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Hablar sobre la epistemología implica adentrarnos al campo de la filosofía en lo que se refiere a la teoría del conocimiento. Así pues, el termino epistemología proviene del griego, episteme, 'conocimiento'; logos, 'teoría', es decir la epistemología es la rama de la filosofía que trata de los problemas filosóficos que rodean a la denominada teoría del conocimiento, por lo que la epistemología se ocupa de la definición del saber y de los conceptos relacionados, de las fuentes, de los criterios, de los tipos de conocimiento posible y del grado con el que cada uno resulta cierto; así como de la relación exacta entre el que conoce y el objeto conocido.

En el desarrollo sobre el proceso del conocimiento es referido en como obtiene el ser humano su conocimiento lo cual es un fenómeno de conciencia, que implica aprehender la esencia de un fenómeno concreto.

En este proceso, se identifican tres elementos principales como son el sujeto, la imagen (objeto) y el conocimiento.

Sobre el proceso de conocimiento se identifican 3 amplios campos que algunos teóricos llaman modelos o teorías, en donde cada uno de ellos consideran a sus elementos principales (sujeto, objeto) en forma diferente, así como la relación de ambos que lleva a la obtención de un conocimiento.

Los dos primeros modelos se les denomina como teorías clásicas del conocimiento, en donde una es contraria a la otra.

Sobre el primer modelo o teoría, Adán Chaff, la menciona como teoría del reflejo, en donde se considera al objeto como algo dado, determinado, por lo que este es el elemento activo que determina al sujeto, por lo que el sujeto es el elemento pasivo que es determinado por el objeto, por lo tanto el sujeto es un ser pasivo, contemplativo y receptivo. Por lo que su papel es registrar los estímulos procedentes del exterior. A modo de un espejo en caso de percepciones visuales.

Así pues entre ellos se presenta una relación del objeto al sujeto. De este modo el conocimiento que se obtiene es un reflejo y su génesis es la relación con la acción mecánica del objeto sobre el sujeto, por lo que la relación entre el sujeto y el objeto, existe una relación de inmediato, en donde el sujeto aprende el objeto, y el objeto es aprehendido por el sujeto, por lo que cuando el sujeto aprende el objeto es una salida de su propia esfera, al realizar una captura de las propiedades del este, ya que permanece trascendente de él sujeto, cambiando su función de conocimiento, formando una imagen del objeto.

De lo anterior visto, el objeto transfiere sus propiedades al sujeto, esto se transfiere a la esfera del sujeto formando un conocimiento en él, por lo que aquí el objeto tiene el predominio del sujeto. Esta situación lleva a que el conocimiento obtenido sea la imagen del objeto, ya que el objeto de conocimiento actúa sobre el aparato perceptivo del sujeto que es un agente pasivo, contemplativo y receptivo de este proceso de conocimiento, lo cual es un reflejo o copia del objeto, ya que el reflejo es la relación con la acción mecánica del objeto sobre el sujeto.

El segundo modelo se le denomina, idealista y activista: este se desarrolla en forma contraria al primer modelo. Este segundo modelo de acuerdo a Adán, Chaff el predominio o la exclusividad la tiene el sujeto cognoscente que percibe el objeto de conocimiento como su producción. Aquí se centra la atención en él sujeto al que se le atribuye el papel de creador de la realidad, ya que el sujeto se halla determinado biológicamente (con razón) e introduce esta determinación en el proceso conocimiento por el cauce de su aparato perceptivo el cual registra y transforma los impulsos procedentes del mundo exterior, a través de La característica principal que distingue al hombre de los demás seres vivos como es

la razón de ahí la premisa filosófica en la que se basa este modelo “pienso luego existo.”

Al tener esta característica (la razón) el ser humano produce ideas en su pensamiento, formando al objeto. La producción de ideas por el sujeto es el motivo principal por el que a este modelo se le denomine como idealista, teniendo como base el racionalismo.

De lo anterior se desprende que al sujeto se le considera como activo determinando al objeto. Por lo que el objeto es construido por el sujeto en donde

pueden existir diferentes procesos activos que pueden dar diferencias entre las ideas que crean en cada uno de los objetos.

De este modo, en el segundo modelo, el sujeto crea el objeto, a través del análisis, creando ideas, pensando, y construyendo él mismo por lo que entre estos dos se presenta una relación del sujeto al objeto, que lleva al desarrollo del sujeto, por lo que el sujeto es el que actúa sobre el objeto, ya que el sujeto crea el objeto y el objeto es determinado por el sujeto.

