Colombia ha realizado desde 1994 al presente, diferentes acciones orientadas a reducir las emi- siones de gases de efecto invernadero -GEI- y a for- talecer su captura a través de sumideros.
La mayoría de estas acciones, con excepción de las relacionadas con el Mecanismo de Desarrollo Limpio -MDL-, han sido diseñadas e implemen- tadas con propósitos diferentes a enfrentar el cam- bio climático o reducir las emisiones de GEI. Sin embargo, sus efectos se relacionan con lo estable- cido en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático -CMNUCC-.
A continuación se relacionan los sectores iden- tificados como los más relevantes sobre el tema. Abarca desde leyes y normas hasta acciones voluntarias.
Es importante destacar dos estudios realizados por la Academia Colombiana de Ciencias Exactas Físicas y Naturales: “Opciones para la reducción de emisiones de Gases Efecto Invernadero en Colom- bia 1998-2010” (2000) e “Inventario preliminar de Gases Efecto Invernadero, Fuentes y Sumideros: Colombia 1990” (1998).
El Decreto 948 de 1995 regula lo relacionado con la prevención y control de la contaminación atmosférica y con la protección de la calidad del aire y contiene “las normas y principios generales para la protección atmosférica; los mecanismos de prevención, control y atención de episodios por contaminación del aire, generada por fuentes con- taminantes fijas y móviles; las directrices y compe- tencias para la fijación de las normas de calidad del aire o niveles de inmisión; las normas básicas para la fijación de los estándares de emisión y descarga de contaminantes a la atmósfera, las de emisión de ruido y olores ofensivos; y, se regulan el otorga- miento de permisos de emisión, los instrumentos y medios de control y vigilancia, el régimen de san- ciones por la comisión de infracciones y la partici- pación ciudadana en el control de la contami- nación atmosférica”.
El Decreto 948 ha sido reglamentado por varias resoluciones y modificado por algunos decretos posteriores, en particular el Decreto 1228 de 1997 que establece una certificación obligatoria de cumplimiento de normas de emisión para vehículos automotores importados o ensamblados en el país y, la Resolución 619 de 1997 que determina las actividades e industrias que requieren permiso de emisión atmosférica para fuentes fijas.
El Estatuto Tributario Nacional contiene exenciones y descuentos para las inversiones orientadas al control y mejoramiento ambiental, las actividades de reforestación1 y conservación
de bosques2y la importación de equipos de control
y mejoramiento ambiental.
En el marco del ordenamiento jurídico colom- biano es necesario resaltar las Leyes 142 de 1994 (Ley de servicios públicos) y 143 de 1994 (Ley de energía) por su incidencia en el sector energético nacional. Los desarrollos legislativos más recientes en materia de energía son: la Ley 697 de 2001, mediante la cual se fomenta el uso racional y eficiente de la misma y se promueve la utilización de energías alternativas y, la Ley 693 de 2001, por medio de la cual se dictan normas sobre el uso de alcoholes carburantes y se crean estímulos para su producción, comercialización y consumo.
4.1 Políticas y estrategias
sectoriales
En el ámbito sectorial es importante destacar, además de las políticas y estrategias sectoriales que el ministerio del Medio Ambiente y los de Desarrollo Económico, Agricultura y Desarrollo Rural, Minas y Energía, Transporte y Salud suscribieron en 1999, agendas conjuntas de traba- jo que definen acciones aunadas en tres aspectos: formular e implementar políticas y regulaciones técnicas ambientales; establecer planes, progra- mas y proyectos conjuntos; y, fortalecimiento institucional.
4.1.1 Sector energía Sector eléctrico
Los objetivos de la política energética (Plan Energético Nacional -PEN- 1994) para el sector eléctrico son: disminución de la vulnerabilidad del sistema frente a factores hidrológicos, ampliación del número de agentes participantes y estímulo a la competencia entre ellos, utilización en forma efi- ciente de los energéticos disponibles en el país, e incremento de la disponibilidad de instalaciones de generación, especialmente el parque térmico.
La Gestión Eficiente de la Demanda y el Uso Racional de la Energía -URE- constituyen estra- tegias básicas para garantizar la atención de las necesidades energéticas mediante el uso óptimo de las fuentes energéticas. Para este efecto, el PEN propone mecanismos de política y de orientación del mercado e incentivos a la innovación tecnoló- gica, en aspectos de precios, sustitución y gestión de la demanda de energía. La estrategia URE con- tiene las siguientes líneas de acción:
1. Política de precios y subsidios energéticos:
recomienda mantener una política integral de precios para los distintos energéticos, que per- mita su utilización eficiente.
2. Sustitución de energéticos:
a. Penetración de gas natural y gas licuado de petróleo -GLP-: plan de masificación de uso del gas natural residencial e industrial.
b. Sustitución de gasolina por gas natural com- primido -GNC- y gas licuado de petróleo -GLP- en el sector transporte.
c. Política de energía rural orientada a dis- minuir el consumo de leña comercial mediante la promoción de fuentes o tecnologías energéti- cas alternas como el GLP, las briquetas de car- bón y los bosques energéticos, en un contexto de desarrollo rural integral. La política de generar energía rural plantea el desarrollo de pequeñas centrales hidroeléctricas y programas piloto para aplicación de fuentes alternativas.
3. Gestión de la demanda de energía:comprende
acciones orientadas a modificar los patrones de consumo a través de equipos y prácticas más
eficientes. En este sentido, el Consejo Nacional de Política Económica y Social -CONPES- aprobó en 1995 un programa dirigido a fomen- tar el uso eficiente y racional de la energía, sin afectar el bienestar de los usuarios y en un marco de equidad social3. Los patrones
ineficientes de consumo se van a modificar mediante las siguientes acciones:
a. Gestión de la demanda en el sector residen- cial: el Plan de Masificación del Gas Natural es el instrumento principal. Se plantean dos acciones específicas: la sustitución de bombillas por iluminación de alta eficiencia y el desarro- llo de edificaciones eficientes.
b. Programa de sustitución de luminarias en el alumbrado público.
c. Creación de empresas de gestión energética y desarrollo de un mercado eficiente con partici- pación del sector privado.
d. Promoción de sistemas de gestión energética en el sector industrial.
e. Apoyo a la cogeneración en el sector indus- trial. Consideración de alternativas técnicas y financieras de desarrollo de proyectos.
f. Control y disminución de pérdidas de energía eléctrica de acuerdo con la realidad financiera de las empresas de distribución.
4. Acciones de apoyo:
a. Cooperación técnica del BID para la implantación de la estrategia de Uso Eficiente y Racional de Energía.4
b. Exploración de alternativas de apoyo con organismos internacionales.
c. Establecimiento de un sistema de adminis- tración y seguimiento de programas de URE. d. Desarrollo del proceso de normalización téc- nica, certificación y etiquetado de equipos de uso final.
e. Estudios de mercado sobre las características del consumo de energía en diferentes sectores, las necesidades y preferencias de los consumi- dores.
f. Implantación de modelos y metodologías de análisis para planificación y apoyo a la toma de decisiones en el campo de URE.
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4.
Acciones r
ealizadas par