4.2 CA for Modeling Parallel Computation
4.2.4 Exemplary CA models
Esta categoría alude al uso de los tiempos verbales, los cuales son las acciones conjugadas de los verbos. Un tiempo verbal es cada uno de los paradigmas en que se divide la conjugación verbal de una lengua flexible, según sea el tiempo gramatical y el modo gramatical.
En este caso, se trabajaron los tiempos pretérito, copretérito y pospretérito. La gramática española reconoce que existen dos maneras de expresar el pasado: el pretérito cuando se indican acciones no terminadas y el copretérito cuando se refiere a acciones no terminadas o que ocurrían antes.
Este contenido se ubica en el componente de reflexión sobre la lengua y el ámbito de estudio. Los alumnos de sexto grado deben identificar que existen dos maneras de expresar el pasado: en pretérito que indica acciones terminadas y el
176 copretérito, que indica acciones no terminadas o que ocurrían en el pasado. Asimismo, también que comprenda la noción del tiempo verbal llamado pospretérito, el cual señala que su acción ocurrirá después de que un hecho específico en pretérito acontezca.
Se parte de la idea de que los verbos cumplen una función sintáctica al ser núcleos del predicado y manifiestan la acción que realiza el sujeto, por ello los estudiantes deben revisar y corregir los textos, cuidando que los verbos seleccionados presenten correspondencia con el tiempo utilizado en ellos. En sexto grado de primaria, ya se hace un uso más amplio de los tiempos verbales: presente, pretérito, futuro, copretérito y pospretérito.
El contenido se empieza a trabajar formalmente a partir de tercero de primaria, cuando los alumnos reconocen los verbos y sus tiempos dentro de una oración. Posteriormente, en cuarto y quinto y grados se sigue trabajando con la comprensión del uso de tiempos verbales características en diversos textos. En sexto, se supone que los alumnos dominan ampliamente este contenido.
El Diccionario de la Lengua Española indica que el verbo es “la clase de palabras cuyos elementos pueden tener variaciones de persona, número, tiempo, modo y aspecto” (Real Academia Española, 2014, p. 2229). A su vez, para la RAE (2010) el tiempo verbal es “la categoría gramatical que permite localizar los sucesos en relación con el momento en que se habla” (p. 427). Asimismo indica que se llaman tiempos verbales a las “formas de la conjugación que gramaticalizan las informaciones temporales. Cada tiempo verbal constituye un paradigma flexible” (p. 428). El verbo “denota una acción” dice la RAE (Ibidem, p. 15).
Para el análisis de esta categoría revisé cuatro extractos de diálogos correspondientes a la maestra urbana uno, en donde se abordó el estudio de: las conjugaciones verbales (presente, pretérito y pospretérito), las conjugaciones verbales en pretérito y copretérito, los verbos en pretérito y copretérito y los usos del pretérito y copretérito. A continuación los presentaré.
177 El presente, el pretérito y el pospretérito
Contexto: Observación de una clase de la Asignatura de Español realizada por la maestra urbana uno del centro de la ciudad de Coatzacoalcos, con un grupo de alumnos de sexto grado, de ambos sexos, del turno vespertino. La docente y los discentes trabajaban textos en estilo directo y las conjugaciones verbales. El diálogo ocurrió después de que los alumnos elaboraran un texto sobre sus vacaciones y lo compartieran con sus compañeros.
Extracto 14
Maestra: Ía, iría… ¿Y si pensamos en iría? ¿Qué verbo está? ¿Qué verbo está
trabajando?
Alumnos: ¡Indirecto! (Responden al unísono).
Maestra: ¡No, no, no! Verbo…, estamos pensando, ¿en qué?, iría, iría... Alumno: Iría del verbo de ir.
Maestra: Sí, es el verbo ir, pero, pero…, iría… Alumnos: (Responde la mayoría). Pasado, pasado. Maestra: Ía, iría.
Alumnos: ¡Pasado! ¡Pasado! (Hablan todos). Maestra: Iría.
Alumnos: ¡Copretérito! (Exclaman todos). Maestra: ¡Bien! A ver…, allá… ¡Usted!
Alumno: Ana dijo que en sus vacaciones irá al mar.