De esta manera el sujeto de su realidad observada, pensada transfiere sus realidades al objeto, ya que esto representa el objeto formando una realidad, ya que el sujeto tiene el predominio sobre el objeto, por lo que el sujeto es el determinante y el objeto el determinado, y el conocimiento es una determinación del objeto por el sujeto.

El tercer modelo tiene como antecedente la postura de Kant con la crítica de la razón pura y el marxismo con el materialismo dialéctico, en donde Kant cuestiona las dos teorías clásicas del conocimiento (primer y segundo modelo) poniendo en duda el que el conocimiento sea logrado solamente por la razón pura del sujeto, pero también descarta que este sujeto sea una tabula rasa, es decir una hoja en blanco que el objeto va llenado.

Esta situación lleva a considerar la posibilidad de una tercera posición en la teoría del conocimiento la cual se alimenta del materialismo dialéctico del marxismo, generando una alternativa que de alguna manera toma elementos tanto del empirismo (base del primer modelo) como el racionalismo (base del segundo modelo). Sin embargo en este tercer modelo o teoría, se desarrolla atribuyéndoles a estos 2 elementos (sujeto y objeto) características específicas que los hacen diferentes, tanto como elementos integrantes del proceso, como en la relación que se desarrolla entre ambos en un proceso cíclico que produce un conocimiento diferente al que pretenden en los 2 modelos anteriores.

De esta manera, en el tercer modelo se le denomina objetivo-activista en el cual el sujeto es un ser activo, que introduce y debe introducir algo de sí mismo en el conocimiento, y siempre es una acepción determinada de estos términos, en un proceso subjetivo-objetivo, ya que el sujeto en una relación cognoscitiva no se puede reducir al decir que se limita a registrar los estímulos externos, aun cuando el sujeto deba poseer necesariamente tal aparto, lo decisivo es lo que diferencia del animal y se manifiesta en su aculturación, en el hecho de que es productor de la cultura.

De esta forma el sujeto no es un espejo ni un aparto que registre pasivamente las sensaciones originadas por el medio ambiente, por el contrario es precisamente el

agente que dirige este aparato que lo orienta y regula y transforma después los datos que este le proporciona, ya que el sujeto cognoscente fotografía la realidad con un mecanismo especifico, producido socialmente y que dirige el objetivo de la máquina, ya que también transforma las informaciones obtenidas según las determinaciones sociales que penetran en su psiquismo por medio del lenguaje en que piensa, por medio de clase y de los intereses del grupo en cuanto a que se relacionen con ella, por medio de motivaciones conscientes y subconscientes, como también por medio de la práctica social, sin la cual el conocimiento sería una ficción especulativa, por lo que se concibe al sujeto cognoscente como una perspectiva individualista.

El objeto en este modelo es la realidad, por lo que a este modelo o teoría algunos teóricos lo ubican en el realismo. El objeto a conocer por lo tanto es la realidad la cual tiene dos niveles: realidad concreta y realidad total, en donde la primera (realidad concreta) forma parte de la realidad total, por lo que en la realidad concreta se encuentra la esencia de la realidad total.

La realidad tiene entre otras características el ser histórica (producida a través del tiempo) por lo que también es evolutiva, cambiante y dialéctica (contradictoria) que para lograr aprehenderla en su esencia requiere el sujeto desarrollar un proceso cíclico en espiral, que a cada momento se logra un acercamiento a su esencia, pero que como la realidad no es estática la mente humana no lograra el conocimiento absoluto de esa realidad.

Ante esta situación, el desarrollo del objeto, en el proceso de conocimiento va ligada a la visión del mundo en cuyo contexto y sobre la base de la cual se realiza esta elección, el objeto de conocimiento esta fuera de cualquier espíritu cognoscente, por lo cual es admitido que el objeto de conocimiento es la fuente exterior de las percepciones sensibles, sin las cuales el proceso de conocimiento sería imposible.

Por otra parte el objeto es cognoscible y contrariamente al agnosticismo que la cosa en sí, es convertida en proceso de conocimiento en una cosa para nosotros, ya que el carácter cognoscible del objeto de conocimiento ni impide en absoluto concebir el conocimiento como acto único, lo cual es un proceso infinito ya que no tiene fin, en el que pueden darse concepciones distintas sobre los productos mentales del proceso cognoscitivo, sin que estas se consideren como copias, reproducciones, imágenes fieles, como en el realismo ingenuo, dicho objeto aparece en el conocimiento sensorial ya que en esta teoría estas propiedades residen de los objetos, siendo concebidos como representaciones mentales de la realidad por el sujeto, permitiendo una acción efectiva.

