No hubo una preferencia marcada de las tallas de M. olfax frente a un rango de profundidad (Figura 6). Se encontraron individuos de todas las tallas muestreadas en los rangos deprofundidad, con excepción del rango de 16–17 m, donde no se encontraron individuos menores a 15 cm (lo que sí se evidenció en los otros rangos de profundidad). Este resultado puede estar influenciado por la ausencia de transectos a profundidades mayores a 17 metros y la ausencia de individuos grandes en etapa de sucesión sexual.
Figura 6. Estructuras de talla del bacalao de Galápagos Mycteroperca olfax en la RMG, correspondiente a los años 2000 y 2001, con relación a los rangos de profundidad. Fuente: Base de datos del PIMER/PIMEC.
4 DISCUSIÓN
Wellington (1975) indica que la captura total y las tallas de peces en la pesquería del bacalao y especies asociadas había decrecido en los diez años previos a su informe. Por otra parte, Granda (1990) documenta que a pesar de que el esfuerzo pesquero fue similar al realizado en el período de estudio de Reck (1983), el volumen del producto obtenido a partir del mismo esfuerzo fue menor. Coello (1996) menciona que algunos investigadores en la década de los setenta mostraban ya preocupación por la disminución de las capturas de bacalao (ej. Reck 1983, CONADE 1988). En la actualidad, la CPUE demuestra un ligero incremento respecto a los niveles registrados por Reck; consecuentemente, también existe un mediano incremento del esfuerzo pesquero en el período de investigación del PIMPP 1997–2001 dirigido a esta pesquería, con excepción del período 2000–01. El aumento del esfuerzo de pesca, especialmente en las temporadas 1998–99 y 1999–2000, pudo deberse a la movilización del bacalao al continente durante casi todo el año, cuando aún la línea aérea SAN operaba en la isla San Cristóbal. El producto exportado fresco hacia el Ecuador continental era posteriormente enviado a los Estados Unidos.
La distribución espacial de M. olfax concuerda con las estadísticas pesqueras, representando así una especie de amplia distribución en la RMG. Fernandina a pesar de ser la isla con mayor abundancia, con base a los datos independientes a la pesquería, es una de las islas con baja producción (Tablas 7 y 3). Esto puede deberse a que los sitios muestreados durante los cruceros de investigación, no concuerden con aquellos de explotación pesquera o simplemente que los sitios monitoreados en Fernandina, particularmente aquellos del canal Bolívar
,
sean en su mayoría semilleros con gran abundancia de juveniles y no zonas preferenciales para la pesca con empate, la cual extrae individuos más grandes a mayores profundidades. Isabela además de ser la isla de mayor captura del bacalao en el0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 0-5 6-10 11-15 16-20 21-25 26-30 31-35 36-40 41-45 46-50 51-55 56-60 61-65 66-70 71-75 Rangos de Talla (cm) F recu en ci a ( % ) 0-5 m 6-10 m 11-15 m 16-17 m
Archipiélago (Tabla 3), es la que tiene concentrada la mayoría de los caladeros de pesca. Las islas Marchena y Darwin en el norte y Santiago en la zona central, también son importantes en la captura de bacalao; las otras islas tuvieron en general un rendimiento e intensidad de pesca menor. Este patrón de captura en las distintas áreas geográficas del Archipiélago es similar en forma general a lo reportado para las temporadas de pesca en el período de estudio 1977–78 al 1980–81 (Reck 1983).
Las estructuras de talla de los individuos capturados en la pesca, revelan marcadas diferencias con aquella de los datos independientes de la pesquería. Por ejemplo, la talla mínima de datos pesqueros, registrada desde 1997 corresponde a un bacalao de 25 cm en estado fresco (Tabla 6, Figura 1) con una moda de 46 cm en años sin El Niño; mientras que en los datos independientes de la pesquería, los bacalaos de 25 cm están representados por la clase modal de 21–25 cm de longitud (Figura 5). Se ha podido observar una clara diferencia entre el tamaño y abundancia relativa de los individuos capturados durante 1997–98 y los capturados después de 1999. El bacalao, al igual que otras especies demersales, reacciona a cambios ambientales (ej. El Niño), mediante el desplazamiento, la dispersión y la profundización de sus núcleos de mayor concentración (Samame et al. 1985; Vélez & Cevallos 1985, Espino 1990). En el año de 1999 (después de El Niño), la estructura de talla de los ejemplares de bacalao, capturados en estado fresco y seco-salado, era muy parecida a las mostradas por Reck (1983) y Rodríguez (1984).