Maestra: Es pos…, a ver…, ría la terminación del copretérito, ¿Cuál es,
perdón?…
Alumnos: Ía, y aba..., ía, iría. (Hablan algunos). Maestra: A ver…, a ver…
Alumna: Ía.
Maestra: Aba, ía. Y aquí tenemos iría. ¿En qué, qué está conjugado el verbo
iría?
Alumnos: ¡Pospretérito! (En coro).
Maestra: Pospretérito. ¡Muy bien! (Afirma). Alumno: ¡Yo, yo, yo, Ana, Ana!
Maestra: No, ésta va…, ésta va… ¡Sergio! A ver…, Sergio…, orita vas tú… (Se refiere a la niña).
En esta secuencia dialógica, la maestra desarrolló los conceptos de: verbo, terminaciones verbales, tiempos verbales, tiempo pretérito, tiempo copretérito y tiempo pospretérito. Lo anterior lo hizo en el contexto del la redacción de textos, con los discursos directo e indirecto. Aquí observé que en primer lugar, había una confusión de conceptos entre verbo y discurso, pues cuando la docente interrogó a sus pupilos sobre la terminación del verbo “iría”, no quedó claro si se estaba refiriendo a la terminación del pospretérito, o a la del futuro del verbo ir.
178 Debido a lo anterior, los estudiantes tuvieron que establecer una equivalencia funcional entre los pseudoconceptos. Aquellos aún estaban en el pensamiento complejo en su tipo de pseudoconcepto, pues los guió una semejanza concreta y visible, por consiguiente solo desarrollaron un complejo asociativo, limitado a una clase determinada de vínculo perceptivo, que fueron las terminaciones de los verbos.
Los discentes, a las mismas preguntas de ¿con qué terminación iría?, ¿qué tiempo es?, respondieron “pasado” de manera equivocada, hasta que dieron con el nombre correcto “copretérito”. En este caso, el significado de las palabras no se les proporcionó a ellos en la conversación con la educadora, sino que fueron los escolares los que encontraron series de cosas agrupadas de antemano e incluidas bajo el mismo nombre. Aquí percibí que existía una contradicción interna intrínseca al pseudoconcepto e indicada por su propio nombre.
La mentora trabajó el contenido referido a tiempos verbales, específicamente con el copretérito y pospretérito. La reflexión ella la basó en la evocación de la regla por parte de los educandos, sobre la terminación de palabras cuando son verbos conjugados en estos tiempos: “ía”, “aba” para el copretérito e “iría” y “aría” para el pospretérito.
Aunque los aprendices confundieron los tiempos verbales con los estilos en un principio, lograron identificar el uso de los tiempos verbales que estaban presentes en los textos. Quizá faltó reflexionar sobre si siempre se usan los mismos tiempos verbales. Asimismo, el hecho de que los alumnos identificaron el uso de estos en diferentes textos los ayudó a iniciar la comprensión de los tiempos y la funcionalidad de la conjugación.
En relación al tiempo verbal presente, la RAE (2010) dice que “expresa la coincidencia de la situación designada con el momento del habla” (p. 436). Alude al pretérito como el que “localiza una situación en el punto de la línea temporal que es anterior al momento del habla” (p. 441). Y por último, para el futuro menciona que “es un tiempo absoluto, localiza una situación en un momento posterior al momento de la enunciación” (p. 447).
179 Este es el momento en que se inicia el proceso de internalización de los tiempos verbales en los estudiantes, sin embargo, el hecho de haberse centrado en una característica como la terminación de las conjugaciones, no ayudó a que se diera una transformación de lo aprendido. Faltó un nivel de abstracción que encaminara a los niños a la reconstrucción de la actividad, con un análisis de el por qué esas terminaciones se usaban para las conjugaciones.
En suma, en esta sesión dialógica, los alumnos aprendieron varios pseudoconceptos tales como, verbo es la palabra que se trabaja con terminaciones ía, iría, aba, ía; terminaciones verbales son las últimas letras de un verbo conjugado; tiempo verbal es en lo que está conjugado un verbo; tiempo copretérito son los verbos que terminan en aba, ía; tiempo pospretérito es un verbo conjugado con terminación iría. Además, aprendieron un concepto complejo difuso, verbo es en lo que está conjugado un verbo.
