Fontaine (2008) describe: “La rentabilidad social, por su parte, es un fenómeno que se da cuando el desarrollo de una actividad ofrece beneficios en una magnitud mayor a las pérdidas, a toda la sociedad, sin importar si resulta rentable desde un punto de vista económico para el promotor. Este concepto es opuesto al de rentabilidad económica, definido en un párrafo
anterior, ya que en ese caso sólo importa si la actividad es beneficiosa para su promotor.
No debemos olvidarnos tampoco, del concepto de rentabilidad social. Éste hace referencia a los beneficios que puede obtener una sociedad de un proyecto o inversión de una empresa. Es independiente del concepto de rentabilidad económica ya que un proyecto puede ser rentable socialmente pero no serlo económicamente para el inversor. Normalmente es un concepto que se aplica en la construcción de infraestructuras en una sociedad. Por ejemplo, la construcción de una carretera será rentable socialmente si los ciudadanos ahorran en tiempo, comodidad y precio al utilizar la nueva carretera y no otra.
Un ejemplo muy usado para graficar el concepto de rentabilidad social es el sistema ferroviario: una línea de ferrocarril es rentable a nivel económico si permite a la empresa que la administra obtener ingresos mayores que los gastos necesarios para mantenerla, es decir, si la venta de billetes sirve para compensar y la inversión y le brinda ganancias; por otro lado, es rentable socialmente si la sociedad puede ahorrar un monto mayor al de dichos gastos.
En este ejemplo, los ciudadanos que hacen uso de la línea de trenes perciben un beneficio a nivel económico, ya que se evitan la inversión económica necesaria para comprar y mantener sus propios
vehículos, pero también ahorrar tiempo, dado que el transporte público no les exige ningún tipo de mantenimiento.
La rentabilidad social también aparece en el ámbito de la empresa privada, donde es posible diferenciar las siguientes tres clases de responsabilidad:
SOCIAL PRIMARIA:
Se refiere a la necesidad u obligación de corregir los daños que su operación puede causar. Esto es muy común en compañías cuyo funcionamiento impacta negativamente en el medio ambiente;
SOCIAL SECUNDARIA:
Mientras que la anterior es una responsabilidad obligatoria en muchos países, ésta es optativa, y se aprecia, por ejemplo, en campañas de caridad para los más desfavorecidos, que muchas empresas utilizan como propaganda para ganarse la admiración del público;
SOCIAL TERCIARIA:
Menos directa que la secundaria, la responsabilidad social terciaria se pone de manifiesto cuando una compañía decide actuar en favor de la rentabilidad social en campos que no necesariamente están ligados a su
actividad principal, sino que busca mejorar su entorno a través de diversos medios (Fontaine, 2008).
2.2.33 Rentabilidad empresarial
Eslava (2003) precisa:” Cuando hablamos de rentabilidad empresarial nos referimos a la capacidad que tiene una empresa para poder generar los beneficios suficientes, en relación con sus ventas, activos o recursos propios, para ser considerada rentable. Es decir, que la diferencia entre sus ingresos y sus gastos es suficiente como para mantenerse en el tiempo de manera sostenible y seguir creciendo. Lo más eficiente a la hora de medir una rentabilidad es evaluar la relación que existe entre sus utilidades y sus beneficios, y los recursos que han utilizado para obtenerlo” (Eslava, 2003).
2.2.33.1 Estudio de la rentabilidad empresarial
Eslava (2003) detalla: “Para calcular la rentabilidad empresarial se puede hacer un estudio donde se tienen en cuenta indicadores, índices y ratios, como son el resultado de explotación en relación a las ventas, el ratio del resultado neto en relación con las ventas, la rentabilidad del activo y la rentabilidad de los recursos propios.
Pero a nivel más general podemos estudiar la rentabilidad empresarial dividiéndola en dos grandes áreas a estudiar, es decir, podemos analizar la rentabilidad empresarial teniendo en cuenta dos aspectos o niveles de análisis:
En función de la rentabilidad económica o más conocida por las siglas ROI: Se trata del análisis de la rentabilidad obtenida por los activos de una empresa. Para ello se analiza el resultado obtenido por la empresa antes de intereses, un resultado conocido o previsto, teniendo en cuenta la totalidad de los capitales económicos empleados para obtener ese resultado ignorando cual es la procedencia u origen de los mismos. Por tanto, esta parte del análisis de la rentabilidad empresarial representa el rendimiento que corresponde a la inversión realizada por la empresa.
