6. RESEARCH METHODOLOGIES: PHASE 2 – USABILITY EVALUATION OF
6.2 Usability Testing of Dipor Dashboard
6.2.6 Feedback from Satisfaction Questionnaire and Interview
Esta tesis se enmarca en la perspectiva dual de la realidad social. Según este enfoque las personas son influenciadas por las estructuras y sistemas de la sociedad, que a su vez las crean y mantienen a través de las interacciones sociales.
En este sentido se considera que los sistemas sociales, en constante transformación, son creados y reproducidos mediante la agencia humana y en definitiva por la acción de las personas (Giddens, 1995).
El enfoque que aporta la teoría de la estructuración de Giddens (1995) afirma que la reproducción de la acción social engendrada por la agencia humana es simultánea a la reproducción de los sistemas sociales. Cuando los actores sociales utilizan esquemas generalizados para resolver problemas que se desprenden de su vida cotidiana, así como cuando establecen nuevas reglas y las hace perdurar en el tiempo y espacio, éstos están participando de la creación y reproducción del sistema y sus instituciones (Giddens, 1995). De esta forma comprendemos la institucionalización de la solidaridad en Mondragón como resultado de la relación interdependiente entre la agencia humana y los principios estructurantes de la sociedad.
Desde otra perspectiva, tradicionalmente el institucionalismo, como enfoque teórico del análisis de las organizaciones, ha considerado que las normas e
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instituciones influencian y hasta determinan la actuación de las organizaciones. Un tema fundamental para la comprensión de esta perspectiva es la relación entre entorno y organizaciones. Las investigaciones que siguen esta línea enfatizan la dependencia de las organizaciones de su medio social, político y económico, y cómo la necesidad de responder a las expectativas de este entorno influencia directamente su actuación, su organización formal y sus elecciones (Powell & DiMaggio, 2012). Desde esta perspectiva las organizaciones están inmersas en un contexto sociocultural que influencia la formación de su estructura formal (Scott, 2001).
Así, la teoría institucional de las organizaciones se centra en las interacciones entre todas las instituciones del entorno y en las expectativas sociales que recaen sobre ellas (Martinez, 1999; Powell & DiMaggio, 2012).
Igualmente desde esta línea se considera que todo tipo de organizaciones pueden ser estudiadas desde el prisma institucional porque operan bajo las estructuras dominantes en su contexto y además son constituidas socialmente siguiendo un proceso que determina sus formas de actuar (Scott, 1987).
Considerando que las organizaciones están delimitadas por las normas sociales y buscan ganar legitimidad en su entorno, su supervivencia está supeditada a seguir tales normas sociales (Powell & DiMaggio, 2012; Scott, 1987). De esta forma, las organizaciones intentan responder a estas normas y valores del contexto en el cual se encuentran, adaptándose a ellas, para así demostrar que actúan según las expectativas colectivas de la manera correcta (Meyer & Rowan, 1977).
En contrapartida a esta concepción, se critica este presupuesto teórico ya que desde esta perspectiva la institucionalización de las organizaciones está centrada en los resultados que tal proceso puede generar, asumiendo que las organizaciones cumplen con un papel pasivo de adaptación a las expectativas de buena conducta que determinan las normas sociales (Dillard, Rigsby, & Goodman, 2004).
Se considera que en el proceso de institucionalización entran en juego diversos actores. La estructura que la organización asumirá, como fruto de este proceso,
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dependerá de la interacción entre estos actores y del poder de influencia de los mismos (Barley & Tolbert, 1997). Según esta perspectiva, la institucionalización es un proceso cuyo producto es un porvenir que depende del esfuerzo de los actores en él involucrados. Se entiende que el proceso de institucionalización implica el cambio dinámico y continuado en la organización, así como las influencias de factores históricos, sociales y políticos en estas prácticas.
Asimismo, en el proceso de asignación de recursos -también regidos por las normas sociales- los valores tienen un papel fundamental (Brown, 1984; Stafinski, McCabe, & Menon, 2014). Ellos dirigen el proceso de institucionalización ya que impulsan las prácticas y las acciones de las organizaciones. También influencian la historia tal como comenta el autor.
Este proceso es visto tanto siendo conducido por valores , en que la institucionalización, que da por hecho valores compartidos y creencias, infunde todas las acciones y prácticas; como que la historia, que depende de las acciones actuales, se basa en los valores, creencias y prácticas existentes (Dillard et al., 2004,p.513).