El pretérito y el copretérito
Contexto: Observación de una clase de la Asignatura de Español llevada a cabo por la maestra urbana uno del centro de la ciudad de Coatzacoalcos, con un grupo de alumnos de ambos sexos, de sexto grado, del turno vespertino. La profesora y los escolares se encontraban en actividad con el cuaderno de tareas, en donde habían escrito un texto referente a la historia familiar y la socializaban con sus compañeros, tomando en cuenta las conjugaciones verbales en los tiempos pretérito y copretérito.
Extracto 15
Maestra: ¡Muy bien!… ¡Ahí!… Todos deben de traer en su cuaderno, revisen
bien el cuaderno, la historia familiar, el recuento… ¿Ya lo trajiste en limpio? (Pregunta a un alumno). ¿Ya están marcados los verbos? (Dirigiéndose a todos). ¿Qué tipo de verbos trabajamos ahí?… ¿Conjugaciones?…
Alumnos: Pretérito y copretérito. (Responden varios).
Maestra: ¡Bien!… ¿Por qué pretérito y por qué copretérito?…
Alumno: Porque está en pasado, copretérito es los que terminan en aba o ía. Maestra: Esa es la terminación del copretérito, yo pregunté… ¿Por qué en el
recuento familiar participan los verbos en pretérito y copretérito?
180 En esta secuencia dialógica, la maestra trabajó los conceptos siguientes: verbo, tipología de verbos, conjugaciones verbales, tiempo pretérito y tiempo copretérito. Los llamó tipos de verbos y ella misma proporcionó la respuesta a la interrogante de “¿por qué?”, mediante la comunicación verbal con los estudiantes. En este caso, la profesora desarrolló el pensamiento conceptual potencial, ya que este se dio de dos maneras en aquellos, a través del pensamiento perceptivo y por medio del pensamiento práctico.
La palabra verbo tenía una doble funcionalidad para los escolares: por una parte, era un concepto que agrupaba a todas las palabras que se podían conjugar, y por otra, una noción que se refería a las palabras que indicaban tiempo. Por ello, cuando la docente pidió a los educandos que le explicaran los “porqués, a éstos les costó trabajo. Dijeron lo que podían hacer con los verbos conjugados. Más no los definieron. Por ello, finalmente desarrollaron conceptos inicialmente abstractos.
La RAE (2010), sobre el copretérito, también llamado pretérito imperfecto, sostiene que “se entiende aquí que el significado del pretérito imperfecto se compone de un rasgo temporal pues expresa tiempo pasado y también de uno aspectual dado que posee aspecto imperfecto” (p. 443).
El concepto abstracto de “verbo” fue traducido por los niños al lenguaje de la acción concreta de la conjugación y específicamente se refería a las terminaciones “aba”, “ía”. Los tiempos verbales pretérito y copretérito fueron conceptualizados por los discentes como “algo que ya pasó”. En este momento sucedió que los educandos encontraron series de cosas (tiempos verbales) agrupadas de antemano, e incluidas bajo el mismo nombre genérico: “verbo”.
En este caso, el pseudoconcepto actuó como un complejo que coincidía prácticamente con el concepto, abarcando la serie de objetos, convirtiéndose en la sombra del complejo, en su contorno. Debo decir que en este caso, coexistieron los dos tipos de conceptos, inicialmente abstracto y el pseudoconcepto en el proceso mental desarrollado por los niños.
Por último, los alumnos aprendieron varios pseudoconceptos, tipos de verbo son las conjugaciones de los verbos, verbos son las conjugaciones que participan en el
181 escrito y tiempo pretérito es el pasado. Asimismo, formaron un concepto inicialmente abstracto, coexistiendo con el pseudoconcepto, tiempo copretérito son los verbos que terminan en aba o ía.
El pretérito y el copretérito
Contexto: Observación de una clase de la Asignatura de Español llevada a cabo por la maestra urbana uno del centro de la ciudad de Coatzacoalcos, con un grupo de alumnos de ambos sexos de sexto grado, del turno vespertino. La maestra y sus pupilos laboraban con el cuaderno de tareas, en donde aquéllos habían escrito un texto referente a la historia familiar y la socializaban con sus compañeros; tomaban en cuenta las conjugaciones verbales, en los tiempos pretérito y copretérito, para la redacción final.
