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Optical Coherence Tomography (OCT) Imaging

2.2 Retinal Imaging Techniques

2.2.2 Optical Coherence Tomography (OCT) Imaging

PORTA-TUBOS CON Y SIN SISTEMA DE SEGURIDAD.

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MATERIALES DE SEGURIDAD EN ACCESO VENOSO

principales fabricantes de estos productos y para proteger a los pacien- tes y al personal, los porta-tubos estándar son declarados dispositivos mono-uso y deberán utilizarse exclusivamente como tales. Los porta- tubos, incluyendo la cánula enroscada, deberán depositarse en un colec- tor adecuado inmediatamente después de la extracción de sangre [3]».

Las agujas de extracción se emplean junto con un porta-tubos de extracción. El dispositivo de seguridad se encuentra adherido a la aguja o al porta-tubos, y se acciona de forma activa una vez se ha completado la extracción y se ha sacado la aguja de la vena. Una vez activado el sis- tema de seguridad, y como con el resto de los materiales que se utilizan en el acceso venoso, deben ser desechados inmediatamente en un con- tenedor de materiales punzo-cortantes.

Los porta-tubos deben ser desechados inmediatamente, junto con la aguja, sin realizar ninguna maniobra de separación, pues la normativa en algunos países se ha modificado en este aspecto, como se ha comen- tado anteriormente, tras haberse producido casos de contaminación cruzada de Hepatitis C a través de la reutilización de las campanas.

El Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana ha difundido un informe sobre esta reutilización, en el que ofrece información y reco- mienda, basándose en la información disponible, el desechado automá- tico del conjunto aguja-palomilla + porta-tubos [4].

Palomillas

Las palomillas incorporan sistema de seguridad activo, igual que las agujas, que protege la parte punzante con un elemento plástico, tras rea- lizarse la extracción.

En estos momentos se acaba de presentar un nuevo sistema en palo- millas, también activo (requiere la activación por parte del usuario), pero a través de un botón con muelle que retrae la aguja al interior de un cono.

Al igual que con las agujas, el desechado debe ser completo (palomi- lla + porta-tubos).

Lancetas

La mayoría de las lancetas de punción capilar de seguridad actúan de forma pasiva, pues al activarse su funcionamiento presionando sobre el dispositivo, automáticamente cumplen su función punzante y se retraen en el interior del cuerpo de plástico, inactivándose su mecanismo de manera que no puede volver a ser activado. Un modelo se activa al colo- carla sobre la piel y presionar todo el conjunto. Deben ser desechadas inmediatamente en el contenedor.

Extracción arterial

Para la extracción venosa existen jeringas con aguja de seguridad con pro- tector de la aguja, que utilizan el mismo sistema que las agujas de extracción. PALOMILLAS DE SEGURIDAD PARA

EXTRACCIÓN SANGUÍNEA EN SISTEMA DE VACÍO. VARIOS SISTEMAS ACTIVOS DE PROTECCIÓN DE AGUJA.

MATERIALES DE SEGURIDAD EN ACCESO VENOSO

Se debe cumplir el mismo protocolo de desechado pero, en esta oca- sión, sí que es necesario separar la aguja de la jeringa. Para ello, se deberá activar el sistema de seguridad y estar completamente seguro de que se ha producido esta activación antes de proceder a separar la aguja. Infusión

La infusión venosa se realiza, principalmente, a través de catéteres rec- tos y de palomillas de infusión, dependiendo de las características de cada paciente y de la utilidad prevista del dispositivo. Estos dos mate- riales disponen de dispositivos con mecanismos de seguridad.

Catéteres rectos

En estos momentos se dispone de catéteres rectos con tres mecanismos de seguridad diferentes.

El primer sistema es activo (requiere la activación por parte del usua- rio) y consiste en la retracción de la aguja en un cuerpo plástico. La aguja queda completamente cubierta e inactivada, pues es imposible volverla a utilizar.

Se presentan en el mercado dos modelos. Uno con un muelle, que se activa al pulsar un botón, y otro en que un deslizador plástico se retrae para acompañar la aguja al interior del cuerpo de plástico.

El segundo sistema es pasivo (se activa al realizar la extracción de la aguja, una vez canalizado el catéter) y consiste en un mecanismo metáli- co que sobresale por el interior de la aguja y, por lo tanto, impide el pin- chazo. La fuerza necesaria para pincharse con este mecanismo de punta cuadrada es siete veces superior que con la aguja. La aguja no queda cubierta por ningún envoltorio por lo que, hipotéticamente, podría pro- ducirse contacto con sangre que pudiera permanecer en ella. Esto no sucede jamás si el profesional sanitario se coloca siempre los guantes.

