• No results found

2. LITERATURE REVIEW

2.4. Demand Estimation

el mejor movimiento. A Fische r no le gustó ver la salvación

de su oponente, y se pasó una noche sin dormir, analizando

la posición, inesperadamente complicada. Según el lugartenien­

te de Fischer, el gran maestro Lombardy, (< nunca an tes Fis­

cher había puesto tantas energías en un final de partida ».

Finalmente, Fischer fue metido a la fuerza en la cama por sus

amigos a las ocho de la mañana, y llegó a la prosecución, a

primeras horas de la tarde, con casi media hora de retraso.

La sesión aplazada fue la más dramática de todo el torneo.

El análisis realizado duran te la noche se desarrolló durante

unos dieciséis movimientos, y Spassky salió con éxito de su

segundo período de apuros de tiempo. En lugar de una «fácil

victoria », Fischer tuvo que entregar una pieza por tres peones

con el fin de mantener unas inciertas posibilidades de victo­

ria. Spassky estaba alcanzando una posición de tablas cuando

la presión de tiempo, que llegaba por tercera vez en la parti­

da, produjo su efecto. Fue un terrible golpe para el poseedor

del título, cuyas res tan tes esperanzas estaban desvaneciéndose.

Blancas : Spassky Negra� : Fischer

Defensa Alekhine . l. P4R!

¡ Repitiendo la nueva arma utili­ zada en la décimoprimera par­ tida !

l. . . . C3AR!

Nada de Defensa Siciliana esta vez. Bueno, Fischer había juga­ do últimamente la Defensa Ale­ khine, y Spassky quizá no.

2. PSR C4D

3. P4D P3D

4. C3AR

La l ínea más aguda es : 4. P4AD, e3e ; S. P4A.

4. • . . P3CR

Es más fuerte que 4 . . . . , Ase . Larsen acostumbraba a j ugar : 4. . . . , P x P ! ? ; S . e x P, P3eR.

5. A4AD

En la partida Browne-Fischer, Rovinj-Zagreb , 1970, se j ugó : S. A2R, Ale ; 6. P4AD, e3e; 7 . P x P, PA x P ; 8 . e3A, (}.(); 9. (}.(), e3A; 10. A3R, ASe ; 1 1 . P3eD, P4D ! . s . ese estuvo d e moda durante un tiempo, pero podría ser pre­ matura debido a : S . . . . , P3AR ! , o : S . . . . , P x P; 6. P x P, A2e ; 7 . A4AD, P3AD. Vasyukov-Larsen, Moscú, 1 9S9.

5. . . . C3C

En varias partidas de campeo­ nato se j ugó : S. . . . , P3AD, pero es más pasiva y quita a las ne­ gras oportunidades de devolver el golpe en el centro : 6. (}.(), A2C ; 1. P x P, D x P; 8. P3TR, 0-0. Ka­ valek - Kupka, Checoslovaquia, 1968.

6. A3C A2C

7. CD2D? !

Tras una larga reflexión, Spassky encuentra algo nuevo, pero no es una solución feliz, pues hay una cierta artificiosidad en la forma en que las blancas refuerzan su avanzadilla en SR. Keres acos­ tumbraba a j ugar aquí : 7. P4TD, o 7 . (}.(), 0-0; 8. P4TD, P4TD; 9. P3TR, C3A; 10. D2R, P4D ! ? ; 1 1 . C3A, A3R ; 1 2 . A4AR. Keres-Kup­ ka, Kapfenberg, 1970.

Son interesantes : 7 . CSC y : 8. P4AR, que aseguran mejor con­ trol del espacio.

7. • • • 0-0

8. P3TR?

Defendiendo aún mejor el peón de rey, pero antes de que fuera atacado. Cuesta tiempo, y uno de los dos movimientos, el sépti­ mo o el octavo, era superfluo.

8. . . . P4TD!

Atacando al activo, pero expues­ to alfil, las negras quieren pro­ vocar un debilitamiento del lado de la dama blanca, y obtener así algunos cuadros adicionales para sus piezas menores.

9. P4TD?

Las blancas luchan en Ja oscu­ ridad y no se dan cuenta del

peligro en que están mientras se enfrentan, enérgicamente, con la amenaza : 9 . . . . , PST . E l movi­

m iento efectuado, con el caballo blanco en 20, crea una seria de­ bilidad. Las blancas deberían ha­ ber intentado algo más modesto como : 9. P3A, A4A; 1 0. 0-0, PST; 1 1 . A2A, A X A; 12. D x A, C3A; 13. T l R, P x P ; 14. C x P.

9. . . • PxP

1 0. P x P C3T! Subrayando Ja futilidad de la es­ trategia de las blancas en el sép­ timo movimiento, cuando se de­ fendieron antes de ser atacadas. El AR blanco se enfrenta con la poco agradable amenaza 1 1 . .. . ,

C4A, y el PTD blanco aún está en mayor peligro. Las negras tie­ nen ahora una ventaja, pues, ade­ más, las blancas están retrasadas en su desarrollo.

