• No results found

CHAPTER 4: RESULTS

4.2 Quantitative Analysis Results

4.2.3 Data Screening

En general, todo ejercicio de investigación implica delimitar determinados aspectos sobre los que se quiere profundizar, e inevitablemente dejar otros importantes en el camino. La decisión adoptada por Mugarik Gabe fue la de continuar con los tres ejes de violencia en los que se centró el Tribunal Internacional de Derechos de las Mujeres en Bilbao en el año 2013, que fueron: a) violencias machistas, b) penalización del aborto y c) violencia económica.  Cómo conceptualizar y referenciar la violencia es un asunto sustancial, y más para una organización como Mugarik Gabe que ha apostado por incursionar y profundizar en este tema a través de distintos procesos colectivos. Por ello, los debates realizados en la etapa previa a la documentación de los casos tenían precisamente la intención de ayudar a centrar conceptualmente la violencia en los tres ejes definidos. En los debates participaron mujeres de distintos ámbitos; del movimiento feminista, de organizaciones sociales, de sindicatos, de la universidad, de las ONGD, de instituciones y de medios de comunicación. Este ejercicio de búsqueda de contrastes previos contribuyó a hacer más sólidas las bases sobre las que se sustenta esta investigación, al margen de que no estuviera entre los objetivos de los debates alcanzar consensos sobre los ejes de violencia y su definición.

En esta investigación han estado directamente implicadas 17 organizaciones de Colombia, El Salvador, Guatemala, el Estado español y Euskal Herria. Por un lado, se trata de una participación muy alta que ha hecho posible un esfuerzo de investigación colectiva poco común. Además, la diversidad de organizaciones en cuanto a su trayectoria, ejes de trabajo y procedencia, ha permitido contar con perspectivas, experiencias y visiones muy enriquecedoras en la lucha contra la violencia. Por otro, la implicación de tantas organizaciones feministas es un indicativo de la conciencia sobre la necesidad de fortalecer las alianzas en la defensa de derechos de las mujeres. 

La confianza política existente entre Mugarik Gabe y el resto de las organizaciones participantes ha sido fundamental para llevar a cabo la investigación y garantizar una alta participación. Otro factor que ha favorecido la viabilidad política y técnica de este trabajo es que forma parte de una estrategia de largo plazo con relación a la violencia. Esta investigación surge a raíz del Tribunal Internacional de Derechos de las Mujeres. Viena+20, Euskalerria, 2013, al tiempo que refuerza la campaña Enfrentemos todas las violencias machistas. Patriarkaturik gabe, denok jabe que Mugarik Gabe desarrolla desde el año 2010. La estrategia combina análisis y acción política feminista, generando procesos de investigación-acción entre los que se encuadra este estudio.

Junto a la riqueza de contar con tantas organizaciones y de contextos tan diversos, es preciso reconocer que la distancia geográfica con muchas de ellas ha supuesto una limitación al menos en dos sentidos. Por un lado, ha impedido contar con una retroalimentación más permanente por parte de todas las organizaciones y personas participantes, por ejemplo, sobre el contenido de los ejes de violencia definidos, sobre las dimensiones de análisis seleccionadas u otros aspectos relacionados con el contexto específico de los casos. Si bien se realizaron varias reuniones presenciales iniciales con colectivos en El Salvador, Guatemala y Euskal Herria, no fue posible hacer lo mismo con las organizaciones en Colombia y algunas en el Estado español. En estos casos las reuniones se mantuvieron por Skype. En conjunto,

las reuniones por Skype y la comunicación por correo electrónico y por teléfono han sido los canales por los cual se ha conseguido coordinar todo el proceso.

Por otro lado, la distancia geográfica hacía igualmente difícil a la Mugarik Gabe, como entidad impulsora del proyecto, procurar de forma directa el cuidado y acompañamiento a las mujeres entrevistadas, así como a las documentadoras en el proceso de recibir y procesar las historias de violencia escuchadas. Por ello, se contó con el bagaje de experiencia en este tipo de acompañamientos que tienen las organizaciones participantes, las cuales están más directamente vinculadas a las personas entrevistadas y a las documentadoras, y que tomaron en cuenta las implicaciones personales derivadas de una investigación de estas características.

