• No results found

Milliseconds and Unpredictability

In document Web Security Testing Cookbook pdf (Page 94-99)

Se me ha exijido que antes de ausentarme hoy de esta ciudad, os dirija palabras que sean clara esplicacion de los imprevistos acontecimientos que han tenido lugar en estos dias, palabras que os señalan el camino del deber i de la gloria, a vosotros, ejemplo de los buenos ciudadanos e hijos de héroes.

Al poclamárseme Jefe civil i militar del Estado, instantes despues de mi llegada a esta ciud ad; al estrechar vuestras manos i oír vuestras aclamaciones, he lamentado con dolor indecible el no ser más digno i verdaderamente merecedor de la honra que vosotros me haceis i que el ejército complace.

Pero si la incontrastable voluntad de la obra patriótica que me encomendais; si el sacrificio de todo lo más caro a mi corazon en beneficio de ella; si el deseo de ofrendar la misma vida en defensa de nuestro pendon glorioso, pueden bastaros como prueba de mi gratitud i fidelidad, esas pruebas tendreis.

Al ausentarse el ciudadano Jeneral Renjifo, de este suelo donde tan merecidamente ha sido mui amado, depositó confianza en hombres que bien pronto demostraron ser indignos de ella. El señor Pedro Restrepo U., debía sucederle como 2° Vicepresidente del Estado: en su impaciencia febril por ocupar la silla presidencial, acudió a todo medio, a todo engaño a fin de mostrar satisfecha su vanidad. Lealtad a la bandera radical juraba; amplia aceptacion de la política del Jeneral Renjifo en el Estado manifestó en documentos oficiales: burlaba al amigo i al Majistrado, vendía la bandera liberal al bando conservador.

Demostraciones de esa burla criminal, pruebas de su traicion, abundan hoy en nuestro poder, i vosotros las conocereis sin esceptuar una sola.

Entonces fue preciso salvar la bandera que en tantas jornadas gloriosas sirvió de guías a vuestros padres, la misma por la cual lidiaron los Córdovas, Mejía, Montoya, Salazar i tantos otros hijos de vuestro suelo natal.

El valeroso pueblo de Medellin, desdeñando las corruptoras seducciones de los traidores, asumió la actitud imponente que de él esperábamos: los del Sur le secundan; los Jefes del bravo batallon Córdova, juran al estrechar mi mano, conseguir la salvacion de la honra i vida del partido radical de Antioquia, o sucumbir como buenos i leales. Desde Manizales hasta aquí una sola voluntad i un solo brazo tiene el partido liberal, i así espera el momento solemne de la lucha.

El batallon Córdova emprende marcha precipitada desde Salamaina hasta Medellin i cuando se preparaba a caer implacable sobre los defensores del grupo audaz que intentó vender vergonzosamente al partido liberal, afrentando vuestra historia i la de los hechos que son hombres envidiables para nuestro pais, bastó que un centenar de soldados i el pueblo de Medellin aceptaran el reto de los

traidores para que éstos se rindieran cobardes, aterrados de su propia impotencia i de su temeridad.

El señor Pedro Restrepo U., se pone en salvo acudiendo a la fuga: la traicion hace meticulosos a los hombres que en ella envilecen i perpetrándola se manchan.

En pocos dias mas una Convencion constituyente, formada de apoderados vuestros que elejireis con entera libertad ha de recibirme el depósito sagrado que ahora se me confia, i en nombre de los pueblos del Estado, de mi conducta juzgará: merecer el aplauso de esa soberana Corporacion, i por medio de ella recibir así el vuestro, será mi anhelo, i la mayor recompensa i honra a que puedo aspirar.