En función de la rentabilidad financiera o más conocida por las siglas ROE: En este caso el análisis se realiza en base a un resultado previsto o conocido después de intereses. Por tanto para obtener la rentabilidad empresarial a partir de la rentabilidad financiera se calcula en base a una relación entre los fondos propios de la empresa y el beneficio neto obtenido antes de impuestos, todo ello es finalmente multiplicado por cien para que quede representado en forma de porcentaje.
La relación existente entre la rentabilidad financiera y la rentabilidad económica para calcular la rentabilidad empresarial es el denominado apalancamiento financiero” (Eslava, 2003).
2.2.34 Maximización de utilidades
Dowling (2002) explica: “Especialmente en condiciones de competencia intensa o hipercompetencia, se hace necesario tener una gestión más estricta en cuanto a asignación de recursos, en condiciones que pueden llegar a ser muy drásticas respecto a restricción presupuestaria. Aquí se impone el requerimiento de establecer un máximo de utilidades entre
diferentes opciones, y en función de tiempo. Estos postulados también se aplican a los consumidores, en tanto desean maximizar sus utilidades, no solo inmediatas, sino a mediano y largo plazo. Esta condición general es la que se representa en siguiente Figura.
Gráfico 4
MAXIZIMIZACIÓN DE UTILIDADES
Fuente: Dawlind, Edward-2002
En el Figura N°04, hay una comparación en función del tiempo (t – t - 1); además se tiene la comparación del beneficio total en función de la parcialidad de –va (1+i)–. Se trata de parcialidades respecto al valor futuro con base en el valor actual (va); las expresiones pueden colocarse en forma de derivadas, con lo que se acentúa la perspectiva dinámica.
En función de que la localización de recursos no puede ir más allá de los recursos existentes en un momento dado, salvo que se actúe incorporando en ellos préstamos, otra forma de expresión de la riqueza total (RT) tomando los puntos de coordenadas del Figura 1 es:
La expresión anterior no considera los límites o restricciones de presupuesto que se pueden tener. Si incorporamos estas limitaciones, debemos de establecer cuáles son los valores óptimos. Un método de utilización es el de transformadas de Lagrange. Con base en los datos de (1), la aplicación de Lagrange resulta en:
De lo anterior se obtienen las condiciones de primer orden:
Cuando incorporamos decisivamente la variable tiempo dentro del análisis, este se hace más complejo. Por ejemplo, debemos tomar en cuenta la perecibilidad o no de los productos, las tasas de depreciación, las líneas de aprovisionamiento crítico y el comportamiento de competidores y de ventas, según series de tiempo. Aquí, un factor clave es el valor actual y el valor futuro. Su análisis en preparación de proyectos nos lleva a determinar la tasa interna de retorno, como indicador de rentabilidad en el tiempo.
El valor futuro (g), a partir del valor presente (P) en el tiempo (t) y una tasa de interés dada (r), se considera en:
La maximización de las utilidades o riqueza implica que la primera derivada sobre t sea 0,
En un determinado momento, y dado el gran nivel de dinamismo entre los elementos de criterio, es posible tener un importante número de
posibilidades óptimas para la asignación de recursos. Ellas poseerían marginales niveles de diferenciación en la maximización de las utilidades. Es decir, que habría entre ellas diferencias matemáticas, mas no necesariamente diferencias estadísticas. Los criterios y resultados se derivarían de la aplicación de componentes de estudios de factibilidad y rendimientos” (Dowling, 2002).
2.3 MARCO CONCEPTUAL
GESTIÓN
Vilcarromero (2013) define: “Gestión es la acción y el efecto de gestionar y administrar. De una forma más específica, una gestión es una diligencia, entendida como un trámite necesario para conseguir algo o resolver un asunto, habitualmente de carácter administrativo o que conlleva documentación” (Vilcarromero Ruiz, 2013).
INVERSIÓN
Ortiz (2015) comenta: “Es el acto de destinar dinero o capital a un emprendimiento con la expectativa de obtener un ingreso o una ganancia adicional. Es decir, es una acción vinculada a inyectar dinero a un proyecto o empresa, teniendo la intención de recibir beneficios en un período determinado. Esto viene de la mano de postergar un beneficio actual por uno mayor o mejor en el futuro” (Ortiz Gonzales, 2015).
