6. Actor Interaction
6.5 Competitive Behaviour
rccibido que llamamos cducación), implican siempre que las consecuen- cias de una conducta individual que puede afectar a otros indivíduos dentro .dei grupo (ya positiva o negativamente) serán “ mediadas” en su 'rcforzamiento por indivíduos que se ven expuestos a dicba conducta. Ellos scrán los encarnados de aplicar las "regias” de rcforzamiento social, es dccir, serán los mediadores dei rcforzamiento, castigo o cualquicr otro tipo de consecuenda conductual. De mancra que síempre que un sujeto rcdbc rcforzamiento por mcdiación de otro miembro dd grupo social, con base en las convenciones que dicbo grupo estaWcce para esa, conducta en particular, diremos que esc estímulo es un rdorzador social. Hay infinidad de ejemplos de reforzadores sodales: prestar atendón, voltear a ver a alguien cuando ha sido llamado, hablar con otra persona, dar una palmadita sobre Ia cabeza, sonrelr, etc. La conducta social en situadones normales es mantenida b&sicamente por este tipo dc refor çadores (aun cuando entran en juego también factores adicionales), que sin duda alguna, son la dase de estímulos más "naturales” dentro de una comunidad.
De ahí, Ia ímportanda dc su utilizadón adecuada en d tratamiento de modificadón de conducta. El empleo sistemático de reforzadores sodales cn d desarrollo de divexsos programas conductuales reporta dos ventajas incuestionables. La primera, se refiere directamente a la econo mia de médios y recursos necesarios para adecuar d programa. Los re forzadores los tenemos a mano, y baka planear su administradón ade cuada. Aqui d* problema se reduce estrictamente al diseno dd control en Ia aplicadón de dichos reforzadores sodales. La segunda ventaja es quizá clave para d efecto a largo plazo de uh programa de modificadón conductual. El trabajo de modificación conductual se realiza, a menudo, en condidones muy. controladas, propias de clínicas o instituciones espe cificas, cn donde se disena todo un procedimiento particular con objeto de facilitar d desarrollo óptimo dd programa conductual. Cuando d programa ha finalizado se traslada al sujeto nuevamente a su medio natural, donde es improbable que se encuentre sometido al mismo grado de control anterior en muy diversos aspectos: reforzadores, estímulos dis criminativos, programación adecuada de las consecuendas, etc. De entre todos estos câmbios, quizá d mis importante, es d cambio de reforza dores. Por muy diversos motivos no siempre se utilizan reforçadores naturales dentro dd trabajo en' modificadón de conducta, sino que se emplean los que, bajo las condidones específicas dd tratamiento, rinden los mayores efectos. Sin embargo, al colocar al sujeto nuevamente en su medio natural, se ve expuesto a todo un nuevo sistema de refor zadores, distinto de las consecuendas “ artificiales” de la clínica.
80 Cap. S. ProgramacMn de reportorio» conductuales
En su mayor parte, las consccucncias son siempre “naturalcs” , o sea, de naturalcza social. De mancra que, si no sc ha procurado una transi- ciún graduai en cl uso de los reforçadores naturalcs una vez logrado el objetivo conductual dcl programa, sc pierde todo lo que sc alcanzó tan pronto el sujeto es reintegrado a su ambiente particular. Lo ideal es utilizar desde un principio los reforçadores sociales, pues así d rcstable- cimicnto de las consccucncias naturalcs, es un proccso automático. No tenemos que preocupamos en absoluto dc que cl sujeto entre o no bájo control social adccuado. Ello estará garantízado por cl programa mismo, ya que sc han utilizado reforzadores sociales que sin duda y en un elevado porccntaje podrán encontrarsc en el medio natural. Si no se puede tra- bajar con reforzadores sociales porque no son efectivos en un principio, si sc puede posteriormente desvanecer cl control de los reforzadores arbitrarios que tengan forzosamente que utilizarsc, dcrivándolos hacia reforzadores sociales más naturalcs.
