• No results found

7. Conclusions

5.2.6. Evidence on the urban specialisation of the creative industries

2.2.1. Clasificaciones doctrinales.

Clasificaciones pueden establecerse muchas168, pero sólo se destacarán

aquellas que tienen especial transcendencia para este estudio. Todas las clases de

168 KESTER establece la siguiente clasificación de la depreciación:

a) - Depreciación real o absoluta y depreciación teórica.

Depreciación absoluta es la que experimenta un activo en relación con su condición cuando nuevo. La depreciación teórica intenta distribuir en el tiempo la pérdida de valor del activo en términos monetarios. También se conoce como depreciación contable.

b) - Depreciación contable y depreciación equitativa.

La depreciación contable es aquella que aparece en la contabilidad, cualquiera que sea el método empleado, la cual guarda gran analogía con la depreciación teórica. Su finalidad es cubrir la pérdida de valor causada por la depreciación, de manera que el quebranto quede totalmente absorbido al tiempo de retirarse el bien de que se trate del servicio activo.

La depreciación equitativa o de valoración es la suma que ha de deducirse del costo original hasta la fecha considerada.

c) - Depreciación completa e incompleta.

Se califica como depreciación completa la que afecta a ciertas propiedades que por no ser capaces de funcionar económicamente se hace necesario retirar del servicio. Al finalizar el ciclo o vida útil la depreciación será completa.

depreciación encuentran igual tratamiento, de modo que esta clasificación que a continuación se expondrá no es, como tantas otras, meramente didáctica, sino que atendiendo a cual sea el motivo que determina la depreciación y el carácter de ésta, la respuesta del contable o intérprete será distinta, es decir, unas clases de depreciación se tratarán y corregirán a través de la amortización, otras a través de las provisiones, y, finalmente, otras deberán considerarse pérdidas de inmovilizado. En consecuencia, en último término va a suponer que los requisitos de deducibilidad de unos y otras partidas sean distintos según cual sea el tratamiento adoptado. Puede, pues, apreciarse la vital importancia que esta inicial clasificación tiene para determinar ante que partida deducible o no nos hallamos, el porqué de iniciarse este capítulo con este análisis y cual es el objetivo que se pretende.

Las clasificaciones que a continuación se efectúan nos ayudarán también a definir cada una de las categorías objeto de estudio: amortización, provisiones o pérdidas, de acuerdo con la orientación última que se pretende y con los objetivos que se quieren alcanzar.

Clases de depreciación:

1.- Depreciación sistemática o continuada y depreciación esporádica o eventual. La depreciación sistemática sería aquella que se produce siguiendo una serie de principios que se mantienen de una forma más o menos continuada en el tiempo. En principio, pues, es posible, conociendo el sistema, calcular su evolución en el tiempo y cuantificarla "a priori". Su aplicación dará lugar a lo que se conoce como amortización técnica.

Depreciación esporádica o eventual, es aquella que se produce en virtud de un acontecimiento incierto y ocasional. No puede "a priori" haberse previsto su realización; en consecuencia, esta pérdida se cuantificará cuando se produzca. La depreciación ocasional dará lugar a una provisión o a una pérdida directamente contabilizada atendiendo a una segunda característica: la reversibilidad o

La depreciación incompleta se refiere a la disminución de valor de activos que permanecen prestando servicio.

d) - Depreciación individual y colectiva.

Depreciación individual es la suma de la disminución de valor de las partes que forman el todo de una propiedad o instalación, mientras que la depreciación colectiva se refiere a la disminución de valor de la planta industrial en conjunto.

e) - Depreciación física y funcional.

irreversibilidad de la depreciación, característica que a su vez da lugar a una segunda clasificación:

2.- Depreciación definitiva o irreversible y depreciación no definitiva o reversible. En la depreciación no definitiva, se ha producido una pérdida de valor, pero, por el estado de las cosas (sea la técnica, el mercado, el carácter de la pérdida...), es posible o probable que el bien pueda volver a recuperar su anterior valor. El tratamiento adecuado para corregir esta pérdida de valor es dotar una provisión. Mientras que en supuesto de la depreciación definitiva, dada una pérdida de valor no es posible que las cosas vuelvan al estado anterior, no recuperarán su valor. Es una pérdida cierta ya realizada. Si se está ante una depreciación perfectamente evaluable, el tratamiento será una pérdida, en caso contrario, se dotará una provisión.

3.- Depreciación perfectamente evaluable y pérdida no evaluable o de evaluación aproximada. Esta última dará lugar a una dotación a provisión, sea o no una pérdida definitiva, al no conocerse su importe con certeza. La depreciación perfectamente evaluable si es definitiva, sin embargo, dará lugar a una pérdida (como ya se ha señalado anteriormente).

4.- Depreciación total o completa y depreciación parcial o incompleta.

Si la depreciación es total, es decir, del bien por completo o lo es de una parte diferenciada del mismo y en ambos casos irreversible, siendo su valor cero, el bien o ese elemento diferenciado será dado de baja en el inventario de bienes de la empresa. Si fuera reversible o no pudiera cuantificarse por un valor cierto se dotará una provisión por el valor del bien en ese momento.

Cuando la depreciación es parcial dará lugar a una pérdida o a una provisión, atendiendo a las circunstancias anteriormente señaladas (reversibilidad o irreversibilidad), pero en todo caso el bien continuará en el inventario de la empresa, figurará en los estados financieros de la empresa.

2.2.2. Clases de depreciación según el PGC.

El PGC cuando define la amortización acumulada del inmovilizado inmaterial e inmovilizado material, cuentas 281 y 282, establece que se trata de una

corrección de valor por la depreciación del inmovilizado inmaterial y material, realizada de acuerdo con un plan sistemático. El Plan contable recoge, por tanto, implícitamente la clasificación de depreciación sistemática y no sistemática.

En las cuentas del subgrupo 29, "provisión de inmovilizado", se recogerá el importe de las correcciones valorativas por pérdidas reversibles -ej.: provisión por depreciación del inmovilizado inmaterial (291) y provisión por depreciación del inmovilizado material (292)-, determinando la necesidad de que la estimación de tales pérdidas deberá realizarse de forma sistemática en el tiempo. Con esta distinción reconocida en el PGC, este texto normativo está recogiendo, en consecuencia, la clasificación de depreciación reversible e irreversible.

Por su parte, en las cuentas 670 y 671, pérdidas procedentes del inmovilizado inmaterial y material, se reflejarán las "pérdidas producidas en la enajenación del inmovilizado inmaterial o material, o por la baja en inventario total o parcial, como consecuencia de pérdidas por depreciación irreversibles de dichos activos." Las clasificaciones utilizadas en esta definición son: depreciación

reversible e irreversible, y depreciación total y parcial.