La misma dimensión de capital social puede tener distintos efectos en materia de desarrollo según con cuál de las otras dimensiones aparece combinada, lo que plantea importantes debates teóricos. Para clarificar las bases de este debate, hay que distinguir entre procesos de desarrollo “bottom up” (de abajo arriba o ascendentes) y procesos “top-down” (de arriba hacia abajo o descendentes) y analizar en cada uno de ellos los efectos que se derivan de la combinación de las cuatro dimensiones del capital social.
Partiendo del análisis de M. Woolcock16
podemos situar las distintas dimensiones del capital social para analizar las dinámicas del desarrollo ―de arriba-abajo‖ (top-down) y ―de abajo-arriba‖ (bottom-up). De esta forma se puede utilizar el concepto de capital social para analizar los procesos de desarrollo, siempre y cuando incluyan las relaciones de integración intracomunitaria, la
capacidad y autonomía de los individuos para relacionarse con grupos exógenos y la sinergia entre instituciones teniendo en cuenta la eficiencia y credibilidad de las mismas (Moyano Estrada 2004).
Efectos de los procesos “bottom up” (de abajo arriba o ascendentes)
Siguiendo a Moyano Estrado, en estos procesos la dimensión de integración social constituye una importante fuente de capital social, al posibilitar a los miembros de una comunidad de intercambiar una amplia gama
de servicios y recursos entre sí. Mientras más intensos sean tales lazos sociales en una comunidad y más se extienda la mutua confianza entre sus miembros, mayor será el sobrante de esta forma de capital social. Aunque no quiere decir que a más capital social implique que se den mayores grados de cooperación y confianza. En base a esto podemos determinar tres situaciones:
- La primera situación es, por ejemplo, si el sentimiento de confianza mutua se extiende sólo a los miembros de la familia o a los parientes más cercanos, no es probable que eso sea un factor para el desarrollo de una comunidad, ya que lo único que hace es reforzar las lealtades étnicas y familiares de los individuos, desincentivando la movilidad social y las relaciones extragrupales. Esta situación fue calificada por R. Bandfield (1958) de familismo
amoral (amoral familism) donde se da la presencia de la dimensión de
integración social pero la ausencia de la de conexión. Cuando hay una situación de familismo amoral no es conveniente llevar a cabo fuertes procesos de privatización, debido a que los medios liberados suelen ser controlados por familias o grupos primarios con criterios particularistas y no universalistas. Para una aclaración de esta distinción podemos incluir el ejemplo, ya clásico, del comportamiento y mentalidad del empresariado latinoamericano y norteamericano, explicado por Lipset y Solari (Guy Rocher 1996:82).
Gráfico 10. Dinámicas Top-Down y Botton-Up
Fuente: Elaboración Propia a partir de Pérez Rubio op. Cit (2007)
- Otra situación es la denominada individualismo amoral (amoral individualism) en la que no existe un sentimiento generalizado de confianza
mutua entre los ciudadanos de una comunidad, los individuos viven solos y aislados de toda forma de red social. En esta situación están ausentes tanto la dimensión integración social y la de conexión por ejemplo los ―transeúntes‖.
- Una tercera situación, asociada clásicamente a la modernización y a los barrios urbanos, es la de ―anomía‖ donde los individuos poseen cotas de libertad y oportunidades para participar en un amplio rango de actividades, pero carecen de una base estable de valores comunitarios que les guíen, apoyen y den identidad. La dimensión conexión está presente pero no la de integración social. Estas situaciones han sido corroboradas por diferentes estudios empíricos y se dan en aquellas comunidades donde existen cotas elevadas de
libertad pero escasa identidad comunitaria, aquí las estrategias de desarrollo
suelen tener poco éxito.