El tercer sistema es igualmente pasivo y consiste en un mecanismo en forma de escudo que recubre automáticamente la punta de la aguja en el momento de la extracción de esta del catéter.

Es necesario insistir en la necesidad del desechado inmediato de la parte del catéter extraído.

Existen modelos sin aletas, con aletas y con aletas y válvula para bolos. Asimismo, contamos con diferentes modelos que se presentan en poliuretano y en teflón.

De la misma manera, algunos modelos contienen la indicación de exención de látex.

Palomillas

Las palomillas de infusión, igual que las de extracción, presentan pro- tectores plásticos activos. La mayoría de los fabricantes elaboran mode- los muy similares a los de extracción. Incluso algunos son el mismo LANCETAS DE SEGURIDAD. DIFERENTES COLORES SEGÚN LA LONGITUD DE LA HOJA CORTANTE. RETRACCIÓN AUTOMÁTICA.

JERINGA DE EXTRACCIÓN DE SANGRE ARTERIAL DE SEGURIDAD. SISTEMA DE SEGURIDAD ACTIVO, POR CUBRIMIENTO DE LA AGUJA.

MATERIALES DE SEGURIDAD EN ACCESO VENOSO

modelo diferenciado en el terminal, con un cono luer-look para la adap- tación a la alargadera, válvula, llave de tres vías, etc.

Otro modelo presenta un sistema de infusión de teflón en el que la aguja, de forma activa, se retrae, una vez canalizada la vena, a un cuerpo plástico que la protege totalmente. El sistema debe ser desechado en su conjunto. El catéter cuenta con dos vías de acceso.

Válvulas y conectores

El sistema ideal de línea de acceso venoso sería aquel totalmente exen- to de aguja de acero. Como ésta sigue siendo imprescindible para el pin- chazo en piel y acceso a vena, el sistema ideal será el que no necesite nin- guna otra aguja de acero para su funcionamiento y acceso. Con esto conseguimos minimizar el riesgo del pinchazo accidental, pues tan sólo utilizamos la aguja de acero para el primer pinchazo y, al ser de seguri- dad y desecharse inmediatamente tras la activación del mecanismo, el riesgo está considerablemente disminuido.

Las válvulas permiten la conexión, en terapia intermitente, median- te un sistema luer-look, lo que posibilita la administración de líquidos a través de equipos de infusión o directamente de jeringas con este siste- ma. Se dispone de dos tipos de válvulas: las normales y las de presión positiva.

Estas últimas evitan la formación de burbujas de aire en la línea y en la propia válvula, lo que impide la formación de trombos y disminuye la posibilidad de infección.

Fijación

La fijación de catéteres [5] constituye otro punto muy importante pues, aun sin ser productos de seguridad, los materiales de fijación que apor- tan mejoras técnicas, contribuyen a la mejora de seguridad, al evitar cambios de catéteres innecesarios. Además, la esterilidad de los apósi- tos de fijación contribuye al control de la infección nosocomial, ya que la casi totalidad de los esparadrapos con que se fijan los catéteres no son estériles y pueden actuar como fuente de infección.

CATÉTERES RECTOS DE SEGURIDAD. SISTEMAS ACTIVOS.

SISTEMA BOTÓN-MUELLE.

AGUJA COMPLETAMENTE CUBIERTA. SISTEMA DESLIZADOR MANUAL.

CATÉTERES RECTOS DE SEGURIDAD. SISTEMA PASIVO. AGUJA DESCUBIERTA. PUNTA ANULADA. SISTEMA FIADOR INTERIOR AGUJA.

CATÉTERES RECTOS DE SEGURIDAD. SISTEMA PASIVO. AGUJA DESCUBIERTA. PUNTA ANULADA. SISTEMA CAPUCHÓN METÁLICO-CAPUCHÓN PLÁSTICO.

MATERIALES DE SEGURIDAD EN ACCESO VENOSO

La fijación debe: permitir visualizar el punto de inserción de los caté- teres, lo que evita cambios innecesarios de catéter; posibilitar la transpi- ración de la piel; impedir el paso de líquidos (impermeabilidad) y de cual- quier tipo de microorganismos desde el exterior hasta la piel; resultar de fácil retirada; y no dejar residuos adhesivos. Además, debe estar exenta de cualquier producto alergénico (especialmente látex y derivados).

