5.1 ComeBack!: a Generative Tool for Refactoring-Based Adaptation
5.1.3 Evaluation of ComeBack! Functionality and Adapters’ Performance Overhead
La energía especial de los días de Virgo se hace sen- tir en la actividad de los órganos de la digestión. Actúa sobre el intestino delgado y el intestino grue- so, sobre el bazo y el páncreas.
• Lo que usted haga en los días de Virgo por la diges- tión, el bazo y el páncreas, tendrá un efecto doble- mente benéfico, preventivo y curativo. Con excep- ción de intervenciones y operaciones en esta zona. • Todo lo que signifique un esfuerzo mayor para los órganos de la digestión en los días de Virgo tendrá consecuencias más nocivas que en otros días.
Si de usted depende fijar la fecha para una inter- vención u operación de estómago, bazo o páncreas,evite los días de Virgo; sobre todo del 23 de agosto al 23 de septiembre. Elija para la intervención el período de cuarto menguante.
Qué flota en el aire en Virgo: Los días de Virgo, de carácter frío y húmedo, son los días de tierra por antonomasia. Su color es el amarillo. En la horticultura y en la agricultura, el signo del zodía- co desempeña un papel de suma importancia. Durante este signo, se ven favorecidos casi todos los trabajos en el huerto, el campo y el bosque.
En estos días, las personas delicadas del estómago y los intes- tinos, a menudo tienen problemas con la digestión. Por eso, durante estos tres días, sería conveniente que renunciaran, aunque no es fácil, a ingerir comidas pesadas o ricas en grasas.
Las hierbas medicinales recogidas en Virgo no sólo facilitan la digestión sino que también actúan favorablemente sobre la sangre, los nervios y el páncreas. Así, por ejemplo, una infusión de ortigas recogidas en Virgo es un depurativo de la sangre y surte siempre un buen efecto. Debería almacenarse para todo el invierno a prin- cipios de septiembre (de marzo en el hemisferio sur), cuando Vir- go aparezca otra vez en cuarto menguante. Esta infusión puede ayudar a que un páncreas agrandado recupere su función normal. El color naranja puede influir favorablemente sobre problemas digestivos y evacuaciones intestinales dificultosas, sobre todo si se usa en los días de Virgo. El violeta, en cambio, estimula el bazo y junto con ello la capacidad inmunológica.
Problemas intestinales
La invitación mental a los problemas intestinales: «Así de sencillo. No tengo tiempo para digerir todo eso. Y aunque lo tuviera, prefiero mirar a otro lado y distraerme». «¡Estoy tan aburrido!»
Hay que digerir el pasado. Además, no existe aventura más grande que mirar de frente la realidad, sin reservas, sin rencor,
queja ni autocrítica. ¡No se pierde nada con ello, sólo se gana! Qué puede hacerse: Muchas personas con problemas intestinales y digestivos tienen tendencia a tomar medidas exageradas. Casi siempre, y como en tantas otras ocasiones, detrás de ello se escon- de la impaciencia y la esperanza de obtener resultados rápidos. Sin embargo, las conductas y los hábitos alimentarios practicados du- rante muchos años no se pueden cambiar de la noche a la mañana. Y aunque así fuera: el cuerpo reacciona muy lentamente a los cam- bios, igual que una tierra agotada reacciona con mucha lentitud a los
métodos naturales de cultivo. Se necesita tiempo para volver a recor-
dar lo natural y adaptarse a los ritmos de la naturaleza. A menudo, el intestino debe volver a aprender primero a reconocer sus propias señales.
Muy a menudo, el factor desencadenante de los problemas in- testinales es la ingestión de demasiados alimentos crudos. Sin duda son muy sanos, pero muchas veces se exagera con ellos. Por ello casi
siempre se deben hacer algunos cambios en la alimentación para solucionar dichos problemas. No olvide también que los desplaza- mientos de vértebras, sobre todo de la sexta y la duodécima vértebras
dorsales, así como de la primera vértebra lumbar, pueden ser tam- bién la causa. Un quiropráctico se lo dirá con precisión.
