6.4 Engineering Insight
6.4.2 Engineering Implications
Una vez que todo esté listo para el parto, el mismo debe garantizarse con la atención médica respectiva; se deben conocer todos los antecedentes y las semanas de gestación para determinar si es parto normal, se realizará el proceso respectivo, si es cesárea se remitirá al quirófano para el respectivo procedimiento, en cambio si presenta Prematurez, las condiciones de atención deben extremarse, para preservar la vida del bebe que está por nacer, para lo cual se debe tomar en cuenta lo siguiente:
1. Alistar los equipos y materiales adecuados para el parto que está por atenderse. 2. Alertar al laboratorio sobre la posibilidad de utilizar pintas de sangre para la madre. 3. El lugar del parto debe tener las normas de asepsia y antisepsia para garantizar la no
existencia de infección.
4. El tiempo del parto debe ser el menor posible y con el menor esfuerzo para que el recién nacido pueda ambientarse con facilidad a su nuevo mundo.
5. Colocar a la madre los medicamentos: la oxitocina 10mg intramuscular para evitar hemorragias, además la hidratación correspondiente prescrita por el médico.
6. Verificar signos vitales de la madre, los cuales son parámetros que indican la condición de salud actual y nos alertan de cualquier anomalía que pueda suscitarse. 7. Realizar el proceso de clampleo del cordón umbilical del recién nacido.
8. Aspirar secreciones nasales y bucales, esto para evitar broncoaspiraciones.
9. Se debe garantizar que el primer llanto del bebe sea en el tiempo más pronto posible para evitar casos de asfixia.
10. Ubicar al recién nacido en el vientre materno, junto a las mamas de la madre, esto para equilibrar a la temperatura del cuerpo de la madre y para producir el primer contacto físico y afectivo con la madre.
11. Colocar la manilla de identificación con la finalidad de garantizar la identidad de madre e hijo.
61 3.10 Después del parto
Una vez que se haya analizado la Prematurez, es necesario que el recién nacido sea enviado a la unidad de Neonatología en donde se le brindarán los siguientes cuidados de Enfermería:
1. Es necesaria la valoración inmediata del médico especializado en Neonatología para que traslade al recién nacido a cuidados de Enfermería y allí se continúe con el tratamiento específico de rigor.
2. Efectuar los cuidados inmediatos del recién nacido en el salón de partos.
3. Ejecutar la reanimación cardiopulmonar en caso de ser un recién nacido con asfixia o broncoaspiración de meconio.
4. Efectuar el examen físico del recién nacido y registrar los resultados en la historia clínica.
5. Observar y evaluar al paciente asignado dentro del horario de su turno de trabajo y registrar los resultados.
6. Informar al médico de turno cualquier tipo de anomalía o cambios por pequeños o imperceptibles que sean.
7. Entregar y recibir en cada turno de trabajo, los pacientes y recursos materiales de la sala.
8. Participar de forma activa y efectiva en los pases de visitas junto al personal médico y anotar cuidadosamente cualquier tipo de indicaciones.
9. Preparar fórmulas de leche para los recién nacidos que lo requieran bajo indicación médica.
10. Efectuar en forma permanente los cuidados generales al recién nacido.
11. Ejecutar diariamente el baño, la cura del cordón umbilical y la medición e interpretación de los signos vitales.
12. Cumplir el programa de inmunización en forma diaria, para preservar cualquier tipo de infección.
13. Reconocer las necesidades afectadas del paciente y trazar expectativas para resolverlas.
14. Efectuar aspiración oral, nasofaríngea y traqueal, de la misma manera supervisar al recién nacido y efectuar este proceso cuando sea necesario.
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15. Extremar las medidas de higiene, insistir en el lavado de mano y mantener la unidad individual del paciente, sin descuidar el mínimo detalle relacionado a la asepsia. 16. Desinfectar la unidad individual del paciente, así como la desinfección terminal de
cunas e incubadoras, ya que siempre deben estar listas para ser usadas.
17. Regular y controlar el equipo de administración de oxígeno. Brindar oxigenoterapia adecuada cuando sea necesaria, en forma especial cuando se note que el cuadro clínico del recién nacido comienza a empeorar.
18. Usar correctamente los cardiomonitores, debido a que el corazón es el principal órgano indicador de vida, siguiendo las indicaciones precisas de los fabricantes. 19. Realizar canalización de venas periférica y abordaje venoso profundo, mediante el
catéter epicutáneo o umbilical.
20. Cumplir los cuidados de enfermería en paciente con cateterización venosa, de acuerdo a las indicaciones dadas por el médico especializado tratante.