Eliminación de residuos

La correcta eliminación de los residuos constituye un elemento funda- mental en la prevención de las exposiciones ocupacionales accidentales.

El primer punto a tener en cuenta es que se debe disponer de conte- nedores de materiales punzo-cortantes en un lugar cercano a donde estamos trabajando, que permita el desechado inmediato de materiales, sin necesidad de trasladarlos, esto es, al alcance de nuestra mano [4,5]. El segundo punto a tener en cuenta indica que los materiales punzo- cortantes deben ser desechados en el contenedor inmediatamente tras su utilización y la activación del mecanismo de seguridad. No es ético, ni corresponde a la correcta praxis profesional, pensar que los materia- les serán desechados más tarde al estar activado el sistema de seguridad, ni muchísimo menos creer que, al no ser ya peligrosos, corresponde su eliminación a otra persona.

Teniendo todo esto en cuenta, el protocolo de actuación sería el siguiente:

– Disposición del contenedor adecuado.

– Uso del dispositivo con mecanismos de seguridad. – Activación, tras el uso, de mecanismos de seguridad. – Comprobación de su correcta activación.

– Eliminación inmediata en el contenedor.

Los contenedores pueden tener diferentes capacidades. Existen con- tenedores adecuados para el traslado a las habitaciones de los pacientes o domicilios.

Nunca se debe vaciar el contenido de uno de ellos en otro de supe- rior volumen, para su reutilización. Tampoco se superará el volumen de llenado aconsejado. En muchos contenedores aparece una marca que indica el volumen máximo permitido.

CATÉTERES DE AGUJA DE ACERO CON PROTECTOR PLÁSTICO. SISTEMA ACTIVO.

CATÉTER DE TEFLÓN EN EL QUE, AL EXTRAER LA AGUJA, SE ALOJA EN EL CUERPO PLÁSTICO. SISTEMA ACTIVO.

MATERIALES DE SEGURIDAD EN ACCESO VENOSO

No se deben realizar maniobras para mover el contenido y recolo- carlo, ni para aumentar su capacidad.

Una vez completado el volumen permitido, se debe cerrar y bloque- ar el sistema de cerrado, para proceder a su desechado definitivo, siguiendo la política de gestión de residuos del centro sanitario. Conclusiones

Hemos querido acercarnos al conocimiento de los materiales de seguri- dad existentes en el mercado y sus diferentes características. Para utili- zar cada uno de ellos, es necesaria la implantación de un plan estraté- gico básico, que contemple una serie de puntos de obligado cumplimiento, con objeto de asegurar que el empleo de estos nuevos materiales será beneficioso, y nunca supondrá un riesgo añadido para el profesional sanitario y el paciente.

Por ello debe contemplarse de forma ineludible:

– La formación teórica en los conceptos de riesgo biológico.

– La formación teórica y práctica en la utilización de cada uno de los materiales que debamos comenzar a emplear.

– El seguimiento del uso de los materiales, que debe contemplar: • el incremento / disminución de la accidentabilidad,

• la satisfacción del usuario (sanitario), • la calidad de su utilización (paciente), • La evaluación de los puntos anteriores. VÁLVULAS DE ACCESO CONECTADAS A CATÉTER, PARA ACCESO SIN AGUJA.

OTROS SISTEMAS EMPLEAN AGUJAS DE PLÁSTICO QUE SE INSERTAN A TRAVÉS DE OTRO TIPO DE VÁLVULA: UN PUNTO DE INYECCIÓN DE CAUCHO SINTÉTICO.

MATERIALES DE SEGURIDAD EN ACCESO VENOSO

BIBLIOGRAFÍA

[1] Weinstein S, Shannon R. Safety Evaluation of Reusable Blood Collection Tube Holders. Grant from Portex, Inc. Keene, NH.

[2] Extracción de sangre. Seguridad e higiene. El peligro asociado al re-uso de los porta-tubos. Becton Dickinson España, S.A; 2004.

[3] Directriz: Uso de agujas-porta-tubos para sistemas de recogida de sangre. BMSG. Austria; 2001. [4] Forcada Segarra JA, editor. Guía de Prevención del Riesgo Biológico para Profesionales de

Enfermería. Valencia: Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana; 2003: 163-176. [5] Guillamón Estornell I, López Serrano MJ, Murillo Llorente MT. Guía de Protocolos de Terapia

Intravenosa. Valencia: Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana; 2004: 33-39.