Con respecto al proceso de documentación de los casos, entre las observaciones iniciales realizadas al marco metodológico se encontraba la tensión que podría suponer que las documentadoras fuesen personas próximas a las mujeres que iban a entrevistar, en el sentido de que esto podría dificultar su cometido. Al mismo tiempo, otras valoraciones ponían en valor precisamente la cercanía y el conocimiento entre las documentadoras y las mujeres entrevistadas, argumentado que de este modo se garantiza una mayor confianza y cuidado ante las repercusiones que puede tener para las entrevistadas (re)adentrarse en una historia personal de mucho dolor. En todo caso, formaba parte de los criterios iniciales de selección de los casos que se tratara de mujeres que ya cuentan con apoyo y seguimiento de alguna organización, ya que hubiera sido una irresponsabilidad involucrar a personas a las que no se hubiera podido acompañar debidamente durante la investigación y después de esta.

En cuanto a la información recabada en las entrevistas y a los documentos de síntesis de cada historia de vida, aún siguiendo una misma metodología y una guía con recomendaciones comunes, han existido diferencias en el alcance y profundidad de las historias de vida. El trabajo de las documentadoras ha sido muy complejo, al tener la responsabilidad de tomar en cuenta en cada caso elementos muy diversos y relacionados con las cinco dimensiones de análisis propuestas. Es decir, debían procurar identificar aspectos que se refieren al análisis de impactos físicos y psicosociales, a elementos relacionados con el contexto e influencia cultural, al componente económico en la historia de violencia, a las cuestiones jurídico-legales asociadas al caso y al tratamiento mediático del mismo. Lógicamente, algunas historias de vida hacen más énfasis en unos elementos que en otros, lo que en gran parte tiene que ver con las particularidades de cada caso, así como con la disposición de las mujeres entrevistadas para ahondar con más detenimiento en uno y otro aspecto de su historia.

Es posible que hubiese sido menos complejo realizar el trabajo de documentación centrado en una sola dimensión, pero con este proyecto se ha pretendido analizar las causas estructurales de la vulneración de los derechos de las mujeres y sus múltiples impactos, por lo que el proceso ha requerido tener una mirada al mismo tiempo focalizada e integral, intentando identificar la interconexión de factores que operan de forma simultánea en la violencia.

Al esfuerzo realizado por las personas que han documentado las 28 historias de vida, se suma el realizado por las especialistas que han elaborado los cinco informes correspondientes a cada una de las dimensiones de interés para este estudio. La capacidad que han tenido para

hacer la lectura de las 28 historias de vida y, a partir de ello, realizar el análisis en función de su especialidad, ha quedado reflejada en la riqueza de todos los informes. Y esto incluso en aquellas dimensiones en las que en principio podían existir menos elementos para hacer el análisis, con mayor claridad quizá en la dimensión mediática, ya que de los 28 casos solo tres habían tenido un tratamiento específico en los medios de comunicación. 

Las cinco dimensiones se han abordado por separado para facilitar el análisis especializado, si bien es obvio que se trata de vertientes interrelacionadas de la vida de las personas y que su comprensión no puede ser completa si se consideran como compartimentos estancos y sin interacciones mutuas.

Aunque los informes se han realizado sobre la totalidad de las 28 historias de vida recogidas, en esta investigación cada caso ha sido importante en sí mismo y se ha tratado como experiencia particular y única. Así, si bien los informes nos facilitan la identificación de patrones de violencia comunes a los 28 casos, ha sido muy importante en el proceso de documentación el tratamiento individualizado de las experiencias vividas y de los significados dados por las mujeres a los impactos de la violencia, a su noción de justicia y reparación, a su percepción sobre el papel jugado en su caso por las instituciones, las organizaciones feministas, los medios de comunicación, etc. 

A través de las historias de vida se ha querido poner en valor la palabra y la verdad de las mujeres entrevistadas, en un proceso orientado a visibilizar las violencias sufridas, comprender las experiencias desde sus propios relatos, identificar objetivos y modus operandi de quienes violentan, desmontar los mecanismos de la violencia, y generar propuestas para incidir en su prevención y en una mejor respuesta institucional y social a las mujeres.

Dimensión física

y psicosocial

NORMA VÁZQUEZ GARCÍA

Feminista nacida en 1960 en tierras mexicanas. Desde hace 18 años reside en Bilbao aunque también vivió los primeros 6 años de la posguerra salvadoreña. Licenciada en psicología, su labor profesional la desempeña combinando el campo de la psicología social y la terapia, fundamentalmente con mujeres. La violencia machista en todas sus formas, es su campo de interés y actuación en ambos campos. En 2003 fundó Sortzen, una consultora que se especializa en el trabajo en torno a la violencia machista y el acompañamiento en procesos de empoderamiento de las mujeres.

Related documents