21. Preparar correctamente la nutrición parenteral.
22. Regular y utilizar correctamente las bombas de infusión.
23. Controlar el goteo de los fluidos intravenosos, de acuerdo a la gravedad que presente el paciente.
24. Administrar rápida y correctamente sangre y derivados, cuando el caso lo amerite. 25. Recoger muestra de sangre y orina para análisis en laboratorio, este procedimiento
debe ser de control para precautelar la vida del recién nacido.
26. Usar correctamente las lámparas para la fototerapia y sugerir la realización de otros exámenes más especializados, si el caso amerita.
27. Valorar la coloración amarilla del recién nacido, tratándolo como un síntoma de enfermedad.
28. Brindar la alimentación adecuada, cuidando que la administración sea el resultado de un tratamiento especializado.
29. Cuando sea necesario, realizar la alimentación por sonda nasogástrica por gavaje y gastróclisis.
30. Priorizar la lactancia materna, ya que este alimento en los primeros días de nacido es insustituible.
31. Preparar al recién nacido para maniobras invasivas y asistir al médico para su realización, como también preparar el material indispensable a ser utilizado.
32. Cumplir el programa de intervención mínima para los recién nacidos de bajo peso y pretérmino.
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33. Evaluar el adecuado funcionamiento del sistema gastrointestinal, auscultación de ruidos intestinales, reconocer distensión abdominal y regurgitación anormal.
34. Evaluar la respiración, auscultación e interpretación de los sonidos pulmonares, frecuencia, ritmo, retracción, ubicación del tubo endotraqueal, atelectasia y neumotórax.
35. Valorar la respiración del paciente según el test de Silverman-Anderson o la escala de Downes e informar resultados de forma inmediata.
36. Evaluar el estado cardiovascular, auscultación y evaluación de los ruidos cardíacos, frecuencia, ritmo y pulsos periféricos.
37. Evaluar la función neurológica: estado de alerta, movimientos coordinados y los reflejos principales y secundarios del recién nacido.
38. Realizar fisioterapia respiratoria para prevenir la atelectasia, para esto se debe realizar la planificación necesaria en cada caso.
39. Reconocer los cambios en el estado circulatorio, hipotensión e hipertensión, presencia o ausencia de pulsos, para detectar lo cual el cuidado debe ser intensivo y profesional.
40. Evaluar la adecuada función urinaria, edema y distensión abdominal, asistiendo al neonato en la realización plena de estas funciones corporales.
41. Reconocer cambios en la perfusión y el color, para determinar los síntomas de infección.
42. Cumplir las normas de aislamiento, cuando sea necesario para evitar que exista contaminación entre pacientes, este proceso deberá realizarse con el mayor cuidado de profesionalismo.
43. Cumplir estrictamente indicaciones médicas, así como administrar correctamente la dosis y vía de los medicamentos.
44. Interpretar los exámenes complementarios y registrar los resultados en la historia clínica, como también informar en caso de detección de posibles cambios que pueden deteriorar el estado actual del recién nacido.
45. Evaluar cambios importantes en el recién nacido e informarlo al médico tratante para su efectiva curación.
46. Actuar correctamente en el transporte del recién nacido críticamente enfermo, en caso de cuidados intensivos de Enfermería o de ser trasladado a sitios que se requieran.
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47. Evaluar las necesidades psicosociales de la familia, efectuando el tratamiento que sea necesario o recomendando la asistencia de otros profesionales.
48. La Unidad de Enfermería en Neonatología debe intervenir continuamente en el cuidado de los pacientes que presentan un alto compromiso para la adaptación en la vida extrauterina, fundamentalmente los ingresados en la Unidad de Cuidados de Neonatología para que los cuidados de enfermería se extremen.
49. En forma resumida en esta unidad se deben evaluar la historia clínica, la realización detallada del examen físico, la perspectiva integral del recién nacido que incluye: tiempo de gestación, su grado de madurez, crecimiento y desarrollo, factores de riesgo antes, durante y después del parto, adaptación a la vida extrauterina según la afección que presente y sus complicaciones.
50. Finalmente se deben analizar en forma más específica los trastornos respiratorios del recién nacido, con la realización de exámenes de laboratorio, experiencia de los médicos y análisis del cuadro clínico del paciente, para determinar la existencia de la enfermedad de la membrana hialina, y en caso de detectarla en forma positiva se debe enviar al recién nacido a la Unidad de membrana Hialina del centro de salud, en donde se le brindará una atención personalizada que incluye un tratamiento completo. 3.11 Cuidados de enfermería en Membrana Hialina.
