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RESEARCH METHODOLOGY 3.1 Introduction

3.5 Data analysis

Muchas mujeres se preguntan si las modificaciones en su cuerpo son normales y otras se confunden al tratar los síntomas. Enseguida se exponen algunos de los mitos más frecuentes alrededor de la menopausia y el climaterio:

• El climaterio es una enfermedad provocada por la falta de hormonas

Realidad: la menopausia y el climaterio son procesos naturales, parte de una

fase más de la vida sexual y reproductiva de la mujer, consecuencia de la menor producción de estrógenos y progesterona.

• El climaterio es un cambio repentino que lleva uno o dos años

Realidad: la mayoría de las mujeres comienza a experimentar cambios en su

ciclo menstrual mucho antes de la menopausia: menor o mayor duración que los previos. Se denomina postmenopausia al periodo que se inicia a partir de la última menstruación, lo prolongado del mismo obliga a conocerlo.

• La menopausia marca el fin del apetito sexual de la mujer

Realidad: algunas mujeres necesitan lubricantes para contrarrestar la reseque-

dad vaginal debida al hipoestrogenismo, pero esas adaptaciones no significan falta de apetito sexual; de coexistir puede deberse a una diversidad de factores fisiológicos y psicológicos. Por el contrario, en muchos casos sucede lo opuesto, para muchas mujeres desligar al sexo de la función reproductiva es liberador y ven esta etapa como una nueva oportunidad de vivir su sexualidad.

• La mayoría de las mujeres se deprime a partir de la menopausia

Realidad: las mujeres tienden a deprimirse más durante sus años reproductivos

que en la menopausia. En esta etapa experimentan, con frecuencia, irritabilidad, estrés, ciertos cambios de ánimo y alteraciones al dormir, que no pueden diag- nosticarse como depresión.

• Cuando la menstruación no se presenta en varios meses significa que ha ocurrido la menopausia

Realidad: la menopausia ocurre durante el trascurso del climaterio, constituye un

evento más dentro de esta etapa y se confirma cuando una mujer no ha tenido menstruación por un periodo de 12 meses consecutivos. Estas irregularidades pueden obedecer a otros problemas relacionados con el ciclo menstrual, de causa endocrina o tumoral y, por tanto, cualquier cambio en el ciclo menstrual debe constituir un motivo de consulta con el ginecólogo.

• La vivencia del climaterio es igual para todas las mujeres

Realidad: la menopausia ocurre en todas las mujeres, sin embargo cada una lo

experimentará en forma diferente. Esto depende de numerosos factores, la ma- yor parte vinculados estrechamente con la personalidad, la vida familiar, el afecto y el concepto que socialmente se tenga acerca de ello.

• Durante la postmenopausia la mujer engorda

Realidad: los cambios hormonales y metabólicos propios de esta edad favore-

cen el incremento de peso y la distribución de la grasa corporal. Sin embargo, hoy día muchas mujeres llegan a los 45 o 50 años en muy buena forma física, consecuencia de haber optado por un estilo de vida saludable, con una dieta adecuada y ejercicio físico.

• El climaterio implica la pérdida del atractivo sexual

Realidad: el atractivo sexual depende más de la imagen corporal de sí misma

que de los cambios propios del climaterio.

• Después de la menopausia las mujeres necesitan terapia de reemplazo hormonal

Realidad: no necesariamente. Algunas glándulas adrenales, el cerebro y el tejido

adiposo (graso) siguen produciendo estrógeno. El médico y su paciente deter- minarán la necesidad o no de la terapia de reemplazo con base en los síntomas y factores de riesgo.

• La menopausia viene acompañada de depresión y ansiedad

Realidad: solo algunas mujeres experimentan ansiedad o depresión. Ayers y su

grupo encontraron que la depresión y la ansiedad, como síntomas de la meno- pausia, se manifiestan por problemas psicológicos que impiden aceptar que solo se ha transitado a una etapa más de la vida reproductiva, sin que ello impli- que que la vida ha llegado a su fin.3

• Los bochornos debilitan a la mujer

Realidad: los bochornos son experiencias personales con diferentes grados de

afectación en tiempo e intensidad, factores que influyen para indicar o no la tera- pia de reemplazo hormonal.

Realidad: esto solo es cierto si también se extrajeron los ovarios, principales

productores de estrógenos. Si se dejan los ovarios la menopausia transcurre con normalidad.

• La menopausia disminuye la actividad de la mujer

Realidad: al contrario, muchas mujeres postmenopáusicas se sienten más acti-

vas y asertivas que antes.

• Si las menstruaciones desaparecen durante algunos meses pueden mantenerse relaciones sin anticonceptivos.

Realidad: si bien la fertilidad está disminuida en este periodo, no es conveniente

abandonar los anticonceptivos hasta que no hayan transcurrido 12 meses de amenorrea.