Ya hemos visto cómo funciona cl proccdimicnto dc desvanccimicnto, sin embargo, vamos a cjcmpltficarlo en este tipo de transición con reforzadores. Supongamos un nino al que sc le tienc que ensenar a hablar, pues es completamente no verbal. Por consiguientc, tampoco es responsivo' al reforzamiento social. Nos vemos obligados a utilizar su propio desayuno como reforçador durante cl entrenamiento inicial. Una vez lograda una frccucncia inicial de vcrbalización a traves de los procc- dimientos dc inütación, moldcamicnto y reforzamiento positivo (más cstimulación suplementaria), comcnzamos a agregar una serie dc estímu los sociales que desçamos cstablcccr como reforzadores naturalcs: son risa, decirlc “muy bien” , darlc una palmadita en ta cabcza, mirarlo afirmando con la cabcza, etc., dc mancra que estos estímulos acompancn siempre al reforzador arbitrario cn uso, por cjcmplo, la comida. A medida que cl su jeto progresa y que juzgamos que su lcnguaje se vuelve más y más com- plcjo, reducimos paulatinamente la administración dc la comida y procuramos usar fundamentalmente los reforzadores sociales. Esta tran sición debe scr gradual y cuidadosa, pues en la mayoría dc los casos, lo que haccmos es cstablcccr cl reforçador social como un reforçador condi cionado. Finalmente, sc puede prescindir dcl todo dcl reforzador arbi- trario (la comida) y trabajar exclusivamente con base cn los reforzadores sociales. Dc scr efectivo cl proccdimicnto, lo cual se juzga de acucrdú con cl avance mismo dcl sujeto dentro dcl programa, podemos tener la seguridad 'dc que cl Icnguajc dcl nino no sc perderá al colocarlo en su medio natural, ya que en cl, la cxistcncia dc reforzadores sociales cs alta mente probable. En resumen, sc recomicnda utilizar sienipre, hasta donde sca posihlc, reforzadores que resultcn naturalcs cn el medio social dcl que proccdc nuestro sujeto. Ello asegura cl mantenimiento poste
B' S U tm u s motivAclonales «1 rior dc su conducta cuando cl programa conductual haya concluído.
Un lerccr lipo dc rcforzadores natural cs, lo constituycn las conductas que cl suje to emite con mayor frecucncia bajo condiciones naturales. Si olwcrvamos la conducta de cualquier ser humano, podemos cstableccr que hay conductas que se presentan con mayor frecucncia que otras, es dccir, que son más probables, Pucs bien, estas conductas más probables pueden utilizanc como rcforzadores naturales de otras menos proba blcs (principio de Prcmack). Para esto, es neccsario obtener registros pre cisos dc la conductas que se presentan con mayor frecucncia, con objeto íle planear situacioncs adccuadas que permitan utilizarias como refor- za dores naturales de conductas poco frecuentcs. Un ejemplo es cl si- guiente: supóngase que observamos que un nino pasa la mayor parte dc su tiempo libre dibujando con crayoncs sobre un papel, aun cuando dlsponc dc juguetes, pelotas y de sus propios companeros con los que puede jugar. Dado que la conducta de dibujar es muy frccuente, pode mos cmplcarla como un reforzador natural de otra conducta menos frccuente como podría ser jugar con sus companeros, o aun la misma conducta académica dc lccr, cscribir, etc. Tan pronto el sujeto cumple con un requisito dc conducta poco frccuente (por ejemplo, jugar cinco minutos con sus companeros, o leer cinco páginas) se 1c refuerza dándolc la oportunídad dc que dibuje durante 15 minutos. Lo que hacemos es simplcnicntc programar csa conducta altamente probable para que solo sca consccucncia dc conductas menos probables. Es dccir, utilizamos los reforçadores naturales a mano, para aumentar la frecucncia de otras conductas. No se está introducicndo nada nuevo cn la situación, sino que simplcmcntc se están reorganizando las condiciones cn que pueden emitirse tal y cual conductas. Antes, ei niiío emitia la conducta de dibu jar “cspontáncamentc” . Ahora la emite siempre y cuando haya cumplido con un requisito prévio de acuerdo con otra conducta cuya frccuencia desçamos aumentar. Este es un medio sumamente valioso para identificar rcforzadores naturales dc gran efectividad cn d medio. Basta precisar cuáles son las conductas más probables dentro dcl repertorio dcl sujeto.