Es importante aclarar, que las estimaciones de captura y esfuerzo realizadas en este informe, corresponden a datos extrapolados principalmente de los zarpes de las Capitanías de Puerto y de los viajes registrados por nuestro Programa de Monitoreo. Sin embargo, es muy probable que los valores aquí presentados sean subestimados, debido a que algunas embarcaciones no registraban sus zarpes en las capitanías y otras no pudieron ser registradas u observadas por nuestro personal en los muelles. En este estudio no se utiliza el modelo de Schaefer como herramienta para el cálculo del rendimiento máximo sostenible y esfuerzo pesquero óptimo tal como lo hizo Reck (1983) para los peces capturados con empate, por motivo de que uno de los supuestos básicos del modelo,es que el recurso debe ser conformado por una sola especie, por ende el esfuerzo corresponde exclusivamente a ésta (Seijo et al. 1997). El bacalao es capturado con un arte de pesca cuyo esfuerzo es dirigido a muchas especies; por tanto, el mismo se distribuye para cada una de las especies capturadas por unidad de tiempo.
En las temporadas de pesca blanca comprendidas entre 1997 y 2001, las diez especies de serránidos registradas por el PIMPP han significado cerca del 80 % (en peso) de las capturas realizadas con empate, siendo el bacalao la especie más importante con aproximadamente el 50 % del peso capturado; esto es, considerando la temporada de pesca 1997–98 en que las capturas de bacalao sobrepasaron los rangos establecidos en las temporadas de las dos fases de estudio correspondientes al PIMPP (1997–2001) y a Reck (1977–1981). Reck (1983) informa que nueve especies de Serranidae representaron casi el 90 % de la pesca (en número), además M. olfax aportó con cerca del 39.2 % del peso total de las capturas. Reck (1983) reporta que los juveniles prefieren zonas someras y cercanas a la costa, mientras que los adultos se encuentran en los bajos (WWF 1999); en los datos independientes a la pesquería se encontraron individuos de hasta 70 cm, mientras que los datos pesqueros presentan individuos de hasta 96 cm de longitud total. Es claro que la información derivada de los muestreos visuales, ayudaría a evaluar los niveles de reclutamiento de esta especie en las diferentes zonas y subzonas.
Desde los inicios de la pesca del bacalao y especies afines hasta el presente, no se conoce de algún cambio drástico en la dinámica pesquera, como por ejemplo, la preferencia de los pescadores artesanales por otras especies capturadas en los caladeros tradicionales o que actualmente se pesque en zonas más cercanas o alejadas a la costa, en comparación con años pasados; por tal razón, se puede considerar que El Niño es el principal factor causal en la variación de las estructuras de talla de los últimos años (1997–2001). Nicolaides & Murillo (2001) reportaron una relación directa entre la temperatura subsuperficial del mar y la CPUE, habiéndose registrado capturas elevadas de bacalao durante El Niño 1997–98 y decreciendo éstas drásticamente después de este evento.
Desde 1997 hasta el presente, y asumiendo las tallas de madurez sexual en hembras y machos determinadas para el bacalao por Coello & Grimm (1993), el 21 % de bacalao medido en estado fresco, estaría por debajo de la talla de madurez sexual (en las hembras) y tan sólo el 5 % por arriba de los 83.1 cm (longitud de cambio de sexo - de hembras a machos). Por otra parte, Coello & Grimm (1996) encontraron una proporción de sexos anormalmente sesgada (0.021 machos por cada hembra), por lo que sugieren que esto probablemente indica una explotación severa de los animales más grandes (machos). Debido a las características reproductivas de esta especie - hermafrodita protógina (cambio de hembra a macho a determinadas edades) - y por ser la pesca con empate una pesquería multiespecífica, una regulación en el tamaño del anzuelo para proteger los peces más jóvenes no sería la solución para reducir la sobreexplotación, porque por un lado, se disminuiría la extracción de individuos sexualmente inmaduros, y por otro, aumentaría la captura de machos (los mismos que han sido encontrados escasos según investigaciones anteriormente citadas). Además se desconoce el impacto, que en caso de establecerse esta regulación, puedan recibir otras especies de la familia Serranidae, las cuales aún no han sido estudiadas, pero podrían tener similares características de hermafroditismo secuencial como las que posee el bacalao de Galápagos. Hay que tener en cuenta que la reducción de depredadores debido al uso continuo e intensivo del método de pesca con línea de mano (empate), puede causar efectos de largo alcance en los ecosistemas de arrecifes. Entre tales efectos, podría darse una reducción general en la diversidad de especies (Polunin & Frazier 1974, citado en Reck 1983) y cambios en el funcionamiento del ecosistema (Larkin 1996).