ADMINISTRAR
Stephen y Coulter (2005) definen: “Administrar es planear, organizar, dirigir y controlar todos los recursos de un ente económico para alcanzar unos fines claramente determinados. Se apoya en otras ciencias como la economía, el derecho y la contabilidad para poder ejercer sus funciones” (Stephen P. & Coulter, 2005).
DIRECCIÓN
Menguzzato (2009) expone:” Posee dos significados por lo menos. La primera se refiere al alta amplia gama de actividades mediante los cuales los gerentes establecen el carácter y el tono de su organización. Entre ellas establecen el carácter y el tono de su organización. Entre ellas figuran articular y ejemplificar los valores y el estilo propio de las empresas a esto lo llamaremos concepción del Liderazgo basada en la transformación de la institución. El segundo significado de dirección denota el proceso de influjo interpersonal en virtud de la cual los gerentes se comunican con los subalternos respecto a la ejecución del trabajo. Se facilita el trabajo cuando se intercambia información acerca de problemas técnicos, de coordinación y de motivación” (Menguzzato Boulard, 2009).
ORGANIZACIÓN
Stephen y Coulter (2005) precisan: “Conjunto de acciones que realizan los líderes de una institución, en la distribución del trabajo, mediante la asignación de las funciones, que sean coherentes
entre sí y en el cual los integrantes intervienen en el logro de los fines y objetivos de la institución” (Stephen P. & Coulter, 2005).
PLANEACIÓN
Álvarez (2006) establece: “En el sentido más universal implica tener uno o varios objetivos a realizar junto con las acciones requeridas para concluirse exitosamente. Va de lo más simple a lo complejo, dependiendo el medio a aplicarse. La acción de planear en la gestión se refiere a planes y proyectos en sus diferentes, ámbito, niveles y actitudes” (Álvarez orres, 2006).
POLÍTICAS
Esteban y Serrano (2006) plantean: “Las políticas son declaraciones o ideas generales que guían el pensamiento en la toma de decisiones. Aseguran que las decisiones caigan dentro de ciertas fronteras. Usualmente no requieren acción, sino que tiene el propósito de orientar a los gerentes en su compromiso con las decisiones que tomamos en última instancia. La esencia de la política es la discreción. La estrategia, por otra parte, se ocupa de la dirección en la cual se aplicará los recursos humanos y materiales con el fin de acrecentarla probabilidad de lograr los objetivos seleccionados. Algunas políticas y estrategias fundamentales pueden ser esencialmente las mismas. La política
de desarrollar solo aquellos productos nuevos que encajan en el plan de mercadotecnia de una compañía o la de distribuir solamente mediante intermediarios puede ser un elemento esencial de la estrategia de una compañía para el desarrollo y la comercialización de un producto nuevo. Una empresa puede tener una política de crecimiento mediante adquisiciones de otras compañías, mientras que otra tendrá una política de crecer solo al ampliar los mercados y productos actuales” (Esteban & Serrano, 2006).
SISTEMA DE CONTROL
Fonseca (2011) define: “Conjunto de elementos, principios, procesos, procedimientos y técnicas de control enlazados entre sí, con el objeto de evaluar la gestión y contribuir a su eficiencia y eficacia” (Fonseca Luna, 2011).
2.4 HIPÓTESIS DE TRABAJO 2.4.1 Hipótesis general
La gestión administrativa eficiente influye a coadyuvar en la rentabilidad de las pequeñas y medianas empresas formales de la provincia de San Román 2017.
2.4.2 Hipótesis específicas
a) La aplicación de las técnicas de la planeación influye en la consecución de la rentabilidad de las pequeñas y medianas empresas formales de la provincia de san Román.
b) La gestión administrativa a través de la estructura organizacional influye a mediar en la rentabilidad de las pequeñas y medianas empresas de la provincia de San Román.
c) La dirección empresarial como proceso continuo, influye a impulsar la rentabilidad de las pequeñas y medianas empresas de la provincia de San Román.
d) La gestión administrativa a través de los sistemas de control influye a asistir en la rentabilidad de las pequeñas y medianas empresas de la provincia de San Román.
2.5 OPERACIONALIZACIÓN DE VARIABLES E INDICADORES