• Rcforzadores arbitraríos
Sc denominan rcforzadores arbitrarios a todos aquellos estímulos que se aplican como consccucncia dc la manifcstación de una conducta bajo condiciones artificial cs, cs dccir, que no tienen corrcspondencia con las circunstancias bajo las cualcs dicha conducta se presenta cn su medio natural. Así, al hablar dc un reforzador arbitrario, nos estamos refi- riendo más bien a una rclación arbitraria entre la conducta y cl refor zador que se utiliza. Significa que dicho reforzador no sucie funcionar
82 Cap. S. Prograraaclón de repertorlos conductualcs
como tal bajo condiciones naturalcs, y quç por consiguicntc está siendo empleado bajo condiciones cspecialcs dc control ambiental. Los reforza- dores arbitrarios son de gran utilídad cn la modificación de conducta, pues nos permiten desarrollar repertoríos conductualcs bajo condiciones sumamente restringidas de acción, sin las cualcs seria muy difícil trabajar con éxito alguno. Precisamente, a diferencia dc los reforçadores naturalcs, a los que resulta prácticamcnte imposiblc controlar por su misma escn- cia, los reforçadores arbitrarios pueden aplicarsc exclusivamente a las conductas y bajo las condiciones que descemos, omitiendo su presen- tación durante d resto dei tiempo. Esto los hace altamente efectivos cn un principio. Los reforzadores arbitrarios pueden perteneccr a una de estas tres clascs: consumibles, manipulables y sistemas de fichas o punias. Los examinaremos uno por uno.
Los consumibles pcrtcnecen al tipo dc reforzadores que se mgiercn cn forma dc alimento, como son los dulces, galletas, refrescos, Icchc, paletas, lunetas, chicles, etc. Este tipo de reforzadores son muy eficaces especial mente cn d caso dc los sujetos retardados, y constituyen los reforzadores básicos cn cualquicr medio controlado para la rchabilitación dc este tipo dc sujetos. En general, hay tres aspectos importantes en lo que sc refiere al uso de “ consumibles” : a) su efcctividad puede ser aumentada de mancra notáblc privando espccíficamcntc al sujeto dc dicho consumiblc, excepto durante cl dcsarrollo dc los programas dc intervcnción conduc- tual. En algunos casos sc pueden emplear el desayuno, la comida, la cena como reforzadores, cuando cl sujeto muestra poca responsivídad a otro tipo dc reforzadores; b) sc debe procurar evitar la sacicdad me diante la administración calculada dei reforzamiento. Grandes cantidades de. consumibles pueden resultar contraproducentes, y haccr que cl refor- zador pierda toda su cfcctividad, y c ) a vcces representan una desventaja ya que, dado que deben ser consumidos, intcrficren momentáncamente en la conducta que d programa desarrolla. Por consiguicntc, debe tenerse cuidado en administrar el reforzamiento de tal mancra que la intcmipdón que produzea su consumo sca mínima.
Los manipulables son todos aqucllos objetos que funcionan como reforzadores por medio dei manejo manual, como son juguetcs, cubos dc madera, pdotas, etc. Su poder reforzante es menor que d dc los consumibles, pues cs más difícil controlar los factores relativos a su priva- ción y sacicdad. Adcmás, igual que cn el caso de los consumibles, su administradón puede interferir en la conducta misma que se refucrza, por lo que su aplicación debe hacerse con base en un intervalo limitado previamente cstablccido. Es conveniente anotar que cn muchas ocasiones cn que los consumibles no fundonan efectivamente como reforzadores, los manipulables lo haccn adrrirablcmcntc bien.
B. Slttemas motlvadonale» 8S