1.5 Publications
2.1.6 Sub-Band Level Spectrum Spectrum Sensing
Síntomas. Sintomatología actual, incluyendo duración y evolución. Presencia de factores desencadenantes, por ejemplo, duelo, enfermedad, etc.; 28-42
Antecedentes. Historia familiar de depresión u otros trastornos psiquiátricos. Historia personal previa de síntomas depresivos o maniacos, así como de trastornos psiquiátricos, por ejemplo alcoholismo o somáticos28-42
Exploración física. Valorar especialmente la presencia de trastornos endocrinológicos, infecciones, déficit neurológico, disfunción cardiaca, o malignidad oculta28-42
Exploración psicopatológica. Valorar la presencia de alteraciones del humor y el estado afectivo, de la apariencia, conducta y motricidad, de la percepción (alucinaciones) y el pensamiento (delirios), de la autoestima y culpa, y de la ideación autolítica. Exploración cognoscitiva. Valorar especialmente la presencia de alteraciones del nivel de conciencia, memoria, atención/concentración y capacidad de abstracción. 28-42
Pruebas complementarias. Química sanguínea, biometría hemática completa, VSG, uroanálisis, pruebas de cribado en plasma (ionograma, urea, creatinina, transaminasas), T3, T4, TSH, Vitamina B 12 y folatos. 28-42
Pruebas psicométricas. Miniexamen cognitivo, escala geriátrica de depresión, etc.38 1.2.9. Diagnóstico diferencial.
Una multiplicidad de estados pueden confundirse con un episodio depresivo, a continuación se mencionan algunos de los más frecuentes que deben tomarse en cuenta como parte del diagnóstico diferencial a realizarse. 18-19-34
Tristeza: La presencia de este sentimiento es inherente a la condición humana y su sola presencia no es suficiente para establecer el diagnóstico de depresión y menos si ésta obedece a situaciones adversas del entorno, por lo tanto, aunque la tristeza comúnmente forma parte de un cuadro depresivo, no son sinónimos. 18-19-34
Duelo: Es una reacción ante una pérdida significativa. La duración y expresión del duelo “normal” varía entre los diferentes grupos culturales. 18-19-34
En general, la presencia prolongada (más de seis meses) de síntomas como: insomnio, anorexia, sentimientos de culpa y dificultades en el desempeño social y laboral, junto a otros síntomas depresivos, debe conducir a considerar la existencia de un probable trastorno depresivo. 18-19-34
aquellos asociados a la depresión. Bajo esta óptica, una problemática común es el hecho de que el médico inicie tratamiento ansiolítico (usualmente con benzodiacepinas), sin investigar las causas subyacentes, de las cuales una de las más comunes es sin duda, la presencia de un episodio depresivo. Lamentablemente, bajo este contexto, la depresión se cronifica por no tener un tratamiento etiológico adecuado. 18-19-34
Enfermedades físicas: como ya se ha señalado la depresión puede presentarse encubierta por gran variedad de síntomas físicos. Por otra parte los trastornos depresivos, son frecuentes en personas que sufren enfermedades graves, crónicas y/o discapacitantes. En estos casos se pueden pasar por alto los síntomas depresivos, pues algunos son comunes a ambos tipos de padecimientos, por ejemplo fatiga o pérdida de peso. 18-19-34
Debe recordarse que si bien la mayoría de los individuos con enfermedades graves pueden experimentar tristeza y aficción, no todos desarrollan un trastorno depresivo. Cuando se presenta un trastorno depresivo junto con una enfermedad física, debe darse prioridad a la patología primaria, sin dejar de lado el diagnóstico y tratamiento de la depresión, pues ello influye de manera importante en el pronóstico y evolución del estado general de salud de la persona adulta mayor. 18-19-34
Trastornos del sueño: Es importante tener presente que de forma común se presentan variación en las horas de sueño de las personas adultas mayores. Esto depende de su variabilidad biológica interindividual, pero también a que su sueño puede verse interrumpido por diversas causas (nicturia, dolor, apnea, disnea paroxística nocturna, etcétera) que en ocasiones favorecen la inversión del ciclo del sueño-vigilia o causan fragmentación del sueño. 18-19-34
