Si la eficiencia ambiental beneficia al medio ambiente, la productividad y la competitividad de las empresas mediante la satisfacción de las necesidades de los actores interesados, incluidos los clientes y la comunidad, ¿por qué no ha tenido una aplicación más generalizada? Hoof, Monroy y Saer (2008) han identificado dos tipos de barreras que frenan o nulifican la implementación de la eficiencia ambiental:
a) Barreras del entorno de la empresa.
b) Barreras internas de la empresa.
A continuación se describen cada una de estas barreras de acuerdo con Hoof., Monroy y Saer (2008).
A) Barreras del entorno de la empresa
Son los factores externos a la empresa, lo que significa que ésta no tiene control sobre ellos, pero que de alguna forma sí puede influir para modificarlos, para mitigar su impacto o para prevenir sus efectos. Dentro de este tipo de barreras tenemos:
a) Barreras del mercado
• La preferencia por “productos verdes” no es suficiente para justificar los
esfuerzos, inversión y riesgos para satisfacer esta demanda.
• La clasificación de los “productos verdes” normalmente es ambigua, incluyendo
productos que aún teniendo alguna característica amable al ambiente, no son resultado de “procesos verdes”.
• Los mercados tienden a premiar por igual a productos o procesos que presenten
aplicación de solución de soluciones de “fin de tubo”, que aquellos resultantes de la ecoeficiencia.
• Problemas culturales de los mercados que dificultan la introducción o aplicación
de nuevos productos o hábitos verdes.
• Los mercados aún no “castigan” a los productores con problemas ambientales. • El sector financiero no valora suficientemente, ni premia, ni castiga a las
empresas por un mayor o menor riesgo ambiental de sus productos o procesos.
• Barreras arancelarias que encarecen la importación de equipos y tecnologías
avanzadas o de los insumos necesarios para su operación y mantenimiento. b) Barreras financieras externas
• Falta de oferta de financiamiento adecuadas, tanto por sus tasas de interés como
por los plazos, garantías y/o montos.
• Deficiencias en la divulgación de los mecanismos de financiamiento y en la
agilidad para cumplir con los trámites.
• El relativo bajo costo de los recursos puede no hacer atractivas las alternativas de
ecoeficiencia. c) Barreras legislativas
• Tendencia a dar prioridad, en tiempo e importancia, a las normas de control, las
cuales normalmente inducen a soluciones de “fin de tubo”.
• Los problemas ambientales son vistos por sus impactos y efectos, no por sus
causas.
• Politización de la legislación y acciones de la autoridad ambiental.
• Las autoridades ambientales tienden a concentrarse en las grandes empresas, por
ser los “grandes contaminadores”.
• La falta de certeza sobre el mantenimiento de las normas a lo largo del tiempo y la
dispersión de las mismas hace que haya poca certidumbre jurídica.
• Insuficiente conocimiento de la legislación ambiental.
B) Barreras internas
A diferencia de las barreras del entorno, las barreras en el interior de las empresas se deben a todos los factores que se consideran como endógenos a la misma, lo que significa que ésta tiene el control sobre ellos. Éstas son:
• Falta de divulgación y diseminación de tecnologías limpias al alcance de
medianas y pequeñas empresas.
• Insuficiente información confiable sobre tendencias tecnológicas que permiten a
las empresas prepararse con anticipación.
• Falta de masificación de las nuevas tecnologías para que sus precios bajen y estén
al alcance de los pequeños productores.
• Muchas nuevas tecnologías no son totalmente compatibles con otros procesos
complementarios o requieren adaptaciones que encarecen y demoran su implantación. Con algunas excepciones, la falta de confianza de los empresarios en la capacidad nacional de investigación y desarrollo e ingeniería es una limitante para el desarrollo de tecnologías limpias propias.
• En muchos casos las empresas que tienen equipos de mayor antigüedad están muy
poco incentivadas para hacer mayores inversiones, a fin de modernizar sus procesos.
