5 Evaluation
5.1 Net-Chaff
5.1.3 Hiding analysis
Dentro de este apartado el rol de enfermería se asocia con las actitudes que experimentan los profesionales de salud al ejecutar actividades hacia los pacientes que padecen del Virus de Inmunodeficiencia Humana. Por lo que se, requiere que el enfermero conste de conocimientos claros para evitar la propagación o contagios de la enfermedad. Además satisfacer con las necesidades específicas de esta población, y, a su vez el personal de salud debe estar dispuesto a proporcionar la atención con calidad y calidez.
2.2.4.1. Concepto del Rol de enfermería
Dentro de este subnumeral se refiere a las funciones que ejecuta el profesional de salud para el mejoramiento de la salud del paciente. Además se vincula con los roles administrativo, educadora, investigadora y asistencial que permiten promocionar la salud y satisfacer las necesidades de las personas procurando el mayor grado de bienestar.
De acuerdo con los autores Biddle & Thomas (2016), describen que el rol de enfermería “está compuesto por varias actividades o roles que permiten satisfacer con las actividades que requieren los pacientes enfermos o sanos para mejorar la salud”, por otro lado, el enfermero debe promover la salud y la prevención de enfermedades que se encuentran adheridas en el medio ambiente y que son fáciles de adquirir.
Dentro de estas acciones, el profesional emplea las actividades con responsabilidades y la toma de decisiones para mejorar el estado de salud. Por otro lado, el enfermero debe planificar, organizar y evaluar las actividades que se empleen a cada paciente, ya que cada uno de ellos reacciona de manera diferente a las acciones. En el caso del VIH/SIDA, son personas que necesitan medicamentos específicos.
Según Martínez (2015), establece que el rol de enfermería consta de varias funciones que el profesional de enfermería emplea a los usuarios que visitan el
establecimiento de salud con el fin de restablecer su condición física, mental, entre otros. Además garantiza la atención y prevención de enfermedades por medio de planes y ejecuciones de actividades”.
Con relación al tema de estudio, los pacientes con SIDA deben ser diagnosticados antes de suministrar algún tipo de medicamento, esto con el propósito de cuidar y cumplir con la recuperación de los enfermos. Por otro lado, el interno de enfermería debe contar con los implementos de bioseguridad para evitar contagios con fluidos u otros tipos de material contaminante que perjudique la salud del usuario sano.
2.2.4.2. Pacientes con VIH/SIDA
Las pacientes con VIH/SIDA a causa de la infección que padecen deben llevar una vida lo más saludable posible, debido a que la afectación en su sistema inmunológico lo mantienen vulnerable ante cualquier tipo de enfermedades oportunistas, razón por la que los usuarios con esta afección deben tener hábitos que promuevan mantenerse sano.
El paciente con VIH/SIDA para mantenerse con mejor salud a pesar de la infección incurable que poseen deben seguir medidas que le permitan mantener una calidad de vida estable, tales como: mantenerse activo diariamente, consumir alimentos preparados higiénicamente, con consumir drogas, aplicar inmunizaciones recomendadas, cumplir con las visitas médicas, utilizar preservativo durante las relaciones sexuales y tomar los medicamentos retrovirales diariamente (InfoSIDA, 2016).
Los pasos indicados permitirá que el paciente infectado con VIH/SIDA pueda conservar su salud por mucho más tiempo, el cual puede llevarse a cabo mediante la comunicación de los profesionales de enfermería en la educación del autocuidado, el cual es posible mediante el establecimiento de una relación interpersonal con los pacientes, en que pueda proporcionar los conocimiento necesarios para que el usuario pueda mantener una calidad de vida estable por medio de la prevención de alteraciones en su salud.
Los cuidados del Paciente infectado con VIH/SIDA requiere la implementación de cabios en su estilo de vida, el cual sumado al impacto social puede ser una causa de desmotivación, razón la que es fundamental la atención integral de enfermería, ofreciendo cuidados individualizados, para el conocimiento de la percepción del individua sobre su propia salud física y psicológica, donde la atención debe estar en base a modelos teóricos que la orienten a ofrecer cuidados integrales, completos, equitativos y respetuosa, sin que sean víctimas de estigmatización o discriminación (Achucarro, 2016).
El rol que cumple el profesional de enfermería está orientado a ofrecer actos de ayuda y la realización de actividades que contribuyan al mantenimiento de su salud, la recuperación o la finalización de la vida de forma tranquila, donde el personal de enfermería debe caracterizarse por ejecutar buenas prácticas asistenciales y éticas, sobre todo con una actitud positiva ante los infectados llevando a cabo una interacción eficiente para conocer sus percepciones.
De acuerdo a lo establecido por el (Ministerio de Salud Pública, 2015), el VIH es el “Virus de Inmunodefiencia Humana que una vez que ingresa al cuerpo destruye el sistema inmunológico (defensas), el cual se encarga de protegernos frente a las enfermedades. El VIH luego de un periodo (3 a 10 años) se transforma en SIDA”.
El SIDA o Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, es la última fase de infección por VIH. En esta fase el sistema de defensa está destruido, lo que permite la aparición de múltiples enfermedades que llevan a la muerte. Este virus se transmite por las relaciones sexuales penetrativas sin protección (condón) con una persona que vive con el virus, a través de la sangre, fluidos y secreciones que contengan el virus, de madre VIH positiva a su hijo o hija durante el embarazo, el parto o la lactancia.
