Consumer-Driven Models
2. Identity Preservation
La ausencia de profesionalización de los campesinos, el débil desarrollo de la cadena de valores a través del almacenamiento y transformación de la producción agrícola son entre otros los desafíos del modelo existente.
Reconociendo la pertinencia social de las organizaciones campesinas en la zona referida, los resultados de este estudio subrayan sin embargo su debilidad institucional y de financiación, que conduce a la ausencia de una profesionalización campesina eficaz y al desarrollo de la cadena de valores de la producción agrícola a nivel local.
Siendo un motor de desarrollo económico y social en ambiente rural, el desarrollo de la cadena de valores de la producción agrícola a través de las organizaciones campesinas profesionales, permitiría a los agricultores mejorar su posición y los lazos en las cadenas de valor, lo que se traduciría en mejores rentas agrícolas. Por otro lado, el desarrollo de la cadena de valor de la producción agrícola posibilitaría a los campesinos de la zona, no sólo producir más y mejor, sino también luchar contra la inseguridad alimentaria a nivel local gracias al almacenamiento y la transformación de la producción realizada. Su profesionalización es necesaria para que los agricultores tengan capacidad de negociación elevada no sólo sobre el mercado agrícola de insumos y de circulación de la producción, sino también a nivel de los servicios estatales por la diversas preocupaciones fiscales, policiales y administrativas de las que los campesinos son a menudo víctimas. En ese sentido Ngalamulume (2011) subraya que mientras la carga de alimentarse y de alimentar a las poblaciones urbanas cada vez más crecientes les incumbe, estos pobres campesinos no gozan de atención particular de los poderes públicos para ayudarles a mejorar sus condiciones de vida y de trabajo en RD Congo.
Las acciones del nuevo modelo, deberían tratar de reforzar la profesionalización de la agricultura familiar y sus organizaciones campesinas gracias a un enfoque participativo, comunitario y eficaz, de durabilidad para un desarrollo local global e inclusivo con la participación de múltiples actores. Deberían también motivar a los jóvenes a implicarse en la agricultura y otras actividades económicas como medio de luchar contra la emigración rural.
La estrategia consistiría en impulsar, estimular y sostener las capacidades de innovación y de empresariado comunitario en agricultura familiar con el fin de favorecer la emergencia o la adopción de soluciones sostenibles y adaptadas a las cuestiones técnicas, sociales, económicas, medioambientales, políticas y culturales que se planteen.
Esta estrategia implica actuar en el ámbito de las explotaciones familiares y a nivel de las organizaciones campesinas de base que deben profesionalizarse en actores cooperativos y socioeconómicos. Así, los pequeños explotadores agrícolas en general y las mujeres en particular deberían ser animados a trabajar juntos para mejorar su productividad y su acceso a los mercados y aumentar a la postre su poder de negociación.
La misión de una estructura campesina coordinada y funcionando como una empresa social sería la promoción de cadenas de valor eficaces de la producción
agrícola de las "cooperativas satélites"70. Esta primera se encargaría, como
cualquier empresa social, de comprar, al precio del mercado, la producción agrícola (alimenticia) de sus miembros (cooperativas satélites). De este modo, disminuiría el número de intermediarios en la cadena. Lucharía contra la inseguridad alimentaria y la fluctuación de precios en los alimentos, y promovería la soberanía alimentaria a nivel local por el almacenamiento y la transformación de toda o parte de la producción comprada. El mercado local sería en primer lugar la zona de venta prioritaria antes de contemplar toda venta en el mercado regional (fuera del territorio).
Contrariamente a ciertos actores de desarrollo, es importante enfocar ante todo al mercado local antes de contemplar un mercado exterior. Este enfoque centrado sobre el mercado urbano y/o sobre la exportación, la gratuidad de los insumos y la ayuda alimentaria practicada por ciertos actores de desarrollo es el origen de la inseguridad alimentaria y de la pobreza en los medios rurales estudiados. A nivel local, convendrá crear puntos de compra de la producción agrícola y de venta de los insumos y otros artículos de primera necesidad a favor de los campesinos miembros y no miembros. Una discriminación positiva del precio a la venta a favor de los miembros podría ser una política susceptible de animar a los campesinos a adherirse a la iniciativa. Considerando el alto número de mujeres campesinas, igualmente se podría realizar una discriminación positiva, es decir, facilitando su incorporación al sistema cooperativo propuesto.
Para que tenga más impactos y hacer frente a varios desafíos simultáneamente en la zona, esa estructura socioeconómica debería no sólo luchar contra el paro a nivel local ofreciendo empleos, sino que también podría promover el emprendimiento local para diversificar las fuentes de rentas de los campesinos. Esto ha de pasar no sólo por la promoción y el apoyo de las asociaciones de solidaridad ya existentes sino también por la colaboración con los servicios de micro finanzas existentes esencialmente en el medio urbano o peri-urbano de la provincia. Convendría reforzar y animar los servicios financieros eficaces y adaptados en las zonas rurales con vistas a estimular y promover el empresariado a favor de los
pobres excluidos del sistema bancario y las instituciones de micro finanza en masa en la ciudad de Bukavu.
Este nuevo modelo debería pues inspirarse más en la economía del bien común que no está de acuerdo ni con el "capitalismo" ni con el "comunismo" para alcanzar el bienestar social (Filber, 2012).