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A diferencia de Estados Unidos, donde los partidos tienden a ser los mismos y son las figuras políticas las que impulsan el populismo, en Europa hay una mayor fluidez de partidos, por lo que se ve una mayor cantidad de movimientos que proponen programas populistas. Sería poco práctico examinar todos los posibles casos, pero sí cabe mencionar algunos de aquellos que son más emblemáticos en Europa.

Reino Unido

En años recientes, el populismo de derecha en el Reino Unido se ha presentado principalmente mediante el UK Independence Party (UKIP) y la campaña para abandonar la Unión Europea (Brexit).

31 UKIP fue fundado en 1993 con el objetivo de “hacer campaña para el retiro del Reino Unido de la Unión Europea” (UKIP, s.f.). En su descripción, el partido indica que su motivación por una creencia en “el derecho del pueblo (…) para gobernarnos a nosotros mismos, en vez de ser gobernados por burócratas no elegidos en Bruselas” (UKIP, s.f.). Esto establece claramente las bases para el conflicto, posicionando al pueblo británico en contraposición con la burocracia e instituciones de la Unión Europea.

Esto se puede observar en mayor detalle al examinar el manifiesto publicado por UKIP para la elección general del 2015:

Los tentáculos de la UE se extienden a todos los aspectos de nuestra vida nacional (…) tiene control completo sobre los servicios financieros británicos, la pesca, la ganadería, la energía y el comercio. Dicta legislación de negocios y empleo y normas de inmigración. Busca tener mayor control sobre nuestros servicios de policía, nuestros asuntos externos y nuestra política impositiva. (…) En este y muchos otros temas, nuestros políticos elegidos de Westminster son impotentes. Fingen tener el poder para influir en estos temas, pero en realidad no lo tienen. (UKIP, 2015, p. 11)

UKIP presenta a la Unión Europea como una burocracia que se extiende y arrebata el control soberano de las manos del gobierno británico, supuestamente con el acuerdo tácito de la mayoría de los políticos. Esta retórica dio ciertos resultados, por lo que UKIP obtuvo el tercer lugar, con 12.6% del voto, en la elección general del 2015 (BBC News, 2015), y el primer lugar, con 26.77%, en la elección del 2014 en el Reino Unido para el Parlamento Europeo (Parlamento Europeo, 2014).

Hubo una retórica populista además durante la campaña a favor del Brexit. Martin Moore y Gordon Ramsay indican que, a medida que la campaña progresó, “temas económicos relacionados al Brexit fueron crecientemente conectados con la inmigración” (Moore & Ramsay, 2017, p. 8).

También indican que la soberanía fue un tema recurrente, pero a menudo mencionada en conexión con la economía y la inmigración (Moore & Ramsay, 2017). Moore y Ramsay (2017) cuentan 4383 artículos publicados durante la campaña relacionados al tema de la inmigración y, de las 99 primeras planas relacionadas al tema, el 79% perteneció a periódicos con una postura a favor del Brexit.

32 Esta retórica se evidenció también con las constantes referencias al “establecimiento”, aunque estas fueran en menor proporción en comparación a los temas de economía e inmigración. Moore y Ramsay cuentan 1183 referencias durante la campaña a los términos “establecimiento” o “élite” (Moore & Ramsay, 2017, p. 152), resaltando que los periódicos a favor del Brexit eran más susceptibles a hacerlo de forma despectiva:

El Express, en contraste, consistentemente usó los términos para conectar Remain 1con las élites egoístas intentando engañar al

pueblo. El Sun enmarcó advertencias sobre el Brexit como ‘propaganda apocalíptica del “establecimiento” conocida como Proyecto Miedo’. El Daily Mail fue explícito en su convicción de que la UE trabajaba para el Establecimiento no el pueblo, y que el Establecimiento estaba apoyando a Remain por interés propio. ‘La UE acomoda a las élites y al Establecimiento,’ escribió Sarah Vine (…) que ganan millones mientras que los sueldos de los obreros se estancan por la inmigración.’ Esta caracterización de un Establecimiento haciéndose rico gracias a la UE mientras la gente ordinaria sufría fue un tema que el Mail enfatizó en numerosos artículos. (Moore & Ramsay, 2017, pp. 153-154).