2.2.4.3. DERECHOS DE LAS PERSONAS CON VIH/SIDA
Los Derechos Humanos establecen los requisitos esenciales, para que toda la ciudadanía en el mundo entero aspire a la calidad de vida digna, para el efecto, se
menciona el Art. 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, los cuales a su vez tratan de la protección de la vida de los seres humanos, situación que se relaciona directamente con la definición de la salud por parte del máximo organismo rector de esta área, que es la Organización Mundial de la Salud (Asamblea General de las Naciones Unidas, 1948).
Al respecto la Organización Mundial de la Salud tal como se manifestó en el párrafo anterior reconoce el derecho de la personas a gozar de bienestar físico, psicológico y mental. Esta definición del máximo organismo rector a nivel mundial ha sido recogida en las constituciones de todo el mundo, para garantizar los derechos de los pacientes en estado crítico (Organización Mundial de la Salud, 2018).
En efecto la Constitución de la República del Ecuador estable en el Art. 50 que todas las personas que padecen de enfermedades catastróficas, tiene derechos prioritarios, que se encuentran por encima de los derechos de las demás personas que no son consideradas en estos segmentos de la población. Las personas portadoras del VIH/SIDA, así como aquello que se encuentran en una fase avanzada del SIDA, se encuentran categorizadas como enfermos críticos, clasificados en el Art. 50 de la Carta Magna (Asamblea Nacional Constituyente, 2008).
Con base en ello en el Ecuador se creó en el año 2006 la ley derechos y amparo al paciente, en cuyos Art. 2,3 y 4 hace referencia a la atención digna y de calidad diana y de todo ser humano, quien no debe ser discriminado por ningún motivo. Más delante en el Art. 7 hace referencia al amparo del paciente crítico, el cual corre un inminente peligro de muerte y que según la carta magna y la Legislación Nacional debe ser atendido inmediatamente y sin necesidad de pago previo, con el propósito de tratar su dolencia o afección, procurando su pronto restablecimiento o una calidad de vida digna mientras viva, en caso se trate de pacientes en fase terminal de sus enfermedad ( Ley de Derechos y Amparo al Paciente, 1995).
En el Art. 12 se establece las sanciones que se derivan cuando el establecimiento le niega la atención a un paciente crítico, más aun cuando ha sido
clasificado como un paciente que padece de una enfermedad catastrófica, situación que si ocurre se castigar con prisión por parte de los responsable del establecimiento de salud, porque su obligación es asistir con calidad y calidez aun a pesar de encontrarse en una fase terminal, que los haya sometido a esperar la muerte en corto plazo de tiempo ( Ley de Derechos y Amparo al Paciente, 1995).
Los pacientes que padecen VIH/SIDA, tiene derechos especiales y prioritarios que ponen de manifiesto a su vez, la obligación que tiene el embellecimiento de salud y el personal que los atiende para garantizarles el bienestar, o por lo menos una calidad de vida digna mientras sigan con vida, por esta razón los internos de enfermería deben promover actitudes responsables con actuaciones que se basen en los principios de calidad y calidez para asegurar el cumplimiento de los derechos del paciente crítico.
2.2.4.4. LA NEGATIVA EN EL MANEJO DEL PERSONAL DE SALUD AL PACIENTE CON VIH/SIDA
Los pacientes que se encuentran diagnosticados con VIH/SIDA, se exponen a diversas consecuencias externas, las cuales son añadidas a su propia afección de salud, debido a que un gran segmento de la sociedad, todavía teme un contagio a través del contacto con estas personas, a lo que suma la discriminación propia de la sociedad, que ha establecido ciertas creencias sobre las causas de esta infección, a lo que se vincula con la homosexualidad, promiscuidad, prostitución y otros problemas sociales, que pueden denigrar la dignidad de un ser humano.
Los profesionales de enfermería y de salud en general, tienen un conocimiento mayor sobre la transmisión del VIH/SIDA, a pesar de ello, los trabajadores de esta área, que manipulan fluidos corporales y son responsables por la atención directa de los pacientes con VIH/SIDA, pueden tener cierto temor, al saber que en esta sustancia proveniente del organismo de la persona infectada con este agente patógeno, se puede encontrar este microorganismo, exponiendo al personal que maneja los mismos, a ser víctima de un posible contagio. (Organización Internacional del Trabajo, 2015)
Esta situación, unida a ciertos testimonios y creencias, que sostienen que el personal de salud responsable por el manejo de objetos punzo y corto punzante, así como, los encargados del manejo de fluidos corporales, ya se ha contagiado con el virus del VIH/SIDA, a través de pinchazos o del contacto con instrumental y fluidos contaminados, ha contribuido a la actitud negativa de los internos de enfermería y demás personal del establecimiento, en la atención de estos pacientes, quienes pueden percibir aquella discriminación dentro del servicio sanitario. (Organización Panamericana de la Salud, Normas para ña Atención Integral a las Personas con VIH, 2014)
Además, algunos factores propios de la sociedad ecuatoriana, pueden generar que la discriminación hacia las personas diagnosticadas con VIH/SIDA, se incremente en mayor medida, afectando aún más los derechos de los pacientes críticos, quienes al conocer que padecen de esta enfermedad, pueden desmotivarse, debido a la proximidad de la muerte, que depende del tiempo en que haya sido portador del virus y del cuidado recibido, profundizando aún más la problemática. Por este motivo, es necesario que los internos de enfermería respeten los derechos de estos pacientes, para mejorar la calidad y calidez del servicio, acorde al cumplimiento de los principios constitucionales y del buen vivir.