Los cuidados tanto del personal médico como de la unidad de Enfermería son especializados e incluye el siguiente procedimiento:
1. En primer lugar, se debe administrar oxígeno al recién nacido y ubicarle en la cuna térmica.
2. Luego se realiza la estabilización integral del paciente ingresado, con la prioridad de la atención especializada.
3. Se realizan los exámenes médicos correspondientes para determinar el grado de inmadurez de los pulmones y con ello ratificar la enfermedad de membrana hialina. 4. Se analizan los síntomas más relevantes del recién nacido como respiración irregular
como producto de taquipnea o bradipnea, cianosis, quejido respiratorio, aleteo nasal, entre otros
5. Aplicación de la prueba de Silverman-Anderson en la que intervienen 5 signos clínicos, que se evalúan de 0 a 2 puntos cada parámetro, acorde con la presencia de ellos en el recién nacido y se suman, mientras más alta es la puntuación mayor es la alteración del aparato respiratorio, se clasifica de 1 a 3 dificultad leve, de 4 a 6 dificultad moderada y de 7 a 10 dificultad grave, o de acuerdo a la evaluación para
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diagnosticar Membrana Hialina, en este caso el personal de enfermería debe valorar los parámetros que cada recién nacido presenta e informar del caso.
6. Realización de los exámenes complementarios respectivos como: radiografía de tórax, hemoglobina, hematocrito, glicemia, gasometría, perfil de sepsis, entre los más recomendados u otros que de acuerdo al criterio médico sean necesarios de realizar. 7. Determinación de la categoría diagnóstica, mediante el conocimiento de deterioro del intercambio gaseoso, alteraciones por defecto en la oxigenación o en la eliminación del dióxido de carbono a través de la membrana alveolar capilar ocasionada por la disminución del surfactante e inmadurez del tejido pulmonar.
8. Analizar el patrón respiratorio ineficaz, especialmente en lo que se relaciona a la inspiración o la espiración, tratando de proporcionar una ventilación adecuada, debido a la presencia de líquido o aire extra alveolar en los espacios intersticiales, o en el tratamiento de un proceso inflamatorio.
9. Analizar la limpieza ineficaz de las vías aéreas y realizar el proceso necesario para reactivarlas.
10. Revisar el proceso de la incapacidad para eliminar las secreciones u obstrucciones del tracto respiratorio para mantener las vías aéreas permeables, ocasionado por la presencia de abundante secreciones espesas o meconio.
11. Establecer las acciones de enfermería en el recién nacido con síndrome de dificultad respiratoria, manteniendo las vías aéreas permeables para mejorar el intercambio de gases.
12. Colocar al neonato en posición de distrés, es decir en posición decúbito supino con el cuello discretamente hiper extendido para abrir la epiglotis y mejorar el intercambio de gases.
13. Colocar al recién nacido en una fuente de calor, para garantizar un control térmico adecuado, ya que se debe tener muy en cuenta que la hipotermia agrava la dificultad respiratoria.
14. Administrar oxígeno húmedo y tibio, para evitar la resequedad en la mucosa y la hipotermia endógena, además de proveer al recién nacido una buena oxigenación en incubadora, en caso de que no haya mejoría se lo debe colocar en campana de oxígeno.
15. Medir e interpretar los signos vitales, enfatizando en la frecuencia respiratoria y en la temperatura.
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16. Valorar la ventilación mecánica acorde con los parámetros clínicos y hemogasométricos.
17. Brindar alimentación de forma adecuada, si presenta polipnea, se recomienda alimentar por el método de gavaje, si el distrés respiratorio es grave suspender la vía oral e informar al médico para el cambio de alimentación correspondiente.
18. Evitar y corregir las alteraciones metabólicas, se recomienda realizar exámenes complementarios seriados, y sobre todo cardio monitorizar al paciente, para valorarlo en forma permanente.
19. Chequear la oximetría de pulso del recién nacido constantemente, mediante el saturómetro, para detectar a tiempo los signos y síntomas de cualquier tipo de complicación.
20. Administración correcta del surfactante que es una lipoproteína que recubre las células alveolares y reduce la tensión superficial a nivel de la interface aire-agua y evita el colapso alveolar, el edema pulmonar y las infecciones.
21. Realizar los exámenes de laboratorio respectivos en forma serial para el control diario de la enfermedad de la membrana hialina o síndrome de dificultad respiratoria idiopática.
22. Analizar la etiología del recién nacido como el nacimiento pretérmino, el parto por cesárea, la hipoxia fetal, las diabetes en sus progenitores, la incompatibilidad sanguínea materno-fetal, la hemorragia ante parto o intraparto, los hijos previos con enfermedad membrana hialina, el segundo gemelar.
23. Establecer el monitoreo de las manifestaciones clínicas como el quejido respiratorio, la polipnea, bradipnea e informar cuando el recién nacido empeora.
24. Asistir con ventilación mecánica cuando exista disminución o ausencia del murmullo vesicular, edema periférico, Liguria, distensión abdominal y la depresión neurológica.