Esta aportación nos ofrece un referente teórico para la comprensión del proceso de institucionalización de la solidaridad en Mondragón. A partir de él podemos analizar si entre las cooperativas del grupo Mondragón el valor de la solidaridad establece reglas de asignación de recursos intercooperativos. Desde esta perspectiva, el proceso de institucionalización promueve cambios en el orden preestablecido a partir de las acciones reflexivas de individuos que participan en las organizaciones. Estas acciones se elevan a través de la jerarquía de niveles institucionales. El cambio organizacional se da gracias a que estas prácticas innovadoras modifican las prácticas y los criterios anteriormente preestablecidos en el ámbito de la organización. Según este modelo teórico, un cambio que se da en un nivel organizativo puede generar cambios en el contexto más amplio de la sociedad (Dillard et al., 2004).
Esta perspectiva ofrece una buena referencia para la comprensión del proceso de institucionalización de la solidaridad en el grupo Mondragón por lo que se
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pretende analizar la creación de las reglas de intercooperación del grupo Mondragón así como el mantenimiento y renovación de las mismas a partir de esta perspectiva del proceso de institucionalización.
Asimismo, el institucionalismo organizacional aporta otras contribuciones que también se aplican al análisis de los objetivos de esta tesis. Como venimos argumentando, el institucionalismo fundamentado en las teorías sociológicas y centradas en el estudio de las organizaciones tiene como principales temáticas la formación y reproducción de las instituciones teniendo en cuenta la construcción del sentido y de significado (Aldrich & Fiol, 1994; Greenwood, Oliver, Sahlin, & Suddaby, 2008). También desarrolla la línea de investigación centrada en la lógica de las instituciones entendida como la formación del individuo y de las organizaciones a partir del sistema de creencias de la sociedad global (Battilana, 2006).
Desde este enfoque se considera que la institucionalización es un producto de la acción y del deseo humano aunque esta acción no sea necesariamente fruto de la conciencia (Powell & DiMaggio, 2012).
En esta línea se encuentra el trabajo clásico de Zuker (1977) sobre la persistencia cultural. Este autor analiza los efectos de la institucionalización en la persistencia cultural (Zucker, 1977). Así, investiga la influencia de la institución en la transmisión cultural de una generación a otra, en el mantenimiento de la cultura y la resistencia al cambio cultural (Zucker, 1977). La investigación de Zucker (1977) basada en experimentos, evidenció que el grado de institucionalización afecta directamente al mantenimiento de la cultura organizacional. A mayor institucionalización mayor uniformidad cultural entre diferentes generaciones, mayor mantenimiento de la misma sin la necesidad de recurrir a sanciones u otros tipos de control social, y también mayor resistencia al cambio.
(...) se encontró que a mayor grado de institucionalización, mayor será la uniformidad de entendimientos culturales entre distintas generaciones, mayor es el mantenimiento
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cultural sin control social directo y mayor es la resistencia al cambio (Zucker, 1977, p.742).
Otra investigación de referencia para el neo institucionalismo es el trabajo llevado a cabo por John Meyer (1977). Este autor investiga la incongruencia de la estructura formal de las organizaciones con sus ideales de eficiencia y eficacia. Afirma que esta estructura se fundamenta en mitos muy fuertemente arraigados en el entorno inmediato de las organizaciones. Así, explica que las organizaciones, lejos de tener su estructura formal moldeada para atender eficazmente a la producción, la tienen orientada a atender las expectativas del entorno orientadas por tales mitos (Meyer & Rowan, 1977).
Por último el neo institucionalismo desde su vertiente económica y política se respalda en la teoría de la elección racional y de los juegos y en la historia de la economía. Una de las investigadoras referentes en esta rama es Elinor Ostrom. Esta autora, también citada en el marco teórico de esta tesis, entiende que las instituciones son regularidades perdurables en el tiempo resultantes de la acción humana y que su estructura es constituida por normas, reglas y estrategias compartidas (Crawford & Ostrom, 1995).
La gramática institucional introducida aquí se basa en la opinión de que las instituciones están soportando las regularidades de la acción humana en situaciones estructuradas por reglas, normas y estrategias compartidas, así como por el mundo físico. Las reglas, normas y estrategias compartidas se constituyen y reconstituyen por la interacción humana en que se producen con frecuencia o en repetitivas situaciones. (Crawford & Ostrom, 1995, p. 582)
Además de las aportaciones de Ostrom (1995) y Mayer (1977) también consideramos que la aportación de Zucker (1977) sobre la influencia de la institucionalización sobre el mantenimiento de la cultura organizacional, su uniformidad y resistencia al cambio pueden ser útiles para el análisis del papel de la solidaridad institucionalizada en la cultura organizacional del grupo Mondragón.
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