Funcionamiento Cognoscitivo: El deterioro cognoscitivo, que puede definirse como la alteración de las funciones mentales superiores, es un problema que se asocia frecuentemente a episodios depresivos. Cuando esto ocurre, es importante entonces que el clínico esclarezca, en la medida de lo posible, si la presencia de manifestaciones
clínicas como alteraciones de la memoria, es parte del trastorno afectivo o bien se trata de otra entidad patológica independiente como pudiera ser la demencia tipo Alzheimer. 18-19-34 Es posible que en casos de depresión severa, parte del cuadro clínico este compuesto con alteraciones cognoscitivas importantes, integrándose el concepto de “pseudodemencia depresiva”, ya que en algunos casos, esta entidad es indistinguible del síndrome demencial. A este respecto le recomendamos leer la Guía de Consulta para el Médico de Primer Nivel de Atención: Alteraciones de la Memoria en la Persona Adulta Mayor, publicación de la Secretaría de Salud y el Comité Nacional de Atención al Envejecimiento, donde aborda temática afín como: “condiciones para el buen funcionamiento de la memoria”, “pérdida de la memoria”, “evaluación de los trastornos de la memoria”, etc.26-27-43
1.2.10. Complicaciones
El intento de suicidio es una de las complicaciones más temidas de la depresión; además, es prudente comentar que hasta un 25% de todos los suicidios ocurre en personas mayores de 65 años, por lo que la detección de este padecimiento se justifica como una necesidad incluso para la prevención de suicidios en este grupo etario. Imagine la siguiente situación en su consultorio de atención primaria: varón adulto mayor, viviendo solo, que haya enviudado recientemente, deprimido y posiblemente con abuso en la ingesta de alcohol, hecho que puede pasar desapercibido y considerarse normal, de entrada indica al médico la necesidad de prestar mucha atención por un posible riesgo suicida.21- 23-37
Detectar dicho riesgo en cualquier persona adulta mayor que padezca depresión y en aquellos que sufran enfermedades físicas crónicas, se convierte en una tarea de esencial importancia clínica. 18-19-34
1.2.11. Suicidio en el anciano
El suicidio continúa siendo un importante problema de salud pública y en los países desarrollados se encuentra entre las diez principales causas de muerte. La tasa registrada de
aunque las tasas de suicidios en ancianos han disminuido respecto a décadas previas, siguen siendo desproporcionadamente altas. 29
El varón de 75 años o más es el de más alto ratio de suicidio por grupos de edades.
En general, la incidencia de suicidio es mayor en los varones que en las mujeres, pero esta diferencia es menos marcada en ancianos que en la población más joven. Es una afirmación clásica que en las mujeres son más frecuentes las tentativas autolíticas que el suicidio consumado, pero esta norma tampoco parece válida en pacientes mayores.29
Ratio de suicidios por edades
65 años o más 16,9 por 100.000 personas
45 - 65 años 14,1
25 - 44 años 14,6
15 - 24 años 11,1
En general, la incidencia de suicidio es mayor en los varones que en las mujeres, pero esta diferencia es menos marcada en ancianos que en la población más joven. Es una afirmación clásica que en las mujeres son más frecuentes las tentativas autolíticas que el suicidio consumado, pero esta norma tampoco parece válida en pacientes mayores. La relación intentos de suicidio frente a suicidios consumados es similar en este grupo de edad. 18-19-34
El anciano/a que desea morir y elige suicidarse va a matarse de una forma incluso largo tiempo planificada, no impulsivamente, siendo mucho menos frecuente que se utilice la tentativa autolítica como una forma de presión, un chantaje emocional o una llamada de atención a su entorno. 22-26-28
Apoyando esta afirmación, las formas de suicido más frecuentemente utilizado en adultos mayores son las armas de fuego y una alta proporción de ancianos, comparados con una población más joven, usa métodos muy violentos, incluidas cuchilladas y otras heridas por
armas blancas (por ejemplo, sección de yugular), el ahorcamiento y el uso de tóxicos (venenos).29
Factores de riesgo de suicidio identificados en ancianos Síntomas depresivos: altos niveles de desesperanza. Déficit visual.
Peor autopercepción de su estado de salud. Mala calidad de sueño.
Limitación funcional.
Soledad y carencia de apoyo social. Sexo varón, raza blanca. Viudedad.