Estreñimiento
La invitación mental al estreñimiento: «El pasado tiene más que ofrecerme que el presente y el futuro. Y además: ¿a mí quién me regala algo? De mí no conseguiréis nada». «¿Superfluo? Nada es superfluo.»
Antídoto: Reconocer que la mortaja no tiene bolsillos. Saber vivir significa viajar siempre con poco equipaje, tanto en los pen- samientos como en la vida real.
Qué puede hacerse: Lea con atención el texto que sigue, porque una alimentación equivocada es casi siempre la fuente de todos los ma-
les. Su manera de comer no sólo debería ser «sana», sino también coincidente con su gusto personal. No eche dentro de su cuerpo nada que a usted le cause repugnancia sólo porque algún libro dice que es sano. Por lo demás, hay muchos medios naturales eficaces para activar un intestino perezoso, como por ejemplo frutos secos, en particular dátiles secos. Nos vemos obligados a mencionar por milésima vez aquí lo perjudicial que es tomar permanentemente laxantes. Quien quita a sus músculos, huesos y órganos el trabajo
que les corresponde, no debería extrañarse de que se echen a dor- mir o incluso se atrofien.
Beber un vaso de agua tibia antes del desayuno, por ejemplo, puede obrar milagros. También es muy eficaz un breve ejercicio gimnástico: por la mañana, antes de levantarse, coja con ambas manos, primero la rodilla derecha y manténgala apretada contra el pecho durante un minuto, después la izquierda durante otro minuto, y para terminar, otro minuto las dos rodillas a la vez. Este ejercicio ha remediado incluso casos muy pertinaces de estreñi- miento, algunas veces en el término de dos o tres días. El efecto bien
puede atribuirse al movimiento suave de presión de derecha a iz- quierda que se verifica en el intestino grueso..., el camino natural de los restos alimenticios digeridos.
El color amarillo en la ropa puede producir un efecto favorable en una digestión lenta. Algunos terapeutas que practican los masa- jes en las zonas reflejas de los pies, combinados con la terapia de colores (eventualmente en los días de Piscis), han obtenido muy buenos resultados. En la mayoría de los casos y en un lapso de tiempo
relativamente corto, los pacientes pueden dejar de tomar laxantes. Diarreas
Qué puede hacerse: En este sentido, la alimentación también es un factor determinante. Cualquier médico podría echarle un sermón sobre la cantidad de libros que hablan de la diarrea y de un sinnú- mero de otros cuadros clínicos. Nosotros no queremos reemplazar ese trabajo ni repetirlo maquinalmente. Reflexione con calma y sin la sensación de tener que justificarse ante nadie de qué exactamen- te quiere librarse tan rápido. Pero tenga en cuenta que no todo problema físico está condicionado por uno psíquico. ¿Quizá se tra- te sólo de la sopa mexicana demasiado picante que se tomó ayer?
Evite vestirse con ropas de color amarillo. En el caso de diarrea surte un efecto perjudicial.
Exceso de peso
de la ofensa a mis sentimientos? ¡Jamás os lo perdonaré!». (Exce- so de peso general.) «Me han obligado a ser insensible. Nunca he
recibido verdadero amor.» (Brazos.) «Ahora también puedo renun- ciar a vuestro apoyo. Cuando os necesité, no me ayudasteis.» (Ba- rriga.) «Nunca se lo perdonaré a mis padres.» (Caderas.) «Nunca se lo perdonaré a mi padre.» (Muslos.)
