Chapter 9 – concludes the thesis with a summary of findings and recommendations for further work.
2. Literature Review
2.4 Hydrological processes
2.5.3 Mobilisation and transport 1 Mobilisation
La competencia comunicativa intercultural es un concepto complejo, y de acuerdo con Byram tiene que ver con el contexto social. Así, el autor afirma que “definiciones de comunicación intercultural deben considerar el contexto social en el que se dan. Deben tener en cuenta las dimensiones no verbales de la comunicación y las limitaciones de las descripciones que ponen énfasis en una forma tradicional del aprendizaje de la lengua”4
(1997. p. 31)
Por su parte, Sercu (2002) concluye que esta disciplina es mucho más que pasar un gran número de información cultural a un estudiante en un contexto académico: “La adquisición de la competencia comunicativa intercultural, por supuesto, requiere que el sujeto aumente su familiaridad con culturas extranjeras, con su cultura y con las relaciones entre culturas. Además, implica que el sujeto adquiera la capacidad de aprender sobre culturas de manera autónoma”5 (p.72).
Por otra parte, Sanhueza, Paukner, San Martín y Friz (2012) establecen que la CCI se diferencia de la CI en cuanto la convivencia. es decir, dado que la comunicación intercultural nace de la necesidad de evitar conflictos y malentendidos entre pueblos y contextos con diferentes posiciones universales, así la CCI permite comprender que ninguna posición es universal, que
4 Traducción propia de: definitions of intercultural communication must take into consideration the social context in which it takes place. They must take into account the non-verbal dimensions of communication and the limitation of descriptions which focus on language learning as traditionally conceived.
5
Traducción propia de: the acquisition of intercultural communicative competence, of course, requires that one increases one’s familiarity with foreign cultures, with one’s own culture and with the relationships between cultures. In addition, it implies that one acquires the competence to learn cultures autonomously.
28 toda perspectiva está sujeta a crítica, y que toda tradición o noción intrínseca del comportamiento de un individuo es maleable, y puede cambiar en un espacio en el que interactúan varias culturas por el bien de una interacción amigable y efectiva, es decir, por el bien de la convivencia. De esta manera la CCI incluye una nueva variedad de capacidades, centradas en la reflexión y la autonomía de los estudiantes para convertirse en hablantes y comunicadores interculturales. De acuerdo con Byram y Zarate (1997) el hablante intercultural es capaz de ponerse en medio de dos identidades culturales distintas y reconocerse a sí mismo en ambas. Un comunicador intercultural no convierte a la otra cultura en un “otro” o en un tema exótico, sino que se adentra en ella en la medida de lo posible. En otras palabras “el desarrollo de la competencia comunicativa intercultural se propone como un reto y una posibilidad para docentes y estudiantes, puesto que ofrece la posibilidad de trascender la visión limitada del mundo propio” (Agray, 2014. p.109).
Ahora bien, dada la relevancia y la pertinencia de los desarrollos teóricos en el campo de la interculturalidad, nos apoyaremos en Byram (1997), quien propone un modelo de competencia comunicativa intercultural desde dimensiones tales como: actitudes (saber ser / savoir être), conocimientos (saber / savoir), conciencia (saber comprometerse / savoirs´engager), habilidades (saber hacer / savoir faire) a los que Rico Troncoso (2012) aporta uno más, denominado proficiencia (saber-comunicar/savoir communiquer).
El primero, el saber ser (savoir être), consiste en la capacidad de abandonar actitudes etnocéntricas y desarrollar aquellas que permitan percibir la otredad, así como una habilidad cognitiva de establecer una relación entre la cultura propia y la meta. El segundo, denominado saber (savoir), se refiere al conocimiento del mundo que es común a los hablantes de una lengua. Al aprender una lengua en un nuevo contexto, los estudiantes deben comenzar a realizar un proceso de re-conceptualización tanto de la lengua como de la nueva cultura. De esta manera, es necesario que se ajusten a temas y vivencias que en sus culturas posiblemente no existan: modos de relacionarse con el otro (abrazos, besos, palabras de cariño, formalidad e informalidad, cercanía, distancia, etc.), comidas (porciones, variedad de alimentos, tipos de cocción, horarios, etc.) entre otros aspectos. El tercero, llamado saber comprometerse (savoir s´engager) o conciencia, que es la capacidad de observar y de participar en nuevas experiencias y de incorporar
29 conocimientos nuevos a los existentes, es decir, entender que existen diferencias culturales, lo que le permite al individuo verse a sí mismo desde su cultura y entender sus propios comportamientos dentro de la nueva cultura, al tiempo que aprende a concebir otras maneras de pensar. El cuarto saber, habilidades (saber hacer / savoir faire), es la destreza para comprender y comunicarse con personas de diferentes culturas. En este sentido se espera que el hablante desarrolle habilidades para interpretar, relacionar, descubrir e interactuar con la nueva cultura y aquellas que confluyen en el aula. En la dimensión de proficiencia (saber comunicar), Rico (2012) destaca que el saber comunicar permite a los individuos comprender y expresarse en el lenguaje hablado y escrito. Así, se define como la capacidad para usar la lengua de manera apropiada en diferentes contextos y para organizar los propios pensamientos a través de la lengua.
En resumen, la CCI es la agrupación de capacidades y saberes necesarios para que un hablante de la lengua se convierta en comunicador intercultural, alguien capaz de comprender, meditar, y reflexionar sobre otras culturas, además de actuar y comunicarse de manera apropiada y acorde con los valores de otra sociedad.
Además, la CCI implica un progreso en el desarrollo de la autonomía del estudiante en el que con el tiempo se convierte en una capacidad de entendimiento y comportamiento más profunda que no solo implican la comunicación y comportamiento adecuados, sino también una capacidad de crear conocimiento y mediar entre culturas.
De esta manera, en esta investigación se aborda la competencia comunicativa intercultural desde una perspectiva en la que se promueve la comunicación no solamente como elemento de enlace, sino como un mecanismo de adaptación, integración y entendimiento entre los miembros de diferentes culturas.