4.2 Implementation
4.2.1 Implementation of the Evolutions System
Los contactos Satumo-Marte siempre han tenido mala reputación y, para muchos astrólogos medievales y de la actualidad, son una señal de crueldad o sadismo. Para ejemplificar el temperamento resultante de esta configuración se muestra, una y otra vez, el caso de Hitler, con Saturno en Leo en el MC cuadrando a Marte en Tauro en la Casa VII. Recientemente han aparecido análisis más razonables que describen las facetas más ligeras o positivas de estos aspectos y se ha indicado que los contactos Marte-Satumo se suelen exteriorizar y pueden indicar crueldad recibida de los demás. Pero en general, se sigue opinando que estos contactos denotan una dureza y una falta de piedad en algún nivel del individuo, ya sea mental o físico. Si sustituimos el término «proyección» por el concepto más antiguo de «exteriorización», entonces la crueldad que la persona nota en los demás con un aspecto Marte sigue siendo una parte de su
psique, porque si no, no la habría atraído hacia sí. Incluso los aspectos armoniosos entre estos dos planetas tienen fama de producir un temperamento frío y egoísta, aunque también pueden dar una buena capacidad de organización y control de la voluntad. Como corresponde a la combinación del pequeño con el gran maléfico, el contacto Marte-Saturno se relaciona con la imprudencia, la tendencia a tener accidentes, la violencia y los conflictos con la autoridad así como una facilidad para atraer enemigos y malos deseos. Sin duda existen suficientes pruebas para sugerir que Marte- Saturno se expresa de esta forma en mucha gente. Sin embargo, no tiene por qué ser siempre así ni tampoco es la única proyección alternativa para que podamos culpar a los demás de nuestro dolor. Como en todos los demás contactos de Saturno también está lleno de miedo y, al mismo tiempo, ofrece la oportunidad de obtener una comprensión más amplia.
Los aspectos Marte-Saturno son más difíciles en las cartas de hombre al igual que los de Venus- Saturno representan más problemas en las mujeres. Esto parece razonable si consideramos que Marte y Venus son los símbolos tradicionales de la sexualidad masculina y femenina, y que Marte, en el tema de una mujer representa su masculinidad, suele estar proyectado en un hombre en vez de estar integrado en su expresión consciente. Venus en la carta de un hombre, como símbolo de su feminidad, suele también estar proyectado en las mujeres. Sin embargo en un hombre, Marte es el símbolo de su sexualidad y generalmente, se identificará con las cualidades simbolizadas por la posición de Marte cuando adopte su papel como hombre, en especial el rol sexual. En este terreno, los efectos del medio sobre Marte se harán evidentes en su aceptación como hombre y en su seguridad como amante, agresor, conquistador y líder. Es en estas áreas donde se sentirá la frustración. Aunque el Sol es el símbolo del gran principio creativo. Marte simboliza este principio de forma más personal y física. Aunque la sociedad haya distorsionado eficazmente el concepto de masculinidad, produciendo una herramienta sosa, bidimensional y a menudo burlesca, la masculinidad como hecho psíquico sigue siendo válida, ya sea en un hombre, una mujer o un objeto inanimado. Cuando Marte está aspectando a Saturno, se está impidiendo que el principio de la masculinidad tenga una expresión plena. Si esto sucede en la carta de un hombre, éste se sentirá, inconscientemente, algo menos que un hombre hasta que consiga vencer su sensación de inadecuación y aprenda a comprender el significado más profundo de su propia masculinidad. Desde este punto de vista, la típica crueldad y falta de piedad se transforman en una sobrecompensación. Siguen siendo características muy desagradables, pero el problema del individuo no es saber si son o no moralmente correctas, ya que suele reaccionar violentamente y no puede remediarlo. Dos de los efectos más difíciles de los Contactos Marte-Saturno son una inmensa frustración y una sensación de debilidad y falta de poder. A menudo, el individuo necesita imponer su voluntad en los demás de manera violenta porque tiene miedo de ser controlado. Esto también se puede manifestar de forma más sutil en una manipulación mental, o en una dominación afectiva. Los contactos Marte-Saturno pueden producir este tipo de masculinidad exagerada.
Los aspectos Marte-Saturno parecen darse con la misma frecuencia en el tipo opuesto de comportamiento, en el que el individuo es extraordinariamente pasivo y desinteresado en luchar por sus propios derechos. Este tipo de personas se rendirá a las presiones de los demás, los cuales, a su vez, se aprovecharán de ello. Cuando este tipo de comportamiento Marte-Saturno se da en un hombre, suele estar dominado por una mujer y suele ser el favorito de los familiares femeninos porque tiene un carácter amistoso que le impide decir que no. Suele tener una profunda frustración, ira y sensación de injusticia que finalmente se pueden expresar en una explosión inexplicable de ira o violencia («No lo entiendo parecía un hombre tan agradable»). A veces la frustración puede irse incubando dentro y dirigirse contra él mismo, produciendo enfermedades y una tendencia a la autodestrucción a distintos niveles.