La intransigencia, la incapacidad de perdonar y el odio son casi siempre el resultado de la frustración de expectativas e ilusiones demasiado elevadas. En otras palabras: la persona que tiene ante sí es la culpable de los propios sentimientos. No venimos al mundo con
el derecho a la satisfacción de nuestras expectativas. Aun cuando padres, prójimo, publicidad, economía y política quieran arrullamos en ese sueño (cargado de pesadillas) con la afirmación contraria. Qué puede hacerse: Lea detenidamente la introducción a la Segun- da Parte, «La sencillez de la alimentación». Y no olvide nunca que ningún ser humano es feliz por el solo hecho de estar delgado... y ninguno infeliz sólo porque tiene exceso de peso. A menos que us- ted se lo haya metido en la cabeza. Mientras sigan sonando las cajas
registradoras de los filósofos de «el delgado es feliz», usted recibi- rá muchos aplausos sin ningún esfuerzo. El terreno fértil para la verdadera felicidad se abonará siempre en la propia cabeza y en el corazón, y las medidas y el peso no desempeñan en esto ningún papel.
La confianza en las normas de alimentación y en las dietas de adelgazamiento para librarse de un exceso de peso que no sea de- bido a una enfermedad, es muchas veces tan grande como la reti- cencia a afrontar las verdaderas causas. Tenga esto siempre presen- te: lo único que consiguen las dietas es aumentar la probabilidad de que su exceso de peso regrese y permanezca ahí más tiempo. El exceso de peso se debe a un hábito..., su hábito, y sólo la compren- sión clara de la naturaleza de este hábito de pensamiento o de conducta le posibilitará un cambio a mejor. A menos que acepte el exceso de peso con alegría, o lo destierre con alegría. ¿Quién pue- de transmitirle esta comprensión? ¿Las prescripciones de una die- ta? ¿Otra persona? ¿Un libro?
Tal vez esta información también le sirva de ayuda: los conduc- tores de autocares que llevan a grupos turísticos prestan mucha atención al aspecto físico del dueño y de los camareros de los res- taurantes en los que quieren detenerse a comer. Cuantos más ro- llos de grasa tengan sobre las costillas, tanto mayor es la probabi- lidad de que hagan bajar allí a sus pasajeros.En la página 152 encontrará más información sobre el tema del ayuno: un espacio de tiempo, corto o largo, sin ingerir ningún ali- mento sólido, que se puso de «moda» en los últimos años para desin-
toxicarse y adelgazar. Problemas de páncreas
La invitación mental a los problemas con el páncreas: «Nada me produce alegría de vivir. De alguna manera, todo me da igual. Ya no hay nada dulce que regocije mi lengua».
Algunas lenguas humanas están tan acostumbradas a lo amar- go, que hasta lo dulce (los aspectos bellos que la vida tiene cada día para ofrecemos) cae derrotado al pasar por el filtro de su capacidad de percepción. ¿Cómo despertar una lengua adormecida, cómo quitarse unas gafas oscuras? Tal vez con el reconocimiento de que es uno mismo el que se las ha puesto. La decisión sobre si está deprimido porque su copa está medio vacía, o contento porque to- davía está medio llena, dependerá siempre de usted. Mientras pueda leer, o hacer que le lean en voz alta estas líneas, su copa estará siempre medio llena, en todos y en cada uno de los instan- tes de su vida.
Qué puede hacerse: Como medida preventiva, renuncie al azúcar blanco. El azúcar no contiene nada que el cuerpo realmente nece- site para mantenerse sano. Usted puede cubrir a través de otros productos alimenticios y con mayor beneficio, todas sus necesida- des de hidratos de carbono (almidón de los cereales, verduras, fru- ta, patatas, etcétera).
Por otra parte, no ponemos ninguna objeción contra el «hambre de dulce», y si se ve en la necesidad de satisfacerla, satisfágala. Pero sepa que la puede dominar y que las golosinas son, la mayoría de las veces, sólo un sustituto de la verdadera dulzura de la vida, que es- pantamos con expectativas desmesuradas.
Suya es la decisión de
aprender de este razonamiento. (Dicho sea de paso, la miel no
es un
buen sustituto del azúcar. No hay suficientes abejas para producir
toda la miel que se vende en el mundo. Por otra parte, las alimentan
con azúcar.)