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3.5 Rate Control for Heterogeneous Traffic

3.5.1 Maximising Utility as a Function of Rate and Delay The

Retomando los objetivos de esta investigación podemos dar cuenta de los hallazgos obtenidos en base al estudio de caso analizado.

Logramos comprender de qué manera inluye la capacidad agencia de los técnicos de campo ante una intervención planiicada de desarrollo rural, en el marco de una nueva estructura institucional.

Así, al analizar el proceso de coniguración de la estructura institu- cional de la SsAF en Mendoza, fue necesario remontarnos al análisis de la

estructura institucional de PSA cuya relevancia la adquiere principalmente porque nos permitió comprender cuáles eran las prácticas de implementación

de la política en los territorios rurales, previo a la creación de la SsAF. Este aspecto cobra importancia en tanto en los procesos de transición institucional se absorben y re-adaptan los funcionamientos existentes, permitiendo expli- car las prácticas actuales. Así, a partir del análisis del funcionamiento opera- tivo de PSA en Mendoza, pudimos establecer como foco del análisis el rol del técnico, puesto que pese a las vicisitudes en los lujos de inanciamiento y los

periodos de gestión, eran quienes permanecían estables en su función laboral. Esto contribuyó a pensar en su acción –como agente– en la intervención so- cial de la SsAF en el territorio.

Si bien los puntos de cambio y evolución de la estructura de PSA respec- to de la SsAF giraban en torno a la visión, el alcance y inanciamiento de la política, los tipos de proyectos, la función de los técnicos y el peril del beneiciario, consideramos que el vector de las políticas fueron los proyec- tos de desarrollo socio-territoriales. Esto se sostiene a través de los discur- sos institucionales vinculados al aumento de las competencias productivas que aluden al territorio como una construcción donde se entrelazan diversos actores, dimensiones y prácticas. Es así, como identiicamos el proceso de transición institucional donde la SsAF redeine sus objetivos, estrategias de

intervención, sus beneiciarios y sus líneas de trabajo; afectando, a su vez, el rol de los técnicos de campo.

También, asociado a la estructura institucional y su lógica de funciona- miento, conseguimos identiicar tresespacios donde se analizaron las interfa- ces: los dominios institucionales de implementación de la política de la SsAF. El dominio de la administración nacional (donde se disputa el rumbo de la po- lítica y la relación laboral); el dominio de la administración provincial (donde

se dirimen los conlictos en torno al rol del técnico y la redeinición de la po- lítica de la SsAF a nivel provincial) y el dominio de campo (donde las luchas giran en tono a las “nuevas relaciones” que deben establecer los técnicos de campo con los agricultores familiares y otras instituciones).

Al caracterizar las relaciones que tienen los técnicos de campo con los demás actores sociales involucrados en el proceso de implementación de la SsAF en Mendoza, evidenciamos la posición estratégica que poseen los mismos en la estructura institucional.

Ante la creación de la SsAF se delimita un nuevo campo político donde se establecen nuevas reglas de juego y actores, cristalizando relaciones de poder históricamente construidas. Igualmente, logramos revelar cómo se reconigu- ran las disputas en los dominios, siendo afectados de manera diferenciada por este nuevo campo, así como también, generando nuevos espacios de conlic- to. Y a su vez, conseguimos develar cómo el técnico de campo despliega su agencia –en este nuevo escenario– a través de la movilización de su principal capital: el territorial.

Pudimos corroborar que la posición que ocupa el técnico de campo en la estructura, hace que se enfrente de manera simultánea a tensiones y disputas en torno: a la nueva relación laboral –en su relación con el Estado–; al desfa- saje entre los lineamientos políticos y la capacidad operativa –en su relación por un lado con la SsAF y por otro lado con los propios AF–; a la redeinición de roles y funciones producto de la propia reconiguración institucional y; por último, a la relación con las organizaciones de la AF en las mesas zonales donde participa.

