la contracción de las eco- nomías de América Latina y el Ca- ribe en 2002, éstas siguieron una tra- yectoria ascendente a lo largo del año, registrándose de hecho un cre- cimiento positivo en el último tri- mestre. La CEPAL considera que esta tendencia a recuperarse moderada- mente debería mantenerse durante 2003, y pronostica un crecimiento de 2,1%, lo que implicaría un lige- ro crecimiento del producto per cápita. La mayoría de los países de la región habrían iniciado su recu- peración ya a partir del segundo tri- mestre de 2002, lo que redundaría en un efecto arrastre de alrededor de 1,1% para el año en curso. Este fenómeno, la leve mejoría que ex- perimentará la economía mundial y el persistente crecimiento del pre- cio de las commodities permitirían apuntalar la mencionada recupera- ción de América Latina y el Caribe. La inversión extranjera directa se- guiría generando flujos positivos, aunque se inscribiría en la tenden-

cia descendente de los últimos años. Sin embargo, la CEPAL señala que para que las economías de la región dispongan de los fondos necesarios para cumplir sus compromisos de servicio de la deuda y remesas de utilidades, será necesario que vuel- van a acceder a las fuentes de financiamiento externas a tasas de interés normales. En caso contrario, el tema de la reestructuración de la deuda externa de estos países po- dría transformarse otra vez en un problema acuciante.

2.2 Situación financiera internacional

Se considera que lo más probable es que en el futuro inmediato per- sistan las desfavorables condiciones de funcionamiento de los mercados financieros internacionales. La in- certidumbre frente a los posibles des- enlaces de la guerra en Irak y sus implicaciones económicas seguirán marcando una persistente inestabi- lidad de los flujos de capitales du- rante los próximos meses. Como se dijo, la aceleración del crecimiento económico de los países desarrolla- dos, que redundaría en un cambio favorable de las expectativas de los inversores, depende fundamental- mente de que la guerra sea rápida. Si por el contrario esto no ocurre, la aversión al riesgo de los inversores internacionales continuará en ascen- so. El cierre al alza de los movimien- tos bursátiles inmediatamente des- pués de que se tuvo conocimiento de que el gobierno de los Estados Unidos había lanzado su primera ofensiva contra Irak, mostró que la percepción de los mercados finan- cieros es que Estados Unidos podrá,

II. Economía internacional

en muy corto tiempo, controlar la situación en dicho país.

A pesar de que el Informe del IIF de enero de 2003 señala la posi- bilidad de un conflicto bélico en Irak, también pronostica un crecimiento de 21,9% en los flujos de capitales privados hacia los países emergen- tes en 2003, los que sumarían unos 137.100 millones de dólares. Amé- rica Latina estaría absorbiendo al- rededor de 26% de estos flujos, ci- fra que rondaría los 35.500 millo- nes de dólares, ya que se estima que las condiciones políticas y económi- cas mejorarían en varios de estos países.

Con respecto a la política de ta- sas de interés, el Comité de Opera- ciones de Mercado Abierto de la FED resolvió, en su reunión del 18 de marzo de 2003, cuando ya se con- sideraba inminente la guerra de Es- tados Unidos contra Irak y los mer- cados financieros percibían la posi- bilidad de que la FED redujera aun más la tasa que administra, mante- ner invariada la tasa a 1,25% anual. Se especula, sin embargo, que las au- toridades de la FED podrían mos- trarse proclives a disponer nuevas re- ducciones de la tasa en el futuro en el caso de que la evolución de la eco- nomía estadounidense no sea la es- perada. La tasa Libor en dólares con- tinuaría acompañando la evolución de los Federal Funds, por lo que tam- bién se mantendrá en niveles relati- vamente bajos en lo que resta del año. Por su parte, el Banco Central Euro- peo resolvió el 7 de marzo de este año reducir la tasa que rige las ope- raciones de financiación de la zona

del euro en 0,25 puntos porcentua- les, fijándola en 2,5% anual.

Se considera que en materia de paridades cambiarias, lo más pro- bable es que durante 2003 el euro continúe fortaleciéndose en relación con el dólar, aunque esto estaría su- jeto a la mayor o menor celeridad con que se dilucide el conflicto béli- co en Irak y al impacto del mismo sobre las economías europeas, las que dependen estrechamente del pe- tróleo de Medio Oriente.

En lo que se refiere al yen, se considera que lo más probable es que su valor frente al dólar se man- tenga en niveles similares a los ac- tuales. Se espera, por tanto, que en el promedio del año 2003 la mone- da japonesa se sitúe en valores si- milares a la media del año pasado. 2.3 Comercio mundial

y precios internacionales Se prevé que el volumen del comer- cio mundial aumente a aproxima- damente 7% en 2003, consolidan- do así la recuperación iniciada en 2002 y beneficiándose de la acelera- ción del nivel de actividad previsto a partir del segundo semestre del año. Las perspectivas en los merca- dos de materias primas indican que continuará la recuperación de los pre- cios, fundamentalmente como con- secuencia de que la menor oferta de productos agropecuarios por parte de algunos de los principales pro- ductores el año pasado determinó una significativa caída de los stocks en el mundo. En particular, se espe- ra que la tendencia creciente del pre- cio de los cereales se mantenga en

2003, con un aumento de cerca de 6%. En lo que respecta a los pre- cios de la carne, se espera un creci- miento de 7% promedio en el año, en tanto que el alza de los precios del arroz superaría 9%. Se espera asimismo que los precios de los lác- teos se sigan recuperando y conti- núen tonificándose a lo largo de 2003. Claro está que, de prolongar- se esta tendencia, en el mediano pla- zo la oferta no debería tardar en re- accionar para aprovechar la favora- ble coyuntura, poniendo un límite al alza de los precios.

Otro elemento a tener en cuenta es el impacto que tendrá el ingreso pleno de China y Rusia al mercado mundial de granos, pudiendo eri- girse en fuertes competidores fren- te a algunos de los principales pro- ductores mundiales. En el caso de China, es evidente su influencia en los mercados del maíz, arroz, soja y productos minerales, en los que su creciente consumo la convierte en un fuerte demandante de estas ma- terias primas, a pesar de su elevada producción. Finalmente, las distorsiones derivadas de las políti- cas agrícolas de los países desarro- llados (del tipo de las introducidas por el Farm Bill estadounidense o las resultantes del mantenimiento de los subsidios europeos) continuarán generando excedentes de producción y precios de los productos agrícolas inferiores a los de libre mercado.

Las consideraciones respecto a la probable evolución del precio del cru- do, la que está estrechamente vincu- lada a la evolución del conflicto béli- co en Irak, se exponen en el Anexo I.

III.