Como en todos los demás contactos de Saturno, aparece una conexión con los padres, y la infancia del individuo es la clave de muchos de los métodos de conducta de Marte-Saturno. Los dos
progenitores, o uno de ellos, pueden frustrar tempranamente la voluntad del niño y a veces el padre puede ser agresivo, con la típica autoridad que se expresa con la frase «hazlo porque lo digo yo». De adulto eso se convertirá en el objetivo de la hostilidad Marte-Saturno. La falta de poder y el recorte de las libertades suelen ser las consecuencias de una disciplina estricta, una responsabilidad prematura, una educación fuertemente religiosa o un control emocional sutilmente dirigido que lleva al complejo de culpabilidad. Suele también reprimirse o castigarse la curiosidad sexual de la infancia.
Con los aspectos Marte-Saturno a veces se producen malos tratos físicos, tanto en el caso de hombres como en el de mujeres. Este tipo de experiencia en la infancia se traducirá más tarde en inhibiciones o problemas sexuales. El concepto de voluntad suele hacerse exageradamente importante, porque el individuo piensa que no es lo suficientemente recto, que tiene voluntad débil por haber sido tan reprimido durante la infancia. De adulto, puede que continúe permitiendo que se le controle desde fuera o puede que luche con una agresividad poco común para salvaguardar su identidad propia. Las personas que tienen contactos Marte-Saturno suelen opinar que la mejor defensa es el ataque, lo cual se debe a sus duras experiencias. Tanto si la persona con estos contactos es tímida como vanidosa, padecerá unos profundos sentimientos de inadecuación y de que no sabe funcionar como hombre. Puede que maltrate a las mujeres o que las considere una conquista sexual ya que así se siente más seguro. Sin embargo, raramente experimenta esa sensación de confianza en sí mismo que proporciona el conocimiento de uno mismo. El individuo con contacto Marte-Saturno pocas veces siente que tenga algún control sobre sí mismo o sobre su vida.
El precio de los contactos Marte-Saturno suele pagarse en el terreno de la expresión sexual, tanto en los hombres como en las mujeres. El acto se convierte en un símbolo de dominio que se tiene sobre el otro sexo y, en consecuencia, desaparece el placer o unión en el sentido más profundo. El resultado es la frustración. Cuando los contactos Marte-Saturno adoptan esta forma de expresión, igual que en el caso Venus-Saturno, lo que denominamos sexo tiene poco que ver en realidad con el cuerpo físico, ya que las inhibiciones sexuales son de origen emocional, sin una base realmente fisiológica. Estas inhibiciones suelen estar producidas por el miedo al rechazo, la dominación o el fracaso. De la misma forma que los contactos Venus-Saturno pueden producir frigidez, los aspectos Marte-Saturno se pueden expresar en forma de impotencia. Estos aspectos son intercambiables en muchos casos y suelen producir modelos de conducta similares. Al igual que la relación Sol-Luna, Venus-Saturno son las dos caras de la misma unidad psíquica.
Los aspectos entre Marte y Saturno, en particular los «difíciles», suelen ser más complicados de desarrollar debido al énfasis en el rol sexual que nos acompaña desde siglos y que ha alcanzado una nueva cota de superficialidad gracias a la importancia que nuestra sociedad da al encanto personal. La psique colectiva está comenzando a traspasar las claras líneas de demarcación de otros tiempos, pero este crecimiento no es todavía correspondido por unas costumbres sociales paralelas. El hombre con un fuerte contacto Marte-Saturno no se siente seguro con el rol frío y agresivo que se le exige. La impotencia de Saturno le lleva a explorar en su interior en los niveles y significados más profundos de su masculinidad fisiológica y psicológica para comprender mejor el equilibrio apropiado entre el hombre y la mujer que viven en su psique. No obstante, al hombre moderno no se le permite este tipo de introspección. Si admite tener este tipo de búsqueda, se le considera un neurótico. Si se le eliminan las dos formas de expresión de su voluntad y de su propósito, no es de extrañar que muestre la agresividad y displicencia que se atribuyen a los contactos Marte-Saturno. Saturno ofrece una oportunidad para comprender más profundamente la naturaleza de la voluntad, del poder y del control individuales. Sin embargo, las reglas sociales pueden impedir que una persona se dé cuenta de esta oportunidad. Por lo general, no puede aceptar el disfraz superficial que se le ha preparado porque sabe que no sirve de nada cuando hay que pasar una prueba. Al resultarle difícil exteriorizarse en el mundo necesita buscar en su interior (en el mundo femenino de la psique interna) para comprender que eso no es un fracaso sino que
puede ser un gran logro ya que no necesitará dominar a los demás para probarse que es un hombre.