Enfermedades neurológicas incapacitantes. Enfermedades oncológicas.
Intentos de suicidio previos.29 1.2.12. Tratamiento
Psicoterapia.
Con respecto a los distintos tipos de terapia psicológica, la terapia cognitivo-conductual (TCC) destaca como uno de los tratamientos que se han denominado como «empíricamente validados». 41-42-43
Tiene por meta dotar a las personas de habilidades y estrategias para enfrentarse de una manera más eficaz a los problemas o circunstancias difíciles que se asocian con sus sentimientos depresivos.24-29-37
Concretamente, a través de esta terapia se trata de que la persona deprimida aprenda habilidades cognitivas y conductuales que le permitan desafiar y sustituir sus patrones de pensamientos automáticos y distorsionados por pensamientos más realistas, así como incrementar la motivación de la persona para realizar actividades específicas que la
perspectiva teórica integradora de carácter biopsicosocial, ya que incluye la consideración de muy distintos niveles de análisis:
Nivel biológico
Nivel psicológico: con variables tanto cognitiva, como conductuales y nivel social y ambiental, con factores como el entorno familiar, los patrones culturales, las redes de apoyo social o la presencia de situaciones estresantes como la jubilación. 24-29-37
Existen diferentes modelos teóricos para tratar la depresión.
Teoría cognitiva. Plantea que los sentimientos depresivos no están determinados por las situaciones en sí mismas, sino por el modo en que las personas interpretan esas situaciones: «el afecto y comportamiento de una persona están ampliamente determinados por la manera en la que ésta estructura el mundo. Sus cogniciones, desarrollados a partir de experiencias previas»22-24-29
Terapia racional emotiva. Los tres grandes bloques en los que se agrupan las creencias o ideas irracionales son:
Creencias autodepreciativas: «Debo hacer las cosas perfectamente; si no las hago perfectas, eso significa que soy un fracasado.»
Creencias generadoras de hostilidad: «Los demás deben tratarme con amabilidad y respeto; si no lo hacen, son despreciables.»
Creencias de baja tolerancia a la frustración: «Las condiciones de mi vida deben ser buenas, óptimas; si las cosas no son así, entonces no puedo soportar esta existencia.».22-26-43
Modelo conductual. Considera que el origen de determinados síntomas fundamentales de la depresión se encuentra en una baja tasa de respuestas contingentes con refuerzos positivos o en una alta tasa de experiencias aversivas. 22-26-43
El objetivo consiste, básicamente, en aumentar las posibilidades de obtener refuerzos positivos del entorno y aprender a afrontar más eficazmente las situaciones aversivas. Una estrategia consiste en ayudar a la persona a identificar actividades gratificantes que pueda realizar y animarla a ponerlas en práctica.
1.2.13. Tratamiento Farmacológico
A la hora de prescribir medicaciones a los ancianos es preciso tener en cuenta que la elección del tratamiento se apoya en tres ejes fundamentales:
Las modificaciones que el envejecimiento en sí impone en el organismo. Los posibles procesos de enfermedad concomitantes y sus tratamientos. La naturaleza de la enfermedad psiquiátrica en sí.