El referendo eventualmente resultó en una victoria para el Brexit, con un 51.9% a favor (BBC News, 2016a), de modo que este populismo de derecha, dentro de todo, tuvo resonancia en ciertos sectores del pueblo británico.

Francia

El Frente Nacional (FN) es el ejemplo más saltante de populismo francés. Al igual que UKIP en el Reino Unido, el FN presenta un populismo de derecha, enfocado en temas como el nacionalismo, la seguridad y la inmigración.

1 Remain es el campo que apoya la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea, en contraste con

33 Esta temática es similar a la empleada en el debate sobre el Brexit, pero más enfocada en la realidad francesa. La plataforma del FN, denominada “144 Engagements Présidentiels” o “144 Compromisos Presidenciales”, enfatiza preocupaciones respecto a la inmigración y los efectos del islam, particularmente en su variante fundamentalista, en la seguridad y la sociedad francesa. Esto se evidencia en los diferentes puntos de la plataforma, que mencionan propuestas como “luchar contra el islamismo que hace retroceder [las] libertades fundamentales [de las mujeres]” (Front National, 2017, p. 4) y “cerrar todas las mezquitas extremistas” (Front National, 2017, p. 6).

Más allá de las temáticas del orden, también tiene propuestas que reclaman un sentimiento de soberanía y orgullo nacional. El FN propone un referendo sobre la membresía de Francia en la Unión Europea, “condicionar toda revisión futura de la Constitución a un referendo” (Front National, 2017, p. 3) e “instaurar un verdadero patriotismo económico” (Front National, 2017, p. 7) separado de lo que considera “restricciones europeas” (Front National, 2017, p. 7). Esto contribuye a la retórica de conflicto, enfatizando la importancia de la identidad francesa en contraposición con el multiculturalismo europeo.

Los discursos de Marine Le Pen, lideresa y candidata presidencial del FN, también muestran esta retórica populista. En un discurso en la ciudad de Bordeaux durante la campaña, Le Pen enmarcó su concepción sobre el significado de la elección:

Aquí estamos en la recta final, a solo tres semanas de la primera gran confrontación de esta elección tan decisiva para el país.

Los medios se desesperan por intentar alcanzarnos con sus flechas venenosas.

Y ustedes conocen sus métodos.

Luego del final de la transmisión de esta reunión, ciertos canales, BFM TV en particular, la comentarán con un panel de editorialistas que saben bien que son militantes veteranos contra nuestras ideas, contra los electores patriotas. (Le Pen, 2017).

Esta descripción es interesante porque desde el comienzo presenta la elección como un enfrentamiento y porque presenta a aquellos que la apoyan como electores patriotas criticados por los medios. Esta temática se repite a lo largo de sus discursos, particularmente cuando se refiere a François Fillon y Emmanuel Macron, sus oponentes de Les Républicains y La République en Marche, respectivamente, como “el sistema” (Le Pen, 2017).

34 También hay un populismo de izquierda, cuyo principal representante en la elección reciente fue Jean-Luc Mélenchon, candidato por La France Insoumise, o Francia Insumisa, un partido que aglutinó a diferentes movimientos de izquierda. Marco Damiani resume la candidatura de Mélenchon de la siguiente forma:

Mélenchon ha sido capaz de responder a las demandas de una sociedad fragmentada y de darles un sentido de pertenencia colectiva que faltaba en las ideologías de izquierda tradicionales. Ha abandonado el socialismo utópico, las banderas rojas y los otros íconos típicos de la izquierda francesa. En vez de eso, ha dirigido su mensaje a toda la sociedad en un lenguaje simple que está libre de peso ideológico de una forma comprensible para todos. (Damiani, 2017).

Es debatible qué tan posible sea abandonar todo peso ideológico, pero es cierto que Mélenchon logró despertar entusiasmo hacia su candidatura en una elección que Deutsche Welle (DW, 2017) describió como “una competencia entre el centro tradicional y una ola de populismo anti-establecimiento”. Mélenchon eventualmente experimentó un alza en su intención de voto, empatando a François Fillon con 19% hacia fines de abril (Courtois, 2017). DW (2017a) atribuye esto a su participación en los debates presidenciales, resaltando su “mente rápida y su elocuente discurso anti-capitalista”.

