3.3 Remapping Operations
3.3.2 Remapping in the Solution Space
En un sentido psicológico, puede considerarse que Saturno y el Sol son dos polos opuestos que forman una unidad llamada individualidad. En la mitología, estas dos funciones del ego y de su sombra suelen representarse mediante el héroe y su compañero inseparable, como el caso de Teseo y Peritoo, aunque también puede tratarse del héroe y su eterno rival (que es él mismo), como en el caso de Parsifal y el Caballero Rojo en donde el primero acaba llevando la armadura del segundo. Si el individuo quiere avanzar realmente en su crecimiento, debe integrar conscientemente las funciones simbolizadas por el Sol y Saturno. Pero el intelecto humano no está acostumbrado a que los opuestos tengan el mismo significado. Para el individuo medio es bastante difícil comprender que su cara oscura, simbolizada por Saturno, es el camino por el que puede alcanzar la resplandeciente hoz de su pleno potencial, simbolizado por el Sol.
En las enseñanzas gnósticas se dice que Jesús y Satanael eran hijos gemelos de Dios y cada uno tenía un papel igualmente importante y necesario en la estructuración y desarrollo del universo. Eran símbolos de los aspectos claro y oscuro de la vida y de la psique, pero todavía no significaban los principios humanos del bien y del mal en el sentido menor con el que ahora los identificamos. En el tema natal, al Sol y a Saturno siempre se los considera en lucha, tanto si están en aspecto como si no. El individuo es el que tiene que descubrir que representan dos caras de él mismo. Sin embargo, esta percepción requiere situarse en el centro y no plenamente en la luz del ego consciente. Esto constituye otra forma de considerar una carta natal. Es simplemente un cambio de punto de vista. Si los consideramos opuestos complementarios, la relación entre el Sol (por Casa, signo y aspecto) y Saturno sugiere la posible vía de desarrollo, con sus necesarias crisis o puntos de reorientación, que el individuo escogerá en su vida. Cuando el Sol y Saturno forman un aspecto, el proceso de integración se acelera y se hace más urgente al tiempo que más difícil. La psique parece tener un deseo de obtener un tipo de totalidad y autodeterminación más imperioso que cuando no hay contacto Sol-Saturno. Los aspectos entre estos dos planetas son la marca del individuo que tiene la oportunidad de utilizar los componentes de su personalidad para forjar una herramienta completa y afilada al servicio de su voluntad perfecta.
El individuo con contacto Sol-Saturno suele luchar con la vida. Bastante pronto se da cuenta de que tiene que trabajar para obtener lo que valora. Por muy extrovertido o desenfadado que pueda parecer, existe una característica de energía controlada y disciplinada en él. Los contactos Sol- Satumo producen una deliberación meticulosa y una preocupación por sentirse protegido de la vida para que ésta no los derribe de un puñetazo. La persona Sol-Satumo suele ser muy consciente de su responsabilidad, a veces hasta un punto que puede ser perjudicial para su libre expresión. No tuvo la oportunidad de ser niño y nunca ha aprendido a tener esa confianza inocente en la abundancia de la vida que le permitiría estar más relajado. Estas características también aparecen si el Sol está en el signo de Saturno, o Saturno en el signo del Sol, o el Sol en la casa X o Saturno en la V. Existe una sutil diferencia de interpretación entre estas posiciones, aunque todas implican una autodeterminación. El individuo debe hacer algo con su vida y encontrar su identidad con los esfuerzos de sus propias manos y cerebro. Se siente inevitablemente decepcionado por lo que acepta de los demás.
El individuo Sol-Satumo suele tener bastante éxito aunque, por lo general, después de que Saturno haya transitado sobre su Saturno natal y de que él haya adquirido la experiencia necesaria. Pero la gente Sol-Saturno suelen ser también unos fracasados totales, dándose este aspecto en las cartas de alcohólicos (en especial la oposición). Si el contacto es bastante exacto, la persona puede ser extremadamente ambiciosa o declarar que no tiene ninguna ambición. Esta última expresión es una alternativa típica de Saturno con la que intenta ahorrarse el dolor de tener que admitir sus ambiciones y no poder darles plenitud. Puede salvar enormes obstáculos externos para alcanzar sus metas o puede sucumbir a ellos e incluso aumentarlos inconscientemente para justificar su fallo. Escoja lo que escoja, la persona con Sol-Saturno trabaja duro por lo que valora, a pesar de que tenga ciertas cosas a su favor. Siempre tendrá la oportunidad de convertirse en el dueño de su destino. Las metas que alcanza no le suelen satisfacer. Lo que realmente importa es la fuerza, la confianza en sí mismo y el florecimiento de una identidad consciente, integrada y bien definida que obtiene al intentar satisfacer sus propósitos. Si no aprovecha la oportunidad, su derrota será mucho más que un mero fallo material y le dificultará seguir viviendo.