La presencia de enfermedades y tratamientos concomitantes también tendrá una influencia en la elección de la molécula antidepresiva. Las dos fuentes potenciales de interacción farmacológica relevantes a los antidepresivos son su posible actuación sobre el sistema del citocromo P450 y la posibilidad de desplazar hacia el torrente sanguíneo a otros fármacos que viajan unidos a proteínas plasmáticas. 22-26-43
Una vez obtenido el efecto antidepresivo, es preciso realizar una terapia de mantenimiento para evitar las recaídas. La mayoría de los consensos al respecto recomiendan que este período tenga una duración doble en el anciano que en el adulto, lo que significa que este tiempo rara vez será inferior a los 18 meses. La aparición de dos episodios depresivos en la edad avanzada puede ser indicativa de tratamiento antidepresivo de por vida. 22-26-43
1.2.14. Pronóstico
La recuperación es igual en adultos que en jóvenes, solo algunas remisiones pueden tomar más tiempo en el adulto mayor. Un 54 a 84% de los pacientes se recuperan, 12 y el 24% recaen y el 4 a 28% permanecen enfermos o discapacitados.28-40-41
El pronóstico de la depresión es mejor cuando se inicia cuando se inicia tempranamente el tratamiento psicoterapéutico y farmacológico indicado. 25-26-32
1.2.15. Prevención:
Es difícil y complejo hablar de prevención de la depresión en la persona adulta mayor, ya que dependerá en mucho de los factores involucrados en su génesis y perpetuación por lo tanto, las acciones encaminadas a su prevención tanto primaria como secundaria incluyen desde la presencia de una red de apoyo adecuada para los mayores de 60 años hasta la vigilancia y control farmacológico del padecimiento tanto por el médico de primer nivel de atención como por el especialista. 25-26-32
Por lo expuesto anteriormente, la prevención tiene tanto el objetivo, por un lado, evitar que la persona adulta mayor sufra de este padecimiento, además de evitar recaídas, reincidencias, cronificación y complicaciones a quienes ya la padecen. 25-26-32
El pertenecer a grupos sociales y participar en actividades agradables, constructivas y que integran a la persona adulta mayor a estos grupos permite que aumente su capital social y disminuye la posibilidad de que la persona sufra de un episodio depresivo. Los “motivos de vida” son importantes para evitar la depresión e incluso como parte esencial para la mejora de los pacientes deprimidos, por lo que el tener una buena relación con sus familiares en mucho ayuda, tanto a evitar la depresión como a mejorar de un episodio depresivo establecido. También es prudente mencionar que para aquellas personas que cuentan con la posibilidad de acudir a un centro de día geronto-geriátrico independientemente de que pueden tener acceso a una valoración médica es posible que se incorporen a actividades de carácter médico-social para personas con patologías especiales. 25-26-32
El control de los padecimientos crónico-degenerativos como diabetes, artritis reumatoide, osteoartrosis, insuficiencia cardiaca, lumbalgia crónica, enfermedad de Parkinson, etc., comunes en la etapa de la vejez es indispensable para evitar que se presente depresión en estos pacientes, si bien es cierto que el tener un padecimiento crónico-degenerativo no es
sinónimo de depresión como ya se analizó en párrafos anteriores de esta guía constituye un riesgo para ello. 25-26-32
La prevención de reincidencias y recaídas forma parte del abordaje general de este padecimiento por lo que en la prevención secundaria se debe tomar en cuenta que la vigilancia del tratamiento es indispensable, con la finalidad de:
Evitar o disminuir la frecuencia de los episodios depresivos. Disminuir la duración de los mismos.
Disminuir su intensidad. 21-14-37
También hay que hacer notar que la prevención del suicidio también es una perspectiva que siempre debe ser contemplada en la evolución de los pacientes con depresión donde el tratamiento del padecimiento es una línea de prevención básica. . 21-14-37
Conclusiones parciales:
La depresión en el adulto mayor institucionalizado representa 30%-75%, de la población por lo que se determina que es un problema de salud.
La depresión del adulto mayor es más común en el sexo femenino. Su etiología es multifactorial.
Su diagnóstico debe comenzar con una historia clínica y una exploración concienzuda que incluya una valoración neurológica y del estado mental.
La escala de Yesavage es la escala más utilizada para el diagnóstico de la depresión.
El pronóstico a largo plazo de la depresión en población geriátrica es favorable cuando se realiza un diagnóstico preciso y un manejo integral, considerando factores biológicos y psicosociales, así como cuando su duración es por un período de tiempo adecuado.
La evidencia sugiere que el tratamiento de la depresión en población anciana es efectivo, ya sea con fármacos, psicoterapia o ambos.
CAPITULO II
MARCO METODOLÓGICO
2.1. Caracterización del contexto institucional y problema seleccionado para la investigación.
En el hogar de ancianos Instituto Estupiñan, creada para servicio comunitario de labor social, contando con área de Terapia Física, Enfermería, Psicología, Medicina Ocupacional, Medico, Apoyó espiritual, ubicado en la cuidad de Latacunga, provincia de Cotopaxi.
El hogar de ancianos es una institución que presenta varias molestias de salud, siendo la más frecuente la depresión, mismos que no se ha resuelto en su totalidad a pesar de los cuidados y actividades que se han desarrollado que han sido en cabezadas por las hermanas de caridad.