Su postura populista se observa en su plataforma, empezando por su opinión sobre la Unión Europea, bajo la cual dice que “los pueblos están sometidos a la dictadura de los bancos y las finanzas” (La France Insourmise, 2017a). Al mismo tiempo, Mélenchon insiste que la UE bajo los tratados actuales es insostenible, llamándolos una “gran calamidad” (Pommiers & Sénécat, 2017), y propone su renegociación o, si no fuese posible, la salida misma de la Unión Europea (La France Insourmise, 2017b), apelando a un supuesto restablecimiento de la soberanía francesa.

A diferencia de Le Pen, sin embargo, Mélenchon evita culpar a la inmigración o al islam por cualquier problema en Francia. Sus ideas involucran un deslinde con las cuotas de inmigración, el apoyo al seguro médico para inmigrantes, reforzar las operaciones de salvataje en el Mediterráneo, el apoyo a los inmigrantes, facilitar el proceso de naturalización para ciertos inmigrantes y la garantía de condiciones adecuadas durante su estadía, entre otros (Le Monde, 2017).

35 Mélenchon también tiene propuestas claras respecto del futuro comercial y financiero de Francia. Sus propuestas incluyen la salida del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial (La France Insourmise, 2017c) y la Organización Mundial del Comercio (La France Insourmise, 2017d). En su lugar, propone la aplicación de un “proteccionismo solidario al servicio del interés nacional contra las multinacionales y la globalización financiera” (La France Insourmise, 2017e), el cual involucraría la adopción de diversas medidas proteccionistas a ser detalladas posteriormente en esta investigación.

Alemania

El movimiento populista alemán más prominente en la actualidad es la Alternativa para Alemania (AfD), una agrupación de extrema derecha. Cuenta con 92 escaños en el Bundestag (Deutscher Bundestag, 2017), el parlamento alemán, lo que lo convierte en el tercer partido más fuerte. Dada la formación de la Gran Coalición entre el CDU/CSU2 y el

Partido Social Demócrata, además, AfD es el principal partido de oposición.

Jefferson Chase (2017a) admite una dificultad para definir el estilo político de AfD, indicando que “no hay un consenso absoluto sobre cómo describir a AfD (…) aparte de como un partido bastante a la derecha del CDU y su partido hermano bávaro, el CSU”. Para realizar ese análisis, hay cuatro puntos de su programa político a examinar.

El distintivo de AfD, y la forma mediante la cual presenta el conflicto entre las élites y el pueblo, es su política migratoria y su visión respecto a la identidad alemana. Su plataforma incluye oposición al multiculturalismo, describiéndolo “una amenaza para la paz social y la continuidad de la nación como entidad cultural” (Alternative für Deutschland, 2017, p. 48). En consecuencia, su visión para la sociedad alemana involucra dar una mayor importancia a la enseñanza del idioma alemán, enfatizar la cultura y un deslinde con el islam, aclarando que “no forma parte de Alemania” (Alternative für Deutschland, 2017, p. 50) y que es necesario “impedir que musulmanes se radicalicen religiosamente por el salafismo militante y el terror” (Alternative für Deutschland, 2017, p. 50).

2 CDU/CSU son la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU), dos

36 Parte de esto involucra la reforma del sistema migratorio, considerando que la situación actual conlleva a "un humanitarismo desviado, así como el peligro de perturbaciones sociales y religiosas (…) y la extinción insidiosa de las culturas europeas” (Alternative für Deutschland, 2017, p. 60). Su programa propone, entre otros puntos, implementar centros de alojamiento en países del norte de África, para procesar solicitudes de asilo, aplicar con mayor fuerza las deportaciones e incentivos para que aquellos cuya solicitud de asilo de rechazada regresen a sus países de origen y un mayor seguimiento de los crímenes cometidos por inmigrantes (Alternative für Deutschland, pp. 60-62), algo que denomina “una reforma de la estadística criminal” (Alternative für Deutschland, 2017, p. 66).

