2.2 EActors: an actor-based framework for trusted execution
2.2.2 Design and implementation of system components
2.2.2.1 Connectors and cargos
El distribuidor vende el vino a los minoristas, pero no al consumidor final directamente. Suelen representar a varias bodegas, por lo que es muy importante elegir a un distribuidor con la gama de productos más compatible en términos de precio y segmentos de mercado. Venden el vino con un 30%‐50% de margen a los minoristas.
La mayoría de los exportadores trabajan conjuntamente con el importador para identificar al distribuidor adecuado. Para encontrar un distribuidor compatible, se recomienda a las pequeñas bodegas entrevistarse primero con los potenciales distribuidores y luego a continuación con los clientes y proveedores de los mismos. Los distribuidores por su parte, también cuentan con una serie de criterios para elegir a sus proveedores. Según un estudio de la revista Wine Business, lo más valorado por los distribuidores es el sabor del vino, seguido del grado de fiabilidad que demuestre el productor y el precio del vino. La relación personal que posean con la bodega, así como el servicio al cliente o el etiquetado del vino son otros factores que
El Mercado del vino en Estados Unidos Criterios de la elección de vino por parte de los distribuidores Criterio Puntuación Sabor del vino 4.64 Fiabilidad del proveedor 4.29 Precio del vino 4.12 Relación personal con el personal de la bodega 3.89 Servicio al cliente 3.79 Etiquetado 3.69 Ratings del vino publicados 3.64 Denominaciones 3.41 Tipo de uva 3.40 Apoyo en publicidad 3.38 Material promocional en el punto de venta 3.32 Demanda del consumidor final 3.26 Descuentos en el precio 3.26 Nombre del productor 2.87 Incentivos de ventas 2.59 Fuente: Wine Business Monthly, March 2005
La distribución a nivel nacional no suele ser muy práctica para las pequeñas bodegas, puesto que la mayoría de importadores y distribuidores que trabajan a este nivel están sólo interesados en tratar con bodegas que puedan suministrar al mercado estadounidense más de 100.000 cajas al año. Los distribuidores más pequeños o locales pueden, en cambio, ofrecer mayor valor añadido al tener menos marcas nacionales en su portfolio, lo que les permite dedicar más tiempo a vender los vinos. Se recomienda a las bodegas pequeñas que entren por primera vez en el país centrarse en una región concreta, en uno o dos estados, en concreto en aquellos donde más vino se consuma.
El distribuidor, idealmente, debería estar activamente involucrado en la promoción de la nueva marca de la bodega, proveyendo una selección de productos y servicios como el almacenaje, transporte, organización de catas, publicidad…etc. En realidad, los distribuidores dedican muy poco tiempo y recursos a la promoción de bodegas pequeñas que son incapaces de generar un retorno considerable de la inversión del distribuidor por estos servicios. Las bodegas deben, por tanto, estar preparadas para proveer sus propios servicios y recursos promocionales al comienzo de la relación hasta que el mercado esté más desarrollado.
Los importadores independientes asisten en la mayoría de casos al exportador con la identificación de los distribuidores.
Durante los últimos diez años, el número de distribuidores de vino y alcohol en Estados Unidos ha disminuido. Los minoristas prefieren tratar con el menor número de distribuidores posible, pero a la vez mantener una amplia gama de productos en sus lineales. Esta práctica ha llevado a la concentración de la industria. Se ha creado un cuello de botella al existir miles de marcas tratando de acercarse a multitud de puntos de venta a través de cada vez menos distribuidores. Como puede apreciarse en el gráfico que aparece más adelante, las cinco primeras compañías distribuidoras copan el 50% de la industria. En algunos casos, los distribuidores pueden ser también importadores. Para las bodegas pequeñas interesadas en vender su vino en una determinada zona, emplear un importador/distribuidor puede ser lo más práctico porque se ahorran un eslabón de la cadena. Sin embargo, si la bodega prefiere vender su vino en distintos estados, es mejor emplear un importador independiente que tenga licencia para todos los estados a los que pretendan dirigirse. Es posible emplear varios importadores/distribuidores, pero cada uno necesita solicitar la aprobación de las etiquetas para el territorio en el que estén ubicadas. Esto puede llevar a confusión, al no poder determinarse con exactitud qué compañía es la considerada importadora de un determinado flete. La bodega de esta manera pierde también control sobre su marca comercial, ya que la propiedad de la etiqueta pasa a manos de varios importadores/distribuidores.
El Mercado del vino en Estados Unidos Cuota de mercado de distribución de vino y licores en Estados Unidos (2007) Fuente: IMPACT Newsletter, April 1 & 15, 2008 y IMPACT Newsletter, April 1 & 15, 2007 MINORISTA El minorista es el último eslabón de la cadena de distribución. Supermercados y pequeñas cadenas suponen un tercio de las ventas de vino. Su atractivo para las bodegas es su amplia gama de productos y el tamaño de sus pedidos. Sin embargo, los minoristas suelen exigir el precio más bajo posible.
Hay que distinguir entre ventas Off‐Premise, que son aquéllas en las que el vino no se consume en el lugar donde se compra, es decir en supermercados, hipermercados, tiendas descuento, tiendas especializadas, etc., y ventas On‐Premise, en las que el vino se consume donde se compra como hoteles, restaurantes y catering, es decir, el canal HORECA.
Las ventas en licorerías y tiendas especializadas están creciendo rápidamente, llegando a un 20% del total de las ventas por canal de distribución, principalmente por
la mayor variedad y oferta de vinos que poseen y que atrae a cada vez más consumidores. Por volumen, según se puede apreciar en los gráficos mostrados a continuación, se trata del canal preferido para comprar vino. En cambio, aquellos vinos de mayor precio son comprados y consumidos en bares y restaurantes.
El canal HORECA es considerado uno de los mejores canales por los que vender el vino, sin embargo el volumen de ventas suele ser pequeño ya que los inventarios son también reducidos.
Existen también otros métodos de comercialización, que aunque menos extendidos, se están empezando a implantar, como es la venta por correo y a través de internet. Estos métodos de compra son empleados con mayor frecuencia por los consumidores habituales.
En determinadas zonas del país existe una tendencia a comprar también directamente en bodega, pero esto suele darse principalmente en estados como California, puesto que aquí están ubicadas la mayoría de compañías productoras. El distribuidor normalmente se encarga de vender a los minoristas, pero en algunos casos los importadores pueden hacerlo directamente. Por ejemplo, si un minorista está interesado en un acuerdo exclusivo de ventas y está dispuesto a encargar una cantidad a un precio adecuado, el importador puede enviar la mercancía directamente al minorista. Sin embargo, para el envío de la mercancía se necesitará de todas maneras nombrar un distribuidor puesto que la mayoría de las leyes estatales no permiten las ventas directas. Este intermediario, que aparece como distribuidor, casi se limita a emitir facturas y recaudar dinero, por lo que tiene un margen de beneficio más bajo que el de un distribuidor normal.
El Mercado del vino en Estados Unidos Distribución de las ventas por canal 2007 Fuente: Adams Wine Handbook 2008 Preferencias del lugar de compra 2008 (por canal de distribución y porcentaje) Fuente: Wine Market Council‘s 2008 Consumer Tracking Study