Páginas web, revisadas en diciembre de 2005: http://cms.3m.com/cms/ES/es/0-24/czkcEQ/view.jhtml http://www.bbraun.es http://tycohealthcare.com http://www.kendallhq.com http://www.smiths-medical.com http://www.portexusa.com/safety/index.htm http://bdeurope.com/espana http://www.terumo-europe.com

LAS LLAVES DE TRES VÍAS CONSISTEN EN VÁLVULAS CON DOS ENTRADAS QUE, IGUALMENTE, PERMITEN AL ACCESO SIN AGUJAS.

SISTEMAS DE FIJACIÓN TRANSPARENTE QUE PERMITEN LA VISUALIZACIÓN DEL PUNTO DE INSERCIÓN.

Tan sólo con esta formación y seguimiento podremos conseguir la implantación y correcta utilización de estos materiales, redundando en un mayor beneficio a todos los niveles:

• reducción de accidentes, • calidad de trabajo,

• disminución de costes de accidentes, • calidad asistencial.

PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES

Introducción

El profesional de enfermería es responsable de su propia seguridad laboral en cuanto al abordaje de terapia intravenosa, por lo que debe adecuar sus conocimientos a los avances científicos y tecnológicos, así como promover la necesidad de crear una cultura de salud laboral en los centros de trabajo.

Para ello se deben revisar criterios e indicadores donde se refleja, con evidencia científica, la práctica profesional de los profesionales de la enfermería. Esta necesidad de formación continua, es la razón del estudio de revisión acerca de la prevención del riesgo de accidentes en la terapia intravenosa. En este artículo se expone aquella información clave en la que incidir durante la capacitación del personal y su supervisión.

Según datos del estudio «EPINETAC» los lugares donde más fre- cuentemente se producen los pinchazos accidentales son principalmen- te los quirófanos, área médica, urgencias y cuidados intensivos.

La aplicación, con carácter general, de las medidas preventivas para evitar este tipo de accidentes, supondría un ahorro para el sistema sani- tario en torno al 73%, frente a los costes derivados de los pinchazos sufri- dos de forma accidental por el personal sanitario. Según el «ESTUDIO ASTRAZÉNECA sobre riesgos profesionales del colectivo de enferme- ría» cada enfermero lleva a cabo diariamente una media de 12,09 prue- bas con material punzante (punciones intravenosas y aplicación de medi- camentos inyectables) y uno de cada dos se pincha accidentalmente al año. Cabe destacar que, tras producirse el pinchazo accidental, sólo el 52% de los profesionales se realizaron los análisis de prevención correspon- dientes.

La Organización Colegial de Enfermería aboga por la promulgación en toda España de una norma legal, igual que se ha hecho en Estados Unidos, Alemania, Francia y Gran Bretaña, que establezca la obligato- riedad de implantación y uso en hospitales, centros de salud y servicios de urgencias y emergencias, de mecanismos de bioseguridad. Se trata de unos dispositivos muy sencillos que reducen en más de un 85% las expo- siciones percutáneas y el riesgo de contagio del personal sanitario.

Los dispositivos de bioseguridad consisten en materiales sanitarios que llevan incorporado un sistema de protección con el objetivo de minimizar riesgos de exposición, contagio y lesiones con material cor- topunzante.

La implantación efectiva de mecanismos de bioseguridad precisa el compromiso de todo el sistema sanitario.

Prevención de riesgos biológicos

El pinchazo es el accidente laboral más frecuente, debido a la costum- bre de reencapsular las agujas o a la falta de un sistema de eliminación de residuos adecuado. Las actividades con mayor riesgo de accidente son la administración de medicación IM/IV, la recogida de material INMACULADA PRIETO ALMAGRO: DUE. DCCU «La Janda»,

Distrito Bahía de Cádiz, La Janda.

Avance de contenidos

Entre los riesgos laborales a los que estamos expuestos diariamente los enfermeros, el que más nos preocupa es, sin duda, la transmisión de enfer- medades séricas (SIDA y hepatitis con todos sus tipos) a través de los pincha- zos accidentales con material punzan- te. Somos la profesión sanitaria más cercana a los pacientes, con lo cual estamos predispuestos a una mayor exposición a enfermedades infecciosas.

Prevención de

riesgos laborales