En el ámbito mundial se han demostrado los beneficios de las áreas marinas protegidas, a nivel de especies, ecosistemas y pesquerías (Roberts & Polunin 1993, Man et al. 1995, Allison et al 1998, Hall 1998; Edgar & Barrett 1999). Sáenz, Shepherd & Bustamante (datos sin publicar) registraron valores significativamente diferentes de la abundancia de M. olfax entre lossitios de manejo 2.2 y 2.3, debido a la extracción localizada y permanente por parte del Sector Turístico en sus sitios de fondeadero. Según los resultados aquí presentados (Tabla 7) no existen diferencias significativas entre la abundancia de M. olfax en las subzonas de Comparación y Protección (2.1), Conservación y Uso No Extractivo (2.2) y las de Uso Extractivo y No Extractivo (2.3). Las subzonas 2.1 y 2.2 de la RMG deben ser protegidas de toda actividad pesquera y evaluadas constantemente para conocer su verdadero estado poblacional. La intención es que en estas subzonas (2.1 y 2.2), el efecto ‘spillover’ de la población de M. olfax sea evidente a las zonas aledañas (ver McClanahan & Mangi 2000). No obstante, para que las áreas marinas protegidas sean necesarias y útiles, deben de estar implementadas en unión con otros parámetros de conservación (Allison et al. 1998) y de esta forma puedan beneficiar a largo plazo el bienestar de M. olfax en Galápagos.
Para evitar problemas futuros concernientes al manejo de la pesquería del bacalao con especies afines y asociadas en las capturas, se hace necesario implementar un sistema de seguimiento y control más eficiente sobre el esfuerzo pesquero desplegado hacia los recursos que conforman esta pesquería, de tal forma que este sistema ayude a evitar que se excedan los valores históricos de captura más elevados. Hay que considerar que cuando las pesquerías de pepino de mar y de langosta dejen de ser rentables como lo fueron en los años 1999 y 2000, la presión pesquera sobre el bacalao y otras especies de pesca blanca podría aumentar drásticamente, a causa del incremento de la flota pesquera artesanal en estos últimos tres años. Fortaleciendo el sistema de observadores pesqueros con que cuenta actualmente la ECCD, para mejorar el registro de datos de pesca blanca a bordo, y mejorando el sistema de monitoreo en los desembarques con apoyo de la Unidad de Recursos Marinos del SPNG y la Armada del Ecuador, se proveería de indicadores pesqueros más precisos para el manejo de esta pesquería.
Hace falta estudios más amplios sobre la biología reproductiva del bacalao con muestras representativas de los especímenes capturados en las principales zonas del Archipiélago y en un período de tiempo adecuado, con la finalidad de confirmar las tallas de madurez sexual establecidas por Coello (1993). Estos estudios más la obtención de información básica sobre productividad marina, ecología larval, variación temporal y espacial del reclutamiento, migraciones verticales u horizontales relacionados con las fases de cortejo, reproducción, etc., ayudarán a identificar y establecer zonas de
protección para el bacalao y las especies asociadas a la pesquería de este recurso. Para llegar a saber la respuesta de una comunidad a la presión pesquera y sus efectos a nivel pesquero y ecológico, se necesita entender la magnitud de las interacciones entre las especies, así como del papel funcional de la especie objeto de explotación (Seijo et al. 1997). Por lo que se requieren investigaciones enfocadas a estos aspectos y aplicadas al bacalao y otras especies importantes de pesca blanca, teniendo en cuenta características del depredador (espectro trófico, selectividad y eficiencia de depredación), así como de las presas (por ejemplo, si compiten o no).
5 CONCLUSIONES
Para el período 2000–2001 se registraron las capturas más bajas de bacalao de entre todas las temporadas de pesca, lo cual refleja en parte la escasa movilización de pescado fresco hacia el continente y la gran reducción o casi paralización de la pesquería con empate a causa de las pesquerías de pepino de mar y langosta, desarrolladas entre abril y diciembre de 2000. Sin embargo, cabe aclarar que esta disminución en los volúmenes de captura del bacalao, se debió a una disminución del esfuerzo pesquero dirigido a esta especie, lo cual no significa un colapso de las poblaciones de bacalao, sino más bien, el traslado del esfuerzo de pesca hacia otras especies comercialmente más rentables (ej. pepino de mar, langosta, mero).