Con este contacto, incluso con aspectos armónicos, las condiciones de la infancia suelen ser difíciles. Ello implica inmediatamente que la relación con el padre puede aportar algún tipo de desengaño A menudo se siente una frialdad y un rechazo por parte del padre, o una insistencia en la obligación, las formas y los valores materiales. A veces, el padre puede ser cariñoso y amable pero también débil y, acaba decepcionando al niño porque no puede asumir el papel de fuerza y protección necesario para su equilibrio psicológico. También puede representar un lastre en la familia por su mala salud. Ambos extremos del espectro son posibles, así como todas las tonalidades intermedias, ya que la expresión de cualquier aspecto de Saturno siempre es ambigua. El significado suele ser siempre el mismo: el propio individuo debe encargarse de crear la mitad masculina de su psique, el ego o su identidad consciente puesto que no puede heredarla o adquirirla de su padre.
Esta asociación de los contactos Sol-Satumo con un fallo en la relación progenitor-hijo tiene implicaciones importantes en la esfera de las relaciones personales. Representa un contacto especialmente significativo para las mujeres porque su capacidad de relación con los hombres y con su propia mitad masculina se verá afectada por el fracaso de la relación con su padre. Puede producir una hostilidad hacia los hombres que se exprese consciente y abiertamente, o que se mantenga inconsciente, en su interior. Con todo, la mujer descubrirá que sólo puede expresar su lado instintivo y emotivo y que debe vivir su voluntad y capacidad de decisión masculinas a través de un compañero que se convertirá en el padre que no tuvo. Los modelos psicológicos suelen ser muy sutiles con estos contactos, aunque por lo general expresan un punto de fricción que necesita ser examinado y comprendido y que empuja a la percepción de la persona hacia el mundo del inconsciente y de los valores internos. Si se manejan con cuidado y discernimiento, los contactos Sol-Saturno en la carta de una mujer sugieren una oportunidad de explorar los terrenos de la
iniciativa consciente y el esfuerzo creativo, aportando una plenitud no demasiado frecuente en la psique de una mujer.
En un hombre con contacto Sol-Saturno, aparece la necesidad de probarse a sí mismo y a su padre, porque siente que el fracaso de la relación es una indicación de su inadecuación personal. Esta es una de las causas de la ambición tan característica de dichos contactos. Se suele exteriorizar la naturaleza de la verdadera lucha y el hombre se demuestra, a veces compulsivamente, que puede tener éxito. Pero en realidad, no es el éxito material lo que busca. Lo que le permitirá contar consigo mismo es una sensación de importancia, de mérito personal y una aceptación de su propia masculinidad en general, no en una forma sexual. Al individuo con contacto Sol-Satumo no le bastan los símbolos corrientes de importancia e identidad que la mayoría de los hombres acepta conscientemente. Debe construir su propia definición de mérito y experimentar su propia capacidad de controlar, dirigir y gobernar su vida. Resulta irónico que los contactos Sol-Saturno puedan expresar tanto el extremo de herencia de dinero y posición, como el de pobreza y falta de oportunidad. Pero en ambos casos, el individuo debe ganarse su identidad y sus valores si quiere que sean reales.
Las personas con un fuerte contacto Sol-Satumo suelen experimentar una especie de culpabilidad si se sienten demasiado felices o se relajan demasiado. A veces puede darse una profunda necesidad de abnegación que en algunos casos es tan exagerada que el individuo provoca su propia ruina por un mal juicio de la situación, por una enfermedad funcional o mediante algún tipo de martirio justo en el momento en que sus sueños amenazaban con convertirse en realidad. En algunos casos esta especie de cilicio psicológico coincide con una infancia repleta de estrictos conceptos religiosos ya que la tendencia del contacto Sol-Satumo a crear ambientes poco compasivos se puede manifestar en una deidad despiadada como la que se le apareció a Job. La gente con contactos Sol-Satumo se siente atraída por los símbolos religiosos saturnianos. El hombre ha interpretado a Dios según su propia imagen y el Dios de la persona con Sol-Satumo tiene cualidades de Sol-Satumo, Esta forma de expresar mentalmente su significado interior es la misma que la expresión típica en la que el medio ambiente o el padre es el malo de la película. Aunque se trate de lo que una persona entiende por deidad, padre, capacidad de tener éxito o su papel como ser humano, un contacto Sol-Satumo sugiere que no recibirá ayuda externa a lo largo de su camino hacia el descubrimiento de su propia identidad.
Los aspectos Sol-Satumo se pueden expresar de gran cantidad de formas puesto que el Sol es un símbolo muy personal de la manifestación de uno mismo que varia según los individuos. Pero el contacto en sí es sencillo y básico debido a la naturaleza complementaria de estos dos planetas. Cualquier combinación de cuerpos celestes complementarios como Sol-Satumo, Venus-Marte o Sol-Luna sugiere una simplicidad casi arquetípica en la que el individuo siente una necesidad psíquica de integrar las dos funciones. Esto se aplica a los contactos Sol-Satumo en la esfera de la identidad consciente.