25. En caso de que el cuadro se agrave con el transcurrir de las horas, el niño se fatiga y presenta apnea, insuficiencia respiratoria grave, que se acompaña de asfixia secundaria, empeora el cuadro respiratorio, lo que debe ser asistido con cuidados intensivos y ventilación mecánica inmediatamente para evitar complicaciones mayores.
26. Son necesarios en este punto los exámenes complementarios de gasometría, hemoglobina, hematocrito, coagulograma, glicemia, ionograma y la radiografía de
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tórax, todo esto para realizar un completo tratamiento y salvar la vida del recién nacido.
27. El personal de enfermería se encarga de la administración del surfactante de acuerdo a la prescripción médica.
28. Se debe controlar la existencia de la respuesta disfuncional al destete del ventilador, que se relaciona con la incapacidad para adaptarse a la reducción de los niveles de soporte ventilatorio mecánico, lo que interrumpe y prolonga el período de destete en el recién nacido, producto de la dependencia ventilatoria o incapacidad para realizar respiraciones enérgicas por la inmadurez del tejido pulmonar o disminución del surfactante.
29. También se debe revisar la alteración de la mucosa oral, las lesiones en los labios y tejidos blandos de la cavidad oral ocasionada por el tubo endotraqueal y con esto el porcentaje de riesgo de lesión cerebral como consecuencia de la interacción de las condiciones ambientales con los recursos adaptativos y defensivos por la disminución de la oxigenación, efectos nocivos en la administración de oxígeno y necesidades de cuidado.
30. Se deben evitar los riesgos de infección de ser invadido por microorganismos patógenos por la invasión de la mucosa respiratoria debido a la intubación endotraqueal y por el acceso venoso profundo.
31. Se deben priorizar y extremar las acciones de enfermería en el recién nacido con esta enfermedad y cuidar las aspiraciones y secreciones bucofaríngeas y nasales, para mantener las vías aéreas permeables.
32. Se deben vigilar los signos y síntomas de complicaciones, como por ejemplo la hipoglicemia, la hipocalcemia, la hiperbilirrubinemia, la hemorragia pulmonar, entre otras posibles complicaciones.
33. También se deben controlar complicaciones relacionadas a hemorragia intraventricular, displasia broncopulmonar, acidosis metabólica y realizar las acciones generales de los cuidados de enfermería en un paciente ventilado.
34. Administrar y cumplir estrictamente los cuidados en el empleo de surfactante exógeno y cardio monitorizar al paciente, para controlar la frecuencia respiratoria y las saturaciones de oxígeno constantemente.
35. Medir e interpretar los signos vitales periódicamente hasta que el paciente se estabilice para lo cual se deben cumplir estrictamente las indicaciones dadas por el médico tratante.
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36. Evitar o corregir la hipotermia, la hipoxemia y la acidosis e interpretar los exámenes complementarios antes y después del empleo del surfactante exógeno.
37. Valorar la evolución clínica del paciente y el empleo de una segunda administración de tipo técnica del surfactante exógeno.
38. Preparar el surfactante a través de la sonda en 3 dosis y administrar 1/3 de la dosis total en cada posición lentamente, decúbito supino, lateral derecho y lateral izquierdo, siempre con el cuerpo horizontal.
39. Ventilar con presión inspiratoria de 2 cm de H2O, mayor que la que tenía previamente
después de cada instilación, hasta que desaparezca el chapoteo producido por la presencia de líquidos en las vías aéreas.
40. Aumentar la presión inspiratoria a 3 cm de H2O, si durante la instilación aparece
cianosis hasta que esta desaparezca, para prefijar nuevamente la presión inspiratoria que tenía antes de la instilación, luego de terminar el suministro del producto, en este paso se debe evitar realizar aspiraciones bronquiales hasta después de una hora de haber administrado el surfactante.
41. Luego de este procedimiento se debe realizar gasometría y radiología de tórax antes y después de los 15 min de la administración del surfactante.
42. Es importante la valoración constante, especialmente del área pulmonar, para determinar la maduración de estos órganos que permiten la respiración normal del recién nacido, en esta etapa es importante la administración dosificada del surfactante que le ayuda al neonato a completar la etapa de maduración pulmonar.
43. El personal de enfermería que este al cuidado de una paciente con Membrana Hialina, debe realizar una evaluación continua y permanente de estos casos, para precautelar la vida del neonato.
44. Una vez controlado el caso, se debe capacitar a los padres para que ayuden al niño en su completa recuperación, especialmente con la administración del surfactante. 45. Y finalmente los controles externos deben ser periódicos, para de esta manera
garantizar la completa curación del recién nacido y que continúe con su vida normal.