Extracto 16
Maestra: ¡Muy bien!… Tenemos la historia de la familia, esa es la tarea que
tenemos que traer hoy; esta historia nosotros la empezamos a trabajar casi desde el inicio, sí…, cuando vimos… ¿Qué? … Cuando papá, mamá nos contó la historia de nuestros abuelitos. ¿Qué estamos viendo ahí en esa historia de la familia?
Alumno: (Se pone una mano cerca del ojo izquierdo). Los verbos en…, pretérito y copretérito…
Maestra: Y ahora también… ¡Ya! Vamos a hacer en limpio nuestra historia
familiar y recuerden que yo les dije que esa historia también va a ser de…, producto de evidencia, va a ser para el portafolio, sí…, pero ya en limpio, ya todo, ya bien con sus conectores, también con los verbos. Ya nos va a quedar en limpio. Ese va a ser el final de aquí… (Camina atrás del escritorio). La historia de la familia, aquí era escribir los apellidos. ¿Por qué? ¿Los apellidos de quién?
Alumnos: De los abuelos. (Contestan varios).
Maestra: ¿Qué nombre tendría tu familia? ¿Qué apellidos? ¿La familia qué?
En este extracto de diálogo, la maestra trabajó los conceptos de verbo, pretérito y copretérito. Primeramente, hizo una recapitulación del trabajo realizado y preguntó a los alumnos, en términos del núcleo alrededor del cual giró la redacción del texto elaborado: “¿Qué estamos viendo ahí?”. Dicha pregunta iba en el sentido de que los estudiantes abstrajeran y singularizan elementos, considerando a éstos como extraídos de la totalidad de la experiencia concreta en que estaban inmersos, en este caso, la historia de la familia.
182 La contestación de los estudiantes no fue en el sentido de la respuesta esperada por la docente: “Nuestra propia historia familiar”. Sino que ellos recurrieron a los conceptos de tiempo (verbos) y sus conjugaciones; “en tiempo pretérito y copretérito”, dijeron. No hubo mutuo entendimiento entre la educadora y los educandos. Puedo pensar que se estaba ante la presencia de un pseudoconcepto, pues la palabra jugó un papel importante en la formación de los conceptos, sin embargo, los vínculos que se establecieron entre los componentes por parte de los discentes, fueron concretos y empíricos, no funcionaron como un eslabón, que conectara el pensamiento por complejos y el pensamiento por conceptos.
En la historia familiar, se conjugaron verbos en pretérito y copretérito, por consiguiente, para los alumnos, esa era la imagen que subyacía en ellos. La conexión objetiva que establecieron, estaba en función a lo que aplicaron durante la redacción del texto. Y prevaleció en la acción de escribir, más que en el propio contenido, que era el recuento histórico-familiar. Los conceptos de, en sí mismo y para los demás, no se desarrollaron en los niños.
La RAE (2010), al respecto dice: “el pretérito perfecto simple localiza una situación en un punto de la línea temporal que es anterior al momento del habla… las situaciones se presentan completas o acabadas. Debe pues suponerse que se alcanzan los límites inicial y final del evento con los predicados internamente delimitados” (p. 441).
En resumen, los alumnos aprendieron varios pseudoconceptos: verbos son palabras en pretérito y copretérito que están en un escrito, como la historia familiar, tiempo pretérito es el verbo que está en un escrito y tiempo copretérito es el verbo que está en un escrito.
El pretérito y el copretérito
Contexto: Observación de una clase de la Asignatura de Español llevada a cabo por la maestra urbana uno del centro de la ciudad de Coatzacoalcos, con un grupo de alumnos de sexto grado, de ambos sexos, de una escuela del turno vespertino. La maestra y los estudiantes estaban laborando con el uso de verbos en copretérito y pretérito en la redacción de un texto escrito, denominado recuento histórico.
183
Extracto 17
Maestra: Recuento histórico, ¡permítame tantito! Ahorita vamos a ir. ¡Bien! En la
página veinte, porque eso fue donde viene la tarea. (Se dirige hacia un alumno). Ahorita vamos a lo del recuento histórico, el recuento histórico que…, debe estar marcadito. ¿Qué? ¿Qué tenemos que traer marcadito en el recuento histórico?