Colocado tan inesperadamente en el honroso puesto que me designais, servidor de los pueblos de Antioquia soi ahí, guardian de su soberanía seré; i centinela infatigable de la causa liberal, me tocará velar vuestro reposo, o daros la voz de alertas i saber morir con la gloria ambicionable por el primer Majistrado de un pueblo libre. Rionegro, 31 de enero de 1880. JORGE ISAACS. ________

AL LLEGAR A MEDELLIN

I

El 29 de enero, inmediatamente despues de los acontecimientos que en la noche anterior ocasionaron los parciales del señor Restrepo en Medellin, los señores José Herrera Olarte i Mamerto García trabajaban en el sentido de conseguir que fuese aceptado como Jefe civil i militar el doctor Isaias Cuartas, i a tener ese pensamiento el apoyo de las tropas, contaba de antemano i decididamente con el nuestro, pues recoradrá el lector de la indicacion que sobre el asunto le hicimos al Jeneral Toro, a última hora, al regresar de Manizales.

El doctor Cuartas, partidario de la revolucion i entusuasta servidor de ella, como único medio de salvar la causa liberal en el Estado, rehusó modestamente servirla en ese puesto, i las tropas, estimando mucho en justicia, los servicios, precedentes i méritos del doctor Cuartas no le concedian la entereza de carácter necesaria en el desempeño de tal mision.

Se le exijió al señor Jeneral Ricardo Gaitan que ejerciera aquel empleo interinamente, i a ml podía escitarse de sentirlo así en aquellas circunstancias. Nombró Secretario al señor Pedro F. Lince, i ademas de otras providencias

indispensables, dictó las oportunas a fin de restablecer el reposo en la ciudad, apenas turbado en las horas del combate del 28. El señor Pedro F. Lince pretendía como antes lo pretendiamos nosotros, que el jeneral Toro desempeñara la Jefatura civil i miltar del Estado.

Exijíaselo en carta que un posta nos entregó en La Ceja el 30 en la noche, carta que retuvimos, esplicándole inmediatamente al señor Lince, en otra, lo ilusorio de sus esperanzas i la contrariedad que la conducta del Jeneral Toro nos había hecho sufrir.

II

De las tres a las cuatro de la tarde aquel dia –31 de eenero,- los batallones de la guarnicion i el Córdova nos proclamaban Jefe civil i militar de Antioquia, i oian de nuestros labios las pocas palabras que en aquel momento les dirijimos. Los comentadores de ese cortísimo discurso, lo desfiguraron más tarde a su sabor, i enmendar la parodia que de él le hicieron, siquiera sea en lo más importante, so será inoficioso.

Se dijo que habíamos jurado ser como Atila, i sobre aquel tema hicieron variaciones dicordantes los borrejeadores de pasquincitos a uso del pais, los Garibaldis comineros i los Gladstone de la lona independiente. I sólo fue esto lo que dijmos:

“Si los traidores a la causa liberal cometieran la insensatea de provocarnos a la luicha en el Estado, terrible escarmiento tendrian; i si para la salvacion de esa causa se hace necesario un Atila, hele aquí; ese Atila se tendrá.”

La historia dice que moria la yerba quedaban la aridez i el horror en el suelo que hollaba el corcel de combate del rei de los Hunos, i llegamos a fin en esta relacion a los dias en que nuestra voluntad rijió como suprema i única lei en las comarcas de Antioquia, sobre vencidos i vencedores: nuestras crueldades i saqueos, nuestras intemperancias, nuestros odios temibles i nuestra altivez dictatorial van a divertir al lector.

Lastimosa demencia! Ceguedad increible! Hombre que para el bien nació que en hogar honrado vio la primera luz, i no clavados hipócritamente los ojos en la tierra, sino perdidos en las inmensidades del cielo, admira al Omnipitente i ora ante él, verdugo de un pueblo será, ni apóstol ni servidor de iniquidades ha de ser.

III

Mencion haremos, en capítulo posterior, de los principales actos de la Jefatura civil i militar i de sus inmediatas consecuencias, en los primeros dias de

febrero i baste por ahora transcribir la alocucion que les dirijimos a los pueblos de

In document Web Security Testing Cookbook pdf (Page 94-99)