Alexander Gaudland, Líder de AfD, sugiere que Alemania no puede sobrevivir si continúa recibiendo inmigrantes, pero aclara que hay ciertos tipos de inmigración a los que su partido no se opone: “la inmigración de personas que son necesarias para la sociedad, que son necesarias para nuestro bienestar económico” (Friedman, 2017); también indica que el aumento de la población islámica en Alemania conlleva a “cambios que no le gusta al pueblo alemán” (Friedman, 2017).

AfD tiene interés en reformular la política exterior y de seguridad alemana, particularmente en lo que concierne la Unión Europea. Al respecto, su plataforma muestra un escepticismo a la evolución de la UE en una unión política:

Nos oponemos a transformar la UE en un estado federal centralizado. En su lugar abogamos por que la UE sea nuevamente llevada como una alianza económica y de intereses mutuos de estados individuales soberanos, ligeramente conectados. (…) Si no se pueden realizar nuestros enfoques básicos para reformar el actual sistema de la UE, buscaríamos una retirada de Alemania o una disolución democrática de la Unión Europea y nuevamente el establecimiento de la Comunidad Económica Europea. (Alternative für Deutschland, 2017, p. 17).

Al referirse al Tratado de Lisboa y su rol como sucesor de la fallida Constitución Europea, indica que “las élites políticas (…) quieren realizar este proyecto en contra de la voluntad mayoritaria de los ciudadanos de la UE” (Alternative für Deutschland, 2017, p. 18).

37 Gauland, en una entrevista con Ferenc Almássy (2017), insiste en la oposición de AfD a la “federalización de Europa”, resaltando su creencia en la importancia de los estados y registrando su oposición a la formación de una fuerza armada común para la Unión Europea. En vez de ello, dice que la OTAN es “la mejor defensa para Occidente” (Almássy, 2017), algo consistente con el programa de AfD. En este, el partido concuerda con que Alemania se beneficia de su membresía en la organización, pero aclara que “operaciones de la OTAN fuera del ámbito de la coalición, en las que las fuerzas armadas alemanas participen, deberían de tener básicamente bajo mandato de la ONU y solamente cuando los intereses alemanes de seguridad sean tomados en cuenta” (Alternative für Deutschland, 2017, p. 30).

En lo que respecta al libre comercio, como se verá más adelante, AfD no necesariamente se opone a este, aunque sí muestra cierto escepticismo. Su plataforma propone “orientar el comercio exterior y el orden económico interior de acuerdo a los principios de mercado libre” (Alternative für Deutschland, 2017, p. 69), expresa una visión favorable hacia la Organización Mundial del Comercio y favorece la reducción de las barreras comerciales a nivel mundial. Al mismo tiempo, AfD resalta su oposición a la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP), el Acuerdo de Comercio en Servicios (TISA) y el Acuerdo Integral de Economía y Comercio (CETA)3, por considerar que su negociación y

aprobación no ha sido lo suficientemente transparente o justa para Alemania (Alternative für Deutschland, 2017).

Más allá de sus propuestas programáticas, AfD destaca por sus creencias a nivel de partido y de miembros, las cuales han resultado controversiales. La plataforma de AfD niega la solidez científica de las actuales investigaciones sobre el cambio climático, indicando que los modelos empleados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) no puede explicar el cambio climático y que “el IPCC y el gobierno alemán defraudan los efectos positivos del CO2 sobre el crecimiento de las plantas” (Alternative für Deutschland, 2017, p. 81).

3 El TTIP es un acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea (UE). El TISA es un acuerdo

de libre comercio enfocado en los servicios, conformado por Estados Unidos, Canadá, la UE y otros países de América Latina y el Asia Pacífico. El CETA es un acuerdo de libre comercio entre Canadá y la UE.

38 Su énfasis en la identidad alemana, visto anteriormente, también se traduce en declaraciones polémicas por parte de ciertos miembros. En enero del 2018, Björn Höcke, líder de AfD en el estado de Thuringia, dijo que “esta política estúpida de aceptar el pasado nos estropea” (Chase, 2017b), en referencia a la recordación del pasado Nazi en Alemania. Frauke Petry, entonces lideresa de AfD, dijo en septiembre del 2016 que no aprobaba la condena al término “völkish” (Chase, 2016), el cual es casi exclusivamente un término Nazi, según el diccionario Duden (s.f.).

