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2. LITERATURE REVIEW

2.2. Dynamic Traffic Assignment

gra, y amenazó con su captura. Fischer no pudo llevar a cabo

una resis tencia adecuada, y con sorprendente rapidez se en­

contró perdido. Había algo dramático en el logro de Spassky,

obtenido justo en el momento en que la even tual pérdida del

campeonato amenazaba transformarse en una derrota muy

severa, que sería una tragedia personal para un hombre de

su talla. Spassky no estaba en el escenario cuando Fischer

detuvo el reloj y esperó en vano para estrecharle la mano,

antes de irse. Cuando Spassky apareció solo, entre las corti­

nas, y entró en el escenario para firmar las actas de resulta­

dos, hizo continuamente signos con las manos, tratando de

acallar los frenéticos aplausos.

Blancas: Spassky Negras : Fischer

Defensa Siciliana. l. P4R!

¡ Esto refleja el estado de ammo combativo del campeón, que se halla en desventaj a de puntos !

l. . . . P4AD! Aceptando el reto, como en la séptima p.trtida, con el deseo de aplastar, tan rápidamente como le sea posible, las esperanzas del hombre que va perdiendo en el duelo. 2. C3AR P3D 3. P4D P x P 4. C x P C3AR 5. C3AD P3TD 6. A5CR!

Entrando la misma variante que en la séptima partida.

6. . . . P3R

7. P4A D3C!

Las negras también están dis­ puestas para ese tipo de lucha.

8. D2D D X P 9. C3C

Es natural que Spassky busque su posibilidad en esta rara con­ tinuación, en la que Fischer tie­ ne menos experiencia, a pesar de su gran práctica con la variante Naj dorf.

9. . . . D6T

La mejora de Fischer, que dej a a las negras una más flexible elección de planes . La dama ne­ gra parece estar ahora a salvo.

1 0. A X C!

Las blancas se perdieron esta posibilidad de debilitar la estruc­ tura de peones negros en la sép­ tima partida, pero se enfrentaron

con un desagradable dilema tras 10. A3D, A2R ; 1 1 . 0-0, P3T ! . No obstante, el movimiento efectua­ do ya había sido jugado antes.

10. . . . P x A 1 1 . A2R!

Esto también es diferente de la séptima partida. Las blancas mantienen abierta la fila de la dama para hacer presión sobre el PD negro, y obliga a las ne­ gras a malgastar un movimiento para evitar 12. A5T.

11. • . • P4TR

Esto es nuevo. 1 1 . . . . , C3A era conocido como bueno para las blancas : 12. 0-0, y entonces : a ) 1 2 . . . . , A2D ; 1 3 . R l T , A2R ; 14. A5T, T lAR; 15. D3R, C4T; 16. P5A, C x C ; 1 7 . PA x C ! , 0-0-0; 1 8. C5D, P x C ; 1 9 . P x P, A4C ( 19 . . . . , T D l R ; 20. D7T ! ) ; 20. TR I A + , R l C ; 2 1 . D x A, y las blancas es­ tán claramente mejor. Angantys­ son-Ogaard, Dinamarca, 1 968; b ) 1 2 . . . . , A2C ; 1 3 . T3A, A2D ( 1 3 . . . . , 0-0 ? ! ; 14. P5A, P3T; 1 5 . TDlAR, R2T ; 16. T3T, les da a las blan­ cas un ataque decisivo. Balas­ hov-Schauffelberger, Vilna, 1 967 ) ; 14. P5A, T l AD; 1 5 . T3C ! , T l CR; 16. T l AR, con una clara venta­ j a . Minic-Bulj ovcic, Yugoslavia, 1 966.

12. 0-0 C3A

12. . . . , DSC; 1 3 . D3R, C2D, era una interesante posibilidad para permitir que la dama escapase.

1 3. RlT

Esta precaución es una pérdida de tiempo en este momento. La continuación correcta es : 1 3 . C l C ! , inmediatamente.

13. • . • A2D?

Las negras se preparan a colo­ car a recaudo su rey en el lado de la dama, y no se dan cuenta de los peligros. Lo correcto era : 13 . . . . , C4T, evitando el principal problema de la continuación de la partida.