Cuadro 19. Estrategias Botton-up (ascendentes) del desarrollo INTEGRACIÓN
(relaciones intracomunitarias)
NIVEL BAJO NIVEL ALTO
LINKAGE (relaciones extracomunitarias NIVEL BAJO Individualismo amoral Familismo amoral NIVEL ALTO
Anomía Oportunidades de autonomía
M. Granovetter (1985) estudió los dilemas o funciones bottom-up del desarrollo, observando que los individuos y grupos que intentan crear empresas y emprender proyectos colectivos se enfrentan, tanto a problemas de la insuficiente solidaridad entre ellos, que genera una falta de confianza. Como problemas de solidaridad incontrolada, que produce excesivas demandas de tipo clientelar no guiadas por criterios de racionalidad económica. En estas comunidades, los grupos e individuos necesitan forjar y mantener relaciones que trasciendan el ámbito de su comunidad específica, para que tengan éxito las estrategias de desarrollo. Un excedente de capital social en la dimensión de integración social pude ser útil en una primera fase, ya que permite iniciar las estrategias de desarrollo, pero deber ser complementado más tarde con la construcción de nuevas formas de capital social desde la dimensión conexión con miembros externos a la propia comunidad.
Efectos de los procesos “Top-down” (de arriba hacia abajo o descendentes)
Las dinámicas internas que se producen en comunidades pobres que emprenden proyectos de desarrollo no suceden sino en contextos históricos concretos y en sistemas de regulación específicos que pueden fortalecer o debilitar la capacidad de los grupos y de los individuos de la sociedad civil para organizar sus propios intereses colectivos. Estos grupos pueden ser muy importantes en la configuración y resultado de las políticas públicas. La naturaleza de las relaciones sociales es, por tanto, crucial para comprender tanto los proyectos y posibilidades de los grupos económicos, como su eficacia en conformar la voluntad y capacidad del Estado, para actuar de un modo favorable al desarrollo. M. Woolcock propone una vía más sofisticada para la compresión del rol de las relaciones Estado-sociedad en los procesos de desarrollo, argumentando que en la práctica de estos procesos, se da una diversidad de resultados según cómo se combine el tipo de estructura organizacional del Estado y su articulación con la sociedad civil. Este autor combina las distintas dimensiones del capital social en una especie de graduación de situaciones.
Cuadro 20. Estrategias Top-down (o descendentes) del desarrollo INTEGRIDAD ORGANIZACIONAL
(eficiencia y credibilidad de las instituciones)
NIVEL BAJO NIVEL ALTO
SINERGIA (cooperación: Estado-sociedad civil) NIVEL BAJO Anarquía (Estados colapsados) Ineficiencia (Estados débiles) NIVEL ALTO Corrupción, nepotismo, expoliación (Estados depredadores) Cooperación, interlocución, aconuntability (Estados favorables al desarrollo)
Tal como destaca Uphoff (1992:273): los esfuerzos ―de arriba a abajo‖ suelen ser necesarios para introducir, mantener e institucionalizar el desarrollo ―de abajo a arriba‖. Es común que nos sintamos obligados a pensar en términos excluyentes
—el aumento de uno de estos elementos exige la disminución del otro— en
circunstancias de que ambos son necesarios para alcanzar nuestros objetivos de una manera en que todos resulten ganadores.
1-. La primera situación más desfavorable para emprender políticas de desarrollo es la de ―Estados colapsados (collapsed states), donde el Estado casi no existe e impera el desorden (ejemplo de esto son algunos estados africanos). En esta situación no se da la dimensión integridad institucional (organizational integrity) ni la cooperación institucional organizational synergy).
2-. Una segunda situación es aquella compuesta por los ―Estados
depredadores‖, donde si existe Estado pero no una burocracia estatal
competente lo que degenera en corrupciones y expoliación de la propiedad privada, de los bienes comunales y violación de los derechos humanos. En estas sociedades existe un aceptable nivel de cooperación institucional (organizational synergy), pero ausencia total de integridad institucional (organizational integrity) estas situaciones se dan en la gran mayoría de países sudamericanos (Lipset y Solari en Guy Rocher 1996:82).