Así, conseguimos mostrar cómo esta posición intercalada ocupada por los técnicos de campo los dota de la capacidad de conocer y actuar en el

territorio, que a su vez, les permite reapropiar las directrices institucionales en función de la realidad local.

En este sentido, observamos que la estructura institucional –tanto del PSA como de la SsAF– colocan a los técnicos de campo en una posición estratégi- ca que le permite transitar por diversos dominios, enfrentándose a diferentes actores con diferenciales cuotas de poder. En torno a este aspecto, alcanzamos a visualizar las estrategias desarrolladas por el técnico como consecuencia de dicha diversidad, poniendo en valor sus propios capitales acumulados.

Al analizar las interfaces sociales en las que intervienen los técnicos de campo en el proceso de implementación de la SsAF en el territorio, logramos dilucidar la capacidad de agencia que despliegan los mismos, en las diversas contiendas.

De esta manera, las interfaces identiicadas en este estudio resultan nada más y nada menos que del cambio en las reglas de juego que implica una transformación institucional, lo cual confronta los valores, intereses, cono- cimientos y prácticas construidas en este caso, por los técnicos de campo. Estos puntos críticos relejaron la continuidad de algunos procesos institu- cionales presentes en la antigua estructura de PSA, en tanto hay una refun- cionalización del personal y una continuidad en las operatorias inancieras e instrumentos de ejecución de las políticas. De esta manera, se observó que la estructura administrativa no se condice con la ampliación de las dimensiones a abordar desde los nuevos lineamientos políticos.

Dicha ampliación en el abordaje, exigió de nuevas habilidades de los téc- nicos ya que los enfrenta a nuevos desafíos, ante las limitaciones de sus prác- ticas construidas durante su paso por PSA.

Es ante las contradicciones de la lógica institucional y las demandas pro- pias de los territorios, que los técnicos deben desplegar estrategias de rede- inición y readecuación de las políticas a in de resolver sus inconsistencias. Ello implica, poner en juego su conocimiento, sus experiencias previas y su poder para intervenir en el devenir de los acontecimientos.

Así, pudimos visualizar cómo los técnicos enfrentan batallas entrelazadas por los recursos, los signiicados y el control y legitimación institucional a través de su capacidad de agencia. Es por medio de los reacomodamientos que realizan sobre los instrumentos operativos que logran no solo resolver las contradicciones institucionales, sino también modiicar la estructura que los alberga redeiniendo sus políticas a través de la movilización de sus capitales. Estos capitales fueron construidos por los técnicos a partir de su trayecto- ria profesional, principalmente por su paso por PSA, y a través de la gestación de prácticas informales –que en algunos casos– luego, se institucionalizan en la nueva estructura de la SsAF. La puesta en valor de los capitales construidos y acumulados, los vimos relejados a través de las interfaces sociales, don- de aparecen con mayor relevancia el capital político y el capital territorial expresados en estrategias de negociación, redeinición y readecuación. Son justamente estas tres estrategias las que dan cuenta en este caso del poder de agencia de los técnicos frente a la estructura institucional, evidenciando el rol signiicativo del capital diferencial de los técnicos: el capital territorial.

Por ello, logramos observar que más allá de los lineamientos instituciona- les que promueve la SsAF, es la capacidad de agencia de los técnicos, quien deine la forma en que se implementan los lineamientos institucionales en el territorio.

Así, a través de esta tesis alcanzamos a visualizar de qué manera incide la

capacidad de agencia de los técnicos de campo en el proceso de implemen- tación de una política en desarrollo rural en Mendoza, –en algunos casos– re- conigurando la estructura institucional que los alberga. Dicho en otros térmi- nos, el caso analizado da cuenta de cómo el personal de campo –considerado en la jerarquía institucional el nivel más bajo de la estructura– son más que simples empleados subordinados, más bien deberían ser considerados ejecu- tores de la política capaces de transformar estratégicamente las amplias guías de acción a formas especíicas en la práctica.

La implementación de políticas públicas en desarrollo rural

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