A pesar de esto, el tercer puesto que AfD obtuvo en el Bundestag (Deutscher Bundestag, 2017) prueba que al menos parte de su plataforma resonó con el pueblo alemán; parte de esto posiblemente debido a su enfoque nacionalista y populista, mediante el cual presentaron un conflicto entre las élites, principalmente los partidos tradicionales, los inmigrantes y los musulmanes, por un lado, y el resto del pueblo alemán por el otro.

España

A diferencia de lo que sucede en Francia o Alemania, no hay un referente de populismo de derecha en España. En vez de ello, Podemos es el principal partido populista, con un enfoque de izquierda, y es el tercer partido en el Congreso de los Diputados, con 69 escaños (El País, 2015), después del Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

Leandro Gago (2017) escribe que España, al contrario de otros países europeos, demuestra una mayor apertura hacia los inmigrantes y una menor preocupación por este fenómeno. Para el 58% de españoles, según la Comisión Europea (s.f.-a), el mayor problema que enfrentan es el desempleo, seguido por un 34% que considera lo mismo sobre la situación económica. Temas como el crimen, el terrorismo o la inmigración, en cambio, no superan el 15%. La visión de Podemos, por lo tanto, tiene un importante enfoque en temas de participación, austeridad y bienestar.

Pablo Iglesias, Secretario General de Podemos, presentó a la agrupación no como “un partido o una coalición tradicionales, sino que lo definió como «un método participativo abierto a toda la ciudadanía»” (Rendueles & Sola, 2015, p. 29). Esa retórica de inclusión se mantiene en su programa, donde considera propuestas sobre servicios sociales, igualdad de género y el derecho a decidir para las comunidades autónomas (Podemos 26J, 2016).

39 En particular, ha marcado una posición clara respecto a las aspiraciones de independencia de Cataluña. En una carta publicada en Facebook el 23 de octubre del 2017, Iglesias dijo que el referéndum del 1 de octubre “fue la expresión de una voluntad mayoritaria de la sociedad catalana de decidir su futuro en las urnas” (Iglesias, 2017), pero también resaltó que “no reunió las condiciones y garantías de un referéndum” (Iglesias, 2017). Su programa expresa la voluntad de tocar ese mismo tema, comprometiéndose a convocar un “referéndum con garantías en Cataluña para que sus ciudadanos y ciudadanas puedan decidir el tipo de relación territorial que desean establecer con el resto de España” (Podemos 26J, 2016, p. 71).

En su carta, Iglesias también condenó al gobierno de Mariano Rajoy por su aplicación del artículo 155 de la constitución española, que permitía la suspensión del gobierno catalán. Al respecto, Iglesias (2017) advirtió al “virrey Rajoy” que iba a encontrar resistencias en ese tema. Pablo Equenique, Secretario General de Podemos en Aragón, también se refirió a la aplicación del artículo 155, diciendo que “hay una acción constatada por parte de un bloque monárquico” (Romero, 2017) que buscaría retroceder los avances realizados desde la transición española a la democracia.

Una de las principales propuestas de Podemos es su oposición a la austeridad y su apoyo del estado de bienestar. Esto involucra el aumento de los salarios para llevarlos a niveles competitivos, la adopción de un seguro de desempleo común a los países de la Unión Europea y la democratización de la toma de decisiones en la eurozona (Podemos 26J, 2016, p. 57), aunque, a diferencia de partidos como el Frente Nacional o Alternativa para Alemania, Podemos no propone de forma explícita una salida de la Unión Europea.

Más allá de las propuestas políticas, el populismo también se detecta en la retórica empleada por líderes de Podemos, como Iglesias e Iñigo Errejón, Secretario de Análisis Estratégico. Iglesias ha dicho con anterioridad que “los políticos que son mayordomos de los ricos son casta” (El País, 2018) y ha rechazado llegar al poder para “entrar en las componendas de la vieja política” (El País, 2018). Errejón, por su parte, se ha referido a