Las estructuras de talla muestran que El Niño contribuyó a la captura de un gran porcentaje de individuos adultos de gran tamaño en el período de pesca 1997–98, mientras que en los años posteriores se evidencia la captura de individuos de menor tamaño. Durante este fenómeno se registró también una mayor abundancia relativa de esta especie en las capturas y un incremento de la proporción del bacalao en función de las otras especies capturadas con empate.
Las profundidades en las que se hicieron los monitoreos visuales (< 17 m), tenderían a representar la importancia de las áreas superficiales para el reclutamiento de esta especie, debido a que se nota una clara diferencia entre las tallas registradas en los muestreos visuales y los datos pesqueros; considerando no obstante, que las metodologías de medición fueron distintas.
El bacalao M. olfax es un depredador de alto nivel trófico y de gran importancia en la actividad pesquera artesanal de la RMG. La información hasta la fecha sugiere que a pesar de que sus poblaciones no están seriamente amenazadas, se requiere de mayor investigación para asegurar su bienestar a largo plazo y el de las especies asociadas con su pesquería.
La carencia de relevante información biológica y ecológica no permite aún comprobar, si la zonificación actual de la RMG resultará en una mayor conservación de esta especie endémica de considerable interés comercial y evaluado como vulnerable.
Agradecimientos. Muchas personas han colaborado en el levantamiento de la información que ha dado como fruto este capítulo: Rosemary Andrade, Alejandra Badillo, Juan Carlos Barreno, Daniel Becerra, Bran Born, Washington Bravo, Jaime Cedeño, Lenín Chalén, Carmen Chasiluisa, Eduardo Espinoza, Daniel García, Luis Molina, Jimmy Mora, Jerson Moreno, Mildred Panchana, Wilmer Parrales, Eduardo Simbaña, Mónica Tigse y Maryuri Yépez.
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Apéndice 1.
Abundancia de caga leche Dermatolepis dermatolepis por transecto (ind. 500 m-2) en las diferentes subzonas de manejo de la RMG. Espacios en blanco: en dicha isla no existen esas subzonas.
Abundancia de cabrilla Epinephelus labriformis por transecto (ind. 500 m-2) en las diferentes subzonas de manejo de la RMG. Espacios en blanco: en dicha isla no existen esas subzonas.
Isla Subzonas Promedio
2.1 2.2 2.3 Darwin 2.13 1.68 1.80 Española 0.06 0.19 0.08 0.12 Fernandina 0.07 0.03 0 0.03 Floreana 0.06 0.30 0 0.15 Genovesa 0 1.27 0 0.72 Isabela 0.15 0.03 0.12 0.10 Marchena 0 0.18 0.13 Pinta 0 0.04 0.04 Pinzón 0.13 0.13 Rábida 0 0.06 0.04 San Cristóbal 0 0.04 0.03 Santa Cruz 0 0 0.20 0.12 Santa Fe 0 0 0 Santiago 0.63 0.09 1.13 0.63 Wolf 1.25 0 1.98 1.73 Promedio 0.20 0.20 0.39 0.30
Isla Subzonas Promedio
2.1 2.2 2.3 Darwin 4.00 2.40 2.86 Española 7.19 4.54 1.62 4.04 Fernandina 1.21 3.89 2.50 2.65 Floreana 8.00 14.20 2.89 9.42 Genovesa 1.28 1.65 4.40 2.17 Isabela 1.90 2.78 3.86 3.30 Marchena 5.58 4.83 5.00 Pinta 2.17 8.31 7.63 Pinzón 2.08 2.08 Rábida 1.33 5.00 3.43 San Cristóbal 5.68 3.00 4.45 Santa Cruz 8.50 20.43 9.44 12.21 Santa Fe 0.79 0.20 0.52 Santiago 1.81 6.27 4.93 5.18 Wolf 0.63 4.00 1.50 1.55 Promedio 3.50 6.14 4.39 4.83
Abundancia de camotillo Paralabrax albomaculatus por transecto (ind. 500 m-2) en las diferentes subzonas de manejo de la RMG. Espacios en blanco: en dicha isla no existen esas subzonas.