3.6 Methods
4.4.1 Drift and diffusion in continuous attractor models
Max Horkheimer nació en Stuttgart en 1895. Hijo único, su padre, Moritz Horkheimer, fue industrial, fabricante textil, y en su empresa trabajó nuestro autor algún tiempo. Su familia era judía ortodoxa. Para Horkheimer lo religioso no era un rasgo diferenciador de un pueblo, sino algo que pertenece a la esfera de lo individual. Este judaísmo liberal marcó las primeras vivencias religiosas de Horkheimer y, más adelante, el modo de afrontar los problemas religiosos en general, y el cristianismo en particular. En 1911, antes de abandonar sus estudios para trabajar con su padre, había conocido a Friedrich Pollock.
Su vocación filosófica tuvo ocasión de manifestarse en un viaje a París, donde leyó las obras de Schopenhauer y, a partir de él, Hegel y Marx; complejo proceso intelectual que pasó también por Nietzsche y Freud.
Después de la Primera Guerra Mundial comenzó sus estudios en la Universidad de Munich, donde estudió Filosofía y Psicología. Después se marchó a Frankfurt, donde estudió filosofía con Hans Cornelius, siendo Horkheimer su discípulo. Se graduó con una tesis titulada La Crítica del Juicio de Kant como Meditación entre la Filosofía Práctica y Teórica1 en 1925. Allí en Frankfurt conoció a Theodor Adorno, y en esta Universidad se convirtió en profesor docente. En 1930 obtuvo la dirección del “Instituto de Investigación Social”.
Horkheimer pretendía convertir la Filosofía en una teoría de la sociedad, ya que, para él, la filosofía tradicional había culminado con el idealismo hegeliano. Pensaba que la teoría debía hacerse práctica, al igual que Marx, pero,
1 En un artículo titulado: “Interpretación y Recepción de la Filosofía Teórica de Kant en el Pensamiento de
Horkheimer Max (1895-1973)”, recogido en la revista Cuadernos de Filosofía (n˚ 3, 1976, pp. 57-72), José Manzanana afirma que Horkheimer aleja a Kant de la especulación idealista y lo sitúa en la Ilustración, con lo que, para él, la aproximación de Horkheimer hacia la filosofía de Kant está en “la teoría del orden burgués”.
126 a diferencia de este, no a través de una rápida transformación revolucionaria. En 1932 publicó un artículo titulado Observación Sobre Ciencia y Crisis. Horkheimer opina que la Ciencia es un componente primordial para la riqueza social, por lo cual debería actuar en provecho del Hombre, pero realmente no sucede así, porque sus resultados van dirigidos a la industria y no a la racionalización de la sociedad; la Ciencia no considera la posibilidad de una transformación social, ya que para ella la sociedad es sólo un mecanismo de procesos que se repiten.
La salida y distribución del primer proyecto de investigación común del Instituto, Studien über Autorität und Familie, se vio interrumpido por la emigración de sus miembros. Horkheimer fundó en 1933 una filial del Instituto en Ginebra. En 1934 marchó a Estados Unidos, el presidente de la Universidad de Columbia le propuso asociar el Instituto a la Universidad; ese fue el año en el que se trasladaron a Estados Unidos Marcuse, Löwenthal, Pollock y Wittfogel; Fromm ya se encontraba allí. Pollock fue quien sacó de Alemania el dinero para la emigración.
En 1936 se publicaron los Studien über Autorität und Familie; su investigación fue debida a la pasividad que había demostrado el proletariado respecto con la revolución. Trabajo, familia, Iglesia, etc., ejercen coacción en el Hombre; Marcuse, además, hace hincapié en la influencia que la teología tiene sobre la autoridad.
En 1937 Horkheimer publicó el artículo Teoría Tradicional y Teoría Crítica, del que hablaré más adelante, en él nuestro autor trata uno de los grandes temas de la Escuela de Frankfurt: la desaparición de la individualidad, además en él habla del tipo de racionalidad científica y de la desvinculación de la Ciencia en la sociedad actual, punto central en los autores asociados con la “Teoría Crítica”.
127 En 1940 Horkheimer recibió la ciudadanía americana. En 1941 se separa del grupo de investigación que él mismo había creado al marcharse a California para trabajar exclusivamente con Adorno. Allí escribió Estado Autoritario y Razón y Autoconservación; en el primero se encuentran estudios sobre el Régimen Nazi e influencias del Capitalismo de Estado de Pollock; en el segundo se encuentra una razón con tendencias a disolverse en el interés de la conservación individual. El proceso de aniquilación de la Razón ya ha comenzado, así como la aniquilación de la individualidad en Occidente. Esto nos sirve para comprobar que en el pensamiento de Horkheimer se estaba produciendo un cambio, al romperse el suelo que sostenía su proyecto de la “Teoría Crítica”.
En 1949 volvió a Frankfurt, en 1950 se abre de nuevo el “Instituto de Investigación Social”. Entre 1951 y 1953 nuestro autor fue Rector de la Universidad de Frankfurt. En 1953 Adorno se convierte en el director del Instituto, aunque Horkheimer sigue participando.
A mediados de la década de los sesenta se retiró de la docencia en la Universidad de Frankfurt. En 1953 había obtenido el Premio Goethe de la ciudad de Frankfurt, y más tarde fue nombrado ciudadano honorífico de la misma ciudad.
En 1954 y 1959 volvió a Estados Unidos para dar conferencias en la Universidad de Chicago.
Horkheimer murió en 1973 en la ciudad de Nuremberg. Fue enterrado en el cementerio judío de Bern, Suiza.
Podría hablarse de tres momentos evolutivos en el pensamiento de nuestro autor, tal como afirma Habermas:
1) Hasta los años cuarenta, en el que la “Teoría Crítica” se presenta como un programa de posibilidades reales.
128 2) Horkheimer ofrece una visión totalitaria de la sociedad industrial, ampliamente desarrollada en la Dialéctica de la Ilustración y en la Crítica de la Razón Instrumental.
3) A partir de los años cincuenta, donde no se ve ningún elemento nuevo, aunque si vuelve a tomar temas anteriores.
El propio Horkheimer reconoció la existencia de dos etapas: la primera, donde la “Teoría Crítica” esperaba que la sociedad llegara a organizarse y se produjera una revolución; y la segunda, después de la barbarie de los totalitarismos ya no se confía en la Revolución, aunque si se pretende conservar lo positivo, tal es el caso de la autonomía individual, la importancia del individuo, etc.
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