11. 0-0

¿Qué otra cosa cabe ? 1 1 . C4R,

D x D + ; 12. R x D, A4A ; 13. C3C,

A2D; no parece prometedor. 11. . . . C4A

12. D2R DlR!

¡ Buscando ganar el peón guida ! en 13. C4R C ( 3 ) x P 14. A x e CxA 15. TlR se-

Muestra típica de las reacciones de Spassky. A las blancas no les gusta el j uego inferior que ten­ drían si tratasen de establecer igualdad de piezas mediante : 1 5 . D4A, A2D; 16. D x PAD ; o : 1 5 . . . . ,

P4CD; 16. D x PAD, A4A; aunque

1 30

hubiera sido una mejor posibi­ lidad para unas tablas que la preferencia de las blancas por el ataque, con eventuales réplicas ventajosas para las negras.

15. . . . C3C

Devolviéndole al caballo su se­ guridad, y manteniendo su ven­ taja en piezas.

16. A2D P5T

17. A5C

Tratando de utilizar su única po­ sibjlidad de organizar una pre­ sión, pues 17. A4C, C4D no servía.

17. . . • P3T

Enfatizando la poca potencia que había en el último movimiento de las blancas.

18. ACT

No hay otra forma en que inten­ tar mostrarse activo.

18. . • • A4A!!

Las negras desperdician la me- jor alternativa : 18 . . . . , A2D! , ame- nazando con : 19 . . .. , A4C, y : 20 .

. . . , CSA, y las blancas se encon­

trarían con problemas inmedia­ tos. La amenaza de las negras de jugar. . . P4AR también sería muy efectiva.

19. P4CR

Las blancas aceptan la invita­ ción a comenzar un ataque, pues no hay nada mejor que puedan hacer.

1 9. A3R?

Más segura era : 19 . . . . , A x C ; 20. D x A, P3AD, y también : 1 9 . . . . , A2D, con la amenaza : 20 . . . . , P4AR. Ahora, las blancas consi­ guen la oportunidad de centrar un caballo sin tener que pagar nada por ello.

20. C4D! ASA

21. D2D

Debió de ser desalentador para las negras el que las blancas no estuvieran perdidas aquí. Por el contrario, tienen contrajuego, pues : 2 1 . . . . , A x P ; 22. P x D, A2C (o bien : 23. CSC ) ; 23. D3R, C4D ; 24. D2D, no sería demasiado agra­ dable para las negras.

21. • • • D2D

22. TDlD

El juego descuidado de las ne­ gras ha dado posibilidades a su oponente.

El PR blanco es tabú y ejerce presión contra el lado del rey negro.

22. TRlR

23. P4A! A4D

24. CSAD DlA

25. D3A! ?

25. P6R ! era fuerte y más peli­ grosa. Probablemente a las blan­ cas no les gustaría 25 . . . . , C5A, pero tras 26. D l A tendrían un buen contraj uego frente a ellas.

25. . . . P3R! Deteniendo el peligroso PR blan­ co.

26. R2T

Las blancas son demasiado len­ tas. La presión de tiempo que se aproxima hace notar su in­ fluencia.

26. C2D

27. C3D?

27. ese era una mejor posibili­ dad. Ahora, las negras se apresu­ ran a obtener espacio para sus piezas. 2 7 . P4AD! 2R. ese D3A 29. C6D D x C 29 . . . . , TR l C ; 30. D2D, P4CD, era otra posibilidad. 30. P X D 31. P x A 32. PSC! A x D P3A

Haciendo todo lo que puede en la lucha por los cuadros negros.

32. PT x P

33. P x P P4A

34. A3C R2A

35. CSR + C x C 36. A x e

La mej or posibilidad de las blan­ cas es j ugar su inferior final de partida con los alfiles de colores opuestos.

36. . . . P4C 3'7. TlAR TlT!

La amenaza T4A-4TR es poco agradable, y las negras t i enen que detenerla.

38. A6A!

No ,·ale Ja pena aceptar el cam­ bio. E l alfil es una pieza fuerte, y puede mantener atareadas a ambas torres negras.

38. . . . P6T

Naturalmente, las negras quieren mantener a las torres blancas ocupadas con su peón pasado.

39. T4A P'7T

40. P4A

En este momento Spassky incli­ nó la cabeza hacia el reloj por pri mera vez para comprobar su tiempo. Esta importante decisión fue tomada baj o una tremenda presión de tiempo. 40. T1 TO era Ja otra elección para Juchar con vistas a obtener unas tablas.

40. A x P 41. P '7D A4D

42. R3C !

El movimiento sellado y el me­ jor de todos (como en la sépti­ ma partida ). Las blancas amena-

1 32

zan con : 43. T4TR, T x T; 44. R x T, y entonces capturar a la otra torre negra promocionando el PD. 42. . . . T6T + 43. P3A No 43. R2A, T( 6 ) x P ! ; 44. P8D( D ) . T x D ; 45. A x T, P4R! , recuperan­ do la torre. 43. . . . T ( l ) lT! La torre pasiva se convierte en

una pieza activa.