Alumnos: (Responden los niños grupalmente). ¡Verbos, copretérito, sujeto, conjunciones!
Maestra: Ya habíamos localizado dentro del recuento histórico, sí…, ya sabemos
distinguir los nexos, los verbos pretérito, copretérito, adverbios y las
palabras adverbiales que encuentre yo dentro de…, el recuento histórico.
Eso es a lo que voy, son los puntos que voy a calificar de su recuento histórico. Que estén bien, que ya ustedes hayan localizado. ¡Bien!… Ustedes han escuchado hablar en la televisión y en las noticias, cuando a algún personaje se le va a dar un premio Nobel. (Camina en el salón). ¿Sí? ¿Qué es un premio Nobel?
Alumno: (Pide la palabra). El premio Nobel se otorga cada año a personas que
hayan hecho acciones sobresalientes…, o equipamientos revolucionarios.
Maestra: Ok… ¿Alguien más?
Alumna: (Alza la mano). Los premios se dieron como una última voluntad de
Albert, es un premio que se otorga cada año a una persona que haya hecho investigaciones sobresalientes, inventando técnicas, equipamientos o haya hecho contribuciones notables a la sociedad.
Maestra: Y es lo que pasó en la escuela.
En este extracto dialógico, la maestra opera con los alumnos los conceptos de: verbo, copretérito, sujeto, conjugación, nexos, pretérito, copretérito, adverbio y palabras adverbiales. Hubo un concepto que se manejó aquí, que era ajeno a la cuestión gramatical, pero se hizo interesante su análisis, el de premio Nobel.
Al principio, la profesora solicitó a los estudiantes que dijeran que es lo que “debe estar marcadito”. Habría que pensar a qué se refería ella, si a la información que contenía el texto o a los elementos del recuento histórico; sin embargo, la respuesta de los escolares fue sobre los aspectos gramaticales de verbos y conjunciones, lo que me hizo pensar en un ilusorio entendimiento mutuo entre la docente y los discentes.
Las nociones empleadas por la educadora de “verbos copretérito” y “verbo pretérito” no existían como tales, por lo que no ayudó al desarrollo del pensamiento complejo, pues las líneas en que este se desarrollaría, estarían predeterminadas por el significado que una palabra dada tiene ya en el lenguaje de los adultos. En este caso,
184 ella no proporcionó significados verdaderos y acabados a los escolares. Por lo que difícilmente, la comunicación verbal era capaz de predeterminar la senda del desarrollo de las generalizaciones hacia su punto final: un concepto plenamente formado.
Pero los aprendices estaban construyendo pseudoconceptos, a pesar de que no recibían de la maestra significados acabados de las palabras y muy a pesar de que la perspectiva de la maestra difería a la de ellos. Lo anterior sucedió porque los niños empezaban a operar con conceptos, por lo que no eran claramente conscientes de la naturaleza de estas operaciones mentales.
La RAE (2010) menciona sobre el particular que: “se entenderá aquí que el significado del pretérito imperfecto se compone de un rasgo temporal, pues expresa tiempo pasado, y también de uno aspectual, dado que posee aspecto imperfecto. Como el imperfecto es un tiempo relativo, la información temporal que denota es referencial o anafórica” (p. 443).
Con respecto al concepto de premio Nobel, dos alumnos manifestaron la definición de él, supuestamente extraídos de algún diccionario o enciclopedia. Al respecto el Diccionario de la Lengua Española, dice sobre el Nobel que es el “premio otorgado anualmente por la fundación sueca Alfred Nobel como reconocimiento de méritos excepcionales en diversas actividades” (Real Academia Española, 2014, p.1541).
En conclusión, en este extracto los alumnos aprendieron varios pseudoconceptos: verbo es una palabra que se tiene que traer marcadita en un escrito, como en el recuento histórico, pretérito es el verbo, copretérito es el verbo. Además, se manejaron otros pseudoconceptos que no tenían que ver directamente con la categoría de tiempos verbales: sujeto es la palabra que tiene que estar marcadita en un escrito, conjunción es la palabra que tiene que estar marcadita en un escrito, adverbio es la palabra que tiene que estar marcadita dentro de un escrito, palabras adverbiales son las