3-. La tercera situación es la de los llamados ―Estados o comunidades débiles o
ineficientes‖, en donde hay una aceptable integridad institucional
(organizational integrity), pero un inexistente nivel de cooperación institucional (organizational synergy) ya que el aparato estatal es ineficiente en su funcionamiento, no es capaz de responder adecuadamente a las demandas de los ciudadanos, ni de apoyar las iniciativas que surgen en la sociedad civil. Estas situaciones se daban en países como China de antes de los años 70 o en países excomunistas que experimentan la transición a la economía de mercado.
Algunas teorías sobre el desarrollo ven en estas tres situaciones al Estado como problema y no como la solución. Pero para M. Woolcock sería necesario analizarlas desde otra tradición en donde el Estado, el mercado y la sociedad civil son productos de un entorno institucional y cultural históricamente dado, pero también como factores que contribuyen a la creación de dicho entorno. 4-. En relación con lo anterior existe una cuarta perspectiva teórica en donde los
―Estados son más favorables al desarrollo‖, dándose un alto nivel de integridad
institucional (organizational integrity) y de cooperación institucional (organizational synergy). Donde el Estado ha establecido vías para canalizar las demandas de la sociedad civil mediante un proceso continuo de negociación e interlocución, es lo que Evans denomina ―embeddedness autonomy‖. Un ejemplo de estos estados sería Japón.
Aunque este enfoque se centra sobre todo en las relaciones Estado-sociedad, también puede ser válido para cualquier otra forma de procesos de desarrollo ascendentes en los que se implican agencias no gubernamentales que tiene que relacionarse con los grupos e individuos de las comunidades rurales a las que dirigen sus programas.
Para Woolcock (2001:4) la multidimensionalidad del término capital social hace que podamos distinguir entre capital social que se basa en interacciones, lazos, entre los personas más cercanas, vecinos, comunidades, etc. (tendría una dimensión horizontal, por la cercanía) al que denomina bonding y otro que une, que tiende puentes entre personas distantes, socios, países, etc. (tendría una dimensión vertical,) al que denomina brindging. Existiría una tercera dimensión, que surgiría a partir de los planteamientos de Hirschman (1968) y que se basa en la necesidad de establecer estrategias, alianzas entre individuos e instituciones para crear vínculos, a esta dimensión la denominar linking. Como señala Woolcock, este enfoque multidimensional facilita las diferentes combinaciones de capital social, que une, que crea puentes y que crea vínculos que incorporan un componente dinámico. Siguiendo a Arriagada, Miranda y Pávez (2004), este modelo reformulado da lugar a los tres tipos de capital social, como ya ha apuntado Woolcock:
Capital social de unión: (bonding capital) interacciones con pocas personas de
un entorno geográfico próximo, tales como redes familiares de amistad cercana.
Capital social de puente: (bridging capital) nexos entre personas y grupos con
intereses comunes y en distintas ubicaciones geográficas.
Capital social de enlace o escalera: (linking capital) interacciones entre
individuos, grupos, instituciones y organizaciones geográficamente dispersos con diferentes intereses, ideología.
Si carecemos de algunos de estos tipos o dimensiones de capital social que tienda puentes que una o enlace (Bridging, Bonding and Linking Social Capital,) nos dificultará la circulación de ideas, información y recursos entre los grupos, provocando la desigualdad económica y discriminación social e impedirá el desarrollo social y económico. En esta línea los trabajos realizados por Dani Rodrik y William Easterly (En Woolcock 2001) proporcionan sólidas pruebas
econométricas en la que se pone de manifiesto que el crecimiento económico está ligado a la eficiencia de las administraciones públicas y a la buena disposición del tejido relacional de la sociedad, en donde la división social es menor.
Por el contrario sociedades divididas, con administraciones públicas débiles, corruptas, están expuestas a la caída del crecimiento. Para Woolcock ―las
grandes sociedades públicas-privadas hasta los programas de desarrollo a nivel de aldeas, el éxito depende de la medida en que se encuentren las formas y medios para formar lazos mutuamente beneficiosos y responsables entre los diferentes actores y organismos con conocimientos especializados… El ―mejoramiento de las relaciones sociales‖ es un componente clave de los medios y los fines del desarrollo‖. (2001).