• En algunos casos los proyectos pueden verse obstaculizados por una inversión
reciente en equipos de control, cuya vida útil todavía algunos años, que ha distraído los recursos económicos disponibles de la empresa a corto plazo, y que aparentemente no justifica una nueva inversión con propósitos ambientales.
• Falta o desconocimiento de oferentes nacionales de servicios de mantenimiento,
cuando las tecnologías o equipos son importados. b) Barreras organizacionales
• Falta de compromiso de los directores de las empresas.
• La primera etapa de implementación de la eficiencia ambiental requiere de
medidas sencillas de fácil aplicación, sin embargo el próximo nivel puede implicar un cambio en tecnologías o en los procesos.
• Escasez de recursos humanos capacitados técnicamente para operar tecnologías
limpias.
• Ignorancia de las fuentes contaminantes y de los flujos de residuos.
• La percepción pública de los aspectos ambientales suele no ser congruente con la
actuación del consumidor, lo que puede llevar a las empresas a tomar acciones esperando una respuesta del público que en la práctica no se da.
• Competencia entre los departamentos dentro de la misma empresa y falta de
alineación de los objetivos.
• La resistencia a buscar nuevas soluciones a problemas como el del cumplimiento
de la normatividad ambiental puede deberse a una de las siguientes razones, o a una combinación de ellas: temor a cambios en la calidad del producto como consecuencia de los cambios en el proceso que puedan afectar a la empresa; presencia de una actitud empresarial sumamente conservadora que considere que si estos problemas ya han sido resueltos en el pasado no hay ninguna razón para pensar que no podrá hacerse de nuevo con las mismas soluciones en un contexto conocido que no entraña riesgos para la empresa, como podrían ser la
modificación del producto o del proceso; existencia de intereses creados en el mantenimiento del statu quo de la empresa o en la adquisición de ciertos equipos; y soberbia empresarial en la que no se admite que el proceso puede mejorar su eficiencia, argumentando que la empresa ha venido perfeccionándolo desde hace mucho tiempo atrás y que no hay lugar para más mejoras.
• Intereses creados por la existencia de un viejo y confiable proveedor de un
compuesto tóxico necesario para la producción de algún bien puede desincentivar a la administración de la empresa para que se arriesgue a contratar a un nuevo proveedor de un compuesto menos tóxico y más barato, pero cuya confiabilidad es desconocida. De la misma forma, la selección de un proveedor puede en ocasiones estar relacionada con intereses económicos entre éste y algún miembro de la empresa.
• Falta o desconocimiento de metodologías para la aplicación de la ecoeficiencia. • Apatía a la implementación de nuevas metodologías.
• Falta de indicadores ambientales en la operación.
c) Barreras financieras internas:
• Normalmente las empresas tienden a mirar más la rentabilidad a corto que a largo
plazo; bajo esta óptica muchas inversiones en tecnologías limpias están en desventaja.
• Las deficiencias en los cálculos reales de los costos ambientales (desperdicios e
ineficiencias) y de los ahorros que podrían obtener con medidas de eficiencia ambiental.
• En la mayoría de las empresas se desconoce el costo por unidad de recursos como
agua, energía, etc., lo cual dificulta la evaluación de alternativas para reducir su consumo.
• La difícil situación económica de muchas empresas mexicanas en los últimos
años las obliga a concentrarse en “sobrevivir”.
Aún cuando la cantidad de barreras para la implantación de la eficiencia ambiental podría llevarnos al desánimo, debemos encontrar maneras más creativas para eliminar estos obstáculos. Por ejemplo, integrar el enfoque de eficiencia ambiental a alguna metodología que ya ha sido implementada en las empresas y que gracias a sus resultados ha ganado credibilidad, resultaría una propuesta interesante ya que la organización disminuiría los gastos en la implantación, la alineación con los objetivos del negocio es directa, el lenguaje sería común en la organización, se evita la apatía al cambio debido a la implantación de una metodología, se cuenta con herramientas y métodos, la curva de aprendizaje se disminuye, la señal que envía la dirección a la organización es sobre una prioridad.