• No results found

2.4 Discussion

3.1.1 Linkage Tree as Separator

Durante la segunda mitad del siglo XIX comienzan a aparecer en Cienfuegos las construcciones de dos plantas, aunque no son predominantes en la trama urbana; sin embargo, es a partir de 1878 que se inicia la etapa más floreciente de su desarrollo urbano. En este período muchos inmuebles se remozaron o se reconstruyeron en su totalidad, se ejecutaron casas de dimensiones palaciegas y la arquitectura se enriqueció con un mayor tratamiento decorativo.

Es precisamente en esta etapa de proliferación de la arquitectura, donde cobran auge las circulaciones verticales en la ciudad, como solución imprescindible a las nuevas tipologías surgidas como expresión material de la riqueza que tan a tono viene con la ciudad recién fundada, y donde las clases pudientes necesitan proyectarse.

El Paseo del Prado (Fig. 132 y 133), eje vial de gran importancia social, se convierte entonces en la barrera imaginaria entre el Centro Histórico y las nuevas zonas de desarrollo y es el sitio donde se asienta un significativo núcleo de la alta y mediana burguesía. Aquí se erigen las más ilustres construcciones de la ciudad, donde el neoclásico, cuyos mejores exponentes comienzan a aparecer a partir de 1860, puede considerarse desde sus propios inicios como ecléctico, estilo que primará en la ciudad, junto al Art Decó y el Movimiento Moderno posteriormente.

La ubicación espacial de la escalera está dada según la tipología del inmueble en que se inserta y la función que desempeña, generalmente situada en las estancias inmediatas a la entrada de la vivienda (zaguán, saleta) (Fig. 138 y

103

139) y en ocasiones en cajas de escalera individualizadas hacia la calle o vestíbulos jerarquizados, que muchas veces le confieren un aspecto ceremonioso (Fig. 135, 137 y 143). Sin embargo, su función no solo se limita al acceso principal, sino que además, se emplean como conexión secundaria con azoteas, torres – mirador y mezzanines, donde predominan las helicoidales y/o de caracol (Fig. 139 y 144), a diferencia de las de uso principal donde se aprecian generalmente los tramos rectos y las proporciones más ortogonales de su caja. Además, era bastante común en las edificaciones esquineras con comercios en el primer nivel, la existencia de dos cajas de escalera, una por cada cara del edificio.

Por su parte, los edificios públicos fueron proyectados dentro de una escala monumental, forma en que veían la arquitectura los hombres más adinerados de la época, por lo que fueron las escaleras imperiales quienes se posicionaron como elemento distintivo de los vestíbulos de entrada de estas grandiosas construcciones, adquiriendo una posición centralizada y principal, ordenando y articulando los espacios (Fig. 155 y 156).

A finales del siglo XIX, son las circulaciones de madera las más frecuentes en inmuebles de estilo neoclásico (Fig. 139), donde se emplea la zanca a la inglesa o de cremallera para las funciones principales tanto en tramos rectos como curvos, solución que fue utilizada hasta su casi desaparición en el siglo XX, donde se destina fundamentalmente a las escaleras

Fig. 132Paseo del Prado, eje vial de mayor longitud y uno de los más importantes en cuanto a circulación vehicular y peatonal por su ubicación en la trama urbana de la ciudad

Fig. 133Esta arteria vial que enlaza la ciudad de norte a sur, tiene 1,600 metros de longitud que lo hacen el más largo del país y es uno de los pocos espacios citadinos con portales donde se yerguen edificaciones de los siglos XIX y XX en ambas sendas.

Fig. 134 Vista de la calle San

Fernando esquina a Santa Isabel. Parque José Martí, núcleo fundacional de la ciudad.

104

de caracol de accesos secundarios (Fig. 146). Por su forma en planta no se distinguen del resto de las escaleras, sin embargo, las zancas presentan un aspecto más ligero, muy diferente de la pesadez de la solución a la francesa.

Con la llegada del siglo XX y los nuevos materiales se impusieron las escaleras de hormigón armado, material moldeable que produce una continuidad total de la rampa. Las más difundidas dentro de esta tipología estructural son las de tramo recto, generalmente situadas entre dos muros laterales y cortadas por descansillos o rellanos intermedios (Fig. 143, 145, 151 y 154), solución característica de la mayoría de los inmuebles del Centro Histórico desde el surgimiento de los primeros rasgos del eclecticismo. De este material existen además algunos inmuebles puntuales, fundamentalmente viviendas donde el acceso a la segunda planta no es individualizado hacia la calle, sino que se encuentra formando parte del primer nivel; donde se emplean escaleras adosadas en las que una de las zancas la forma la propia pared o está estrechamente ligada a esta (Fig. 137 y 138).