Este modelo propone el marco de una teoría modificada del reflejo, y una relación cognoscitiva en la cual el sujeto y el objeto mantienen una existencia objetiva y

real. Ya que a la vez actúan el uno sobre el otro, en una interacción entre el sujeto y el objeto lo cual se produce en el marco de la práctica social del sujeto que percibe el objeto en y por su actividad.

De esta manera relación cognoscitiva entre el sujeto y el objeto, se considera que el sujeto debe anteponerse puesto que constituye y se revela el problema no solo de cualquier filosofía del hombre considerada en sí misma, sino que también de cualquier análisis en el que el sujeto como individuo, activo, desempeñe un papel importante.

Las determinaciones sociales del sujeto son el conjunto de las relaciones sociales, en donde el objeto no es un aparato registrador pasivo, es por el contrario introduce en el conocimiento un factor subjetivo que es el condicionamiento social, esta aportación del sujeto explica las diferencias existentes en la valoración e interpretación de los hechos como en la articulación y descripción de la realidad.

Este carácter activo del sujeto cognoscente está en la relación con el hecho, es decir el conocimiento equivale a una realidad. Estos elementos en la definición del individuo humano como ser social y su concepción de conocimiento en una actividad en práctica, son necesarias para descifrar y comprender el tercer modelo en la relación cognitiva. Mencionando también que en todo proceso de conocimiento se constituye una relación entre el sujeto y el objeto, que existen objetivamente en una relación, es subjetivo-objetiva.

En esta relación sujeto objeto se desarrolla un proceso cíclico de teoría- practica, en donde es indispensable el desarrollo de una relación entre practica-teoría práctica, ya que su fundamento es el hecho en que la práctica social es la fuente entre el criterio de la verdad y fin último del proceso de conocimiento.

De este modo la práctica social es el conjunto de actividades que se realizan conscientemente e intencionalmente ya sea en lo económico, lo ideológico, cultural, cotidiano, por lo que esta práctica social está inmersa en la realidad objetiva, de ello la reflexión que hagamos sobre esta práctica y esta realidad no pueden ser ideas abstractas, es por el contrario son los elementos que deben confrontarse continuamente con la realidad y la práctica.

Su finalidad sobre este proceso de conocimiento es la transformación de la realidad, y la superación de la práctica social es ir haciéndola más eficaz y eficiente sobre la realidad.

Por una parte hablaremos sobre la práctica como punto de partida la práctica social, la cual contiene diversas practicas específicas de acuerdo a las actividades que se realicen, ya que estas prácticas están es si vinculadas de acuerdo a las

relaciones que las personas establecen con su naturaleza o entre si para sus necesidades. Por lo que estas prácticas son una materia prima que es un punto de partida sobre nuestra reflexión de nuestra teoría.

Si no se parte de una realidad comprendiéndola se obtendrá una mejor manera para transformarla, ya que la práctica no significa quedarse en las apariencias, es ir acercándose a la esencia de esa realidad y esa práctica, también es ir descubriendo las necesidades reales, a medida que correspondan a las necesidades sentidas y esas necesidades tan expresadas.

De esta forma también se dará mención sobre la teorización, ya que se empieza una teorización de la práctica y no sobre la práctica, desde el momento en que partimos de esa práctica, logrando nuevos niveles de la propia realidad y de la propia práctica, por lo que la teorización no es un hecho intelectual desligado de la práctica, es un proceso ordenado de abstracción con una visión más profunda y total de la realidad, dando una nueva mirada crítica y creadora de la práctica.

Esta teoría debe incorporar los conocimientos de otras personas, no en forma mecanicista ya que no se trata de transmitir conocimiento, más bien producirlo con los aportes de su propia reflexión, ayudándose con otros pensamientos.

En el momento en que se da un inicio da partida sobre la práctica y se pasa al momento de la teoría para ser analizada, de ahí vuelve nuevamente el regreso a la práctica.

De este modo el conocimiento no es un fin en sí mismo, por lo que no e saber para impulsar la transformación de un pueblo, tal transformación es una nueva manera de hacer una ideología, una política. Esto en las personas significa cambiar sus destrezas manuales, sus capacidades intelectuales en los valores humanos y las normas de conducta. Esto es lo que principalmente le llamamos praxis que es la actividad práctico-teoría transformadora de la naturaleza y la sociedad y simultáneamente formadora del hombre en su conocimiento y en su práctica, por lo que la práctica no significa que se vuelva al mismo punto de partida, sino más bien hacia una posibilidad de una nueva práctica, una práctica mejorada para transformar mejor la sociedad, por lo que una práctica cada vez más transformadora nos lleva en una nueva construcción.