44. T4TR! P4R!

consiguiendo espacio para el rey y evitando un j aque perpetuo.

45. T'7T + R3R 46. T'7R + R3D 4'1. TxP T x P +

48. R2A T'1A +

49. RlR

Todo era forzoso y era lo me­ jor para ambos lados.

49. R x P

50. T ( 5 ) x A + R3A 51. T6D + B.2C 5 1 . . . . , R2A; 52. A5R ! , sería peli­ groso. Las negras han iniciado una atrevida continuación , gra­ cias a su excelente juicio de que

tres peones son aún mejores que la pieza blanca.

52. T7D +

52. T6R podría ser enfrentado por 52 . . . . , T lAD. Era interesan­ te jugar : 52. T ( 6 )2D inmediata­ mente.

52. . . . R3T

No dando la oportunidad para : 53. A8D + .

53. T ( 7 ) 2D T x T

54. R x T P5C

55. P4T!

La única posibilidad : 55. R2A, R4C ; 56. R2C, P5AD ; 57. R l T , P6A, sería desesperada.

55 . . . . 56. P5T

R4C P5AD! Tratando de ganar un tiempo ju­ gando en ambos lados.

57. TlTD

obligatorio debido a la amena­ za : 58 . . . . , P6A + , y P8T( D ) . Por ejemplo : 57. P6T, P6A + ; 58. R3D, P8T( D ) ; 59. T x D, T x T ; 60. P7T, T8D + ! ; 6 1 . R2A, T8TR; 62. P8T( D ) , T x D ; 63. A x T, R5A, y las negras ganan con tres peones pasados en dos lados .

57. . . . P X P 58. P6C

Este peón intenta privar de toda actividad a la torre negra.

( Ve r diagrama. )

58. . . • P5T

Las negras pensaban aquí en

una interesante posibilidad de mantener activa la torre con : 58 . . . . , T6T ; 59. P7C , T6CR; 60. T x P, P6A + ; 6 1 . R2R, P6C ; 62. T8T, pero no está nada claro para las negras.

59. P7C

59. A x P, T l CR favorecería a las negras.

59. . • • P6T

60. A7R TlCR

Necesario para prevenir la corir nación del peón blanco.

61. ASA

6 1 . A6A también era posible : 6 1 . . . . , P7T ; 62. R2A, R3A; 63. R2C, R3D; 64. T l T ! , R3R; 65. A4D, R4D ; 66. A6A, con tablas.

61. . • • P7T

Si 6 1 . . . . , P6A + ; 62. R3D ! .

62. R2A R3A

El rey tiene que ir al otro lado, o no hay posibilidad de ganar.

No permitiendo al rey que cruce la fila de la dama. 63 . . . . 64. R3A? P6C+ 64. R2C era más precisa : 64. P5A; 6 5 . T6D + , R2A; 66. T l D ! , P6AR; 67. R3A, P7A; 68. R2C ! ,

con unas tablas fáciles. O : 64 .

. . . , P8TR( D ) ; 65. T x D, R4D ; 66. T l D + , RSR; 67. T I R + !, R6D ; 68. T I D + , R7R ; 69. T IAD, también con tablas.

64 . • . . P8TR ( D ) !

Aquí está . la fuerza de Fischer. Las negras hicieron este movi­ miento rápidamente, con l a cla­ ra visión de que era la única po­ sibilidad para luchar por la vic­ toria. Tras 64 . . . . , PSA; 65. T6D + ! , R2A; 66. T l D ! , los peones negros del lado del rey estarían dema­ siado lejos del apoyo de su rey.

65. T X D R4D

66. R2C

Las blancas tienen que malgas­ tar un movimiento ahora, debido

a su error en el movimiento 64. 66. 67. TID + 68. TIAD PSA RSR R6D Las blancas estaban ahora apu­ radas de tiempo y les quedaban unos cuatro minutos para cua­ tro movimientos.

(Ver diagrama. )

134

69. TID + ??

E l último y decisivo error. Tras 69. T3A + , RSD ; 70. T3A, P6A + ; 7 1 . R l T , P7A; 72. T x PA + , R6A; 73. T3A + , R7D; 74. A3T ! , las blancas salvarían fácilmente me­ dio punto.

69. . . . R7R! 70. TIAD

Las blancas han perdido ya dos tiempos, y no pueden seguir de­ fendiéndose.

7 0 . . . . P6AR 71. ASA

Un intento desesperado. La torre negra logra su libertad, y esto es decisivo.

71. . • • T x P

72. T x P T2D!

De nuevo las negras se apresu­ raron a tomar su decisión co­ rrecta. No 72 . . . . , P7A; 73. A x P, R x A; 74. T4A + ! , con posibilida­ des de unas tablas. La amenaza : . . . , TSD ( o : . . . , T7D + , ante s ) es mortífera.

73. T4R + R8A

74. A4D P7A

Las blancas abandonan.

También hay la amenaza de : 75.

. . . , T x A.

El puntaj e : ¡ 8 a 5 a favor de Fische r !

14

Fischer abandonó el estrado, pero Spassky, tras haber aban­