III.3 Design Principles for PBRL
III.3.2 Defining the Learning Problem
La caída de hojarasca durante el año de muestreo presentó diferencias significativas entre los meses evaluados (Fig. 1), siendo mayor en los meses del período lluvioso con la excepción de diciembre que es un mes del período no lluvioso donde ocurrieron precipitaciones de interés para esta época.
El mayor valor se observa en octubre, el cual presenta diferencias significativas con el resto de los meses estudiados. Diciembre es el segundo de mayor producción, algo a destacar por la situación sinóptica que se presentó durante esta temporada invernal, donde se obtuvieron acumulados por encima de los 100 mm en diciembre y enero. En relación con este último mes, es de señalar el gran volumen de lluvia caído entre el período analizado (20 de diciembre-18 de enero) con 330 mm que contrasta con el menor valor de productividad del estudio. Esto puede estar dado porque estos valores de precipitación se produjeron en un término de 24 horas al segundo día de haber comenzado la colecta correspondiente a enero y en el resto del período no llovió más hasta los días 10 y 11, por lo que no se considera significativo para todo el período analizado, pudiendo haber tenido una mayor repercusión desde el punto de vista fisiológico, otros factores como la temperatura, las horas-luz, la velocidad del viento propio de este mes de la etapa invernal en Cuba.
El resto de la temporada lluviosa no presentó diferencias significativas, sus valores de productividad superaron a los demás meses del período poco lluvioso, que sí presentaron
diferencias significativas entre ellos, siendo menor en enero con 22 g/m2/mes.
La caída de la hojarasca en las plantas está influenciada por múltiples factores como los cambios fisiológicos y los tensores naturales y artificiales. Tovilla y De la Lanza (1999) en estudios realizados en México con la especie Conocarpus erecta (yana) encontraron variaciones significativas dentro del período analizado con los mínimos en enero y febrero y los mayores registros en junio y julio, observándose una periodicidad en la producción y cada 6 meses un
pico elevado de ella. La producción media diaria fue de 2,59 g/m2 (Tabla 1) coincidiendo con los
valores obtenidos por Pool et al. (1975), para esta especie en bosques de manglar del sur de la Florida y Puerto Rico y por Tovilla y De la Lanza (1999) en el Pacífico mexicano para la especie Tabla 1. Producción promedio de hojarasca obtenida durante el estudio (junio 2 000-mayo 2001)
Conocarpus erectus.
La producción media mensual fue de 79,05 g/m2, y el mes de octubre resultó el de mayor
producción y enero el de menor durante el estudio (Fig. 1). Tovilla y González (1992) encontraron
para la especie Rhizophora mangle valores de producción mensuales entre 140 y 200 g/m2/
en este mismo país, en la Laguna de Términos y con la misma especie encontraron valores entre
20 y 140 g/m2/mes con máximos en los meses de mayo y septiembre, y mínimos en febrero y
diciembre.
La producción anual del manglar fue de 948 g/m2, y fue superior a los valores encontrados
por Cintrón y Schaeffer (1983) en La Florida, en estudios realizados con la misma especie en manglares Ribereños de esta región. Otros estudios efectuados en el litoral del Golfo de México por varios autores (Tovilla, 1991; Rico Gray y Lot, 1983; Day et al., 1987; Tovilla y González,
1992) reportan valores desde 727 g/m2/año hasta 1 565 g/m2/año, lo que manifiesta la gran
variabilidad de la productividad y la dependencia de ésta de varios factores antes mencionados. La producción total de hojarasca fue significativamente superior en la época de lluvia en
relación con el período poco lluvioso con valores de 591, 75 g/m2 vs 356,92 g/m2 respectivamente
(Fig. 2) lo que demuestra lo planteado por varios autores sobre la influencia de las precipitaciones, y la productividad del ecosistema (Pool et al., 1975; Negrón, 1980).
Las variables climáticas analizadas en el estudio (lluvia, temperatura, humedad relativa, velocidad promedio del viento, horas-luz) (Fig. 3) que más influyen de forma significativa en el análisis es la temperatura para la época lluviosa, donde se alcanzan los mayores valores durante el año en nuestro país, y la velocidad del viento para la época poco lluviosa (período invernal), donde predominan los frentes fríos que son precedidos por el inseparable anticiclón migratorio y producen vientos fuertes de componente norte.
