Chapter 6 Evaluation of Frameworks
6.3 Evaluation of Student Interaction Framework
eran el encaje de esta temática en las ciencias sociales y algunos conceptos como mente, causalidad, poder, etc. Hay que tener en cuenta que el título de esta charla es, no los conceptos en general, sino los conceptos científicos. Es dudoso que los con ceptos de mente, causalidad y poder sean conceptos científicos. Quizá sí, quizá no, pero no es obvio que sean conceptos científicos, pues no son conceptos que formen parte de teorías científicas bien establecidas. Quizá las cosas tan vagas que se dicen sobre el poder, por ejemplo, en parte estriban en que no se sacan de ninguna teoría científica, sino se sacan de ciertas intuiciones que todos tenemos, y sin las cuales no podríamos vivir ni hablar. Naturalmente, en la vida y en el habla hay más que en la ciencia; y en los conceptos que empleamos hay más que en los conceptos científicos.
Las llamadas ciencias sociales forman un totum revolutum en el que hay de todo, como en "la viña del Señor". Hay muchas cosas muy distintas bajo esa especie de capa protectora y gene rosa denominada ciencias sociales. Bajo el nombre de ciencias sociales hay cosas que de alguna manera, más o menos de lejos o de cerca, se parecen a lo que se hace en la física o en otras ciencias, hay cosas que son simplemente encuestas y estadísti cas, hay otras que son ideología más o menos barata, disfraza da de terminología rimbombante. Bajo el nombre de ciencias sociales hay muchas cosas. En el mundo científico el prestigio de las diferentes ciencias es muy diverso. Por ejemplo, les voy a contar, espero que no se ofenda nadie, una anécdota que se contaba en el M.I.T: un economista famoso le había preguntado a un sabio indio que cómo se reencarnarían los economistas en la vida siguiente. El sabio indio le había dicho que como él era economista, que tratara de ser muy buen economista, y que si lo conseguía, en la vida próxima se reencarnaría como un físi co. Pero que si se abandonaba y llegaba a ser un economista desastroso, en la vida próxima se reencarnaría como un so ciólogo (risas). Esta no es una opinión que yo comparta, pero
esto muestra un poco cómo se respira respecto a estas cosas. Es cierto que en las ciencias sociales hay cosas que han logrado por lo menos un cierto rigor, por ejemplo, algunos campos de la lingüística son muy rigurosos, y si ustedes cono cen lo que es la gramática generativa, es igual de rigurosa que lo que puede ser una teoría física matematizada. La misma fonología, a la que yo me he referido antes, es una teoría muy precisa. En la teoría económica también hay teorías que — con independencia que sean verdaderas o falsas, aplicables o no, que sirvan para algo o no en la práctica de la economía políti ca— , desde un punto de vista teórico, son muy claras, que están bien matematizadas en sus conceptos. Y lo mismo ocurre en algunas otras ramas, pues hay metodologías muy precisas para realizar cierto tipo de investigaciones sociales. Por ejemplo, siempre se lamenta que los ladrones de huacos expolian las tumbas, porque se pierde una cantidad de conocimientos que no se perdería si estas tumbas se excavasen con una metodología arqueológica precisa, que nos permitiese recuperar el conoci miento que está codificado en estas tumbas. Es obvio que las llamadas ciencias sociales no constituyen un todo homogéneo.
En cualquier caso si se les pudiera poner a todas en el mismo saco, el nivel promedio que tienen de rigor intelectual, obviamente, sería inferior al nivel promedio que tienen las ciencias naturales. Eso es una razón suplementaria para que los científicos sociales se interesen por la epistemología y por la metodología científica, porque en la medida en que estén, en algunos de sus aspectos y sus desarrollos, más alejados de ha ber alcanzado un nivel de rigor intelectual deseable, en esa medida les convendrá tener conciencia de en qué consiste una actividad científica y una teoría desarrollada y expresada a un nivel de rigor y de claridad suficientes. A medida que esa con ciencia aumente, puede aumentar también el rigor de las teo rías pertinentes.
Por lo tanto, las ciencias sociales no han estado ausentes de esta consideración, todo lo que yo he dicho aquí vale para las ciencias sociales tanto o más que para las ciencias naturales.
