• No results found

7. APPLICATION ON AS/RS

7.6 Computational Results

E

n efecto, el 25 de febrero de 2003, a través de Globovisión, el gobernador opositor de Miranda manifiesta: “Llama- mos a todos los ciudadanos a iniciar acciones de resistencia pacífica frente a las órdenes de las autoridades de un gobierno que ha perdido lo que le quedaba de legitimidad. En función de ello convocamos a que se realicen de inmediato asambleas de ciudadanos en todo el país para discutir la actual situación, programar para mañana mismo protestas pacíficas, firmes y contundentes en los respectivos espacios vecinas, barrios, ur- banizaciones, calles, avenidas, escaleras, plazas, semáforos, etcétera, y organizar su participación en las acciones masivas para denunciar ante los presidentes del Grupo de los 15 del fraude cometido por la mayoría pro oficialista del CNE y por el gobierno contra la voluntad popular”. La proclama es repetida por todas las televisoras comerciales y gran parte de la prensa.

De cómo protestas “pacíficas” pueden ser “firmes y con- tundentes” se verá en los días inmediatos. El abogado opositor Koesling, uno de los asaltantes de la embajada de Cuba, reve- la en conversación telefónica divulgada por Canal 8 los apaci- bles planes para impedir la concentración bolivariana del 29 de febrero: “Eso es lo que hay que hacer, trancarle para que no entren los autobuses, trancar la calle como ayer para que no entren los chavistas, que se forme el gran peo, y quemarles los tán impulsados por Globovisión y El Nacional constituidos en

instrumentos de asalto al poder, como lo señalara el ministro Jesse Chacón. Según se supo ayer, los planes de Globovisión y El Nacional contemplan provocar ocupación de plazas, edificios públicos y avenidas mediante acciones violentas y confronta- ciones con las autoridades”. En la misma página se informa que el gobernador de Miranda, Enrique Mendoza, se reúne sus homólogos del Zulia, Anzoátegui, Apure y el alcalde metropo- litano Alfredo Peña, entre otros, para fomentar disturbios en Barcelona, Puerto La Cruz, Maracaibo y el Estado Miranda. Las informaciones que profetizan no son propiamente noticias, sal- vo cuando la realidad las confirma. Cinco días después empieza el desconocimiento anunciado.

Dictadura mediática en Venezuela Luis Britto García

“Coordinadora Democrática plantea cinco cambios a las normas de los reparos”, titula Últimas Noticias (4/03/2004, p.8). “CNE debe rectificar ya no es posible negociar” manda el titular desplegado en grandes caracteres en toda la primera plana de

2001 el 4 de marzo de 2004; en una fuente muy pequeña el ante-

título aclara: “Advierte Salas Römer”. Que el mandato no resul- ta de mala redacción involuntaria lo ratifica el editorial que en la misma página arenga: “¡A la calle! En defensa del referendo”. Mientras la mancheta editorial de la página 6 confirma que la primera plana expresa la posición del periódico antes que la de un candidato: “Nada que negociar. El CNE debe rectificar”.

Tal Cual aprovecha los sucesos internacionales para mentir en

primera página el 15/3/2004 “Revocado Aznar”, a pesar de que éste no es revocado, sino que tras culminar su período pierde las elecciones justamente tras un fallido intento de engañar a sus electores a través de los medios de comunicación.

La teocracia y la mediocracia también se dan la mano para el desconocimiento preventivo del árbitro electoral. El 29 de febrero de 2004 la publicación de la alta jerarquía eclesiástica

Iglesia, urbe y orbe, encartelada en El Nacional, asegura su reino

en este mundo acumulando cuatro titulares distintos en una sola primera página falaz: “Estafa revocatoria del CNE”; “De- mocracia degradada”; “Ridícula patraña” y “Chávez no puede continuar en el poder”. Las ocho páginas de la publicación des- bordan de similares llamamientos a la paz apostólica. Descue- llan las palabras del padre Pedro Freites Romero para la Alian- za Cívico Militar de Venezuela: “Por último, deseo expresarlos mi mayor cercanía y solidaridad, pero no es con simples mar- chas, con pitos o pancartas que se enfrenta esta batalla: hay que estar preparados y ya ustedes no tienen las armas, ni las tropas, autobuses cuando estén parados allí, es muy fácil quemarlos.

¡Sí, vale! Esos se voltean de nada, se les mete una bomba molo- tov por detrás y se quema esa mierda, en el tanque de gasolina, no joda”. En cuanto a la motivación ideológica, en otro colo- quio añade: “Hay que repartirles caña a los manifestantes. Si no hay cañita, no hay calor en las manifestaciones, y tiene que haber cañita para que la gente le eche pichón”.

Para construir la “matriz de opinión” la prensa oposito- ra en sus titulares, en lugar de informar, imparte órdenes al órgano electoral. “Masiva demostración cívica defendió las fir- mas en la calle” titula en desplegado El Nacional su primera plana del 15 de febrero de 2004. En la página A-4 el titular im- parte instrucciones también al Poder Judicial: “TSJ no puede desconocer el poder constituyente de solicitud de revocatorio”. El mismo día titula El Mundo en primera plana: “El CNE bajo presión”. El 19 de ese mes, titula: “CNE: corre o se encarama: el organismo estaría al margen de la ley si desacata a la Sala Electoral”. “Afinan trampa jurídica” despliega El Universal en primera plana en esa fecha. “Oposición pone condiciones para revisar planillas con igual caligrafía”, titula El Nacional el 20 en su página A-2. Que el plan consiste en desconocer el árbitro

antes de que se pronuncie lo confirma el opositor Koesling en

conversación grabada con Carmen Fragachán, en la cual dice que “Mañana va a haber lío... Ahora lo que hay que parar es a los chavistas mañana. Ahorita creo que hay una reunión, por eso estoy llamando a Álvaro en la plaza Altamira, ahorita, este, tratar de parar a los chavistas que se le negocia el mitin por Chacao, hacer resistencia ahí porque hay que pararlos, mañana es importante porque es el día de la cuestión del referendo que va a decir el tipo que no, mañana va a ser un peo...”.

Dictadura mediática en Venezuela Luis Britto García

A lA búsquedA del árbItro

Related documents