El viento máximo medio para nuestra región es de 39,6 km/h, superiores en el período invernal como consecuencia de los anticiclones migratorios que afectan en ese período.
Conclusiones
• La productividad primaria del manglar presenta una periodicidad bien definida entre los meses del año, con diferencias significativas.
Fig. 2. Producción de horasca en ambos sentidos.
• La producción de biomasa de hojarasca promedio diaria del manglar del área de estudio en
cayo Coco fue de 2,59 g/m2/d.
• La producción media mensual fue de 79,05 g/m2, y los meses de octubre y enero resultaron
el de mayor y menor producción respectivamente.
• La producción anual de biomasa de hojarasca del manglar fue de 948 g/m2 similares a los
obtenidos para el área del Caribe.
• La producción total de hojarasca es significativamente superior en la época de lluvia con
relación al período poco lluvioso con valores de 591,75 g/m2 vs 356,92 g/m2 respectivamente.
• Las variables meteorológicas que más influyen en la producción de hojarasca es la temperatura durante el período lluvioso y la velocidad del viento durante el período no lluvioso.
Abstract. The authors carried out a study of the productivity of the swamp in forest of border of Rhizophora mangle by means of monitoring parcels in the mark of the project CARICOMP in Cuba, located in the channel of the cage in Coco Cay. It was found that the primary productivity of the swamp presents a much defined rhythm among the months of the year. The one annual production of biomass of trash of the swamp had a mount of 948 similar g/m2 to the obtained securities for the area of the Caribbean for other authors.
The total production of trash is significantly superior in the rain time with relationship to the not very rainy period with securities of 591, 75 g/m2 vs. 356.92 g/m2 respectively.
Referencias
Cintron, G. y Y. N. Sachaeffer (1983): Introducción a la ecología del manglar. Oficina Regional de Ciencia y Tecnología de la UNESCO para América Latina y el Caribe, ROSTLAC, Montevideo, Uruguay.
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Golley, F. B.; H. T. Odum y R. F. Wilson (1962): The structure and metabolism of a Puerto Rican red mangrove forest in may. Ecology, 43: 1-19.
Negrón, L. N. (1980): «La producción de hojarasca en el manglar ribereño del Espíritu Santo» [inédito], tesis de Maestría Universidad de Puerto Rico, Río Piedras, Puerto Rico.
Pool, D. J.; A. E. Lugo and S. C. Snedaker (1975): Litter production in mangrove Forests of southern Florida and Puerto Rico. In Proceedings of the international symposium on the biology and management of mangroves (G. Walsh, S. C. Snedaker and H. Teas, eds.), University of Florida, Gainesville, Florida, pp. 213-137.
Rico-Gray, V. y A. H. Lot (1983): Producción de la hojarasca del manglar de la Laguna de la Mancha. Biótica, Veracruz, 3: 295-301.
Rollet, B. (1984): La ordenación integrada de los manglares: la ecología de los manglares con referencia especial a la base biológica para la ordenación sostenida, forestal y pesca, FAO, Roma.
Tovilla, H. C. y E. Loa (1991): Manglares y marismas, modificaciones debido a los cambios en el uso del suelo en la costa del estado de Chiapas durante 40 años. En Memorias del I Congreso Latinoamericano de Administración de
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Tovilla, H. C. y E. A. González (1992): Evaluación de la producción de hojarasca de Manglar en tres sistemas lagunares del Golfo de México y el Pacífico. En Memorias de la III Reunión Nacional Alejandro Villalobos, 21-23 de octubre, Universidad Autónoma Metropolitana-Instituto de Biología, Universidad Nacional Autónoma de México. Tovilla, H. C. (1994): Manglares. En Lagunas costeras y el litoral mexicano (Guadalupe de la Lanza Espino y Carlos
Cáceres Martínez, eds.), Universidad Autónoma de Baja California Sur, México, 525 pp.
Tovilla, H. C. y De la Lanza, Guadalupe (1999): Ecología, producción y aprovechamiento del mangle Conocarpus
erectus L., Barra de Tecoanapa, Guerrero, México.