Puede ser que a uno no le interese nada esto de la estructura de los conceptos científicos. Eso lo entiendo perfectamente. Yo mismo temía, cuando he estado exponiendo esta temática que algunos oyentes estarían pensando ¡qué cosa tan aburrida nos está contando este individuo! Lo que pasa es que, si les interesa la cuestión de la estructura de los conceptos científicos, ustedes observarán que en las ciencias sociales la estructura de los con ceptos científicos es la misma. Es decir, que un concepto cla- sificatorio no es otra cosa en las ciencias sociales que en las ciencias naturales y un concepto métrico no es otra cosa en las ciencias sociales que en las ciencias naturales, y la lógica no es otra cosa. Si uno no se puede contradecir en las ciencias natu rales, tampoco se puede contradecir en las ciencias sociales. Si en la física la realidad es muy compleja y uno necesita hacer un modelo matemático para entenderla mejor, lo mismo ocurre con la sociología, con la lingüística y con la lógica y con todo. La lógica no representa la manera cómo nosotros pensamos, la lógica es un modelo matemático de cómo pensamos nosotros en el mejor de los casos. La gramática generativa más perfecta, nos dice cómo de hecho hablamos, porque hablamos de una manera imperfecta. Es un modelo matemático al que nuestra habla se aproxima más o menos. Y, naturalmente, cuando la economía nos dice cómo funciona un mercado y hace una teo ría microeconómica de la formación de precios en el mercado, que el mercado tiene unas condiciones de transparencia perfecta y que todos los actores económicos conocen, en todo momento todos los precios a los que se están ofreciendo los productos, etc., eso no es el caso. Lo que pasa es que lo que es el caso es tan tremendamente complejo que nadie lo puede abarcar. To das estas teorías lo que hacen es formar modelos matemáticos, pero lo mismo que el modelo cosmológico no es la realidad del universo, sino una representación muy simplificada, y lo mis mo que la esfera euclídea con la cual representamos la super ficie euclídea del planeta Tierra, no se corresponde a la super ficie del planeta Tierra, que es mucho más compleja, la esfera euclídea es un modelo matemático simplificado de la superficie del planeta Tierra, lo mismo los modelos que utilizan las teo-
L o s CONCEPTOS CIENTÍFICOS 105
rías económicas son modelos matemáticos de una realidad mucho más compleja, que es la realidad que ustedes observan cuando van andando por la calle y viendo cómo unos compran y otros venden, y luego un ambulante les mete una revista por la ventanilla del coche, a ver si la compran. No hay transparencia en muchas cuestiones, ésa es la realidad; lo que pasa es que es una realidad muy compleja. El hecho de que la realidad sea compleja y los modelos sean simplificados no significa que todos los modelos sean iguales, los modelos pueden ser más sofis ticados y pueden acercarse más a la realidad, pero básicamente lo que quería decir es que, cuando hablamos en el nivel de abstracción en el que he estado hablando yo aquí, lo que deci mos vale exactamente igual para las ciencias sociales que para las ciencias naturales.
Respondiendo la primera cuestión, el profesor Lucas La vado le ha dado el nombre bueno, pero excesivamente ambicio so, de conceptología, a lo que hemos estado diciendo aquí. ¿Cuáles son sus supuestos ontológicos? Las cosas que nosotros hacemos, cuando hacemos ciencia, son también excesivamente complejas y no las podemos entender tal como son. Lo único que podemos hacer es, como siempre, modelos matemáticos simplificados de las cosas. Todo lo que yo he dicho aquí y lo que siga diciendo y lo que digan cuantos estudien las teorías cien tíficas y los co n cep to s cien tífico s no es la realidad complejísima y básicamente incognoscible de lo que realmente ocurre en la ciencia, que es lo que realmente ocurre en cada uno de los cerebros de cada una de las personas implicadas de alguna manera en las ciencias, que es algo tremendamente complejo. Todo lo que decimos aquí son modelos matemáticos simplificados. Eso no significa que todos los modelos sean iguales. Nosotros nos esforzamos en hacer modelos matemáticos de esta realidad que sean lo mejor posible, lo más claros y rigurosos posibles, y que se acerquen lo más posible a la rea lidad científica o por lo menos a aspectos suficientemente bien establecidos de esta realidad científica. Y como decíamos antes, la empresa científica es una empresa heteróclita, donde los diferentes frentes avanzan a diferentes velocidades. Quizás si
echamos un vistazo a todos ellos, y establecemos, pensando sobre todo en las ramas más avanzadas, una cierta metodología y unos ciertos análisis conceptuales, cuando los aplicamos a otras ramas menos avanzadas, esto nos puede señalar el cami no a seguir.
En resumen, los supuestos ontológicos de la conceptología, si se quiere llamar a esto conceptología, son sencillamente, por un lado, las matemáticas y por otro lado la observación empírica de lo que se hace en la ciencia.
Todo lo que hemos dicho aquí vale para las ciencias so ciales, lo mismo que para las ciencias naturales, lo mismo que para cualesquiera otras ciencias que no sean ni sociales ni na turales, si es que las hay. Hay cosas extrañas, como la misma teoría de la información, o la teoría de la complejidad, que no sabemos que si son matemáticas o son naturales o sociales. Sean lo que sean, también allí se puede hablar de nociones de este tipo.