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El modelo de ciudad sostenible implica pensar en un adecuado sistema de transporte que se adapte al diseño urbanístico de la ciudad, mejore el tránsito de los ciudadanos en las grandes urbes y sea amable con el medio ambiente. Para Bogotá, el tema de movilidad y transporte es el mayor obstáculo para su sostenibilidad. Intereses políticos y económicos cruzados hacen que cada día el camino hacia un sistema eficiente sea más pedregoso. Como todas las ciudades grandes, Bogotá debe atender la movilidad de sus habitantes, sin embargo, el problema mismo del sistema de transporte va ligado a otros aspectos como la planificación y el desarrollo urbanístico de la ciudad.

El crecimiento desmedido de la población ha hecho que el territorio deba extenderse cada vez más y por lo tanto, los trayectos no solo se vuelven más distantes, sino que su costo también se incrementa.

Los grandes retos que enfrenta Bogotá según la revista Dinero (―Soluciones a los problemas de movilidad, 2008) en un análisis hecho sobre esta problemática son: mejorar las condiciones de la malla vial y la calidad del servicio al usuario, reorganizar el transporte público, optimizar la red de semáforos e incrementar el control y cumplimiento de las normas de tránsito. Según Juan Carlos Pérgolis Valsecchi, arquitecto de la Universidad de la Plata, Argentina y profesor de urbanismo de la Universidad Nacional de Colombia, la historia de Bogotá estuvo aferrada al tranvía, la ciudad crecía en torno a aquel sistema de transporte. Sin embargo, la aparición del bus permitió la independencia de los cables y rieles, los buses pudieron llegar hasta el fondo de los barrios y a lugares donde el tranvía no podía. (Pergólis, J (2010, 19 de marzo), entrevistado por Forero, L., Bogotá)

Bogotá concentraba todo lo que la gente necesitaba en el centro de la ciudad, pero las consecuencias del Bogotazo, el 9 de abril de 1948, hicieron que la burguesía ligada al

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comercio y que residía en el centro de la capital, comenzara a desplazarse hacia la periferia por motivos de seguridad. Como todavía no había muchos carros en la ciudad, la gente comenzó a depender del transporte público. Todavía hoy existe esa dependencia para movilizarse dentro de la ciudad. El gran problema es que el sistema de transporte con el que cuenta Bogotá no es eficiente.

Para que un sistema de transporte pueda ser eficaz debe poder movilizar a mucha gente, en poco tiempo y a bajo costo, según Pérgolis. El problema de Bogotá es que las distancias son muy largas y la enorme cantidad de vehículos impide que el sistema sea rápido. Estas dos problemáticas van ligadas a otros factores clave que son la superpoblación que enfrenta la ciudad y la planeación misma.

―En Bogotá el ciudadano amanece cada día con nuevas rutas improvisadas por los funcionarios de transito: cierres formales o informales de vías, desvíos, cambios de señalización‖. (Fundación Habitat Colombia. A la búsqueda de ciudades sostenibles ―Memorias del III Encuentro Internacional Habitat Colombia‖, 1994, p. 253)

Bogotá ha empezado a trabajar algunas medidas para disminuir los efectos de estos problemas. Uno de ellos es la medida del pico y placa para reducir el número de vehículos que transitan en las horas más congestionadas, sin embargo, durante los últimos años se ha comprobado que esta iniciativa fomenta el incremento del número de vehículos porque los ciudadanos adquirieren otro carro o motos para poder movilizarse.

Otra medida es la del Sistema Integrado de Transporte Público que implica que aquellos pequeños propietarios de buses públicos se agrupen en concesiones para que se entiendan con el Estado. Este consiste, además en que:

El transporte público colectivo de buses y busetas, en el que diariamente los bogotanos realizan 6 millones de viajes, migrará a un nuevo esquema operacional, empresarial y de servicio, conocido como el Sistema Integrado de Transporte Público, SITP. El SITP dividirá a la ciudad en 13 zonas; cada una, a cargo de una empresa operadora, que ofrecerá rutas en todos los sectores. (―Alcaldía explica el ABC del Sistema Integrado de Transporte Público‖, 2010)

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El sistema también implica un cambio en el sistema de pago del servicio. No se pagarán con monedas ni billetes, sino que se hará con una tarjeta inteligente que puede ser usada en los distintos tipos de transporte: buses, Transmilenio y Metro. Con esto se busca generar un ahorro para el bolsillo de los ciudadanos. (―Alcaldía explica el ABC del Sistema Integrado de Transporte Público‖, 2010)

La medida además busca ordenar los itinerarios de los vehículos públicos. A través de paraderos establecidos, los usuarios podrán hacer uso de un servicio de información de trayectos, frecuencias y horarios de arribo de los buses. Se busca además con este sistema modernizar los vehículos de transporte público para que sean menos contaminantes. Esa es una gran responsabilidad que tiene la ciudad, pues Bogotá enfrenta el problema del tránsito de buses antiguos que contaminan demasiado el medio ambiente.

Otra alternativa para solucionar estas problemáticas de movilidad puede ser la de crear centralidades para acortar las distancias en los desplazamientos que la gente tiene que realizar. Bajo esa línea se estructuró por ejemplo Ciudad Salitre, donde convergen viviendas, centros comerciales, empresas, colegios, con el fin de que los habitantes de este sector puedan tener todo en un mismo sitio. Sin embargo, como dice Pérgolis, el proyecto de ―ciudades dentro de la ciudad‖ no ha sido muy efectivo en Bogotá.

Estas iniciativas deben ir acompañas de la participación ciudadana y el cambio de actitudes individualistas. La sostenibilidad de Bogotá en materia de movilidad y transporte implica un gran compromiso del Estado, por ejemplo, en que los recursos públicos se administren adecuadamente y se inviertan en infraestructura vial, pero también que los ciudadanos tomen conciencia y participen en campañas de educación que enseñan sobre la importancia de cumplir las normas de transito.

―La ciudad para llenar las expectativas de sus habitantes en cuanto a riqueza ambiental, relacionada con los medios de transporte, debe ofrecer un amplio inventario de modos de transporte: modos tradicionales (buses, colectivos, taxis), y modos alternativos de baja contaminación (trenes, metros, espacios peatonales, ciclovías).‖. (Fundación Habitat Colombia. A la búsqueda de ciudades sostenibles ―Memorias del III Encuentro Internacional Habitat Colombia‖, 1994, p. 253)

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