ProCesos PsiCológiCos en la menoPausia y Climaterio

En la experiencia de la menopausia existe una considerable variación cultural en la que además de los factores biológicos, las actitudes, los conocimientos, los comportamientos, el estilo de vida y los factores socioeconómicos juegan un papel importante.

El cese de las menstruaciones no es un suceso aislado sino parte de un proceso gradual de cambio fisiológico que sobreviene con la edad y las modificaciones pro- pias del desarrollo, todo ello influido por los contextos cultural y psicosocial. Quizá no sea sorprendente que muchas mujeres occidentales tienden a reportar una gama de síntomas físicos y emocionales en el momento del climaterio: bochornos, su- dores nocturnos, periodos menstruales irregulares, depresión, dolores de cabeza, insomnio, ansiedad y aumento de peso. Sin embargo, aparte de los cambios en la menstruación, sólo los bochornos y sudores nocturnos se han asociado claramente con la menopausia y las alteraciones en las concentraciones hormonales.

Los estereotipos negativos pueden influir en las mujeres de hoy en sus actitudes hacia el climaterio y, posteriormente, su experiencia en torno a éste. Sigue ha- biendo teorías y enfoques muy polarizados de la ginecología, psiquiatría, psico- logía y las corrientes feministas acerca del climaterio. Cada enfoque sugiere muy diferentes perspectivas y tratamientos.1

Los resultados del análisis de la terapia de reemplazo y la variación considerable encontrados en las culturas en relación con la experiencia de la menopausia y el climaterio, han traído como consecuencia mayor interés en lo psicológico y los aspectos socioculturales y mayor conciencia de la necesidad de seguridad y eficacia de los tratamientos.

Cada vez hay más evidencia de que una serie de factores relacionados con la cultura, como el estilo de vida (tabaquismo, dieta, ejercicio y antecedentes repro- ductivos), los factores socioeconómicos, el índice de masa corporal, el estado de ánimo, el clima y las cogniciones (atribuciones de los síntomas, las creencias y las actitudes hacia la menopausia) podrían explicar las variaciones culturales en los síntomas del climaterio.4

La relación entre estado de ánimo deprimido, menopausia y bochornos es com- pleja; en general, algunos estudios han encontrado un estado de ánimo depri- mido ligeramente mayor, que desaparece después de la menopausia, mientras que otros estudios no encuentran cambios. Es importante destacar que el esta- do de ánimo deprimido está más fuertemente asociado con acontecimientos de la vida y estados de tensión que con cambios hormonales.5

Las mujeres deprimidas tienden a reportar rubores, como los síntomas más problemáticos pero las causas están poco claras.6 Hay investigaciones que su-

gieren que el abuso y el abandono tempranos se relacionan con sensación de sofoco. Esto podría explicarse por la influencia adversa de estas experiencias en el eje hipotálamo-hipófisis, que se ha demostrado afectan el cortisol y el ritmo diurno de las concentraciones de cortisol.

Durante los últimos 20 años, los psicólogos han comenzado a estudiar los as- pectos y consecuencias emocionales de los bochornos y los sudores nocturnos para tratar de desarrollar intervenciones psicológicas para disminuirlos. Es co- mún que se mencionen las creencias relacionadas con el contexto social; por ejemplo, las mujeres señalan que durante el bochorno “me siento tonta, incom- petente, avergonzada, poco atractiva”, y esto les provoca ansiedad. Encuestas efectuadas a hombres en general y a mujeres de edades menores demuestran que las preocupaciones de las mujeres en etapa del climaterio pueden ser por sobrestimar el grado en que las demás personas pueden identificar su condi- ción climatérica.7 Smith y su grupo sugieren que esta evidencia puede utilizarse

en intervenciones de terapia cognitiva que puede disminuir la angustia y la evita- ción social que algunas experimentan.8

Un modelo cognitivo acerca de los bochornos y sudores nocturnos, desarrollado por Hunter y Mann, describe cómo una gama de factores psicológicos puede influir en la percepción y evaluación de estos síntomas.9 (Figura 2) El modelo se

basa en teorías de la percepción del síntoma, de la autorregulación y los mode- los cognitivo-conductuales. Sugiere que los factores biológicos, psicológicos, so- ciales y culturales determinan la experiencia de menopausia y climaterio de las mujeres. Por ejemplo, el estado de ánimo deprimido y las creencias negativas alrededor de los bochornos pueden asociarse con la idea de que se trata de un problema y de que, por lo tanto, hay la necesidad de buscar ayuda y todo esto es parte de un factor cognitivo.

Se han desarrollado intervenciones cognitivo-conductuales con la finalidad de ayudar a las mujeres a entender y disminuir los factores desencadenantes y el estrés alrededor de los bochornos y los sudores nocturnos. Algunas son la utili- zación del ritmo de la respiración y las estrategias cognitivas.10,11