Otra solución empedada es la tipología constructiva a la catalana, cuya rampa se logra con una bóveda tabicada (Fig. 136 y 142). Para su ejecución se emplean materiales ligeros de pequeños formatos, como las rasillas, dispuestas “de plano” uniéndose a otras piezas por el canto con ayuda de conglomerantes de rápido fraguado como el yeso y el cemento. Este elemento transmite la sensación de una forma más orgánica debido a las curvas alabeadas que le aportan una mayor estética, no siendo así en las escaleras de hormigón, ya que presentan habitualmente formas rectilíneas y algo más frías. La posterior introducción de materiales novedosos como el hierro (forjado o fundido), sustituye los ornamentos de madera y se apropia de rejas, barandas y cancelas, quedando relegado este material a la terminación del pasamanos, función que era igualmente asumida por el mármol y el granito a elección del encargado del proyecto del inmueble. Estos últimos, al igual que las baldosas cerámicas y las losetas hidráulicas, se convirtieron en los materiales de revestimiento por excelencia. El mármol se ve identificado principalmente en edificios de estilo ecléctico y algunos exponentes del neoclásico más avanzado, no siendo así con el granito y las baldosas cerámicas e hidráulicas, cuya proliferación vino aparejada al surgimiento del Art Decó y la posterior evolución de las escaleras racionalistas que representaron la transición

105

Fig. 135Edificio de

viviendas, Argüelles No. 3701

Fig. 136Palacio Blanco (Sucursal del Banco Popular de Ahorro), San Fernando No. 3303

Fig. 137 Edificio de viviendas,

Argüelles No. 3303

Fig. 138Sede de la Fiscalía General de la

República, Santa Cruz No. 2713

Fig. 139 Vivienda – comercio de estilo Neoclásico, Prado No. 5603

Fig. 140 Edificio de viviendas –

106

Fig. 141Sede del PCC Provincial, San Carlos No. 3311

Fig. 142 Vivienda ecléctica, Prado No. 4031

Fig. 143Funeraria, Prado No. 6006

Fig. 144Edificio de oficinas y almacén esquina de Dorticós y Santa Isabel

Fig. 146 Restaurante “1819”, Prado No. 5609

Fig. 145 Vivienda MoMo sobre viviendas gemelas Art Decó, Prado No. 4614

107

al Movimiento Moderno; aunque en algunos casos también se aprecia en algunas edificaciones eclécticas la presencia del granito, que puede estar combinado con barandas de hierro forjado y pasamanos de madera de profusa decoración. En Cienfuegos existe una gran cantidad de edificaciones que poseen y cuentan la historia de las circulaciones verticales a lo largo de la evolución estilística de la ciudad, donde se ponen de manifiesto de manera general, los siguientes aspectos:

 Jerarquización del arranque a través de escalones con terminación de voluta y pilarotes rematados con elementos decorativos (Fig. 135, 137, 155 y 156).

 Barandas de hierro fundido con motivos curvos y filigranas florales que se entrelazan formando verdaderos encajes (Fig. 137, 142, 147 y 148), propias del eclecticismo, y que más tarde evolucionarán, con la llegada del Art Decó y el Movimiento Moderno, hacia las formas más esbeltas y sobrias de la línea recta (Fig. 135, 149, 150 y 154).

 Revestimiento de peldaños con gran riqueza y materiales de elevada calidad como el mármol (Fig. 137, 138, 141 y 148), el granito (Fig. 135, 140, 143, 149, 150, 151 y 154), baldosas cerámicas (Fig. 145), y otros.

 Utilización de pasamanos adosados a la pared, en contraste con la mayor parte de las cajas de escaleras determinadas por muros de cierre laterales, combinados con los materiales del peldañeado o utilizando madera (Fig. 139, 145, 151 y 154).

 Predominio de la tipología de escalera imperial en edificaciones tipo palacio, viviendas almacén (Fig. 148) y edificios de carácter público (Fig. 155 y 156), con el objetivo de resaltar el vestíbulo de entrada a través de la exteriorización de la riqueza.

 Empleo de escaleras de caracol para funciones mayormente secundarias donde predominan fundamentalmente la madera y el hormigón si esta se ubica en el interior de la vivienda (Fig. 139, 146 y 152), y el hierro fundido en caso de las exteriores (Fig. 144 y 153).

Algunas cajas de escalera, se premian como parte del diseño estilístico del conjunto con elementos decorativos adicionales como molduras en paredes y techos; enchapes laterales de baldosas cerámicas, a modo de zócalos perimetrales generalmente de color blanco, rematados con cenefas de motivos varios; rejas de hierro ubicadas en el

108