14. ClC!!

La maniobra T3A ha s ido i n ten· tada en una situación ligeramen­ te diferente, pero ésta es una idea bastante inesperada en este tipo de posición . Este movimien­ to paradój ico, que parece dete­ ner el desarrollo adecuado, es muy fuerte y coloca de nuevo en peligro a la reina negra. ¿ Fue sugerido por teléfono desde los círculos ajedrecísticos de Moscú, inventado en los pasados d:as en el apartamento de Spassky en el hotel Saga o hallado sobre el tablero en aquellos treinta mi­ nutos , como afirmaron las blan­ cas? Fuera lo que fuese, causó bastante impresión a un oponen­ te que nunca había tenido pro­ blemas con esta línea en toda

su carrera ajedrecística. Por casi

1 1 6

primera vez en la competición, Fischer empleó más tiempo que Spassky, en su búsqueda de una solución .

14. . . . D5C

No 14 . . . D7C ? ; 15. P4TD! ( 15. P3TD, T I A ! ; 16. C3A, C4T ), y 16. C3T ! , con la doble amenaza C4A

v T R l CD. Pero 14 . . . D5T era

na alternativa; en caso de 1 5 . D3R, C2R, y l a s negras pueden escapar con la reina hasta 3AD ; pero 1 5 . P4A podía construir una nueva presión en el centro.

15. D3R

Cortando de nuevo todos los ca­ minos de huida de l a dama ne­ gra.

15. . . . P4D? Las negras devuelven un peón con la esperanza de activar sus piezas, pero es una solución po­ sicional sin fundamento, pues las blancas harán demasiada presión en el centro. La al ternativa era : 1 5 . . . . , C2R, para liberar el cua­ dro 3AD para la huida de la dama, pero tras 16. C( 1 )2D ( no 16. P4TD, P4A; 17. C( l )2D, P x P ; 1 8 . P3A, debido a . .. . C4D ! ), no

resulta muy claro que la posi­ ción de las negras merezca tanto optimismo. ¿ Se trata, pues, de una refutación de la línea «peón envenenado » ?

1 6 . P x P C2R 1 7 . P4A!

Incrementando la pres1on en el centro. 17. P x P, P x P, ofrecería mucha actividad a las piezas ne­ gras.

1 7. . . . C4A

La mejor y casi la umca buena pieza que tienen las negras.

18. D3D!

El cuadro más activo. La dama ejerce presión contra el fuerte caballo negro : 18 . . . . , P x P; 1 9 . P x P, A4C ? ; 2 0 . D x C , A x A; 2 1 . C( 1 )2D, A x T ; 22. T x A, daria a las blancas una victoria estraté­ gica . El material está igualado,

y las únicas dificultades de las negras estriban en no tener un lugar seguro para el rey, y en el problema de cómo completar satisfactoriamente su desarrollo. Las blancas presentan un claro plan de trasladar nuevas fuerzas al campo de batalla, y obvia­ mente su situación es mucho me­ jor.

18. . . . P5T? Esto apresura la decisión, pero es difícil culpar a las negras por su falta de paciencia ante una posición estratégicamente per­

dida.

1 9. A4C

Las negras estaban amenazando con : 19 . . . . , C6C + ; 20. P x C , P x P + ; 2 1 . R l C , A4A + ; pero ahora hay una respuesta en : 2 1 .

A3T . A l mismo tiempo, e l caba­ llo negro, su mejor pieza, estA bajo una creciente presión.

1 9. . • . C3D

20. C ( 1 ) 2D

20. PxP, PxP ; 2 1 . D6C + ; R2R! , no sería efectivo. Las negras es­ tán ahora inermes frente a la creciente presión de las piezas blancas.

20. P4A?

Pierde, pero ¿ qué otra cosa ha­ cer?

21. P3TD!

La dama está ahora en terribles problemas.

21. . . . D3C No hay otro movimiento. 2 1 . DST ; 22. CSA.

22. P5A! D4C de nuevo forzada.

23. D3AD!

La amenaza 24. P4TD es ahora mortífera. La dama negra no tiene una buena retirada, y su TR está s iendo también atacada.

23. P x A 23 . .. . , T l CR ; 24. P4T, A2C; 25.

C4D ! , también gana con facili­

dad.

24. P4TD! P6T

1 1 8

El último intento desesperado.

24. . . . , D7R; 25. TD l R, gana la

dama y mantiene el ataque si­ multáneo sobre el caballo y la torre negros. 25. P X D 26. R x P 2'7. D6A! P x P + T6T C4A 27 . . . . , A2R; 28. D7C, sería igual­

mente desesperado.

28. P6A! AlA

29. PD X P PA x P

30. TRlR A2R

31. T x PR

Las negras abandonan.

¡ La ventaja de Fischer quedaba reducida a dos puntos : 6 1 /2 a

12

Bobby Fischer se había calmado, estaba decidido a jugar